martes, 28 de noviembre de 2017

Batalla de Bir Hacheim III

Batalla de Bir Hacheim 

Proviene de Batalla de Bir Hacheim II


Mapa detallado de la poscion fortificada de Bir Hacheim.


Dentro de la caja de Bir Hacheim la situación poco a poco comenzaba a ser crítica. El perímetro de la zona defensiva fue reduciéndose rápidamente cada vez que las trincheras francesas y los emplazamientos de los cañones fueron invadidos por los alemanes en cada nuevo asalto. Los hombres de Koenig permanecían en combate de forma ininterrumpida desde el inicio de la batalla el 27 de mayo y lógicamente con las fuerzas muy menguadas. Cada vez que una de las posiciones defensivas ocupadas por las valientes tropas coloniales del Chad y el Congo era abandonada ya que estos valientes soldados eran obligados a retirarse, grupos de legionarios ocupaban su lugar intentando cerrar las brechas. La moral de los soldados franceses seguía siendo notablemente alta al saber que estaban luchando por su vida y por el honor de Francia y además, tenían los ojos del mundo observando su heroica lucha. Las municiones y los suministros se agotaban, los servicios sanitarios estaban muy sobresaturados y el reabastecimiento por unidades de la 7ª Brigada Motorizada que fue capaz de atravesar el anillo de Eje alrededor de la posición estaba convirtiéndose en imposible. Sin ningún relevo y sin nuevos suministros, fue evidente a todos que el final del box de Bir Hacheim estaba cerca.

Al día siguiente, 10 de junio, Ritchie decidió la retirada de la guarnición durante la próxima noche. Los planes de hecho ya estaban en marcha, Messervy había hablado con Koenig el día anterior y le aconsejaba que ya era hora de partir. Koenig pidió que los transportes se acercasen lo máximo posible para que los heridos pudieran ser evacuados, pero la evacuación no pudo ser realizada esa noche por lo que se pospuso para la siguiente.



La dotación de un cañón antitanque italiano de la 101ª División Motorizada 'Trieste' observan el bombardeo de los franceses en Bir Hacheim por aviones en picado alemanes a principio de junio de 1942.

En esos momentos Rommel ya estaba desesperado. Se trasladó a Bir Hacheim y tomó el control directo del que esperaba que fuera el asalto final. A lo largo de ese día, grupos de infantería motorizada atacaron una vez más a través de los campos minados, defensas de alambre y cañones con el fin de expulsar a los franceses. Por la tarde la Luftwaffe realizó el bombardeo más intenso de todos sobre el perímetro ocupado por los hombres de Koenig. Cuando la luz del día se desvaneció los cañones y morteros comenzaron a disparar las últimas de sus granadas y la infantería colonial y los legionarios rechazaron asaltos desesperados de los alemanes, combate cuerpo a cuerpo, casi fanáticos. El enemigo estaba cerrando la lucha final; era hora de irse.

Los ingenieros franceses comenzaron a despejar una brecha a través de su propio campo de minas para abrir una vía de escape, posteriormente todos los transportes disponibles fueron cargados con los heridos y preparados para la salida. Dos compañías fueron designadas para permanecer ene retaguardia y mantener contacto con el enemigo con el fin de enmascarar la retirada. Fue en ese momento cuando tras la pasar la contraseña a todas las filas, comenzó el proceso de retirada. No fue una tarea fácil, pero se realizó una evacuación disciplinada, aunque no ausente de peligro y problemas. Tras un periodo de tiempo, los alemanes se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo y comenzaron a ametrallar y lanzar proyectiles de mortero el área occidental del box. Se lanzaron bengalas en el cielo nocturno iluminado el aire del desierto en busca de la ruta de retirada de los franceses. Finalmente, las tropas francesas lograron alcanzar los camiones preparados por la 7ª Brigada Motorizada 10 km. al noreste de Bir Hacheim, y romper el cerco enemigo.


Exultantes tropas de la Brigada Francesa Libre del general Koenig celebran llegar a las líneas britanicas tras la retirada del sitio de Bir Hacheim. De toda una guarnición de 3.600 soldados, más o menos 2.700 pudieron escapar.


Durante los dos días siguientes, y hasta una semana más tarde, pequeños grupos seguirían llegando al punto de reunión. Finalmente 2.700 hombres de la guarnición de Bir Hacheim, de los 3.600 que la componían al inicio de la batalla, consiguieron alcanzar las líneas británicas. La larga lucha de los soldados franceses consiguió hacer ganar tiempo extra al 8º Ejército, por cierto desaprovechado y sobre todo, el heroísmo de la resistencia restauró de forma evidente el orgullo perdido a la nación francesa.