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martes, 17 de febrero de 2026

Lumley Lyster

Admiral Sir Arthur Lumley St. George Lyster


Admiral Sir Arthur Lumley St. George Lyster

Admiral Sir Arthur Lumley St. George Lyster (27 de abril de 1888 – 4 de agosto de 1957) fue un alto mando de la Royal Navy británica cuyas innovaciones y liderazgo tuvieron un papel crucial en el desarrollo de la aviación naval y las operaciones de portaaviones durante la Segunda Guerra Mundial. Su carrera abarcó más de cuatro décadas de servicio, en las cuales ejerció un profundo impacto estratégico en la guerra marítima moderna y en la proyección del poder aéreo desde el mar.

Nacido en Coleshill, Warwickshire, Lyster provenía de una familia con fuertes tradiciones de servicio público. Tras una educación inicial en Berkhamsted School, ingresó en la Royal Navy en 1902, cuando apenas tenía catorce años, embarcándose en el buque de entrenamiento HMS Britannia para comenzar su formación naval profesional. Durante los primeros años de su carrera, Lyster se especializó en artillería naval. A partir de 1912 se formó de forma intensiva en el HMS Excellent, la escuela de artillería en Portsmouth, donde adquirió conocimientos que resultaron fundamentales para su carrera posterior.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Lyster ya era oficial con experiencia. Sirvió activamente en diversas unidades, participando en campañas significativas como la batalla de Gallípoli en 1915, un duro enfrentamiento que marcó a muchos marinos británicos y demostró la complejidad de las operaciones anfibias y navales combinadas.

martes, 3 de febrero de 2026

La Batalla del Río de la Plata. 1ª parte


La batalla del Río de la Plata.


Panzerschiff "Admiral Graf Spee" en 1936

La denominada Batalla del Río de la Plata fue una de las batallas navales más famosas de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que solo participan cuatro barcos de guerra. Parte de su fama radica en que tuvo lugar en el período llamado de la "guerra falsa" y en parte debido a la reputación injustificadamente magnificada del Admiral Graf Spee, el acorazado de bolsillo alemán involucrado en la batalla.

El Graf Spee fue diseñado mientras Alemania todavía estaba públicamente obedeciendo las restricciones del Tratado de Versalles. El tratado limitaba las naves capitales del país germánico a un desplazamiento estándar de 10.000 toneladas y exigía además la solicitud de un permiso adicional para poder equipar los buques con cualquier pieza de artillería por encima de 280mm (11 pulgadas) de calibre. El diseño del Graf Spee y sus dos barcos gemelos comenzó en 1923. Antes de 1926 se consideraron un gran número de propuestas, cuando se decidió finalmente construir barcos con una ligera coraza, armados con cañones de 280 mm y con una velocidad de 26 nudos. La financiación se aprobó en 1928, y poco después se puso la quilla a la primera unidad de la clase.

martes, 21 de noviembre de 2023

Cruceros ligeros de la clase Fiji


Cruceros ligeros de la clase Fiji


HMS Fiji en 1940

El 2º Tratado Naval de Londres fue firmado en marzo de 1936, entre los países firmantes están Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia. Japón e Italia se retiraron de las negociaciones y por lo tanto no se vieron obligados a acatar sus términos. Al mismo tiempo, Alemania se hallaba una vez más en el proceso de convertirse en una creciente potencia naval, al estar ignorando claramente los límites navales impuestos por el Tratado de Versalles de 1919. El efecto principal del Tratado fue que los países que pronto se convertirían en aliados contra los países del Eje se iban imponiendo restricciones navales a sí mismos, pero no sobre los estados que pronto se convertirían en sus enemigos.

lunes, 15 de octubre de 2018

Operaciones aeronavales britanicas en 1939.

Operaciones aeronavales britanicas en 1939.


 Emblema de la Fleet Air Arm

Los meses siguientes a la declaración de guerra por parte de Gran Bretaña a Alemania el 3 de septiembre de 1939 a menudo están referenciados como "Drôle de Guerre" más o menos guerra de broma o ilusoria. La Royal Air Force estuvo ocupada en gran parte dejando caer octavillas de propaganda sobre Europa y el ejército británico en ningún modo estuvo implicado en operaciones de combate ni a gran ni tan siquiera a media escala. Sin embargo, para la Royal Navy y su rama aérea no hubo ni remotamente nada de burla en este periodo de tiempo: las operaciones de combate comenzaron inmediatamente después de la declaración de las hostilidades.

El Almirantazgo tuvo siempre presentes las amargas lecciones de la Primera Guerra Mundial con respecto a la amenaza alemana en forma de submarinos y por ello  organizó el tráfico mercante en forma de convoyes para la defensa colectiva. El plan inicial era desplegar los portaaviones de la Royal Navy como medida ofensiva antisubmarina desde la zona atlántica conocida como Accesos Occidentales (Western Approaches) hasta las aguas territoriales de Gran Bretaña, y de esta manera con su sola presencia disuadir incluso al más temerario comandante de U-Boote. Al final, el HMS Ark Royal fue desplegado en el NW Approaches, mientras que el HMS Courageous y el HMS Hermes operarían juntos en la zona SW de los Approaches. Se debían utilizar biplanos Swordfish en misiones de búsqueda de U-Bootes, pero es importante reseñar que en estas primeras etapas de la guerra no estaba disponible ningún tipo de radar aéreo, así que la búsqueda se restringió a largas horas de navegación y exploración del océano con la esperanza de un avistamiento visual.



Fairey Swordfish en acción

El plan del Almirantazgo estaba diseñado en un solo sentido y ante esta eventualidad, los comandantes de submarinos alemanes que no eran asustadizos más bien todo al contrario  se vieron seducido ante la posibilidad no solo de atacar a los convoyes sino incluso  llevar a cabo ataques contra los propios portaaviones. El 14 de septiembre de 1939, el HMS Ark Royal apenas se libró de recibir  una descarga de torpedos procedentes del U-39 bajo el mando del Kapitänleutnant Gerhard Glattes, que rápidamente fue hundido por los destructores de escolta del portaaviones. Sin embargo, tres días más tarde el HMS Courageous  no disfrutaría de tanta fortuna ya que estando de patrulla al suroeste de Irlanda, el portaviones viró hacia el viento para lanzar sus aviones, e inadvertidamente puso la nave en posición perfecta para un ataque submarino con torpedos, circunstancia que aprovechó el  Kapitänleutnant Otto Schuhart para lanzar una andanada de tres torpedos. Dos de ellos impactaron al HMS Courageous a las 19:50 h. hundiéndolo en tan solo 20 minutos, perdiendo la vida 518 oficiales y marineros así como dos escuadrones de Fairey Swordfish. Ante esta grave pérdida el Almirantazgo ordenó de inmediato la cancelación del uso de portaviones en misiones antisubmarinas.

El 26 de septiembre de 1939 un Skua del 803 NAS (Escuadrón Aéreo Naval) se convirtió en el primer avión británico de la guerra en lograr una victoria aire-aire. Un par de Swordfish del Ark Royal se hallaban en misión de cobertura del dañado submarino británico HMS Spearfish cuando avistaron y siguieron de cerca a tres hidroaviones Dornier Do 18. Ante este encuentro cazas Skua despegaron desde el Ark Royal para interceptarlos. En el combate subsiguiente, el Lt. B.S. McEwen obligó a uno de los Dornier a amerizar y a su tripulación de cuatro hombres abandonar el avión y huir mediante la balsa salvavidas. Por lo menos otro avión alemán fue dañado por Skuas del 803º pero los hidroaviones germanos fueron capaces de transmitir la posición del Ark Royal, y a aproximadamente a las 14:00 h. una formación de bombarderos Heinkel He-111 atacaron al portaviones. Una bomba cayó lo suficientemente cerca para causar preocupación, pero el HMS Ark Royal escapó sin daño alguno. Este hecho no impidió que la máquina de propaganda alemana emitiera la primera de sus muchas falsas reclamaciones de hundimientos de buques enemigos.



Skuas en la pista de vuelo del HMS Ark Royal

En diciembre de 1939 la Fleet Air Arm fue por primera elogiado por medio de una mención cuando el Lt. E.D.G. Lewin fue galardonado con la Cruz de Servicio Distinguido por su participación en el hundimiento del acorazado de bolsillo alemán Graf Spee. Lewin. Pilotando un hidroavión Seafox del crucero HMS Ajax, siguió al acorazado alemán a lo largo del enfrentamiento que posteriormente se denominaría Batalla del Río de la Plata. Su observador, Lt. R.E.N. Kearney, guió el fuego de artillería de los cruceros británicos Ajax, Achilles y Exeter, y tanto Lewin como Kearney observaron más de 30 impactos sobre el Graf Spee. El buque de guerra alemán se vio obligado a retirarse y buscar refugio en las aguas neutrales de Uruguay, fondeando a las afueras de Montevideo el 13 de diciembre. Tras varios días de frenética actividad diplomática y de inteligencia, el Graf Spee levó anclas en la noche del 17 de diciembre y navegó hacia el estuario del Río de la Plata, donde fue barrenado por su tripulación. Aunque el Seafox del Ajax fue la única presencia activa de la Fleet Air Arm en la batalla, la notoria presencia del portaaviones Ark Royal en las proximidades fue enormemente influyente en la decisión de Kapitan Hans Langsdorff de hundir su nave.

lunes, 21 de mayo de 2018

El hundimiento del HMS Courageous.

El hundimiento del HMS Courageous.


Portada de periódico informando del hundimiento del HMS Courageous

El 15 de septiembre de 1939, se estableció contacto con un convoy al oeste el Canal de la Mancha, en una zona denominada por los británicos llamados Accesos Occidentales o Western Approaches. Las vías marítimas eran un hervidero de tráfico y ante tal oportunidad se produjeron éxitos contra el comercio naval británico en los primeros días de guerrapor parte de los submarinos alemanes. Para proporcionar al menos alguna forma de protección a estas naves que navegaban en solitario pues aún no se había establecido el sistema de convoyes, el Almirantazgo desplegó el viejo portaaviones HMS Courageous con una escolta de destructores para llevar a cabo patrullas antisubmarinas.

Botado en febrero de 1916 y comisionado en enero de 1917, el HMS Courageous fue diseñado originalmente como un crucero de batalla, reconvirtiéndose en portaaviones entre junio de 1924 y mayo de 1928. Se instalaron un hangar y cubierta de vuelo a popa del casco. El principal armamento original compuesto de dos montajes dobles de cañones de 15 pulgadas (381 mm) fue reemplazado por cañones antiaéreos de  4,7 pulgadas (120 mm). Aligerar el armamento significó que la protección contra buques de superficie tendría que basarse en la pantalla de buques de escolta, principalmente destructores que navegaban conjuntamente con el portaaviones.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Almirante Bertram Ramsay (1883-1945)

Almirante Bertram Ramsay (1883-1945)



Bertram Home Ramsay nació el 20 de enero de 1883 en Hampton Court Palace como hijo de un oficial del 4º de Húsares (Queen's Own). Comenzó su vida en la marina en 1898 en el HMS Britannia graduándose en 1899 para ingresar en el HMS Crescent como guardiamarina. Posteriormente estuvo destinado en diversos barcos, así como en la brigada naval durante la Expedición a Somalia de 1903-04, antes de especializarse como oficial de transmisiones. Por ello ocupó el puesto de flag lieutenant, es decir, ayuda de campo del almirante en las flotas del Mediterráneo y del Atlántico. En 1913 ingresó como oficial de Estado Mayor sirviendo en el 4º Escuadrón de Batalla de la Gran Flota en el momento del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Su primer mando fue el monitor M.25 con base en Dover, su segundo destino, el destructor HMS Broke que formó parte de la famosa Patrulla Dover.

Tras la guerra ocupó diversos destinos, tanto en mar al mando de navíos o como en tierra como instructor en el Royal Naval War College y en el Imperial Defence College. En 1935 alcanza el grado de flag Rank, es decir, asciende a un rango superior al de Captain pasando a ser jefe de estado mayor del comandante en jefe de la Home Fleet; Sir Roger Backhouse. Ramsay abogaba por un descentralizado sistema de estado mayor, con la cúpula controlando solamente los aspectos imprescindibles. Sin embargo, Backhouse era un centralizador nato que rechazaba delegar cualquier asunto de importancia a nadie, incluso a su jefe de estado mayor. Las relaciones entre los dos hombres se deterioraron con flujo constante hasta que Ramsay pidió ser relevado en diciembre de 1935 pasando a la reserva al año siguiente.

jueves, 11 de mayo de 2017

La epopeya de la Fuerza Z III

La epopeya de la Fuerza Z III

Proviene de La epopeya de la Fuerza Z II


 Postal  japonesa conmemorativa del hundimiento de la Fuerza Z


El segundo ataque fue llevado a cabo por 17 Nell equipados con torpedos del grupo Genzan. Ocho aviones lanzaros sus torpedos a 600-1500 metros del Prince of  Wales. Los japoneses afirmaron tres impactos, pero sólo dos fueron confirmados por los británicos. Pero esas dos explosiones, ambas a las 11:44 h. condenaron al "insumergible" Prince of  Wales. Los torpedos explotaron por el lado de babor por detrás de la torreta trasera de 14 in, dañando el eje de la hélice exterior e inundando varios compartimientos. La inundación ocasiono una escora de 11,5 grados, una disminución de la velocidad hasta los 15 nudos y dejo fuera de acción a los principales cañones antiaéreos. Mientras tanto, nueve aviones torpederos atacaron al Repulse, pero según los británicos ninguno explotó, a pesar de la reclamación japonesa de cuatro impactos. En ese preciso momento, seis aviones del Grupo Aéreo Mihoro también estaban atacando el Repulse con bombas pero ninguna explotó sobre el crucero de batalla.

El tercer ataque duró desde las 11:57h. hasta las12:02 h. fue realizado por con ocho torpederos Nell del Grupo Mihoro, que lanzó sus torpedos contra el Repulse. Las perfectas maniobras evasivas del crucero de batalla impidieron cualquier impacto. La siguiente oleada, llevado a cabo por  26 Betty del Grupo Aéreo Kanoya, ocurrió desde las 12:20 hasta las 12:32 h. Seis aviones atacaron al maltrecho Prince of Wales lisiado y 20 al aún ágil Repulse. El acorazado, incapaz de maniobrar  fue alcanzado por cuatro torpedos por su costado de estribor. Un bien ejecutado ataque de pinza sobre el Repulse presentó a su capitán una situación imposible de salvar. Cinco torpedos explotaron en los costados del crucero de batalla escorándose de forma muy acusada y rápidamente. El barco se hundió a las 12:32 h.



Hundimiento del HMS Repulse

La siguiente oleada de aviones japoneses compuesta por nueve bombarderos de nivel del Grupo Aéreo Mihoro se centró en atacar los destructores de escolta. Ninguna bomba alcanzó objetivo alguno. El ataque final de los Nell del Grupo Mihoro tuvo al Prince of Wales como blanco. Siete aviones lanzaron bombas de 1100 lb. Una alcanzó al acorazado en la cubierta superior de la catapulta, penetrando sobre la cubierta principal donde estalló provocando graves bajas.

A partir de ese momento, simplemente era cuestión de tiempo que se hundiera el acorazado. Su velocidad se había reducido a tan solo 6 nudos, y el ángulo  de escora del barco aumentaba rápidamente. La orden de abandonar el barco fue dada a las 13:15 h. Cinco minutos después, el Prince of Wales se hundía. Tan solo quedaban los tres destructores cuya misión pasó a ser la de rescatar a los supervivientes del agua; acción que realizaron sin ser atacados por aviones enemigos. Del Repulse se perdieron 513 marineros siendo rescatados 796, las cifras fueron mejores en el caso del Prince of Wales ya que se rescataron 1285 marineros y perdieron la vida 327. Los japoneses tan solo perdieron 21 aviadores, tres aviones derribados y 27 dañados.

El hundimiento del Prince of Wales y del Repulse marcó no sólo el final de la era del acorazado  Dreadnought sino también el fin de la hegemonía británica como potencia marítima en el Lejano Oriente. Como la Royal Air Force también fue rápidamente puesta fuera de combate, el destino de Singapur recayó únicamente sobre el ejército británico.



La pérdida de la fuerza Z fue recibida en Gran Bretaña con gran consternación. ¿Pero era inevitable? Antes de zarpar Phillips se hallaba ante tres opciones: permanecer en Singapur y ser bombardeado, trasladarse a una posición más segura y mantener su flota para posteriormente llevar a cabo alguna acción o atacar la invasión japonesa, sabiendo que sólo la potencia marítima  podría derrotar a los japoneses. No en vano, eligió esta última. Cuando su plan fue discutido con su estado mayor el 8 de diciembre, nadie disintió. Phillips era consciente de los riesgos, pero confiaba en que podría ocuparse de cualquier flota de superficie japonesa que se encontrara en la zona, era sabedor de la solitaria presencia de un crucero de batalla de la clase Kongo y de varios cruceros y más que nada no sopeso la amenaza que suponía un ataque aéreo. Con el elemento sorpresa a su favor, pensaba que podía asestar un serio golpe a la fuerza de invasión japonesa en la mañana del 10 de diciembre. Con la base más cercana de bombarderos de la Armada Imperial japonesa a 400 millas de Singora y a 370 millas de Kota Bharu, Phillips minimizó el peligro de un ataque con aviones torpederos.  El bombardeo de la flota a alta cota ni llego a plantearse.




Después de la tragedia, parece ser que se dio un sentimiento generalizado acerca de la inevitable e inútil perdida del Prince of Wales y del Repulse. La fuerza enviada a Extremo Oriente era insuficiente para actuar como elemento de disuasión, e igualmente inadecuada como flota equilibrada con la potencia necesaria para interrumpir la invasión japonesa. No hay duda que Phillips o cualquier otro almirante de la Royal Navy habría decidido correr un riesgo calculado al atacar la fuerza de invasión japonesa. También es indudable que ningún almirante británico era consciente del poder y del alcance de los grupos aéreos de la armada nipona basados en tierra. Así mismo, el factor de la falta de protección aérea sobre la Fuerza Z también en cierta manera es despreciable pues  aunque un escuadrón de mal armados y poco resistencia cazas Buffalo hubiesen estado presente, el resultado no habría cambiado, solo hubiese variado el coste  para los japoneses.

En un análisis final, la decisión de enviar una fuerza totalmente inadecuada y desequilibrada a una base insegura fue desde un principio errónea. La premisa para toda la operación, que una fuerza de dos acorazados podría actuar como elemento disuasorio para los japoneses, que ciertamente iban a la guerra por su supervivencia nacional, no tenía ninguna base en realidad. Realmente, la responsabilidad por la pérdida de la Fuerza Z fue solo de Churchill.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La epopeya de la Fuerza Z II

La epopeya de la Fuerza Z II

Proviene de La epopeya de la Fuerza Z I


El Prince of Wales y el Repulse, escoltados por un mera formación de cuatro destructores partieron de la base naval de Singapur después del anochecer del 8 de diciembre. Pronto se hizo evidente que las perspectivas de encubrimiento de la flota por las condiciones meteorológicas serian casi nulas, así que el factor sorpresa tal vez no se produciría. El objetivo en el lugar del desembarco de las tropas enemigas en Kota Bharu disminuía el tiempo bajo amenaza de ataque aéreo desde las bases aéreas niponas en Indochina, al estar más al sur que Singora. Sin embargo, a las 04:00 h. del 9 de diciembre, Phillips cambió el rumbo hacia el norte bajo condiciones meteorológicas complicadas buscando el amparo de la no detección por parte enemiga.



HMS Repulse y HMS Prince of Wales

Sin que lo supieran los británicos, la Fuerza Z fue descubierta por el submarino Japonés I-65 a las 13:45 h. Posteriormente, una hora antes del atardecer, el cielo se abrió y a las 17:40 h. se avistó el primero de una formación de tres aviones enemigos. En ese momento Phillips que llevaba rumbo norte cambió viró hacia el noroeste a las 18:55 h. y a las 19:30 h. volvió a variar el rumbo dirección oeste como si se dirigiese a Singora. En este punto la fuerza británica se hallaba a tan sólo 22 millas del área donde se encontraba la fuerza naval de la Armada Imperial Japonesa en misión de búsqueda e interceptación.

Aproximadamente a las 20:00 h. Phillips se reunió con los oficiales de su estado mayor par decidir si continuar la operación o no. Rápidamente se decidió abortarla y dirigirse al sur a Singapur, a 275 millas de distancia. Entonces, a las 23:55 h., el destino intervino. Al Prince of Wales llego un informe avisando que se estaba produciendo un desembarco enemigo en Kuantan, a tan solo 120 millas de la posición actual de la Fuerza Z en esos momentos y bastante más al sur que Kota Bharu, por lo tanto más alejada de las bases aéreas en Indochina. El informe era completamente falso, pero, como Kuantan era un punto clave de la defensa de Malasia, Phillips decidió que debía ser evaluada la situación. En consecuencia, al Fuerza Z cambió de rumbo a las 00:25 h. del 10 de diciembre hacia el suroeste. Desgraciadamente, el almirante Phillips no solicitó apoyo aéreo para este cambio de planes, pensando que su jefe de estado  mayor en Singapur, con la recepción del mismo informe, intuiría que la flota cambiaria de rumbo y ya ordenaría la consecuente defensa aérea.  Además, Kuantan estaba a 450 kilómetros de la base aérea de la Armada Imperial Japonesa más cercana y por lo tanto probablemente más allá del alcance de cualquier ataque aéreo eficaz.




A las 08:00 h.de la mañana siguiente, la Fuerza Z estaba situada frente a Kuantan. Se envió un destructor y un avión desde el Prince of Wales a investigar la situación en la costa. Como era de esperar no se halló ninguna actividad enemiga, sin embargo, en lugar de dirigirse directamente a Singapur, Phillips persistió en quedarse en esa posición durante 90 minutos más para indagar sobre un informe anterior que avisaba de la presencia de algunas barcazas y un remolcador. Este retraso resultó fatal. Alrededor de las 10:15 h., un avión de reconocimiento del Prince of  Wales divisó un avión japonés. Incluso en ese momento, Phillips no envió  transmisión alguna solicitando cobertura aérea. Justo después de las 11:00 h. la primera oleada de aviones nipones fue descubierta empezando en esos momentos el ataque aéreo.

Tras el fracaso de las fuerzas de superficie japonesas en contactar con la Fuerza Z durante la noche del 9 al 10 de diciembre, esta tarea le fue encomendada a las fuerzas aéreas basadas en tierra de la Armada Imperial. A las 04.55 h., nueve bombarderos del Cuerpo Aéreo Genzan despegaron, seguidos por dos aviones de reconocimiento que despegaron a las 05:30 h. con la misión de encontrar los barcos enemigos. A los aviones previstos para el ataque global procedentes de los Cuerpos Aéreos Genzan, Mihoro y Kanoya  se les ordenó despegar tan pronto como estuviesen preparados. Un total de 85 bimotores, 26  G3M "Nell" y 85 G4M "Betty" despegaron entre las 06:25 h. y las 08:00h. Entre la formación de bombarderos, los 26 Betty mas 25 Nell iban armados con torpedos, el resto con bombas.



Mitsubishi G4M "Betty"

El avión líder voló hacia el sur, hasta un punto a 80 millas al norte de Singapur sin encontrar los buques británicos. Acto seguido viraron hacia el norte para continuar la búsqueda. A la 10:13 h. avistaron el destructor Tenedos, que se había separado de la Fuerza Z debido a problemas de combustible. Nueve Nell lo atacaron con bombas, pero ninguna dio en el blanco. En el mismo momento que el nivel de combustible de los aviones japoneses comenzaba a ser preocupante, uno de los aviones de reconocimiento detectó la Fuerza Z frente a Kuantan a las 10:15 h. A las 11:00 h., la fuerza aérea atacante ya estaba sobre los acorazados británicos e iniciaba el ataque. Debido a que los aviones japoneses no despegaron todos a la vez y también porque se separaron en distintas las líneas de búsqueda, la batalla aeronaval se desarrolló mediante una serie de ataques por oleadas.


Los buques británicos abrieron fuego contra los bombarderos japoneses a las 11:13 h. El primer grupo bombarderos compuesto por ocho Nell del Grupo Aéreo Mihoro atacó al Repulse a las 11:15 h. Cada avión lanzó dos bombas de 550lb justo por debajo de los 10.000 pies. Todos los lanzamientos cayeron cerca de la nave británica pero solamente una bomba impactó de lleno sobre un hangar, destruyendo un hidroavión y provocando un incendio que fue extinguido rápidamente. El pesado fuego antiaéreo británico contra bombarderos que volaban a nivel, rumbo y velocidad constante fue bastante eficaz. Cinco de los ocho aviones fueron dañados.

martes, 9 de mayo de 2017

La epopeya de la Fuerza Z I

La epopeya de la Fuerza Z I

A medida que se hacía más evidente el pronto estallido de las hostilidades en el Lejano Oriente, la Royal Navy hizo planes para enviar una gran y equilibrada flota a Singapur. En agosto de 1941, el Almirantazgo propuso trasladar siete acorazados, si bien no los mas modernos, un portaaviones, diez cruceros y 24 destructores al Lejano Oriente. Sin embargo, dicha flota no estaría disponible para su envío hasta marzo de 1942. También en agosto, el gobierno australiano pidió la presencia urgente de varios acorazados que pudieran actuar como freno a las ambiciones japonesas. Esta situación llevó a Churchill a considerar el envío en octubre a Singapur de una fuerza menor en torno a un moderno acorazado, un crucero y un portaaviones. Esta disparidad de opiniones dio lugar a un enfrentamiento entre Churchill y el Ministerio de Marina que estaba a favor de enviar una flota más grande y sobre todo equilibrada. No se llegó a compromiso alguno hasta el 20 de octubre cuando en una reunión se acordó que el acorazado Prince of Wales  comenzaría un tránsito a Ciudad del Cabo,  a la espera de tomar con una decisión final para cuando atracase en la ciudad sudafricana.



Acorazado HMS Prince of Wales 

El Prince of Wales partió desde el Clyde el 25 de octubre con tres destructores. El 16 de noviembre, llegó a Ciudad del Cabo. Este alto en el trayecto fue anunciado en prensa y el Almirantazgo no hizo ninguna maniobra para cambiar su destino. El acorazado reanudó su periplo hasta Colombo, en Ceilán, donde le esperaba el crucero de batalla Repulse y dos destructores mas. En la tarde del 2 de diciembre, la denominada Fuerza Z formada por los dos grandes buques y cuatro destructores llegaba a Singapur.

El ambiente preguerra se notaba perfectamente en la base naval británica y el avistamiento el 6 de diciembre de tres grandes convoyes de transporte japoneses al sur de Indochina sugirió que la Fuerza Z pronto entraría en acción. El día 8, ya con la guerra declarada, llegaron informes del desembarco de tropas japonesas en tres puntos diferentes de Tailandia y Malasia. Ese mismo día, aviones de la Armada Imperial Japonesa bombardearon Singapur donde se hallaba fondeado el Prince  of Wales.



Almirante Sir Tom Phillips, comandante naval de la flota en Extremo Oriente

Por la mañana del 8 de diciembre, cuando la magnitud de los ataques japoneses en el Pacífico se había convertido en evidente, y el Almirantazgo había dado órdenes para iniciar las hostilidades, no se podía negar que la misión principal de la Fuerza Z, actuar como un elemento disuasivo ante los nipones, había fracasado. Ante esta situación, Londres reflexionaba sobre la misión a realizar por la Fuerza Z. Antes de tomar cualquier decisión, el almirante Sir Tom Phillips, comandante naval de la flota en Extremo Oriente, ya había actuado. Tras regresar  a Singapur en la mañana del 7 de diciembre de una conferencia con los americanos en Manila y después de otra reunión al día siguiente temprano con los comandantes británicos en la base naval, Phillips determinó que tendría que actuar con rapidez con su pequeña pero potente fuerza para poder albergar alguna esperanza de derrotar a los japoneses e impedir la invasión. La operación dependía en gran medida del factor sorpresa, sin embargo las posibilidades de alcanzar Singora, objetivo del desembarco japonés, sin ser descubiertos gracias al tiempo encapotado por las nubes en época de monzones era del 50%. Tal vez por esta razón, durante la mañana, se cambió su objetivo a Kota Bharu con la intención de llegar a destino en la mañana del 10 de diciembre.

El Prince of Wales era el segundo acorazado de la clase King George V, la clase más moderna de acorazados británicos que entraron en combate durante la guerra. La nave estaba fuertemente blindada, equipada con un impresionante armamento principal de diez cañones de 356 mm o 14 pulgadas y una velocidad máxima de 28,5 nudos. Su debilidad principal se hallaba en su limitada capacidad para enfrentarse contra modernos y rápidos aviones, especialmente si volaban a baja altura. El crucero de batalla Repulse no había sido modernizado desde su finalización en 1916. Como cabría esperar de un crucero de batalla, la nave disfrutaba de una gran velocidad y de un considerable armamento principal de 6 cañones de 381 mm. o 15 pulgadas, sin embargo no poseía un blindaje acorde con los tiempos sobre todo contra bombas aéreas o torpedos. Su batería antiaérea era totalmente inadecuada. A pesar de estas deficiencias, las dos naves capitales constituían una amenaza real para las comunicaciones marítimas japonesas a través del Mar de la China Meridional, y por supuesto los convoyes de tropas.



Crucero de batalla HMS Repulse

La verdadera naturaleza de la táctica de combate aéreo japonés era desconocida por Phillips y en general por al Royal Navy. Las capacidades de ataque de los aviones y aviadores japoneses a los ojos de los británicos no parecían ser nada extraordinarias y probablemente se creía que no estaban tan desarrolladas como las amenazas con las que la Royal Navy se había enfrentado en el Atlántico Norte y en el Mediterráneo. Justo antes de que partiera para Extremo Oriente, el Prince of Wales había sido atacado desde el aire por aviones italianos, ataques que fueron rechazados, aunque otro acorazado, el Nelson, recibió un impacto de un torpedo y sufrió daños considerables. A esta falsa percepción habría que añadir que usando como referencia la autonomía de los torpederos británicos en servicio, existía la creencia general que las 400 millas que separaban la Fuerza Z de las bases aéreas japonesas en el sur de Indochina suponían una mínima amenaza a la flota.

miércoles, 10 de junio de 2015

Armamento de los acorazados de la clase KIng George V

Armamento de los acorazados de la clase King George V 



Principal

Los cinco acorazados de la clase King George V, es decir, Prince of Wales, Anson, Howe, Duke of York y el propio King George V,  disponían como armamento principal 10 cañones BL Mark VII de 14 pulgadas de calibre, 360 mm, distribuidos de forma bastante inusual en tres torretas. Dos de ellas cuádruples, una en proa y otra en popa y otra torreta doble más pequeña situada detrás y encima de la torreta delantera. La elección del calibre utilizado tuvo controversia dentro del Almirantazgo pero no en el propio Parlamento. Otras potencias europeas utilizaron cañones de 15 pulgadas, 380 mm. como Alemania equipando el Bismark y el Tirpitz y la marina  norteamericana utilizando en sus navíos piezas de 16 pulgadas, 406 mm. Al principio el Almirantazgo barajó un abanico de diferentes posibilidades de distribución de las piezas del armamento principal incluyendo las combinación normal de 9 cañones de 15 pulgadas en tres torretas, dos adelante y otra en popa. Este diseño se ajustaba perfectamente a las capacidades de construcción de los astilleros británicos, sin embargo fue rechazado rápidamente al tener que cumplir las exigencias del Segundo Tratado Naval de Londres firmado en 1936. Junto con la obligación de reducir el desplazamiento la escasez de ingenieros técnicos expertos y de diseñadores, la clase fue rediseñada para poder ser equipada con doce cañones de 14 pulgadas en tres torretas cuádruples. Si bien esta configuración proporcionaba una andanada más potente que los nueve cañones de 15 pulgadas resultó imposible de implementarse ya que no se podía incluir esta cantidad de potencia de fuego y el nivel deseado de protección en un desplazamiento máximo de 35.000 toneladas y, además el peso de la superpuesta torreta cuádruple afectaba a la estabilidad del buque. Al final, la segunda torreta delantera fue cambiada por una torreta doble más pequeña a cambio de una protección blindad mas optima, pero se redujo la potencia de la andanada en comparación a la disposición habitual de 9 cañones. La capacidad de penetración del proyectil de 14 pulgadas era considerable, ya que llevaba una carga explosiva de 22 Kg. como quedó en evidencia en el hundimiento del acorazado alemán "Bismark" que recibió impactos sobre su torreta dejándola como un "queso suizo". El Tratado Naval tenía una cláusula que permitía modificar el calibre de los cañones hasta alcanzar las 16 pulgadas si a 1 de enero de 1937 otra nación no se ajustaba a los términos. Aunque es cierto que se produjo esta circunstancia y hubiese podido utilizarse dicha clausula, el efecto habría sido retrasar la construcción  por lo que se consideró prudente seguir con el diseño de equipar los acorazados de la clase KGV con piezas de 360 mm. Estados Unidos en cambio, optó por admitir el retraso y construyó sus acorazados con piezas de calibre mas grande.

En acción, las torretas cuádruples demostraron tener menos fiabilidad de la esperada. Las prisas en la construcción, la insuficiente separación entre la estructura rotatoria y la fija de la torreta, los insuficientes ejercicios de calibración del fuego  llevó el proceso de disparo  a ser mecánicamente complejo proporcionando problemas durante acciones de bombardeo prolongadas.. A medida que avanzaba la guerra y con la mejora de los espacios, así como de la mecánica y un entrenamiento más adecuado permitió llegar a niveles de fiabilidad mas óptimos en la utilización del armamento de los KGV, sin embargo siempre existió controversia. Esta clase de acorazados fueron los únicos del Royal NAvy en ser equipados con cañones de 14 pulgadas, 360mm.

Secundario.

Como armamento secundario, los acorazados de la clase KGV estuvieron equipados con cañones de doble uso QF Mark I de 5,25 pulgadas de calibre (133 mm.) distribuidos en 8 torretas dobles. El cañón de 5.25 pulgadas fue una  pieza de artillería que desde su concepción fue como mínimo controvertida. El manual de artillería de la Royal Navy publicaba en 1945 que "la cadencia optima de fuego debe ser de 10-12 disparos por minuto". La experiencia de guerra reveló que el peso máximo de los proyectiles para poder ser utilizados con comodidad debía ser muy inferior a los 36 -40 kg. pero el peso de la munición del cañón de 5.25 pulgadas, concretamente los 36 Kg u 80 libras ocasionaba que la cadencia de tiro no fuese superior a los 7-8 disparos por minuto en lugar de los deseados 10-12. La máxima elevación de la pieza era de 70° que junto con la velocidad lenta de elevación hacían que su uso como arma antiaérea fuese insuficiente frente a modernos aviones de altas velocidades. A pesar de estos problemas, el Prince of Wales acredito varios derribos con los cañones de 5,25 pulgadas durante la operación Halberd, y dañó al menos 10 de 16 bombarderos de altura pertenecientes a dos formaciones durante su ultimo combate, dos de los cuales explotaron al aterrizar. El acorazado Anson tenía sus torretas de 5,25 pulgadas mejoradas con el sistema de control RP10  que aumentaba la velocidad de elevación a 20 grados por segundo. Estas naves fueron equipadas con el sistema de control HACS AA para el fuego antiaéreo y el sistema de Control de Fuego del Almirantazgo para el fuego de superficie.


Corte esquemático del KGV

Baterías antiaéreas.


El diseño original del King George V tenía 4 montajes cuádruples de ametralladoras de 0.5 pulgadas (12.7 mm.) que fueron sustituidas en 1939 por dos montajes de Pom-Pom Mark VI. En 1940, para potenciar el ataque aéreo de corto alcance se añadieron 4 unidades de Unrotated Projectile, arma antiaérea que disparaba cohetes a distancias cortas, situados, uno en la torre "B", dos en torreta "Y" y uno substituyendo a un montaje de Pom-Pom a popa. Los cañones Pom-Pom  fueron diseñados y producidos por Vickers Armstrongs, tras la Primera Guerra Mundial y por petición del Almirantazgo de un montaje múltiple que fuese eficaz contra bombarderos de corto alcance o aviones torpederos. El primer modelo, probado en 1927, era superior a cualquier competidor existente en ese momento en otros países y en 1938 el modelo Mark VI tenía una velocidad de salida de proyectil 730 m/s. un calibre de 1,6 pulgadas(40 mm.) y una longitud de cañón de 40 calibres. Disparaba un proyectil de 1,8 libras (0,8 Kg.) a una cadencia de 96 – 98 disparos por minuto en modalidad de fuego controlado y 115 disparos por minuto en fuego automático. Aparte del cañón Pom-Pom los acorazados de la clase KGV estuvieron equipados con cañones antiaéreos Bofors de 40 mm y al final de la guerra se introdujeron en el arsenal antiaéreo 36 cañones Oerlikon de 20 mm.

jueves, 4 de junio de 2015

Bases por Destructores

Bases por Destructores


Marineros americanos y británicos inspeccionando cargas de profundidad. Al fondo tres destructores de la clase Wickes entregados en el acuerdo de bases por destructores

El Tratado de Bases por Destructores fue un acuerdo firmado el 2 de septiembre de 1940, entre Estados Unidos y el Reino Unido por el que se realizó una transferencia de 50 destructores de la armada de los Estados Unidos a cambio de los derechos de propiedad sobre diversas posesiones británicas repartidas por todo el mundo. Los destructores, todos pertenecientes a las clases Caldwell, Wickes y Clemson, si bien no estaban totalmente obsoletos sí que podrían definirse como anticuados.

La Segunda Guerra Mundial comenzó en septiembre de 1939 y si bien en el frente occidental se desarrolló la denominada drôle de Guerre o guerra falsa, con las hostilidades terrestres entre Francia y Reino Unido y la Alemania de Hitler reducidas a la mínima expresión, se observó desde un primer momento que la principal actividad enemiga contra los intereses de Gran Bretaña se libraría en el mar, y más concretamente mediante la guerra submarina. Tras la Batalla de Francia en mayo-junio de 1940 y la posterior derrota total del país galo, Gran Bretaña y con ella su insularidad se halló completamente sola ante Alemania.

Desde principios de junio, tras la evacuación de Dunquerque, Francia, dentro de la operación Dynamo, la Royal Navy se encontró en una situación clara de necesidad inmediata de naves  y más ante el deber de proporcionar escolta a los convoyes que estaban o estarían abasteciendo todos los suministros necesarios para el país. Los submarinos alemanes comenzaban a ejercer mayor presión creciente sobre dicho suministro de recursos esenciales en el esfuerzo de guerra británico.

A pesar de la existencia de un cierto sentimiento de simpatía ante la difícil situación del Reino Unido, el plebiscito público sobre el aislacionismo americano impidió que el país se involucrase en “another European war” - otra guerra europea.  Reflejando esa realidad, el Congreso firmó el decreto de neutralidad tres años antes del comienzo del conflicto. Por último, el presidente Franklin Delano Roosevelt se hallaba mediatizado por la cercanía de las próximas elecciones presidenciales en otoño de 1940, cuando sus detractores le acusaban día tras día de tener una actitud a favor de la posible entrada de América en la guerra.

Con tropas alemanas progresando rápidamente en Francia, muchos políticos en el gobierno de los Estados Unidos, se convencieron de la derrota inminente de Francia y del Reino Unido. Estados Unidos, a través del embajador británico Philip Kerr, realizó una propuesta de arrendamiento al Reino Unido por los aeródromos existentes en posesiones de ultramar britanicas como Trinidad, Bermudas y Terranova. El Primer Ministro Winston Churchill inicialmente rechazó  la oferta el 27 de mayo, sobre todo porque el Reino Unido no recibía ninguna contraprestación por un posible intercambio. El 1 de junio, mientras la derrota de Francia era casi segura, el Presidente Roosevelt pasa por alto la ley de neutralidad de su país al  proponer la autorización y el envío  al Reino Unido " de varios millones de armas y municiones que se encontraban en "superávit", sin embargo Roosevelt rechazó las peticiones de Churchill hacia los destructores.

En agosto, mientras el Reino Unido se encuentra sólo frente a Alemania, el embajador de los Estados Unidos en Londres, Joseph Patrick Kennedy, informó que una derrota británica es "inevitable". Tratando de convencer a Roosevelt la cesión de los  destructores, Churchill advirtió al presidente norteamericano que si el Reino Unido era derrotado, sus islas coloniales situadas cerca de las costas de Estados Unidos podrían convertirse en una amenaza directa si cayeran en manos de los alemanes.



Un mes más tarde, el 2 de septiembre de 1940, mientras se intensifica la batalla de Inglaterra, el Secretario de Estado estadounidense Cordell Hull firma un acuerdo para la transferencia de los 50 destructores a la Royal Navy con fecha  en vigor para al día siguiente. A cambio, a los Estados Unidos se les otorgó la facultad del establecimiento de bases navales o aéreas en diversas posesiones británicas por medio de contratos de arrendamiento establecidos por un período de 99 años y con condiciones de pago gratuitas.

Bases.

Las bases utilizadas por los Estados Unidos estaban localizadas en:
  • Costa este de Bahamas.
  • Costa sur de Jamaica
  • Costa occidental de la isla de santa Lucía.
  • Costa oeste de Trinidad
  • Antigua
  • Guayana británica


Cabe reseñar el caso concreto de los derechos establecidos sobre las bases aéreas y navales en Bermudas y Terranova. Estas dos localizaciones no estaban dentro de acuerdo de destructores por bases, sin embargo, los dos territorios eran vitales para el transporte de mercancías través del Atlántico ya que estas bases permitían la partida segura de los convoyes. si bien un ataque enemigo resultaba muy poco probable, esta posibilidad no podía descartarse y Gran Bretaña por tanto debía destinar guarniciones en sendas localizaciones. El acuerdo permitió al Reino Unido traspasar parte de esa responsabilidad a los Estados Unidos liberando de esta forma tropas que serian desplegados en otros lugares donde su presencia era más necesaria.

Destructores


El USS 184 Abbot posteriormente HMS Charlestown. 
Un destructor de "cuatro chimeneas".

 Los 50 destructores entregados en el acuerdo se les cambió el nombre una vez fueron comisionados dentro de la Royal Navy. Como todos recibieron nombres de ciudades tanto del Reino Unido como de los Estados Unidos, se renombró la clase como Clase Town. También fue conocida como los destructores de 1200 toneladas,  así como de cubierta nivelada o los cuatro gaiteros debido a ser destructores de cuatro chimeneas.


MAyoritariamente estas 50 naves fueron destinadas a la protección de convoyes ante los ataques submarinos. Siete de ello no fueron directamente a engrosar la lista de navíos de la Royal Navy sino que tuvieron como destino la armada canadiense. Posteriormente, con la entra de la URSS en la guerra, alguno de ellos fue transferido a la armada soviética, concretamente nueve unidades. Respecto a su destino, la mayoría sobrevivieron a la guerra pero por supuesto siendo su misión primordial la escolta antisubmarina algunos, seis de ellos exactamente, fueron hundidos por torpedos lanzados por sus adversarios. Sin embargo, el destructor más famoso de la clase tuvo un destino singular. Participó en una de las acciones de comando con mayor notoriedad de la Segunda Guerra Mundial; la incursión sobre el puerto de Saint Nazaire y la posterior destrucción del dique seco gracias al sacrificio del propio destructor, concretamente el HMS Campbeltown, anteriormente denominado USS Buchanan.

miércoles, 14 de enero de 2015

La incursión aeronaval sobre Tarento; perspectiva general.

La incursión aeronaval sobre Tarento; perspectiva general.



Desde la misma entrada de Italia en la guerra, el Mediterráneo como tal se convirtió en un inmenso teatro de operaciones donde las fuerzas aéreas y mas concretamente aeronavales debían desempeñar y así lo hicieron, un papel preponderante. La rama aérea embarcada o Fleet Air Arm (FAA) se vio envuelta desde un primer momento en ataques sobre objetivos navales y terrestres así como el uso de cazas en misiones de interceptación de bombarderos e hidroaviones enemigos. Sin embargo, fue en noviembre de 1940 cuando los valerosos pilotos de la FAA consiguieron demostrar la importancia del poder aéreo naval sin lugar a dudas.

 El plan de ataque sobre la flota italiana fondeada en la base naval de Tarento, ya había sido diseñado en fecha tan lejana como 1935 por el entonces capitán Lumley Lister y principalmente se basaba en el uso de la sorpresa táctica producida por el ataque realizado únicamente por aviones despegados desde portaaviones. En 1940, el ya contraalmirante Lister propuso el plan al almirante Cunningham, comandante de las fuerzas navales britanicas en el Mediterráneo oriental, propósito que fue aprobado con rapidez. La flota italiana tenía en la base naval seis acorazados y todos su buques de escolta y si bien era bastante improbable que dicha flota zarpase a mar abierto buscando un enfrentamiento definitivo con los británicos, su mera presencia en el puerto del sur de Italia fijaba a un número considerable de buques británicos que podrían ser empleados de manera más efectiva en otros sectores.

En la noche del 11 al de 12 noviembre de 1940, 21 biplanos Swordfish bajo el mando de LtCdr K. Williamson despegaron desde el portaaviones Illustrious poco antes de las 21:00 h. con la misión expresa de atacar la base naval de Tarento. La primera oleada compuesta por 12 aviones, armados con una amalgama de torpedos, bombas y bengalas, llegaron sobre Tarento dos horas más tarde. El puerto estaba defendido por el denso fuego antiaéreo lanzado desde las baterías antiaéreas y los propios cañones de los barcos allí fondeados, así como las defensas pasivas proporcionadas por las redes anti torpedo y los globos de barrera suspendidos por encima de los objetivos. Los Swordfish realizaron el ataque en poco más de veinte minutos bombardeando y torpedeando sus blancos. Solo el avión de Williamson fue derribado en esta primera oleada siendo capturado junto con su observador.



Tras este primer ataque llegó la segunda oleada llevada a cabo por tan solo ocho aparatos pues un noveno avión tuvo que abandonar la misión al tener problemas con el depósito de combustible adicional. Los ocho biplanos restantes llevaron a cabo la segunda incursión por medio de un ataque con bombas y torpedos, sufriendo de igual manera la pérdida de un avión, concretamente el pilotado por los tenientes Bayly y Slaughter. El ataque fue un éxito sin precedentes: la pérdida de dos Swordfish compensó claramente la paralización en dique seco de tres acorazados italianos así como el daño infringido a un crucero pesado, una base de hidroaviones y un gran depósito de combustible.

Con tan solo 21 obsoletos biplanos se había conseguido dar un vuelco espectacular al equilibrio de poder naval existente en el Mediterráneo, a favor de los británicos, of course.

miércoles, 18 de junio de 2014

El incidente del "Altmark".

El incidente del "Altmark".



El Altmark era un petrolero de la flota alemana y la nave nodriza utilizada en el apoyo logístico al acorazado de bolsillo  Admiral Graf Spee en su incursión corsaria sobre los mercantes aliados en el Atlántico Sur en 1939, en las primeras semanas de guerra. Antes de la batalla del Río de la Plata, el capitán del Graf Spee transbordó 299 prisioneros de guerra británicos al propio Altmark. Tras la batalla con los cruceros ingleses, el Graf Spee se refugió en Montevideo, donde liberó el resto de prisioneros. A través de ellos, el gobierno británico supo que el destino de las anteriores tripulaciones hechas prisioneras y por esta razón comenzó a buscar el Altmark. La búsqueda inicial fracasó ya que  el Altmark permaneció en el Atlántico Sur durante dos meses después de la destrucción del Graf Spee, y tan sólo comienza su viaje de regreso a puerto amigo el 22 de enero.

Sin contratiempos, el Altmark cruza el Atlántico Norte y pasa entre las Islas Feroe e Islandia sin ser descubierto. Sin embargo, el 15 de febrero los británicos fueron informados que el Altmark acababa de dejar atrás Bergen, en la costa oeste de Noruega. Según la ley internacional, los marineros británicos a bordo  del Altmark deberían haber sido liberados e internados bajo custodia noruega cuando el buque alemán se detuvo en Bergen. En cambio, dichos marineros estaban escondidos bajo de la cubierta, en compartimentos de almacenamiento y incluso en el interior de un tanque de aceite vacío, mientras los noruegos inspeccionaron por dos veces pero de forma limitada la nave.

Afortunadamente, los británicos tenían un pequeño escuadrón de buques de guerra patrullando las costas noruegas, bajo el mando del capitán P. L. Vian a bordo del destructor Cossack.  Se le ordenó, como primera prioridad  realizar la interceptación del Altmark. El día 16 de febrero de 1940, justo después de las 13:00 h., el Altmark fue avistado por dos aviones Hudson del Mando Costero RAF. Una hora más tarde, el capitán Vian, a la cabeza de una pequeña flotilla de destructores interceptó la nave alemana. El Altmark se encontraba en compañía de dos destructores noruegos, pero a pesar de esta circunstancia, Vian ordenó a los destructores Ivanhoe y Intrepid  abordar el Altmark. Este primer intento fracasó, y el Altmark pudo escaparse y refugiarse con éxito en el fiordo de Jössing, un fiordo de milla y media  de longitud.

A las 16:10 h. el capitán Vian siguió al Altmark dentro del fiordo. Allí se encontró con el torpedero noruego Kjell y exigió a las autoridades noruegas que ordenasen a los alemanes la entrega de los prisioneros. La respuesta por parte de los noruegos  fue que el Altmark había registrado dos veces en Bergen y se había encontrado un barco desarmado. Por lo tanto, se le permitía usar las aguas territoriales noruegas, sin ningún impedimento. Vian se retiró fuera de las aguas territoriales y realizó una consulta al Ministerio de Marina. En este momento, Winston Churchill, como primer Lord del Almirantazgo intervino. Churchill le comentó a  Vian que si los noruegos en una primera instancia no aceptaban obligar al Altmark volver a dirigirse a Bergen bajo una escolta anglo-noruega, tendría manos libres para llevar a cabo el asalto del barco alemán, esa misma noche, concretamente a partir de la 22:00 h. Los noruegos rechazaron la petición británica, y de esta forma, el capitán Vian fue diseñando el plan de ataque.

El Altmark intentó escaparse de la trampa que se iba cerrando pero en su huida encalló. Vian puso el Cossack al lado del Altmark que fue abordado  de una manera tal que hubiera enorgullecido al propio Nelson. Después de una breve pelea, en la que murieron ocho marineros alemanes, algunos de ellos ahogados, la tripulación germana se rindió o bien huyó a tierra firme. Los británicos entonces ya dueños del Altmark, buscaron y encontraron escondidos a los 299 prisioneros británicos  debajo de las cubiertas, así como seis ametralladoras, dos pesadas y cuatro ligeras. Algún componente de la tripulación del destructor británico en el momento del asalto  gritó "The Navy’s Here!” ("La Armada está aquí!") y dicho grito pronto se hizo famoso en toda Gran Bretaña.

Inevitablemente la acción británica provocó una protesta diplomática de Noruega debido a la violación de la neutralidad de sus aguas territoriales noruegas, si bien también Alemania había violado la neutralidad de Noruega. La actitud británica en general era que ante la imposibilidad de actuar se había establecido un precedente peligroso, lo que sugiere que los alemanes podían utilizar aguas neutrales para fines bélicos. En Alemania el incidente ocasionó un gran clamor en la prensa y en la radio. Hitler estaba furioso y puso fin a su vacilación en todo aquello respecto a la invasión de Noruega que se produjo tan solo unas semanas más tarde.

lunes, 21 de octubre de 2013

Operacion Ariel

Operación Ariel.

Operación Ariel fue el nombre que recibió las acciones de evacuación de las fuerzas aliadas llevadas a cabo del 15 al 25 de junio de 1940 y desde puertos del oeste de Francia tras el colapso de las fuerzas aliadas contra las tropas de la Wehrmacht. Esta operación tuvo lugar inmediatamente después de la Operación Dynamo, la evacuación desde Dunkerque y la Operación Cycle, la evacuación desde el puerto de Le Havre que finalizaron el 13 de junio. Debido al avance alemán los puertos utilizados en la Operación Ariel cada vez estaba más al sur en la fachada occidental francesa, comenzando en Cherburgo y acabando en Bayona.


Soldados evacuados y apiñados a bordo de un transporte de tropas

Antecedentes.

Si bien con la Operación Dynamo en Dunkerque se consiguió evacuar la mayoría de las unidades de combate de la BEF (British Expeditionary Force) algunos elementos de la 1ª Division Blindada y la Division Beauman y más de 150.000 de personal no combatiente habían sido cortados en el sur debido a la impresionante “carrera hacia el mar” de las tropas acorazadas alemanas. Además, la 52ª Division de Infanteria “Lowland” y la 1ª Division Canadiense habían sido rápidamente enviadas a Francia para reforzar la defensa. Estas unidades pronto fueron denominadas como el “Segundo BEF” y el General sir Alan Brooke regresó de Inglaterra para ponerse al mando. Desde su llegada el 13 de junio, rápidamente observó que no existía ninguna oportunidad de éxito frente a los alemanes ya que el plan francés de contraatacar y luego aguantar en Bretaña era poco realista. Por consiguiente tras conversación telefónica el 14 de junio, Sir Alan Brooke fue capaz de persuadir al Primer Ministro, Winston Churchill de ordenar la evacuación de todas la tropas británicas para evitar su destrucción. El historiador Max Hastings asintió “En esa conversación, Brooke salvó al menos 200.000 hombres de la muerte o cautividad”

La evacuación desde Cherburgo y Saint Malo.

La evacuación de la 52ª Division desde Cherburgo fue llevada a cabo bajo el mando del Almirante William Milbourne James, comandante en jefe en Portsmouth. Envió directamente te desde Southampton un transporte de tropas, barcos mercantes y  pequeños barcos costeros, La mayoría de la 52ª Division y la 1ª Division acorazada embarcaron desde el 15 a17 de junio. El batallón de retaguardia que cubría la evacuación fue evacuado la tarde del 18 de junio; las primeras tropas alemanas estaban entrando en las afueras cuando el último barco zarpó a la 16:00 h. Un total de 30.360 hombres fueron evacuados y llevados a Portsmouth. En Saint Malo, 21.474 hombres, la mayoría de ellos de la 1ª Division Canadienses fueron evacuados entre el 17 y el 18 de junio. Los canadienses sufrieron seis bajas durante su breve permanencia en el continente, incluyendo 5 desaparecidos y un fallecido.

La evacuación desde Brest, Saint Nazaire y La Pallice.

La evacuación desde los puertos más occidentales de la fachada atlántica estuvo bajo la responsabilidad del almirante Sir Martin Eric Nasmith, comandante en jefe del Mando Occidental basado en Devonport. La retirada desde Brest se realizó por una gran flotilla de barcos incluyendo los transportes de tropas, Arandora Star, Otranto y Strathaird. Un total de 28.145 británicos y 4.439 del resto de nacionalidades aliadas, la mayoría personal de tierra de la RAF, fueron embarcados los días 16 y 17 sin más interferencia que los ataques de la Luftwaffe y desembarcados en Plymouth. En esas fechas, esperaban en Saint Nazaire un gran número de unidades logísticas y soporte del Ejército británico, personal de la RAF, tropas belgas, checas y polacas así como civiles británicos. La flotilla para el traslado de este “pasaje” incluía considerables transportes de tropas como el Georgic, Duchess of York, Franconia, RMS Lancastria y Oronsay. El Franconia sufrió daños por ataques aéreos que le obligaron a regresar a Plymouth. El más grande de todos los barcos estuvo que anclar en la bahía de Quiberon pues no podía navegar por el estrecho cabal del estuario del Loira hasta Saint Nazaire. Durante el 17 de junio las tropas realizaron transbordo desde tierra Saint Nazaire hasta los grandes transportes a través de destructores y barcos costeros.


RMS Lancastria.

Los oficiales al mando de los transportes tenían órdenes de embarcar al mayor número de personas y al momento éstos estuvieron abarrotados. A las 14:00 h. se produjo un ataque aéreo y el Oronsay fue alcanzado por una bomba en el puente. En el siguiente raid, a las 15:45 fue el Lancastria quien fue alcanzado por cuatro bombas, una de ellas atravesó el barco hasta las bodegas repletas de tropas y destruyó los tanques repletos de fuel. En 20 minutos el barco volcó y se hundió; a pesar que 2.447 personas pudieron ser salvadas, alrededor de 4.000 perdieron su vida en el mayor desastre en cuanto a pérdidas de vidas humanas en la historia marítima británica, incluso algunas fuentes barajan una horquilla de entre 3.000 y 5.800 personas fallecidas. Las últimas tropas británicas salieron la mañana del 18 de junio en dos convoyes de pequeños barcos mercantes con destino a Plymouth. Por culpa de un fallo en la inteligencia aliada que sugería la presencia mucho más cercana de tropas alemanas a los puertos que lo que era en realidad, una gran cantidad de equipamiento fue abandonado. Una última misión de evacuación llegó a Saint Nazaire el 19 de junio para recoger a 8.000 soldados polacos que presuntamente habían llegado al puerto, realmente solo eran 2.000. Más al sur en La Pallice, el puerto comercial de La Rochelle, el oficial naval británico observó que los barcos que habían de ser enviados para evacuar las tropas británicas y polacas que esperaban en el puerto, no habían llegado, por lo que  requisó algunos barcos franceses el 18 de junio. Sin embargo, poco después llegaron dos flotillas de barcos ingleses para que en total fueran rescatados 10.000 soldados británicos y 4.000 polacos.

La evacuación desde Burdeos, Le Verdon, Bayona y Saint Jean-de-Luz.

La evacuación comenzó en Burdeos el 17 de junio a través de destructores y cruceros de la Royal Navy así como desde mercantes aliados que todavía se hallaban en el puerto. El destructor de la clase Hunt, HMS Berkeley al mando del Lt. Cdr. H. G. Walters se puso a disposición de Paul Reynaud y su gobierno para las conversaciones con Churchill sobre la situación Tras la caída de Francia, el Berkeley evacuó la personal remanente del Consulado británico de Burdeos, el personal diplomático británico y el presidente de Polonia y su gabinete que habían disfrutado de prioridad sobre el resto. El resto fueron principalmente tropas checas y polacas. La evacuación continuó desde los cercanos puertos de Le Verdon y Bayona a través de buques transportes de tropas como los polacos Batory y Sobieski y el Ettrick y nuevamente el Arandora Star. Estos barcos se desplazaron hasta Saint Jean-de-Luz donde la evacuación terminó a las 14:00 h. del 25 de junio justo momentos después del plazo fijado por los términos del armisticio. El ultimo día de operación, el destructor canadiense Fraser fue embestido y hundido accidentalmente por el crucero antiaéreo Calcuta en el estuario de La Gironda. Siguientes y mucho más pequeñas operaciones de evacuación continuaron en la costa mediterránea hasta el 14 de agosto de 1940.

Recuento de tropas evacuadas.

El número de personas evacuadas desde los puertos franceses hacia gran Bretaña durante la Operación Ariel fue:
Británicos.- 144.171.
Polacos.- 24.352.
Franceses.-18.246
Checoslovacos.- 4.938.
Belgas.- 163.
En total.- 191.870 soldados, aviadores y civiles perteneciente a las naciones aliadas. A pesar de este gran esfuerzo se perdió gran cantidad de equipamiento incluyendo 310 piezas de artillería, 2.292 vehiculos, 1.800 toneladas de suministro. Solo 13 tanques ligeros y 9 cruceros fueron rescatados.