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lunes, 25 de mayo de 2026

132.ª División Blindada Ariete

La 132.ª División Blindada Ariete constituye una de las unidades más emblemáticas del Regio Esercito durante la Segunda Guerra Mundial. Su trayectoria operativa, desarrollada principalmente en el norte de África entre 1940 y 1942, ilustra tanto las aspiraciones estratégicas del régimen de Benito Mussolini como las limitaciones estructurales del aparato militar italiano. A pesar de estas debilidades, la Ariete logró consolidar una reputación de eficacia y resistencia en combate, particularmente en enfrentamientos acorazados contra fuerzas británicas superiores en medios.

Emblema de la 132ª División Blindada Ariete

La división fue creada oficialmente el 1 de febrero de 1939 como parte del proceso de mecanización del ejército italiano. Este esfuerzo respondía a la creciente importancia de la guerra móvil y acorazada en Europa, especialmente tras las experiencias de la Guerra Civil Española y las doctrinas emergentes de guerra relámpago. Sin embargo, la industrialización italiana no estaba al nivel de otras potencias, lo que condicionó desde el inicio la capacidad operativa de la unidad.

En sus primeros compases, la Ariete estaba equipada con tanquetas ligeras L3/35, claramente obsoletas frente a los carros británicos y franceses. Posteriormente, fue reforzada con los carros medios M11/39 y, sobre todo, los M13/40 y M14/41, que constituirían la espina dorsal de sus fuerzas acorazadas durante la campaña africana. Estos vehículos, aunque relativamente adecuados en armamento (cañón de 47 mm), presentaban deficiencias importantes en blindaje, fiabilidad mecánica y ergonomía.

La estructura de la división incluía el 132.º Regimiento de Carros, el 8.º Regimiento Bersaglieri (infantería motorizada), el 132.º Regimiento de Artillería y diversas unidades de apoyo (ingenieros, transmisiones, logística). Esta organización buscaba reproducir el modelo de división acorazada moderna, aunque con menor integración y coordinación que sus equivalentes alemanes.

Tras la entrada de Italia en la guerra en junio de 1940, la Ariete fue desplegada en Libia, integrándose en el dispositivo italiano frente a las fuerzas británicas estacionadas en Egipto. La ofensiva inicial italiana se detuvo pronto, y la situación cambió drásticamente con la Operación Compass, lanzada por los británicos en diciembre de 1940. Esta operación resultó en una serie de derrotas devastadoras para las fuerzas italianas, muchas de las cuales fueron destruidas o capturadas.

En este contexto, la Ariete logró evitar la aniquilación total y se replegó de manera relativamente ordenada, lo que le permitió mantenerse como una de las pocas unidades acorazadas operativas del ejército italiano en África. La llegada en 1941 del Afrika Korps alemán bajo el mando de Erwin Rommel transformó la situación estratégica. La Ariete fue integrada en las operaciones conjuntas italo-alemanas, desempeñando un papel clave en la recuperación de territorio perdido.

Desfile por las calles de Trípolis de la Ariete el 12 de marzo de 1941

Durante 1941, la Ariete participó en la ofensiva del Eje hacia Cirenaica. En la batalla de Mechili, contribuyó a la captura de fuerzas británicas, demostrando una mejora en la coordinación con las unidades alemanas. Esta cooperación, aunque efectiva en el campo de batalla, no estuvo exenta de tensiones, ya que los mandos alemanes tendían a subestimar las capacidades italianas.

Uno de los episodios más relevantes de este periodo fue el asedio de Tobruk. Aunque la ciudad resistió durante meses, la Ariete desempeñó un papel importante en las maniobras de cerco. La experiencia adquirida en estas operaciones contribuyó a mejorar la eficacia táctica de la división, especialmente en combate combinado entre carros, infantería y artillería.

En noviembre de 1941, las fuerzas británicas lanzaron la Operación Crusader con el objetivo de levantar el sitio de Tobruk. Durante esta ofensiva, la Ariete protagonizó uno de sus mayores éxitos en la batalla de Bir el Gobi. En este enfrentamiento, la división italiana derrotó a la 22.ª Brigada Acorazada británica, infligiendo importantes pérdidas en carros de combate.


Las posiciones de las fuerzas enfrentadas durante la fase inicial de la operación “Crusader”. En la parte inferior izquierda puede distinguirse el rechazo del ataque británico por parte de la División Ariete el 19 de noviembre.

La victoria en Bir el Gobi tuvo un gran valor simbólico y táctico. Demostró que, bajo condiciones favorables y con un mando competente, las fuerzas italianas podían enfrentarse con éxito a unidades acorazadas británicas. Sin embargo, el desarrollo general de la operación obligó finalmente a las fuerzas del Eje a retirarse hacia el oeste.

En 1942, el Eje lanzó una nueva ofensiva bajo el mando de Rommel. La Ariete participó activamente en el avance hacia Egipto, destacando en las batallas de Gazala. Durante estas operaciones, la división contribuyó a romper las líneas defensivas británicas, permitiendo el avance hacia Tobruk.

La captura de Tobruk en junio de 1942 representó uno de los mayores éxitos del Eje en África. La Ariete, junto con otras unidades italianas y alemanas, desempeñó un papel importante en la victoria, que supuso la captura de miles de prisioneros y grandes cantidades de material.


Tanque italiano M13/40 de la 132.ª División Acorazada “Ariete” en la bahía de Tobruk, junio de 1942.

Tras la caída de Tobruk, las fuerzas del Eje avanzaron hacia Egipto, donde se enfrentaron a las defensas británicas en El Alamein. En la Primera Batalla de El Alamein, la Ariete participó en los intentos de romper las líneas enemigas, pero el avance fue detenido.

El enfrentamiento decisivo tuvo lugar en la Segunda Batalla de El Alamein, en octubre de 1942. Bajo el mando del general Bernard Montgomery, las fuerzas británicas lanzaron una ofensiva masiva contra las posiciones del Eje. La Ariete fue desplegada en el sector sur del frente, donde resistió intensos ataques de fuerzas acorazadas y de infantería.

A pesar de su resistencia, la división fue superada por la superioridad material y numérica británica. El 4 de noviembre de 1942, la Ariete fue prácticamente destruida. Su última transmisión radiofónica indicaba que sus carros estaban rodeados y combatiendo hasta el final, lo que convirtió su destino en un símbolo de sacrificio y resistencia dentro del ejército italiano.

Tras su destrucción, el nombre “Ariete” fue recuperado en Italia con la formación de la 135.ª División Acorazada Ariete II en 1943. Esta nueva unidad no alcanzó el mismo nivel de experiencia que su predecesora, pero participó en la defensa de Roma tras el armisticio italiano en septiembre de 1943, enfrentándose a las fuerzas alemanas.

La historia de la Ariete está estrechamente ligada a sus mandos. Entre los más destacados se encuentra el general Ettore Baldassarre, quien dirigió la división durante importantes fases de la campaña en África y contribuyó a su consolidación como unidad operativa eficaz.

Otro comandante relevante fue el general Mario Balotta, que asumió el mando en momentos críticos y participó en las operaciones de 1942. También destaca el general Giuseppe De Stefanis, vinculado a la reorganización y dirección de la unidad en distintas etapas.

 


Mario Balotta (centro) con dos oficiales de la División «Ariete» en el Norte de África

Estos mandos tuvieron que enfrentarse a condiciones extremadamente difíciles, incluyendo escasez de combustible, inferioridad técnica y problemas logísticos, lo que hace aún más destacable el rendimiento de la división en combate.

Desde una perspectiva historiográfica, la Ariete ha sido objeto de reevaluación. Tradicionalmente, el ejército italiano fue considerado ineficaz en la Segunda Guerra Mundial, pero estudios más recientes han matizado esta visión, destacando el desempeño de unidades como la Ariete.

Si bien es cierto que la división operó con material inferior y dentro de un sistema logístico deficiente, también demostró capacidad de adaptación y eficacia táctica en varias ocasiones. Su actuación en Bir el Gobi y su resistencia en El Alamein son ejemplos claros de ello.

En conclusión, la 132.ª División Blindada Ariete representa uno de los casos más significativos de la guerra acorazada italiana. Su historia combina éxitos tácticos, limitaciones estructurales y un final trágico, convirtiéndola en una unidad clave para comprender la participación italiana en la guerra del norte de África.


martes, 28 de noviembre de 2017

Batalla de Bir Hacheim III

Batalla de Bir Hacheim 

Proviene de Batalla de Bir Hacheim II


Mapa detallado de la poscion fortificada de Bir Hacheim.


Dentro de la caja de Bir Hacheim la situación poco a poco comenzaba a ser crítica. El perímetro de la zona defensiva fue reduciéndose rápidamente cada vez que las trincheras francesas y los emplazamientos de los cañones fueron invadidos por los alemanes en cada nuevo asalto. Los hombres de Koenig permanecían en combate de forma ininterrumpida desde el inicio de la batalla el 27 de mayo y lógicamente con las fuerzas muy menguadas. Cada vez que una de las posiciones defensivas ocupadas por las valientes tropas coloniales del Chad y el Congo era abandonada ya que estos valientes soldados eran obligados a retirarse, grupos de legionarios ocupaban su lugar intentando cerrar las brechas. La moral de los soldados franceses seguía siendo notablemente alta al saber que estaban luchando por su vida y por el honor de Francia y además, tenían los ojos del mundo observando su heroica lucha. Las municiones y los suministros se agotaban, los servicios sanitarios estaban muy sobresaturados y el reabastecimiento por unidades de la 7ª Brigada Motorizada que fue capaz de atravesar el anillo de Eje alrededor de la posición estaba convirtiéndose en imposible. Sin ningún relevo y sin nuevos suministros, fue evidente a todos que el final del box de Bir Hacheim estaba cerca.

Al día siguiente, 10 de junio, Ritchie decidió la retirada de la guarnición durante la próxima noche. Los planes de hecho ya estaban en marcha, Messervy había hablado con Koenig el día anterior y le aconsejaba que ya era hora de partir. Koenig pidió que los transportes se acercasen lo máximo posible para que los heridos pudieran ser evacuados, pero la evacuación no pudo ser realizada esa noche por lo que se pospuso para la siguiente.



La dotación de un cañón antitanque italiano de la 101ª División Motorizada 'Trieste' observan el bombardeo de los franceses en Bir Hacheim por aviones en picado alemanes a principio de junio de 1942.

En esos momentos Rommel ya estaba desesperado. Se trasladó a Bir Hacheim y tomó el control directo del que esperaba que fuera el asalto final. A lo largo de ese día, grupos de infantería motorizada atacaron una vez más a través de los campos minados, defensas de alambre y cañones con el fin de expulsar a los franceses. Por la tarde la Luftwaffe realizó el bombardeo más intenso de todos sobre el perímetro ocupado por los hombres de Koenig. Cuando la luz del día se desvaneció los cañones y morteros comenzaron a disparar las últimas de sus granadas y la infantería colonial y los legionarios rechazaron asaltos desesperados de los alemanes, combate cuerpo a cuerpo, casi fanáticos. El enemigo estaba cerrando la lucha final; era hora de irse.

Los ingenieros franceses comenzaron a despejar una brecha a través de su propio campo de minas para abrir una vía de escape, posteriormente todos los transportes disponibles fueron cargados con los heridos y preparados para la salida. Dos compañías fueron designadas para permanecer ene retaguardia y mantener contacto con el enemigo con el fin de enmascarar la retirada. Fue en ese momento cuando tras la pasar la contraseña a todas las filas, comenzó el proceso de retirada. No fue una tarea fácil, pero se realizó una evacuación disciplinada, aunque no ausente de peligro y problemas. Tras un periodo de tiempo, los alemanes se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo y comenzaron a ametrallar y lanzar proyectiles de mortero el área occidental del box. Se lanzaron bengalas en el cielo nocturno iluminado el aire del desierto en busca de la ruta de retirada de los franceses. Finalmente, las tropas francesas lograron alcanzar los camiones preparados por la 7ª Brigada Motorizada 10 km. al noreste de Bir Hacheim, y romper el cerco enemigo.


Exultantes tropas de la Brigada Francesa Libre del general Koenig celebran llegar a las líneas britanicas tras la retirada del sitio de Bir Hacheim. De toda una guarnición de 3.600 soldados, más o menos 2.700 pudieron escapar.


Durante los dos días siguientes, y hasta una semana más tarde, pequeños grupos seguirían llegando al punto de reunión. Finalmente 2.700 hombres de la guarnición de Bir Hacheim, de los 3.600 que la componían al inicio de la batalla, consiguieron alcanzar las líneas británicas. La larga lucha de los soldados franceses consiguió hacer ganar tiempo extra al 8º Ejército, por cierto desaprovechado y sobre todo, el heroísmo de la resistencia restauró de forma evidente el orgullo perdido a la nación francesa.

martes, 20 de junio de 2017

Batalla de Bir Hacheim II

Batalla de Bir Hacheim


Después de derrotar contundentemente a los británicos al norte más al norte, Rommel podría concentrar sus esfuerzos en la eliminación del puesto avanzado francés de Bir Hacheim. Las fuerzas originalmente designadas para eliminar la posición situada más al sur de la Línea Gazala, es decir, la 90ª División Ligera y la División "Trieste" habian encontrado más dificultades de las previstas. Los hombres del general de brigada Koenig se peleaban con una tenacidad que estaba empezando a captar la atención del mundo y restaurar parte del orgullo perdido del Ejercito francés. Por esta razón, la tarde del 6 de junio, Rommel envió un grupo de batalla acorazado procedente de la 15ª División Panzer al sur para reforzar el ataque sobre Bir Hacheim.



Defensores del box de Bir Hacheim de la 13ª Demi-Brigade de la Legión Extranjera engullen raciones británicas de comida directamente de la lata. El legionario de la izquierda está intentando disfrutar de uno de los pilares de la comida del ejército británico, una lata de "bully beef", ternera en salmuera y hervida en vinagre.

Así, el día 7 de junio, en Bir Hacheim,  se produjo un nuevo y reforzado asalto por las fuerzas del Eje para intentar capturar el box defensivo. El día anterior, Ritchie había considerado abandonar la posición francesa ahora que el enemigo había establecido una ruta más directa de suministro a través de las brechas situadas en los campos minados de la línea  Gazala en el área de la Caldera, pero Auchinleck aconsejó no renunciar a este puesto avanzado ya que podía representar un punto de guardia para un posible y futuro avance británico hacia al oeste flanqueando la Línea Gazala. Al final se impuso mas la ilusión del comandante en jefe de esperar que la guarnición francesa aguantase los envites del enemigo el tiempo suficiente para poder preparar una ofensiva futura cuando los panzers comenzaron a llevar a cabo asaltos diariamente contra lo que eran fundamentalmente posiciones de infantería.

A pesar de que toda la zona se hallaba bajo intensos ataques aéreos por parte de la Luftwaffe, de nuevo la artillería y los cañones antitanque franceses repelieron el ataque del eje el 7 de junio. Rommel insistió en que la posición debía ser tomada al día siguiente y envió al sur otro Kampfgruppe de la 15ª División Panzer y el Grupo Hecker entero para ayudar en el asalto. El 8 de junio la Luftwaffe intensificó sus incursiones en Bir Hacheim, enviando 45 bombarderos y 54 cazas contra sus objetivos. Tras este bombardeo se volvieron a reanudar los ataques de infantería y los asaltos acorazados, si bien cada uno de ellos fue contestado y rechazado por los franceses. Sin embargo, el general de brigada Koenig informó que sus hombres estaban agotados por el incesante combate y necesitaban una operación de relevo a gran escala, junto con más apoyo aéreo.


Legionarios al asalto

La primera solicitud no pudo ser cursada; el plazo era demasiado corto para que el Cuerpo de Norrie fuese capaz de responder, aunque la razón por la que un hipotético relevo de la guarnición no hubiese sido organizado días antes es un misterio. La 7ª Brigada Motorizada y la 29ª Brigada India se hallaban en el área hostigando las líneas de comunicación del enemigo, sin embargo entre sus órdenes no se incluyeron el posible auxilio a sus compañeros que estaban luchando por sus vidas. El apoyo aéreo, no obstante, si se produjo y la Desert Air Force realizó 478 salidas ese día, la cifra más alta en un día hasta el momento en la guerra del desierto. Tres aviones italianos y uno alemán fueron derribados por la pérdida de ocho aviones de la RAF.

Para molestia de Rommel, Bir Hacheim no cayó el 8 de junio y por ello se reanudaron los ataques al día siguiente. Los ataques aéreos y el intenso bombardeo continuaron todo el día con la intención de arrasar la posición fortificada. La infantería y los tanques enemigos intentaron asaltar dos veces más, cada vez abriendo una brecha en las defensas y cada vez siendo desalojadas. El XXX Cuerpo del teniente general Norrie intentó responder a una petición de ayuda mediante el envío de elementos de la 4ª Brigada Acorazada, la 7ª Motorizada y la 29ª Brigada India contra los flancos del enemigo, pero sus ataques no fueron lo suficientemente fuertes como para provocar a las fuerzas del eje cualquier problema, si bien la 90ª División Ligera tuvo que virar su frente y defenderse contra una de estas columnas blindadas.


Posición de artillería francesa en Bir Hacheim

miércoles, 14 de junio de 2017

Batalla de Bir Hacheim I

Batalla de Bir Hacheim

Las acciones que se dieron lugar en mayo y junio de 1942 en la posición defensiva de Bir Hacheim se produjeron dentro del marco de otra batalla de mayor magnitud desarrollada al mismo tiempo y denominada Batalla de Gazala, que finalizó con la contundente victoria del entonces general Erwin Rommel y su Panzerarmee Afrika. La situación previa al inicio del ataque alemán era sencilla. Los británicos habian construido una línea defensiva, denominada Línea Gazala desde el mar hasta la posición más meridional de Bir Hacheim. Esta línea estaba formada por diferente cajas o boxes, posiciones fortificadas ocupadas por unidades tamaño brigada y que se apoyaban mutuamente.



Mapa de la batalla de Ain el Gazala con la situación del "box" de Bir Hacheim al sur de la Linea Gazala

El plan de Rommel era simple; realizar ataques de infantería frontales sobre la línea defensiva que servirían de diversión mientras con su fuerza acorazada llevaba a cabo un movimiento de flanqueo por el sur de la línea para posteriormente actuar por detrás de la línea. Siendo la posición de Bir Hacheim el punto donde debía pivotar los movimientos de la fuerza acorazada germana es indudable la importancia estratégica del enclave. Si bien la batalla comenzó el 26 de mayo,  fue al día siguiente cuando se produjeron los primeros combates en la posición de Bir Hacheim. Elementos de la División Acorazada italiana "Ariete" atacaron el box mientras el grueso de la fuerza móvil germano italiana traspasaba la posición en busca de combates con la fuerza acorazada británica detrás de la línea Gazala. Este primer ataque acorazado no tuvo éxito y los franceses aguantaron perfectamente. Durante los siguientes días la acción estuvo focalizada detrás de la Línea Gazala, al norte de la posición francesa en la zona de "El Caldero" y Knightsbridge hasta que el 1 de junio se abrió definitivamente un pasillo en la Línea Gazala al quedar eliminada la presencia enemiga en la "caja" de la 150ª Brigada.

Sin embargo el problema de enviar suministros a todo el cuerpo móvil del Panzerarmee Afrika seguía existiendo y la presencia de toda una brigada francesa con completa libertad de acción en Bir Hacheim, al sur de la línea, pudiendo acosar al flanco derecho de las fuerzas alemanas, exasperaba a Rommel. Dicha posición debía ser eliminada y para ello, el 2 de junio Rommel envió la división italiana "Trieste" más la 90ª División Ligera y unos pocos tanques de la 132ª División Acorazada "Ariete" a solucionar el problema. Para desviar la atención del 8º Ejercito de los ataques contra Bir Hacheim, se envió la 21ª División Panzer en una salida hacia el norte contra Eluet et Tamar.



Tropas coloniales francesas cavan un hoyo para emplazar un viejo cañón de 75mm como parte del sistema defensivo de la Brigada francesa libre en Bir Hacheim antes del comienzo de la ofensiva de Rommel

El box de Bir Hacheim estaba ocupado por la 1ª Brigada Francesa Libre (BFL) bajo el mando del General de Brigada Koenig. Esta unidad estaba compuesta por seis batallones de infantería, dos de ellos pertenecientes a la 13ª Demi-Brigade de la Légion Étrangère (DBLE), un batallón de artillería y una compañía de cañones antitanque. En cuanto a la potencia de fuego, al inicio de la batalla la brigada podría desplegar 26 piezas de artillería de campaña  - sobre todo obsoletos cañones de 75 mm - 62 cañones antitanque de diferentes modelos y 44 morteros. La posición de Bir Hacheim virtualmente llana consistía en una estéril extensión de desierto que los franceses habian transformado en área de trincheras, emplazamientos de cañones y puestos defensivos, casi todos ellos por debajo del nivel del suelo.

El 3 de junio las columnas de tropas alemanes e italianas y sus transportes situadas alrededor de Bir Hacheim fueron fácilmente identificables por la Desert Air Force sufriendo los lógicos ataques aéreos. Decenas de camiones y vehículos bombardeados y ametrallados pronto cubrían el desierto a vista de la guarnición sitiada, produciendo gran júbilo entre los defensores franceses. " ¡Bravo! Merci pour la RAF", señaló Koenig al Vicemariscal del Aire Coningham.

Legionario francés de la guarnición de Bir Hacheim antes del inicio de la batalla.

Durante los siguientes días, los ataques contra Bir Hacheim por la 101ª División "Trieste" y la 90ª División Ligera obtuvieron exiguos progresos debido a la tenaz resistencia de los franceses libres. Firmeza que sorprendió a propios y extraños. Sus posiciones estaban estratégicamente colocadas y hábilmente defendidas por extensos campos de minas y emplazamientos de cañones antitanque bien situados. Esta disposición supuso que los intentos de  penetración del perímetro del box ocasionasen un esfuerzo extremadamente costoso a las tropas del Eje. Además los ataques de la Luftwaffe tenían gran dificultad para localizar los puestos de resistencia individual al estar tan cuidadosamente disimulados en el suelo del desierto.

jueves, 23 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein IV


Rommel comenzó a acosar a Bastico con detalles de la situación tan complicada del Panzerarmee Afrika advirtiéndole que en última instancia, tal vez el norte de África no podría mantenerse bajo control. La información pasó de un lado a otro entre Libia y Roma y llegó hasta altas esferas cuando los tres mariscales, Bastico, Cavallero y Kesselring acordaron reunirse con Rommel. La reunión tuvo lugar en el desierto, en el arco del triunfo, Arco dei Fileni, que Mussolini mandó construir en 1930 para celebrar su entrada en Cirenaica. Conocido por los británicos como Arco de Mármol, el monumento fue testigo de una acalorada discusión. Rommel seguía convencido en su opinión que la línea de El Agheila era imposible de mantener frente a una fuerte oposición con las tropas que disponía, Un movimiento  generalizado a través del desierto por el sur a cargo de tropas acorazadas británicas aseguraría que sus posiciones serian flanqueadas en cuestión de días. Los otros tres comandantes estaban en desacuerdo e insistieron en una combinación de halagos y amenazas que Rommel podía y debía aguantar y detener el avance británico.

Envalentonado por el apoyo de sus superiores, Bastico incluso quiso llegar tan lejos como ordenar contraatacar nada mas las avanzadillas británicas llegasen al área y le recordó a Rommel que tenía prohibido cualquier retirada sin su permiso bajo sanción, Impertérrito ante el arranque despótico de Bastico, Rommel se acercó hacia el General Navarini, comandante del XXI Corpo italiano para preguntar si estaba preparado para un posterior repliegue de su infantería hasta Buerat.

Obviamente, Rommel estaba sufriendo una gran presión tanto por sus superiores como por la situación en el campo de batalla. Tras dos años en el desierto, su estado de salud comenzaba a decaer, sufría una dolencia cutánea, así como incesantes dolores de cabeza y, en una carta a su mujer admitía que sus nervios estaban “a flor de piel”. La continua presión provocó una decisión muy acelerada. Estaba seguro que si presentaba a Hitler una completa visión de la situación el África del Norte, recapacitaría y permitiría un repliegue en algún lugar desde Trípoli o más lejos hasta incluso en Túnez donde podría reunirse con Arnim. Decidió ver al Führer en persona.

Sin el conocimiento de sus superiores o permiso del comandante del teatro de operaciones, Rommel viajó a Rastenburg en Prusia Oriental para suplicar por su causa. Cuando llegó al cuartel general del Führer estaba horrorizado por su acción. ¿Cómo se había atrevido a dejar el mando sin permiso? Se preguntaba. Una fuerte discusión tuvo lugar con Hitler que le acusaba de actitud derrotista por intentar sugerir una completa retirada de África del Norte como posible solución. Hitler estaba cansado de generales que abogaban repliegues y ordenó a Rommel permanecer firmes y luchar hasta el último hombre.

Hitler pudo ver como su general favorito estaba enfermo y empezaba a faltarle resolución. Como concesión, prometió a Rommel que la Luftwaffe ayudaría a la situación logística a través de puentes aéreos lo más cerca posible del frente. Momentáneamente Rommel volvió a Libia con incluso mayor sentimiento de desesperación pero continuó presionando a Kesselring y sus superiores en Roma con la idea de disminuir su intransigencia. La doctrina de la posesión rápida sólo porque sí era militarmente errónea; necesitaba desesperadamente una estrategia más coherente que reflejase el aumento progresivo de la fuerza de Montgomery y su vez la creciente debilidad del propio Rommel. Desafortunadamente, esta continua postura de Rommel sólo endurecía las actitudes de sus superiores y comenzó a surgir un consenso generalizado acerca de su retirada del teatro como opción beneficiosa. Sin embargo, el 1 de diciembre Mussolini cedió al punto de permitir a Rommel retirarse a Buerat si le parecía que la posición en El Agheila podría perderse ante un ataque británico.




Un convoy de tanques y vehículos pertenecientes a la 1ª Division Acorazada han sido atacados por aviones enemigos durante su avance hacia Túnez.

Rommel no tenía ninguna intención de perder ni hombres ni equipo en las líneas en Mersa Brega y El Agheila. Sabía que Montgomery estaba reuniendo fuerzas para el ataque y estaba decidido a no ser inmovilizado por una batalla defensiva. El 6 de diciembre transmitió a Navarini la orden de comenzar a sacar su infantería italiana esa noche e iniciar la retirada a Buerat. Esta acción se realizó durante las dos noches siguientes de forma completamente inadvertida por los británicos. Las líneas ligeramente ocupadas por tropas sólo alemanas y por la división italiana “Ariete” que Rommel pretendía que se retirase unos momentos antes del ataque británico, dejando que el bombardeo de la artillería del 8º Ejército cayese sobre una línea de frente vacía y sembrada de minas y trampas explosivas.

El 10 de diciembre el aumento de la actividad de los británicos indicó que el ataque era inminente. Finalmente los británicos observaron las retiradas anteriores y sabían que Rommel ahora tenía la intención de abandonar la línea. Para contrarrestar esto, Montgomery adelantó la fecha de inicio de su ataque 48 horas a la noche del 14 al 15 de diciembre. Al sur de la línea, los reconocimientos aéreos alemanes pronto demostraron que los carros y autoametralladoras británicos estaban en el desierto en tareas de buscar una vía para flanquear las unidades de Rommel. El 13 de diciembre esta actividad aumentó y antes de la medianoche comenzó un bombardeo de artillería pesada. Rommel instintivamente sabía que ya era hora de retirarse para las fuerzas motorizadas.


El 8º Ejército avanzó al ataque tal y como estaba previsto, pero fue enlentecido y casi paralizado por campos minados, demoliciones y trampas y por hábiles acciones de retaguardia a cargo de la división 'Ariete'. La división de Nueva Zelanda también hizo su movimiento de flanqueo a través del desierto como estaba previsto, aunque con mucha dificultad debido a la falta de combustible, pero cuando llegó a la carretera de la costa encontró una vez más que el enemigo había volado.

Ultimas etapas de la persecución de Rommel


1.- 20 de noviembre de 1942, el 8º Ejército alcanza Bengasi. 2.- 4 de diciembre de 1942. Comienza la batalla por la posición de El Agheila. 3.- 15 de enero de 1943. Inicio de los ataques a la Línea Buerat. 4.- 20 enero de 1943. El 8º Ejército ocupa la Línea Homs. 5.- 23 de enero de 1943. El 8º Ejército alcanza Trípoli.

Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein V



miércoles, 15 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein III



Cañones alemanes de 88 mm abandonados.

Montgomery no quiso escuchar nada al respecto de este movimiento, era muy cauteloso sobre la exposición de su ejército a cualquier clase de contratiempo. No quería sufrir la experiencia de ser contraatacado tal y como había sucedido dos veces en el pasado, a pesar incluso que los reconocimientos aéreos y los informes secretos de inteligencia proporcionados por Ultra probaban que el enemigo solo disponía de 30 tanques y 20 coches blindados así como 40 cañones de 88 mm y 46 cañones antitanque más. Montgomery insistió que el grueso de su fuerza debía avanzar por la carreta costera tras la estela de Rommel y prepararse para la planeada batalla en El Agheila. Una columna de autoblindados avanzaría a través de la ruta interior pero dicho movimiento fue enlentecido por una serie de tormentas de arena que borraron las pistas desérticas.

Las últimas unidades del Panzerarmee Afrika salieron de Bengasi el 19 de noviembre y al anochecer alcanzaron Agedabia. Tres días más tarde estas unidades ya se hallaban en la línea de El Agheila. La columna de autoametralladoras que debía avanzar a través del desierto y alcanzar la carretera costera entre Agedabia y Bengasi llegó a su destino el día 20 pero encontró la carretera vacía del enemigo. El ejercito de Rommel que había sobrevivido al la batalla de El Alamein había retrocedido 1.300 km. En tres semanas, luchando en acciones de retaguardia y cortos de fuel y munición para llegar a posiciones más preparadas y aguardar refuerzos. Sobre el papel estaban en un lamentable estado pero su reputación de combate seguía permaneciendo siendo tan formidable que fue suficiente para que sus enemigos les tratasen con gran precaución.

Al contrario de los problemas que tenia Rommel, Montgomery estaba en plena forma, controlaba toda la situación. Las largas líneas de comunicación entre Egipto y El Agheila por supuesto que causaban dificultades pero al menos era capaz de resolverlas. El comandante del 8º Ejército estaba confiado en un éxito esencial. De forma lenta, segura y con gran superioridad acabaría machacando a todas las fuerzas del Eje. Montgomery no estaba interesado en saltar las posiciones enemigas en El Agheila con un repentino y apresurado ataque; quería atacar solo cuando estuviese seguro de la victoria total con una fuerza abrumadora.


Un cañón antitanque británico de 6-pdr y sus vigilantes transportes parecen haber sufrido un percance cerca de un bloqueo de carretera.

La llegada del 8º Ejército enfrente de la línea El Agheila-Mersa Brega permitía en esos momentos a Montgomery concentrarse en planificar la batalla que debía barrer al enemigo. A pesar incluso de los informes descifrados de Ultra y demás informaciones de inteligencia que mostraban al enemigo en no su mejor estado para conservar la línea, ya que solo podían mostrar una resistencia testimonial, Montgomery que ahora poseía una inmensa reputación que conservar no estaba dispuesto a sufrir contratiempos. Debido a ello y en primer lugar necesitaba reorganizar su ejército.

Con sus fuerzas extendidas a través de 1.300 km. de África del Norte, las inmediatas preocupaciones de Montgomery estaban relacionadas con sus suministros y administración, más que en batallas y persecuciones. La naturaleza tan estrecha del avance significaba que de lejos eran necesarios tres cuerpos de ejército en acción. Existiría menos tensión administrativa si uno de los cuerpos se disolvía y sus formaciones dispersadas. Decidió deshacerse del XIII Cuerpo y mover su comandante, el teniente general Brian Horrocks al X Cuerpo para reemplazar al teniente general Lumsden cuyo reciente comportamiento al inicio de la persecución había sido considerado más bien pobre. A las divisiones del XIII Cuerpo se les encomendaron diversos roles; la 44ª Division de infantería fue disuelta y la 50ª Division y la 4ª División India se trasladaron a la reserva de Cuartel General con la intención de incluirlas en el XXX Cuerpo posteriormente.

El cauteloso ataque de Montgomery sobre El Agheila fue planeado para iniciarse la noche del 16 al 17 de diciembre-. El 26 de noviembre el teniente general Leese y su XXX Cuerpo avanzaron hasta situarse delante del X Cuerpo. La unidad comprendía de la 7ª Division Blindada, la 51ª Division Highland y las Divisiones de nueva Zelanda. El plan consistía en retirar el X Cuerpo hasta Bengasi para actuar como reserva en el caso que Rommel volviese a actuar con uno de sus notables contraataques.

El plan de ataque de Montgomery era convencional. Decidió un frontal asalto cerca de la costa con la 51ª Division y la 7ª Acorazada para fijar las defensas mientras un profundo movimiento a través del desierto por el sur a cargo de la división de nueva Zelanda por detrás de las líneas sellaría las fuerzas de Rommel en una trampa. La Desert Air Force apoyaría estos ataques y debería estar preparada ante una repentina retirada de las fuerzas enemigas.

Rommel tardo poco tiempo en darse cuenta que la llamada línea en El Agheila era de hecho indefendible. Ocupaba al menos 160 km en el desierto, incluso era más larga que la línea en el Alamein y no tenía ni tropas ni suministros para mantenerla. La mayoría de su armamento pesado y cañoneas antitanque se habían perdido en El Alamein así como el grueso del equipo acorazada. La situación respecto al combustible mostraba poca muestra de mejoría ahora que Arnim había creado un nuevo ejército en Túnez y también necesitaba suministros. Sin embargo, durante los días siguientes llegó un goteo de refuerzos acompañado de algunos tanques de repuesto.

Rommel conocía que la posesión de la línea de El Agheila llevaría a la eventual destrucción de su ejército y pidió a su superior en Roma, el mariscal Cavallero, permiso para comenzar una retirada más al menos hasta Buerat o incluso Trípoli. Desde allí los suministros serian entregados directamente desde el puerto a las tropas. Sus líneas de suministro se acortarían en 400 km mientras que las de Montgomery se alargarían en la misma distancia.

El mariscal Cavallero rechazó la propuesta de Rommel considerándola intolerable, Mussolini había decretado que no hubiesen adicionales retiradas en Libia. Esta decisión fue posteriormente ratificada por Berlín; Rommel debía permanecer firme y luchar en El Agheila. Hitler incluso prometió más cañones y tanques que deberían de llegar lo antes posible y recordó a Rommel que se hallaba bajo el mando del gobernador de Libia, el mariscal Bastico y debía obedecer sus órdenes.



jueves, 9 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein II



Situacion inmediata tras El Alamein.


1.- La Operación Supercharge rompe finalmente la línea enemiga en El Alamein el 4 de noviembre. Las fuerzas de Rommel comienzan a retroceder hacia el oeste mientras las formaciones de Montgomery empiezan maniobrar en sus posiciones para iniciar la caza. 2.- 5 de noviembre, la 1ª Division Blindada se dirige al El Daba para cortar las fuerzas del Eje luchando para liberarse desde el campo de batalla de El Alamein pero cuando llega, la mayoría del enemigo ha escapado al oeste. La división comienza entonces un movimiento a través del desierto para cortar la carretera costera más al oeste. 3.- 5 de noviembre, la 10ª Division Blindada apunta a la Galal Station para atrapar las fuerzas enemigas existentes entre allí y El Daba. 4.- 5 de noviembre, la 7ª Division Blindada comienza a describir un profundo movimiento de cerco para cortar la retirada enemiga más al oeste de Fuka. 5.- 5 de noviembre, la 2ª Division NZ ataca la carretera costera mas allá de Fuka para cortar el enemigo que intenta escapar de las bolsas creadas por las divisiones acorazadas. 6.- Noche del 5 al 6 de noviembre, la 10ª Acorazada alcanza Galal y se encuentra que la mayoría del enemigo ha escapado. La 8ª Brigada Acorazada es enviada al oeste por la carretera de la costa para cazar la retaguardia enemiga. 7.- Noche del 5 al 6 de noviembre, la Division NZ y las 1ª y 7ª Division Acorazadas avanzan en áreas defendidas por los remanentes del DAK. 8.- 6 de noviembre, la división neozelandesa alcanza Sidi Haneish y se enfrenta ese días y posteriores con la retaguardia enemiga. La 8ª Brigada Acorazada llega a la carretera costera el 7 de noviembre y presiona la zona de Mersa Matruh. 9.- 7 de noviembre, la 7ª División Blindada se enfrenta con el grueso de la 21ª Division Panzer pero su ataque es frenado por falta de combustible. 10.- 6 de noviembre, la 1ª Division Acorazada alcanza Bir Khalda pero apenas tiene combustible 11.- 7 de noviembre, la 1ª Acorazada se dirige al oeste pero debe detenerse por falta de combustible dejando que el remanente de fuerzas enemigas escape huyendo hacia el oeste. 12.- 7 de noviembre, la 8ª Brigada Acorazada alcanza los arrabales de Mersa Matruh pero la mayor parte del enemigo ya había huido al oeste. Rommel y el grueso de su ejército habían conseguido escapar desde el desastre de El Alamein.

La responsabilidad de abrir el Paso de Halfaya fue encomendada a la infantería de la división de Nueva Zelanda. Freyberg escogió al 21º batallón para tal tarea y apremio el ataque inmediatamente para que la unidad alcanzase Halfaya. Justo antes del amanecer del 11 de noviembre, el teniente coronel Harding lideró a sus hombres al ataque. Realmente fue un breve encuentro con las aisladas unidades italianas y hubo muy poco combate. Los italianos podían ver perfectamente por donde sus camaradas y aliados habían escapado a través del llano más hacia el oeste, todos habían hecho lo imposible para poner la mayor distancia entre ellos mismos y el 8º Ejército. Los neozelandeses asaltaron el paso y los italianos, allí donde estuviesen arrojaron sus armas. El coste de la batalla para los aliados fue de un muerto y un herido en cambio los italianos sufrieron entre 60 y 70 bajas, muertos y heridos y alrededor de 600 hombres capturados.


Una columna de transporte neozelandesa asciende el Paso de Halfaya entre Egipto y Libia durante la persecución. La congestión de tráfico fue tal que algunos vehículos tuvieron que esperar horas antes de tener una oportunidad de ascender con éxito.

Las fuerzas de Montgomery podan ahora observar la frontera de Libia y ver como las ultimas de sus presas huían hacia el oeste. Rommel y su ejército del desierto estaba más lejos. Las derrotadas fuerzas enemigas estaban un poco más lejos de ser superadas, desorganizadas, fuertemente golpeadas y luchando por su propia supervivencia, ahora eran capaces de agruparse, reorganizarse consolidarse y defenderse. Seguían realmente en una precaria situación, su fuerza era débil y en constante peligro de ser atacados por la retaguardia, pero al menos ahora por cada kilometro que recorrían hacia el oeste sus líneas de suministro se acortaban, por poco que fuese mientras las del 8º Ejercito iban alargándose. La derrota era posible pero la total aniquilación de la semana anterior había desaparecido.

En Egipto, Montgomery recibió grandes elogios por su victoria en El Alamein. La noticia de su promoción a General se propago rápidamente, la nación se lleno de alegría, la moral del ejercito subió por los cielos y Monty ya estaba preparado para plasmar en papel como enseñar a los futuros comandantes como una batalla debía ser ejecutada. Sin embargo, estos elogios fueron prematuros pues Montgomery falló en uno de los grandes principios de la guerra- un enemigo derrotado en el campo de batalla deber perseguido y destruido. Monty había dejado escapar a Rommel.

En Tobruk, los remanentes del Panzerarmee Afrika estaban llegando en grupos preparándose para ser sitiados de la misma forma que el 8º Ejército durante el año anterior. Algunas unidades, especialmente italianos, fueron enviadas más atrás, al oeste para trabajar reforzando las defensas de El Agheila y Mersa Brega, la vieja línea defensiva desde la cual Rommel lanzó su primera ofensiva contra los británicos casi dos años antes.

Todo el mundo pensaba que Rommel debía intentar conservar Tobruk hasta ser reforzado. Ciertamente, el alto mando italiano insistía en ello, ordenándole no ceder un metro más de suelo libio; Mussolini estaba desesperado en conservar su colonia norteafricana. El propio Rommel no tenia esperanza alguna de disponer de tropas para la guarnición ni medios para abastecerlas. Sabía que en el avance, los británicos usarían su abrumadora superioridad para rodear el área desde tierra adentro y capturar la ciudad con relativa facilidad, por ello dio órdenes de evacuar Tobruk y encabezar la retirada.
La llegada de fuerzas aliadas a Túnez convenció mas a Rommel en su determinación de retirarse todo lo más lejos posible, dejando Cirenaica entera, incluyendo los puertos de Tobruk y Bengasi en manos británicas. Aparentemente dio indicaciones de permanecer en la línea de El Agheila pero al mismo tiempo presionaba al Hitler par que le permitiera moverse hacia Túnez y reunirse con el número cada día más elevado de tropas germanas allí presentes. Rommel sugirió que la campaña en el Norte de África era una misión sin esperanza alguna y todas las tropas del Eje debían ser evacuadas por mar y abandonar el continente. No fue ninguna sorpresa que un indignado Hitler le tratase de derrotista y le ordenase luchar. Políticamente, el Führer poco mas podía hacer, por si acaso Italia se viese obligada a abandonar el último de sus territorios coloniales en África. Mussolini y su gobierno fascista probablemente caerían.

Zapadores británicos trabajan duramente reparando la carretera costera que los ingenieros alemanes previamente habían inutilizado por medio de explosiones controladas durante la retirada, con el fin de hacer más dificultosa la persecución enemiga

A las 09:00 h. del 13 de noviembre los soldados transportados en camiones de la 131ª Brigada de Infantería entraron en Tobruk seguidos por el grueso principal de la 7ª Division Acorazada. La 4ª Brigada Acorazada Ligera presionó entonces a lo largo de la carretera de la costa hasta la vieja línea defensiva de Gazala. Una columna acorazada fue enviada al sur hacia Bir Hacheim en misión de exploración para asegurarse la no presencia de tropas de Rommel. La mayor parte de la brigada acorazada encontró alguna fuerte resistencia en Gazala y se preparó para la acción pero la confrontación no paso de ser una rígida escaramuza de un enemigo que pronto se retiro para reagruparse con la fuerza principal. La brigada del general Harvey se dirigió a continuación hacia Derna y los aeródromos de Martuba que fueron alcanzados el 15 de noviembre. Estaba clarificándose de forma creciente la intención de Rommel de retirarse a la Línea de El Agheila donde los británicos fueron rechazados en dos ocasiones previas. Esta posición natural defensiva era conocida por los británicos como El Agheila y por las tropas del Eje como Mersa Brega, nombres derivados de dos localidades cercanas entre las que se hallaban las posiciones defensivas.

Los alemanes habían demolido todas las instalaciones de Tobruk y el puerto no estaba disponible para su uso de manera inmediata, por ello los suministros del 8º Ejército debían de seguir siendo transportados a través de camiones desde depósitos situados en Egipto, hasta que ingenieros y personal de la Royal Navy pudiesen acondicionar el puerto para su uso. Los suministros necesarios para el funcionamiento del 8º Ejército no siempre estaban disponibles y Montgomery tuvo que decidir que formaciones continuarían la cacería y que unidades debían detenerse y dejarlas atrás.
El X Cuerpo había sido hasta ese momento el responsable del avance y Montgomery decidió que debía continuar con la 7ª Division Acorazada y la2ª Division de Nueva Zelanda, apoyadas por la 4ª Brigada Acorazada Ligera. El XXX Cuerpo del teniente general Oliver Leese debería participar más tarde en la planeada batalla que s esperaba se diese en El Agheila.

El reconocimiento aéreo indicaba que el Panzerarmee Afrika también estaba abandonado Bengasi sin luchar, eso si tras haber destruido el puerto, Rommel continuaba su retirada hacia la posición natural entre El Agheila y Mersa Brega. Sus unidades estaban utilizando el largo trayecto de la carretera costera dejando el camino abierto para un ataque por detrás utilizando las pistas del desierto vías Mechili y Msus con fuerzas acorazadas británicas tal y como hicieron el teniente general O’Connor en 1940 y el general Claude Auchinleck en 1041. Se sugirió que una pequeña pero potente fuerza móvil podría cortar a través del desierto y cerrar la carretera costera antes de llegar a El Agheila atrapando al mayor número de fuerzas enemigas.


Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein III

jueves, 2 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein I


Rommel perseguido tras El Alamein I

El sensacional impacto ocasionado por la Operación Supercharge al final de El Alamein llevó a las fuerzas de Rommel a un gran estado de confusión. Por todo el campo de batalla, las unidades del Eje estaban estrictamente luchando y retrocediendo a la vez. Rommel sabía que era el fin y dio órdenes para un organizado repliegue, siendo las formaciones italianas las primeras en retirarse. Cuando Hitler conoció el movimiento, inmediatamente ordenó su suspensión. Rommel no podía hacer nada pero intentó cumplir el mandato del Führer, rescindiendo sus anteriores instrucciones y ordenando a todas las unidades permanecer firmes en el frente. El resultado fue un desorganizado desbarajuste; algunas formaciones retrocedían hacia el oeste y otras intentaron crear una línea defensiva encarada al este. Las comunicaciones comenzaron a romperse y todos perdieron la atención. Las derrotadas tropas, acobardadas bajo un continuo bombardeo por parte del 8º Ejército querían saber si debían permanecer luchando hasta el final o retroceder para luchar otro día. 

La agonía de Rommel de resistir a toda costa se vio aliviada en cierta manera el 4 de noviembre cuando Hitler, viendo que la batalla realmente se había perdido, se ablandó y permitió al mariscal de campo retirar sus tropas a la nueva línea defensiva de Fuka. Antes de recibir este permiso, Rommel ya había ajustado una retirada dinámica, rescindiendo la orden de permanecer y luchar dando instrucciones para un general repliegue. El Generalfeldmarschall Kesselring que había llegado de Roma con su cuartel general para ver la situación por sí mismo, estuvo de acuerdo que las tropas del Eje se retirasen ya que existía el riesgo de una completa destrucción. Por la tarde, tras mucho retraso, 70.000 supervivientes de la batalla intentaban dirigirse al oeste, algunos a través de la carretera costera mientras otros caminaban a través del desierto.


                 
El Brigadier Howard Kippenberger de la 5ª brigada NZ examina un cañón antiaéreo italiano destruido  

El final de la batalla de El Alamein dejó a ambos bando en una situación de caos, no obstante Montgomery esperaba acabar con la confusión y lanzar sus formaciones móviles tras el enemigo lo más rápidamente posible. Ordenó al teniente general Freyberg llevar a su división neozelandesa y a la 4ª Brigada Ligera Acorazada en un movimiento de bypass hacia la retaguardia de Rommel y tomar Fuka. Esta era la manera que tenia de cortar la carretera costera y arrinconar al enemigo que retrocedía. Mientras tanto, el X Cuerpo del teniente general Lumsden, debía utilizar sus carros de combate realizando pequeñas bolsas para atrapar y aniquilar aquellas fuerzas enemigas existentes entre la maniobra de los neozelandeses y el mar, mientras el XXX Cuerpo del teniente general Leese mantenía una incesante presión sobre las fuerzas de Rommel que permanecían en el campo de batalla. El XII Cuerpo del teniente general Horrocks limpiaría y asestaría golpes sobre la infantería enemiga, principalmente italiana que había sido capturada o abandonada atrás.

La oportunidad de explotar la posible desaparición de Rommel a través de un rápido avance hacia el oeste por parte de fuerzas acorazadas no tuvo un buen comienzo. Los movimientos iniciales pronto comenzaron a degenerar en una melee de tanques y vehículos intentando salir a través de las estrechos pasillos abiertos entre los campos de minas alemanes durante la operación Supercharge. Demasiados tanques sin suficiente espacio para maniobrar enlentecieron el inicio de la caza. La división neozelandesa también iba con retraso esperando la llegada de la 4ª Brigada Ligera Acorazada desde la retaguardia hasta el campo de batalla. Vitales horas se perdieron concentrando la fuerza de Freyberg y poco progreso se realizó antes que cayese la oscuridad y debieron de esperar a la mañana siguiente. Las divisiones acorazadas del X Cuerpo realizaron pequeños movimientos de flanqueo hacia la costa atravesando bolsas de resistencia enemiga y llevando a cabo pequeñas accione de combate.

Montgomery esperaba que el 5 de noviembre, la fuerza neozelandesa forzase Fuka y cerrase la puerta trasera de la ruta de Rommel hacia el oeste, atrapando la parte más optima de las unidades motorizadas del mariscal germano. Al mismo tiempo los tanques de Lumsden de la 1ª y 7ª División Blindada deberían atacar con fuerza la carretera costera y hostigar las fuerzas del Eje que rápidamente se dirigían al cuello de botella de Fuka. Para aliviar la congestión, el X Cuerpo enviaría su 10ª División Acorazada a un punto más al oeste de Fuka para asestar un golpe a aquellos enemigos que habían podido evitar ser atrapados. Todos estos rápidos movimientos tenían la intención de desmoralizar al Panzerarmee Afrika desde el flanco débil del desierto.


Zapadores desactivando minas en los márgenes de la carretera. Las minas supusieron un continuo peligro para cualquier vehículo que se aventurase a dejar la calzada, sobretodo la costera, ya que se arriesgaba a tocar una mina y acabar destruido.




En cambio, los sucesos del 5 de noviembre estuvieron lejos de las intenciones del comandante del 8º Ejército, la división neozelandesa falló en alcanzar Fuka a tiempo ya que se detuvo ante  un ficticio campo de minas interrumpiendo el alcance de su objetivo; la 10ª División Acorazada se perdió y giró al norte demasiado pronto llegando a la carretera costera muy cerca de Fuka; la 1ª División Acorazada se detuvo por la presencia de la retaguardia enemiga solo a 32 km de su avance y la 7ª División Acorazada fue desviada mucho más al oeste debido a la pérdida del destino de la 10ª Acorazada y también se detuvo ante el mismo campo de minas ficticio de los neozelandeses del teniente general Freyberg. El resultado final fue que al trampa no se cerró y el grueso de la fuerza de Rommel escapó de una más que probable destrucción.

El teniente general Lumsden fue muy criticado por la lentitud en la caza por parte de su X Cuerpo. Permitió a sus tropas cortar hacia la costa demasiado pronto en maniobras nada arriesgadas que permitieron a gran parte del enemigo escapar hacia el oeste, más que realizar profundos movimientos para atrapar el grueso de tropas enemigas alrededor de Fuka. Freyberg también recibió críticas por su falta de energía en la toma de Fuka. El propio Monty fue censurado posteriormente por historiadores por dejar que los resultados de su gran victoria en El Alamein fuesen devaluados por su fracaso en asegurar la completa destrucción del batido enemigo. Pocos comandantes del 8º Ejército escaparon de las críticas por posteriores historiadores que investigaron sus comportamientos en los días siguientes a El Alamein.


                La lluvia empañó las etapas iniciales de la persecución transformando el desierto en un embarrado atolladero. Incluso los camiones con tracción a las cuatro ruedas se movían con gran dificultad.

Con tropas acorazadas hostiles mordiendo los talones y los cazabombarderos de la RAF ametrallando las empaquetadas columnas de transporte que fluían hacia el oeste, las tropas de Rommel fueron incapaces de organizar una posición defensiva en la improvisada línea de Fuka y continuaron retrocediendo esperando encontrar alguna clase de apoyo en Mersa Matruh. El 6 de noviembre, la persecución de Montgomery comenzó a estar más organizada y parecía que las unidades motorizadas de la división neozelandesa y la 7ª División Blindada golpearían al enemigo en Mersa Matruh pero los retrasos y la reticencia a avanzar por la noche hicieron fracasar a ambas unidades. El combustible y el agua comenzaban a escasear a medida que las líneas de suministro se alargaban y las condiciones meteorológicas comenzaron a intervenir negativamente ya que fuertes aguaceros convirtieron la superficie del desierto en una ciénaga encharcada. Los tanques y vehículos se hundían en el barro y todo el apoyo aéreo existente no pudo despegar. Con frustración creciente, el 8º Ejército reaccionó a través del lodazal del desierto mientras el enemigo se dirigía al oeste a través de la carretera costera. Rommel decidió abandonar la posición de Mersa Matruh tras dejar una pequeña unidad en la retaguardia y continuó su repliegue hasta las alturas de Sollum que dominaban la frontera de Egipto con Libia.


Solo existían dos carreteras a través de la región montañosa y circulaban por estrechos desfiladeros a lo largo de tortuosas curvas. La carretera cercana a la costa en Sollum fue eficazmente obstaculizada por cráteres creados por los ingenieros alemanes una vez el grueso de las tropas del Eje hubiese pasado dirección oeste. La otra carretera, a 8 kilómetros al sur, cruzaba el Paso de Halfaya y seguía abierta gracias a algunos rezagados que intentaban llegar a la cumbre a través de su serpenteante trayecto. El paso en si mismo estaba fuertemente defendido por infantería italiana parapetada en emplazamientos concretos semienterrados alrededor de la cumbre. Rommel planeaba no utilizar más que acciones dilatorias en los Altos de Sollum, aguantando la posesión de las colinas el tiempo suficiente para retirar la mayor parte de sus fuerzas a nuevas posiciones cerca de Tobruk. Por detrás dejaba pequeños grupos de ingenieros que sembraban campos de minas ficticios enterrando chatarra metálica o bien bombas trampa y toda clase de artefactos que enlenteciesen el avance británico.

Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein II