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miércoles, 10 de septiembre de 2025

General Bernard Montgomery. 1ª parte

 

Bernard Montgomery.

Bernard Montgomery (17 de noviembre de 1887 – 24 de marzo de 1976) fue un oficial británico que fue ascendiendo de graduación hasta convertirse en uno de los líderes militares más importantes de la historia de Gran Bretaña. Durante la Segunda Guerra Mundial, llevó al ejército británico a la victoria en El Alamein, la primera gran victoria aliada de la guerra. Posteriormente jugó un papel principal en el mando de los desembarcos aliados en Italia y Francia.

Bernard Montgomery o 'Monty', como era conocido cariñosamente por sus tropas, fue uno de los mayores generales de Gran Bretaña, sin embargo era un personaje complejo. Sin duda, fue un gran pensador y líder militar que pudo ver la esencia de las situaciones y simplificar los problemas más complejos de una manera fácil de entender. Su simplicidad y franqueza, combinadas con un fuerte sentido de confianza en sí mismo, lo convirtieron en un líder militar efectivo, pero también crearon conflictos con quienes lo rodeaban, especialmente con otros generales y políticos de Westminster. No obstante, para sus tropas, Monty era una leyenda viva, un general en el que tenían una gran confianza. Esta fe en Monty estaba bien justificada, ya que se cuidó meticulosamente de cuidar a las tropas bajo su mando. Cuando se le preguntó a Montgomery qué tres generales admiraba más. Él respondió con su precisión habitual: “los otros dos serían Alejandro Magno y Napoleón". Monty nunca fue criticado por falsa modestia.

 “El liderazgo es la capacidad y la voluntad de reunir a hombres y mujeres con un propósito común y el carácter que inspira confianza. "- Montgomery

martes, 7 de octubre de 2025

General Bernard Montgomery. 2ª parte

 General Bernard Montgomery. 2ª parte

Icónica fotografía del general Bernard L. Montgomery observando la acción de sus tropas desde la torreta de un carro blindado. África del Norte, noviembre de 1942.

Proviene de  General Bernard Montgomery. 1ª parte

África del Norte

En agosto de 1942, Montgomery, en esos momentos teniente general, fue designado para ostentar la jefatura del 8º Ejército en Egipto tras la muerte del teniente general William Gott. Sirviendo bajo el mando del general Sir Harold Alexander, Comandante en Jefe de Oriente Medio, Montgomery tomó el mando de la unidad el 13 de agosto y comenzó una rápida reorganización de sus fuerzas trabajando intensamente en reforzar las defensas en El Alamein. Realizando numerosas visitas al frente, se esforzó diligentemente por levantar la moral. Además, buscó conjuntar las distintas unidades terrestres, navales y aéreas en un equipo efectivo de armas combinadas.

En 1942, Gran Bretaña siempre había retrocedido en la guerra. Lo mejor que los aliados podían reclamar eran retiradas tácticas con cierto exito como Dunkerque o contener al enemigo como en la Batalla de Inglaterra; pero en tierra, el ejército tuvo pocas victorias realmente. En el teatro africano, el adversario de Monty, Erwin Rommel, se ganó un estatus casi mítico, entre los soldados alemanes y tambien británicos sobre su aparente invencibilidad. Ante esta circunstancia expuso:

domingo, 20 de octubre de 2013

Operación Market Garden I; Situación estratégica.

Situación estratégica.

Tras el desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944, la situación estratégica planeada a priori por el Alto Mando Aliado sufrió diversas variaciones que hay que tener en  cuenta.

En primer lugar la salida de las playas y el subsiguiente progreso y movimiento de ruptura aliado que diese lugar  a un avance fulgurante por toda Francia fue paralizado por las tropas alemanas. De esta manera tanto en el sector americano del desembarco, donde las tropas de Bradley debieron de sufrir los combates en el inhóspito “bocage” como en el casi estancamiento de movimientos en el sector de Caen por parte de las tropas de Montgomery se produjo un retraso en los tiempos de ejecución previstos de antemano. Cabe reseñar que si bien todo parece indicar que fue Montgomery y sus tropas quienes más enlentecieron la marcha de los acontecimientos, - se tardó un mes de combates ocupar la ciudad  de Caen que debía tomarse el mismo Día-D -, no es mensos cierto indicar que atrajeron de esta forma la flor y nata de las fuerzas acorazadas germanas debilitando de esta manera el sector norteamericano para que se pudiese lanzar la Operación Cobra que supuso la salida final del terreno accidentado del “bocage”. Lógicamente las unidades que se enfrentaron a Montgomery en Caen sufrieron de igual forma un desgaste que pasaría factura semanas o incluso días más tarde.

miércoles, 15 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein III



Cañones alemanes de 88 mm abandonados.

Montgomery no quiso escuchar nada al respecto de este movimiento, era muy cauteloso sobre la exposición de su ejército a cualquier clase de contratiempo. No quería sufrir la experiencia de ser contraatacado tal y como había sucedido dos veces en el pasado, a pesar incluso que los reconocimientos aéreos y los informes secretos de inteligencia proporcionados por Ultra probaban que el enemigo solo disponía de 30 tanques y 20 coches blindados así como 40 cañones de 88 mm y 46 cañones antitanque más. Montgomery insistió que el grueso de su fuerza debía avanzar por la carreta costera tras la estela de Rommel y prepararse para la planeada batalla en El Agheila. Una columna de autoblindados avanzaría a través de la ruta interior pero dicho movimiento fue enlentecido por una serie de tormentas de arena que borraron las pistas desérticas.

Las últimas unidades del Panzerarmee Afrika salieron de Bengasi el 19 de noviembre y al anochecer alcanzaron Agedabia. Tres días más tarde estas unidades ya se hallaban en la línea de El Agheila. La columna de autoametralladoras que debía avanzar a través del desierto y alcanzar la carretera costera entre Agedabia y Bengasi llegó a su destino el día 20 pero encontró la carretera vacía del enemigo. El ejercito de Rommel que había sobrevivido al la batalla de El Alamein había retrocedido 1.300 km. En tres semanas, luchando en acciones de retaguardia y cortos de fuel y munición para llegar a posiciones más preparadas y aguardar refuerzos. Sobre el papel estaban en un lamentable estado pero su reputación de combate seguía permaneciendo siendo tan formidable que fue suficiente para que sus enemigos les tratasen con gran precaución.

Al contrario de los problemas que tenia Rommel, Montgomery estaba en plena forma, controlaba toda la situación. Las largas líneas de comunicación entre Egipto y El Agheila por supuesto que causaban dificultades pero al menos era capaz de resolverlas. El comandante del 8º Ejército estaba confiado en un éxito esencial. De forma lenta, segura y con gran superioridad acabaría machacando a todas las fuerzas del Eje. Montgomery no estaba interesado en saltar las posiciones enemigas en El Agheila con un repentino y apresurado ataque; quería atacar solo cuando estuviese seguro de la victoria total con una fuerza abrumadora.


Un cañón antitanque británico de 6-pdr y sus vigilantes transportes parecen haber sufrido un percance cerca de un bloqueo de carretera.

La llegada del 8º Ejército enfrente de la línea El Agheila-Mersa Brega permitía en esos momentos a Montgomery concentrarse en planificar la batalla que debía barrer al enemigo. A pesar incluso de los informes descifrados de Ultra y demás informaciones de inteligencia que mostraban al enemigo en no su mejor estado para conservar la línea, ya que solo podían mostrar una resistencia testimonial, Montgomery que ahora poseía una inmensa reputación que conservar no estaba dispuesto a sufrir contratiempos. Debido a ello y en primer lugar necesitaba reorganizar su ejército.

Con sus fuerzas extendidas a través de 1.300 km. de África del Norte, las inmediatas preocupaciones de Montgomery estaban relacionadas con sus suministros y administración, más que en batallas y persecuciones. La naturaleza tan estrecha del avance significaba que de lejos eran necesarios tres cuerpos de ejército en acción. Existiría menos tensión administrativa si uno de los cuerpos se disolvía y sus formaciones dispersadas. Decidió deshacerse del XIII Cuerpo y mover su comandante, el teniente general Brian Horrocks al X Cuerpo para reemplazar al teniente general Lumsden cuyo reciente comportamiento al inicio de la persecución había sido considerado más bien pobre. A las divisiones del XIII Cuerpo se les encomendaron diversos roles; la 44ª Division de infantería fue disuelta y la 50ª Division y la 4ª División India se trasladaron a la reserva de Cuartel General con la intención de incluirlas en el XXX Cuerpo posteriormente.

El cauteloso ataque de Montgomery sobre El Agheila fue planeado para iniciarse la noche del 16 al 17 de diciembre-. El 26 de noviembre el teniente general Leese y su XXX Cuerpo avanzaron hasta situarse delante del X Cuerpo. La unidad comprendía de la 7ª Division Blindada, la 51ª Division Highland y las Divisiones de nueva Zelanda. El plan consistía en retirar el X Cuerpo hasta Bengasi para actuar como reserva en el caso que Rommel volviese a actuar con uno de sus notables contraataques.

El plan de ataque de Montgomery era convencional. Decidió un frontal asalto cerca de la costa con la 51ª Division y la 7ª Acorazada para fijar las defensas mientras un profundo movimiento a través del desierto por el sur a cargo de la división de nueva Zelanda por detrás de las líneas sellaría las fuerzas de Rommel en una trampa. La Desert Air Force apoyaría estos ataques y debería estar preparada ante una repentina retirada de las fuerzas enemigas.

Rommel tardo poco tiempo en darse cuenta que la llamada línea en El Agheila era de hecho indefendible. Ocupaba al menos 160 km en el desierto, incluso era más larga que la línea en el Alamein y no tenía ni tropas ni suministros para mantenerla. La mayoría de su armamento pesado y cañoneas antitanque se habían perdido en El Alamein así como el grueso del equipo acorazada. La situación respecto al combustible mostraba poca muestra de mejoría ahora que Arnim había creado un nuevo ejército en Túnez y también necesitaba suministros. Sin embargo, durante los días siguientes llegó un goteo de refuerzos acompañado de algunos tanques de repuesto.

Rommel conocía que la posesión de la línea de El Agheila llevaría a la eventual destrucción de su ejército y pidió a su superior en Roma, el mariscal Cavallero, permiso para comenzar una retirada más al menos hasta Buerat o incluso Trípoli. Desde allí los suministros serian entregados directamente desde el puerto a las tropas. Sus líneas de suministro se acortarían en 400 km mientras que las de Montgomery se alargarían en la misma distancia.

El mariscal Cavallero rechazó la propuesta de Rommel considerándola intolerable, Mussolini había decretado que no hubiesen adicionales retiradas en Libia. Esta decisión fue posteriormente ratificada por Berlín; Rommel debía permanecer firme y luchar en El Agheila. Hitler incluso prometió más cañones y tanques que deberían de llegar lo antes posible y recordó a Rommel que se hallaba bajo el mando del gobernador de Libia, el mariscal Bastico y debía obedecer sus órdenes.



lunes, 24 de noviembre de 2025

Churchill en Egipto

La visita de Churchill a Egipto en 1942

Winston S. Churchill con mienbros del Estado Mayor de las fuerza británicas en Egipto. 1942

La visita del primer ministro británico Winston S. Churchill a Egipto en agosto de 1942 fue uno de los momentos clave de la Segunda Guerra Mundial en el teatro mediterráneo. En un momento en que las fuerzas del Eje avanzaban peligrosamente hacia el Nilo, la presencia personal de Churchill respondió a la necesidad urgente de revisar el mando, evaluar la situación operativa y reafirmar la autoridad imperial británica en un territorio estratégico (Overy 1995, pp. 233-236).

A mediados de 1942, la campaña del Norte de África había alcanzado un punto de extrema vulnerabilidad para los Aliados. El avance del Afrika Korps de Erwin Rommel tras la batalla de Gazala y la caída de Tobruk en junio supusieron un golpe de enorme magnitud tanto militar como moral (Playfair 1966, pp. 259-264). Rommel empujó al Octavo Ejército británico hacia Egipto, obligándolo a establecer líneas defensivas cada vez más cerca de Alejandría. Churchill, consciente de que la pérdida del Canal de Suez podría fracturar las comunicaciones imperiales con el resto de Asia y el Pacífico, decidió viajar personalmente al frente (Churchill 1951, vol. IV, pp. 381-383).

Uno de los objetivos centrales de Churchill era revisar la estructura de mando en Oriente Medio. El general Claude Auchinleck, comandante en jefe del Mando de Oriente Medio, había logrado detener temporalmente a Rommel en la primera batalla de El-Alamein en julio de 1942, pero su estrategia defensiva y su ritmo operativo despertaron dudas en Londres (Barnett 1984, pp. 412-415). Churchill consideraba que Auchinleck había perdido autoridad sobre el Octavo Ejército y retrasaba innecesariamente la preparación de una ofensiva decisiva. Las tensiones entre el primer ministro y su comandante llevaban meses acumulándose (Smart 1998, pp. 169-171).

jueves, 9 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein II



Situacion inmediata tras El Alamein.


1.- La Operación Supercharge rompe finalmente la línea enemiga en El Alamein el 4 de noviembre. Las fuerzas de Rommel comienzan a retroceder hacia el oeste mientras las formaciones de Montgomery empiezan maniobrar en sus posiciones para iniciar la caza. 2.- 5 de noviembre, la 1ª Division Blindada se dirige al El Daba para cortar las fuerzas del Eje luchando para liberarse desde el campo de batalla de El Alamein pero cuando llega, la mayoría del enemigo ha escapado al oeste. La división comienza entonces un movimiento a través del desierto para cortar la carretera costera más al oeste. 3.- 5 de noviembre, la 10ª Division Blindada apunta a la Galal Station para atrapar las fuerzas enemigas existentes entre allí y El Daba. 4.- 5 de noviembre, la 7ª Division Blindada comienza a describir un profundo movimiento de cerco para cortar la retirada enemiga más al oeste de Fuka. 5.- 5 de noviembre, la 2ª Division NZ ataca la carretera costera mas allá de Fuka para cortar el enemigo que intenta escapar de las bolsas creadas por las divisiones acorazadas. 6.- Noche del 5 al 6 de noviembre, la 10ª Acorazada alcanza Galal y se encuentra que la mayoría del enemigo ha escapado. La 8ª Brigada Acorazada es enviada al oeste por la carretera de la costa para cazar la retaguardia enemiga. 7.- Noche del 5 al 6 de noviembre, la Division NZ y las 1ª y 7ª Division Acorazadas avanzan en áreas defendidas por los remanentes del DAK. 8.- 6 de noviembre, la división neozelandesa alcanza Sidi Haneish y se enfrenta ese días y posteriores con la retaguardia enemiga. La 8ª Brigada Acorazada llega a la carretera costera el 7 de noviembre y presiona la zona de Mersa Matruh. 9.- 7 de noviembre, la 7ª División Blindada se enfrenta con el grueso de la 21ª Division Panzer pero su ataque es frenado por falta de combustible. 10.- 6 de noviembre, la 1ª Division Acorazada alcanza Bir Khalda pero apenas tiene combustible 11.- 7 de noviembre, la 1ª Acorazada se dirige al oeste pero debe detenerse por falta de combustible dejando que el remanente de fuerzas enemigas escape huyendo hacia el oeste. 12.- 7 de noviembre, la 8ª Brigada Acorazada alcanza los arrabales de Mersa Matruh pero la mayor parte del enemigo ya había huido al oeste. Rommel y el grueso de su ejército habían conseguido escapar desde el desastre de El Alamein.

La responsabilidad de abrir el Paso de Halfaya fue encomendada a la infantería de la división de Nueva Zelanda. Freyberg escogió al 21º batallón para tal tarea y apremio el ataque inmediatamente para que la unidad alcanzase Halfaya. Justo antes del amanecer del 11 de noviembre, el teniente coronel Harding lideró a sus hombres al ataque. Realmente fue un breve encuentro con las aisladas unidades italianas y hubo muy poco combate. Los italianos podían ver perfectamente por donde sus camaradas y aliados habían escapado a través del llano más hacia el oeste, todos habían hecho lo imposible para poner la mayor distancia entre ellos mismos y el 8º Ejército. Los neozelandeses asaltaron el paso y los italianos, allí donde estuviesen arrojaron sus armas. El coste de la batalla para los aliados fue de un muerto y un herido en cambio los italianos sufrieron entre 60 y 70 bajas, muertos y heridos y alrededor de 600 hombres capturados.


Una columna de transporte neozelandesa asciende el Paso de Halfaya entre Egipto y Libia durante la persecución. La congestión de tráfico fue tal que algunos vehículos tuvieron que esperar horas antes de tener una oportunidad de ascender con éxito.

Las fuerzas de Montgomery podan ahora observar la frontera de Libia y ver como las ultimas de sus presas huían hacia el oeste. Rommel y su ejército del desierto estaba más lejos. Las derrotadas fuerzas enemigas estaban un poco más lejos de ser superadas, desorganizadas, fuertemente golpeadas y luchando por su propia supervivencia, ahora eran capaces de agruparse, reorganizarse consolidarse y defenderse. Seguían realmente en una precaria situación, su fuerza era débil y en constante peligro de ser atacados por la retaguardia, pero al menos ahora por cada kilometro que recorrían hacia el oeste sus líneas de suministro se acortaban, por poco que fuese mientras las del 8º Ejercito iban alargándose. La derrota era posible pero la total aniquilación de la semana anterior había desaparecido.

En Egipto, Montgomery recibió grandes elogios por su victoria en El Alamein. La noticia de su promoción a General se propago rápidamente, la nación se lleno de alegría, la moral del ejercito subió por los cielos y Monty ya estaba preparado para plasmar en papel como enseñar a los futuros comandantes como una batalla debía ser ejecutada. Sin embargo, estos elogios fueron prematuros pues Montgomery falló en uno de los grandes principios de la guerra- un enemigo derrotado en el campo de batalla deber perseguido y destruido. Monty había dejado escapar a Rommel.

En Tobruk, los remanentes del Panzerarmee Afrika estaban llegando en grupos preparándose para ser sitiados de la misma forma que el 8º Ejército durante el año anterior. Algunas unidades, especialmente italianos, fueron enviadas más atrás, al oeste para trabajar reforzando las defensas de El Agheila y Mersa Brega, la vieja línea defensiva desde la cual Rommel lanzó su primera ofensiva contra los británicos casi dos años antes.

Todo el mundo pensaba que Rommel debía intentar conservar Tobruk hasta ser reforzado. Ciertamente, el alto mando italiano insistía en ello, ordenándole no ceder un metro más de suelo libio; Mussolini estaba desesperado en conservar su colonia norteafricana. El propio Rommel no tenia esperanza alguna de disponer de tropas para la guarnición ni medios para abastecerlas. Sabía que en el avance, los británicos usarían su abrumadora superioridad para rodear el área desde tierra adentro y capturar la ciudad con relativa facilidad, por ello dio órdenes de evacuar Tobruk y encabezar la retirada.
La llegada de fuerzas aliadas a Túnez convenció mas a Rommel en su determinación de retirarse todo lo más lejos posible, dejando Cirenaica entera, incluyendo los puertos de Tobruk y Bengasi en manos británicas. Aparentemente dio indicaciones de permanecer en la línea de El Agheila pero al mismo tiempo presionaba al Hitler par que le permitiera moverse hacia Túnez y reunirse con el número cada día más elevado de tropas germanas allí presentes. Rommel sugirió que la campaña en el Norte de África era una misión sin esperanza alguna y todas las tropas del Eje debían ser evacuadas por mar y abandonar el continente. No fue ninguna sorpresa que un indignado Hitler le tratase de derrotista y le ordenase luchar. Políticamente, el Führer poco mas podía hacer, por si acaso Italia se viese obligada a abandonar el último de sus territorios coloniales en África. Mussolini y su gobierno fascista probablemente caerían.

Zapadores británicos trabajan duramente reparando la carretera costera que los ingenieros alemanes previamente habían inutilizado por medio de explosiones controladas durante la retirada, con el fin de hacer más dificultosa la persecución enemiga

A las 09:00 h. del 13 de noviembre los soldados transportados en camiones de la 131ª Brigada de Infantería entraron en Tobruk seguidos por el grueso principal de la 7ª Division Acorazada. La 4ª Brigada Acorazada Ligera presionó entonces a lo largo de la carretera de la costa hasta la vieja línea defensiva de Gazala. Una columna acorazada fue enviada al sur hacia Bir Hacheim en misión de exploración para asegurarse la no presencia de tropas de Rommel. La mayor parte de la brigada acorazada encontró alguna fuerte resistencia en Gazala y se preparó para la acción pero la confrontación no paso de ser una rígida escaramuza de un enemigo que pronto se retiro para reagruparse con la fuerza principal. La brigada del general Harvey se dirigió a continuación hacia Derna y los aeródromos de Martuba que fueron alcanzados el 15 de noviembre. Estaba clarificándose de forma creciente la intención de Rommel de retirarse a la Línea de El Agheila donde los británicos fueron rechazados en dos ocasiones previas. Esta posición natural defensiva era conocida por los británicos como El Agheila y por las tropas del Eje como Mersa Brega, nombres derivados de dos localidades cercanas entre las que se hallaban las posiciones defensivas.

Los alemanes habían demolido todas las instalaciones de Tobruk y el puerto no estaba disponible para su uso de manera inmediata, por ello los suministros del 8º Ejército debían de seguir siendo transportados a través de camiones desde depósitos situados en Egipto, hasta que ingenieros y personal de la Royal Navy pudiesen acondicionar el puerto para su uso. Los suministros necesarios para el funcionamiento del 8º Ejército no siempre estaban disponibles y Montgomery tuvo que decidir que formaciones continuarían la cacería y que unidades debían detenerse y dejarlas atrás.
El X Cuerpo había sido hasta ese momento el responsable del avance y Montgomery decidió que debía continuar con la 7ª Division Acorazada y la2ª Division de Nueva Zelanda, apoyadas por la 4ª Brigada Acorazada Ligera. El XXX Cuerpo del teniente general Oliver Leese debería participar más tarde en la planeada batalla que s esperaba se diese en El Agheila.

El reconocimiento aéreo indicaba que el Panzerarmee Afrika también estaba abandonado Bengasi sin luchar, eso si tras haber destruido el puerto, Rommel continuaba su retirada hacia la posición natural entre El Agheila y Mersa Brega. Sus unidades estaban utilizando el largo trayecto de la carretera costera dejando el camino abierto para un ataque por detrás utilizando las pistas del desierto vías Mechili y Msus con fuerzas acorazadas británicas tal y como hicieron el teniente general O’Connor en 1940 y el general Claude Auchinleck en 1041. Se sugirió que una pequeña pero potente fuerza móvil podría cortar a través del desierto y cerrar la carretera costera antes de llegar a El Agheila atrapando al mayor número de fuerzas enemigas.


Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein III

lunes, 29 de diciembre de 2014

La batalla de Medenine; 2ª parte

La batalla de Medenine; 2ª parte



Tanques alemanes destruidos. 

En sus memorias Montgomery comentó que él pensaba que Rommel atacaría de una determinada manera y que planeaba abordar el ataque según su elección. De hecho, fue advertido por intercepciones desde Ultra y por ello sabía exactamente que era el 1ª Ejército italiano quien lanzaría la ofensiva. Por lo tanto, desplazó la 7ª División acorazada y la infantería de la 131ª Brigada desde el sur hacia el área porque se hallaba enfrente de Medenine para soportar el peso máximo del ataque por parte de la 15ª y 21ª División Panzer. También reforzó la totalidad de su frente utilizando eventualmente tres divisiones completas en la línea: 51ª División de infantería, la 7ª División blindada y la 2ª División de Nueva Zelanda. Elementos de la 4ª División India y 201ª brigada acorazada de guardias fueron situados en reserva.

El XXX Cuerpo británico que se enfrentaba a Messe disponía de un verdadero arsenal de armas para el ataque: 350 cañones de 25-pdr y de mediano calibre, 460 cañones anti-tanque y 300 tanques. El 1º Ejército Italiano tenía mucho menos armamento disponible y escasas cantidades de combustible y municiones. Tan sólo era capaz de desplegar 124 cañones de diversos calibres, 96 cañones antitanque y 142 tanques para el ataque. No sólo el asalto se realizó sin ningún tipo de superioridad en cualquier sector, sino que sus oponentes sabían exactamente cuando se produciría y cuál era su finalidad.

Operación Capri comenzó el 6 de marzo a las 06:30 h. cuando la artillería de las tropas del Eje abrió fuego a través de una espesa niebla matutina. Inmediatamente aparecieron problemas cuando los tanques comenzaron a moverse hacia el terreno abierto que conducía a sus objetivos. Las lecciones aprendidas por el 8º Ejército en El Alamein resultaron ser mortales. La artillería británica se mantuvo en silencio hasta que pudiese utilizar sus cañones a quemarropa en andanadas concentradas. Su objetivo era destruir las formaciones enemigas en masa y no dispersarlas con fuego de acoso. Asimismo los cañones antitanques estaban emplazados para destruir a los tanques enemigos, no para apoyar a sus propios tanques, y permitieron que los tanques enemigos acercarse lo suficiente para cada destruir un carro en cada disparo, en lugar de abrir fuego demasiado pronto y causando la dispersión de la fuerza acorazada enemiga. Uno tras otro los tanques alemanes estallaron en llamas o acabaron muy dañados. Las ametralladoras disparando eficazmente sobre líneas fijas trataron de mitigar el apoyo de los granaderos panzer.

Rommel trató de ver la batalla desde las alturas hacia el sur, pero durante mucho tiempo poco pudo ver a través de la niebla. Cuando finalmente despejó pudo observar la futilidad de la agresión. Vio claramente que Montgomery era consciente del ataque y de sus objetivos. El movimiento de la fuerza acorazada británica desde el sur hacia el centro confirmó todos los indicios de haber sido descubierto de antemano. Culpó a sus aliados italianos del fallo en la seguridad, creyendo que algún alto oficial había traicionado la operación. Messe insistió en los ataques en una y otra vez, cada uno sufrió el mismo resultado. Por la tarde Rommel había visto suficiente e informó a Messe de la cancelación del ataque. "Un ataque pinza habría sido mucho más éxito", comentó amargamente. La batalla de Medenine había sido costosa para las fuerzas del eje ya que perdieron alrededor de 50 de sus 142 tanques y 635 bajas. En contraste, la historia oficial británica de la campaña denominada sus bajas como ”insignificantes”.


Cañón antitanque británico en acción.

Montgomery nuevamente pensó que había actuado mejor que Rommel, que  le había vencido pero el zorro del desierto no había participado en la batalla. El mariscal de campo alemán había perdido todo poder e influencia y se había resignado a la inevitabilidad del fracaso final del ataque. También estaba convencido de que una derrota completa en África del Norte era inevitable. Una vez más envió un telegrama a Roma con una petición de retirada desde la línea Mareth hasta una posición más estrecha en Enfidaville donde el AOK 1 y 5 PzAOK podrían ser combinados para crear una fuerte línea defensiva. Cuando Hitler se enteró de la propuesta se volvió furioso y desechó rápidamente la idea, como lo hizo el Commando Supremo en Roma. Rommel ya había enviado derrotistas solicitudes de retirada demasiadas veces y nadie en las altas esferas creía en él. Había perdido completamente su toque mágico. Todo el mundo sabía que ya era hora de relevar a Rommel.


Rommel se enteró de la refutación enojada de Hitler de su propuesta al final de la jornada del mismo ataque de Medenine. De repente se sintió demasiado enfermo para llevarla a cabo. Al día siguiente ordenó que sus generales salieran y esperó a que Arnim fuese a verlo. El 8 de marzo entregó Heeresgruppe Afrika y, a la mañana siguiente muy temprano, el 9 de marzo, condujo hasta Sfax donde subió a bordo de un avión destino Roma. Nunca más volvió a poner un pie en África del Norte.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La batalla de Medenine. 1ª parte.

La batalla de Medenine. 1ª parte.



Erwin Rommel y Giovanni Messe, los maximos estrategas de la batalla de Medenine

La batalla de Mededine fue la ultima acción militar en África del Norte en la que participó directamente el mariscal Rommel. Esta batalla tuvo lugar después de los combates en Sidi Bou Zid y Kasserine contra las novatas tropas norteamericanas que salieron derrotadas. Estas pírricas victorias, ya que el avance germano tuvo que ser detenido por problemas logísticos, dieron un pequeño respiro al "Zorro del Desierto" y  a las tropas del Eje en la parte occidental de Túnez, pudiendo de esta manera centrarse en el sur, enfrentándose a los británicos del 8º Ejército que se estaba  reagrupando ante la Linea Mareth,  con vistas a lanzar una ofensiva con la consabida superioridad numérica propia de Montgomery.

Rommel, como experto en sorpresas que era, consideró la idea de lanzar un ataque antes que los británicos estuviesen preparados para iniciar su ofensiva. También era consciente que era su ultima oportunidad de dirigir a sus tropas en África pues se hallaba en una posición muy discutida de cara a las autoridades militares, tanto en Roma en primera instancia como en Berlín.

jueves, 23 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein IV


Rommel comenzó a acosar a Bastico con detalles de la situación tan complicada del Panzerarmee Afrika advirtiéndole que en última instancia, tal vez el norte de África no podría mantenerse bajo control. La información pasó de un lado a otro entre Libia y Roma y llegó hasta altas esferas cuando los tres mariscales, Bastico, Cavallero y Kesselring acordaron reunirse con Rommel. La reunión tuvo lugar en el desierto, en el arco del triunfo, Arco dei Fileni, que Mussolini mandó construir en 1930 para celebrar su entrada en Cirenaica. Conocido por los británicos como Arco de Mármol, el monumento fue testigo de una acalorada discusión. Rommel seguía convencido en su opinión que la línea de El Agheila era imposible de mantener frente a una fuerte oposición con las tropas que disponía, Un movimiento  generalizado a través del desierto por el sur a cargo de tropas acorazadas británicas aseguraría que sus posiciones serian flanqueadas en cuestión de días. Los otros tres comandantes estaban en desacuerdo e insistieron en una combinación de halagos y amenazas que Rommel podía y debía aguantar y detener el avance británico.

Envalentonado por el apoyo de sus superiores, Bastico incluso quiso llegar tan lejos como ordenar contraatacar nada mas las avanzadillas británicas llegasen al área y le recordó a Rommel que tenía prohibido cualquier retirada sin su permiso bajo sanción, Impertérrito ante el arranque despótico de Bastico, Rommel se acercó hacia el General Navarini, comandante del XXI Corpo italiano para preguntar si estaba preparado para un posterior repliegue de su infantería hasta Buerat.

Obviamente, Rommel estaba sufriendo una gran presión tanto por sus superiores como por la situación en el campo de batalla. Tras dos años en el desierto, su estado de salud comenzaba a decaer, sufría una dolencia cutánea, así como incesantes dolores de cabeza y, en una carta a su mujer admitía que sus nervios estaban “a flor de piel”. La continua presión provocó una decisión muy acelerada. Estaba seguro que si presentaba a Hitler una completa visión de la situación el África del Norte, recapacitaría y permitiría un repliegue en algún lugar desde Trípoli o más lejos hasta incluso en Túnez donde podría reunirse con Arnim. Decidió ver al Führer en persona.

Sin el conocimiento de sus superiores o permiso del comandante del teatro de operaciones, Rommel viajó a Rastenburg en Prusia Oriental para suplicar por su causa. Cuando llegó al cuartel general del Führer estaba horrorizado por su acción. ¿Cómo se había atrevido a dejar el mando sin permiso? Se preguntaba. Una fuerte discusión tuvo lugar con Hitler que le acusaba de actitud derrotista por intentar sugerir una completa retirada de África del Norte como posible solución. Hitler estaba cansado de generales que abogaban repliegues y ordenó a Rommel permanecer firmes y luchar hasta el último hombre.

Hitler pudo ver como su general favorito estaba enfermo y empezaba a faltarle resolución. Como concesión, prometió a Rommel que la Luftwaffe ayudaría a la situación logística a través de puentes aéreos lo más cerca posible del frente. Momentáneamente Rommel volvió a Libia con incluso mayor sentimiento de desesperación pero continuó presionando a Kesselring y sus superiores en Roma con la idea de disminuir su intransigencia. La doctrina de la posesión rápida sólo porque sí era militarmente errónea; necesitaba desesperadamente una estrategia más coherente que reflejase el aumento progresivo de la fuerza de Montgomery y su vez la creciente debilidad del propio Rommel. Desafortunadamente, esta continua postura de Rommel sólo endurecía las actitudes de sus superiores y comenzó a surgir un consenso generalizado acerca de su retirada del teatro como opción beneficiosa. Sin embargo, el 1 de diciembre Mussolini cedió al punto de permitir a Rommel retirarse a Buerat si le parecía que la posición en El Agheila podría perderse ante un ataque británico.




Un convoy de tanques y vehículos pertenecientes a la 1ª Division Acorazada han sido atacados por aviones enemigos durante su avance hacia Túnez.

Rommel no tenía ninguna intención de perder ni hombres ni equipo en las líneas en Mersa Brega y El Agheila. Sabía que Montgomery estaba reuniendo fuerzas para el ataque y estaba decidido a no ser inmovilizado por una batalla defensiva. El 6 de diciembre transmitió a Navarini la orden de comenzar a sacar su infantería italiana esa noche e iniciar la retirada a Buerat. Esta acción se realizó durante las dos noches siguientes de forma completamente inadvertida por los británicos. Las líneas ligeramente ocupadas por tropas sólo alemanas y por la división italiana “Ariete” que Rommel pretendía que se retirase unos momentos antes del ataque británico, dejando que el bombardeo de la artillería del 8º Ejército cayese sobre una línea de frente vacía y sembrada de minas y trampas explosivas.

El 10 de diciembre el aumento de la actividad de los británicos indicó que el ataque era inminente. Finalmente los británicos observaron las retiradas anteriores y sabían que Rommel ahora tenía la intención de abandonar la línea. Para contrarrestar esto, Montgomery adelantó la fecha de inicio de su ataque 48 horas a la noche del 14 al 15 de diciembre. Al sur de la línea, los reconocimientos aéreos alemanes pronto demostraron que los carros y autoametralladoras británicos estaban en el desierto en tareas de buscar una vía para flanquear las unidades de Rommel. El 13 de diciembre esta actividad aumentó y antes de la medianoche comenzó un bombardeo de artillería pesada. Rommel instintivamente sabía que ya era hora de retirarse para las fuerzas motorizadas.


El 8º Ejército avanzó al ataque tal y como estaba previsto, pero fue enlentecido y casi paralizado por campos minados, demoliciones y trampas y por hábiles acciones de retaguardia a cargo de la división 'Ariete'. La división de Nueva Zelanda también hizo su movimiento de flanqueo a través del desierto como estaba previsto, aunque con mucha dificultad debido a la falta de combustible, pero cuando llegó a la carretera de la costa encontró una vez más que el enemigo había volado.

Ultimas etapas de la persecución de Rommel


1.- 20 de noviembre de 1942, el 8º Ejército alcanza Bengasi. 2.- 4 de diciembre de 1942. Comienza la batalla por la posición de El Agheila. 3.- 15 de enero de 1943. Inicio de los ataques a la Línea Buerat. 4.- 20 enero de 1943. El 8º Ejército ocupa la Línea Homs. 5.- 23 de enero de 1943. El 8º Ejército alcanza Trípoli.

Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein V



jueves, 2 de junio de 2016

Rommel perseguido tras El Alamein I


Rommel perseguido tras El Alamein I

El sensacional impacto ocasionado por la Operación Supercharge al final de El Alamein llevó a las fuerzas de Rommel a un gran estado de confusión. Por todo el campo de batalla, las unidades del Eje estaban estrictamente luchando y retrocediendo a la vez. Rommel sabía que era el fin y dio órdenes para un organizado repliegue, siendo las formaciones italianas las primeras en retirarse. Cuando Hitler conoció el movimiento, inmediatamente ordenó su suspensión. Rommel no podía hacer nada pero intentó cumplir el mandato del Führer, rescindiendo sus anteriores instrucciones y ordenando a todas las unidades permanecer firmes en el frente. El resultado fue un desorganizado desbarajuste; algunas formaciones retrocedían hacia el oeste y otras intentaron crear una línea defensiva encarada al este. Las comunicaciones comenzaron a romperse y todos perdieron la atención. Las derrotadas tropas, acobardadas bajo un continuo bombardeo por parte del 8º Ejército querían saber si debían permanecer luchando hasta el final o retroceder para luchar otro día. 

La agonía de Rommel de resistir a toda costa se vio aliviada en cierta manera el 4 de noviembre cuando Hitler, viendo que la batalla realmente se había perdido, se ablandó y permitió al mariscal de campo retirar sus tropas a la nueva línea defensiva de Fuka. Antes de recibir este permiso, Rommel ya había ajustado una retirada dinámica, rescindiendo la orden de permanecer y luchar dando instrucciones para un general repliegue. El Generalfeldmarschall Kesselring que había llegado de Roma con su cuartel general para ver la situación por sí mismo, estuvo de acuerdo que las tropas del Eje se retirasen ya que existía el riesgo de una completa destrucción. Por la tarde, tras mucho retraso, 70.000 supervivientes de la batalla intentaban dirigirse al oeste, algunos a través de la carretera costera mientras otros caminaban a través del desierto.


                 
El Brigadier Howard Kippenberger de la 5ª brigada NZ examina un cañón antiaéreo italiano destruido  

El final de la batalla de El Alamein dejó a ambos bando en una situación de caos, no obstante Montgomery esperaba acabar con la confusión y lanzar sus formaciones móviles tras el enemigo lo más rápidamente posible. Ordenó al teniente general Freyberg llevar a su división neozelandesa y a la 4ª Brigada Ligera Acorazada en un movimiento de bypass hacia la retaguardia de Rommel y tomar Fuka. Esta era la manera que tenia de cortar la carretera costera y arrinconar al enemigo que retrocedía. Mientras tanto, el X Cuerpo del teniente general Lumsden, debía utilizar sus carros de combate realizando pequeñas bolsas para atrapar y aniquilar aquellas fuerzas enemigas existentes entre la maniobra de los neozelandeses y el mar, mientras el XXX Cuerpo del teniente general Leese mantenía una incesante presión sobre las fuerzas de Rommel que permanecían en el campo de batalla. El XII Cuerpo del teniente general Horrocks limpiaría y asestaría golpes sobre la infantería enemiga, principalmente italiana que había sido capturada o abandonada atrás.

La oportunidad de explotar la posible desaparición de Rommel a través de un rápido avance hacia el oeste por parte de fuerzas acorazadas no tuvo un buen comienzo. Los movimientos iniciales pronto comenzaron a degenerar en una melee de tanques y vehículos intentando salir a través de las estrechos pasillos abiertos entre los campos de minas alemanes durante la operación Supercharge. Demasiados tanques sin suficiente espacio para maniobrar enlentecieron el inicio de la caza. La división neozelandesa también iba con retraso esperando la llegada de la 4ª Brigada Ligera Acorazada desde la retaguardia hasta el campo de batalla. Vitales horas se perdieron concentrando la fuerza de Freyberg y poco progreso se realizó antes que cayese la oscuridad y debieron de esperar a la mañana siguiente. Las divisiones acorazadas del X Cuerpo realizaron pequeños movimientos de flanqueo hacia la costa atravesando bolsas de resistencia enemiga y llevando a cabo pequeñas accione de combate.

Montgomery esperaba que el 5 de noviembre, la fuerza neozelandesa forzase Fuka y cerrase la puerta trasera de la ruta de Rommel hacia el oeste, atrapando la parte más optima de las unidades motorizadas del mariscal germano. Al mismo tiempo los tanques de Lumsden de la 1ª y 7ª División Blindada deberían atacar con fuerza la carretera costera y hostigar las fuerzas del Eje que rápidamente se dirigían al cuello de botella de Fuka. Para aliviar la congestión, el X Cuerpo enviaría su 10ª División Acorazada a un punto más al oeste de Fuka para asestar un golpe a aquellos enemigos que habían podido evitar ser atrapados. Todos estos rápidos movimientos tenían la intención de desmoralizar al Panzerarmee Afrika desde el flanco débil del desierto.


Zapadores desactivando minas en los márgenes de la carretera. Las minas supusieron un continuo peligro para cualquier vehículo que se aventurase a dejar la calzada, sobretodo la costera, ya que se arriesgaba a tocar una mina y acabar destruido.




En cambio, los sucesos del 5 de noviembre estuvieron lejos de las intenciones del comandante del 8º Ejército, la división neozelandesa falló en alcanzar Fuka a tiempo ya que se detuvo ante  un ficticio campo de minas interrumpiendo el alcance de su objetivo; la 10ª División Acorazada se perdió y giró al norte demasiado pronto llegando a la carretera costera muy cerca de Fuka; la 1ª División Acorazada se detuvo por la presencia de la retaguardia enemiga solo a 32 km de su avance y la 7ª División Acorazada fue desviada mucho más al oeste debido a la pérdida del destino de la 10ª Acorazada y también se detuvo ante el mismo campo de minas ficticio de los neozelandeses del teniente general Freyberg. El resultado final fue que al trampa no se cerró y el grueso de la fuerza de Rommel escapó de una más que probable destrucción.

El teniente general Lumsden fue muy criticado por la lentitud en la caza por parte de su X Cuerpo. Permitió a sus tropas cortar hacia la costa demasiado pronto en maniobras nada arriesgadas que permitieron a gran parte del enemigo escapar hacia el oeste, más que realizar profundos movimientos para atrapar el grueso de tropas enemigas alrededor de Fuka. Freyberg también recibió críticas por su falta de energía en la toma de Fuka. El propio Monty fue censurado posteriormente por historiadores por dejar que los resultados de su gran victoria en El Alamein fuesen devaluados por su fracaso en asegurar la completa destrucción del batido enemigo. Pocos comandantes del 8º Ejército escaparon de las críticas por posteriores historiadores que investigaron sus comportamientos en los días siguientes a El Alamein.


                La lluvia empañó las etapas iniciales de la persecución transformando el desierto en un embarrado atolladero. Incluso los camiones con tracción a las cuatro ruedas se movían con gran dificultad.

Con tropas acorazadas hostiles mordiendo los talones y los cazabombarderos de la RAF ametrallando las empaquetadas columnas de transporte que fluían hacia el oeste, las tropas de Rommel fueron incapaces de organizar una posición defensiva en la improvisada línea de Fuka y continuaron retrocediendo esperando encontrar alguna clase de apoyo en Mersa Matruh. El 6 de noviembre, la persecución de Montgomery comenzó a estar más organizada y parecía que las unidades motorizadas de la división neozelandesa y la 7ª División Blindada golpearían al enemigo en Mersa Matruh pero los retrasos y la reticencia a avanzar por la noche hicieron fracasar a ambas unidades. El combustible y el agua comenzaban a escasear a medida que las líneas de suministro se alargaban y las condiciones meteorológicas comenzaron a intervenir negativamente ya que fuertes aguaceros convirtieron la superficie del desierto en una ciénaga encharcada. Los tanques y vehículos se hundían en el barro y todo el apoyo aéreo existente no pudo despegar. Con frustración creciente, el 8º Ejército reaccionó a través del lodazal del desierto mientras el enemigo se dirigía al oeste a través de la carretera costera. Rommel decidió abandonar la posición de Mersa Matruh tras dejar una pequeña unidad en la retaguardia y continuó su repliegue hasta las alturas de Sollum que dominaban la frontera de Egipto con Libia.


Solo existían dos carreteras a través de la región montañosa y circulaban por estrechos desfiladeros a lo largo de tortuosas curvas. La carretera cercana a la costa en Sollum fue eficazmente obstaculizada por cráteres creados por los ingenieros alemanes una vez el grueso de las tropas del Eje hubiese pasado dirección oeste. La otra carretera, a 8 kilómetros al sur, cruzaba el Paso de Halfaya y seguía abierta gracias a algunos rezagados que intentaban llegar a la cumbre a través de su serpenteante trayecto. El paso en si mismo estaba fuertemente defendido por infantería italiana parapetada en emplazamientos concretos semienterrados alrededor de la cumbre. Rommel planeaba no utilizar más que acciones dilatorias en los Altos de Sollum, aguantando la posesión de las colinas el tiempo suficiente para retirar la mayor parte de sus fuerzas a nuevas posiciones cerca de Tobruk. Por detrás dejaba pequeños grupos de ingenieros que sembraban campos de minas ficticios enterrando chatarra metálica o bien bombas trampa y toda clase de artefactos que enlenteciesen el avance británico.

Continúa en Rommel perseguido tras El Alamein II

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Perspectiva táctica de la campaña de Túnez. 1ª Parte

Perspectiva táctica de la campaña de Túnez




A mitad de febrero de 1943, las tropas del Eje lanzaron una serie de contraataques siendo la primera vez desde la batalla de Alam Halfa que llevaban la iniciativa.  Dirección este oeste, von Arnim empujó a los aliados a través de Faid, Sidi Bou Zid, Sbeitla y Kasserine, mientras Rommel atacaba desde el sureste por El Guettar, Cafsa y Feriana. Tenían la esperanza de alcanzar Tebessa o Le Kef, preferiblemente ambas ciudades. Lograron algunos éxitos iniciales ante tropas estadounidenses novatas, sin embargo, el 22 de febrero fue detenido el avance justo al norte de Kasserine por las defensas aliadas que disfrutaban de superioridad numérica.

Usando la ventaja de las líneas interiores, Rommel se retirò rápidamente de sus posiciones en el  suroeste para ir a enfrentarse a Montgomery una vez más, lanzando un ataque importante en Medenine el 6 de marzo. Pero al igual que en la posición “Snipe” durante la batalla del el Alamein, los cañones antitanque del 8º Ejercito, incluyendo ahora el potente 17-pdr “Pheasant”, se las arreglaron para rechazar el ataque sin la participación de la infantería o de los carros de combate. Era la confirmación de que no solo los antitanques eran el arma realmente decisiva en la guerra del desierto sino además por fin los británicos habían comprendido como usarlos apropiadamente, al menos en su papel defensivo, ya que nunca copiaron la táctica de los alemanes de llevar los cañones antitanque en la vanguardia de cada ataque acorazado.

Tras Mededine, Montgomery continuó su ataque, flanqueando la Línea Mareth el 20 de marzo, asaltando la posición de Wadi Akarit el 6 de abril y llevando la persecución hasta Enfidaville. Mientras tanto, las tropas de Eisenhower presionaron desde el oeste, desde Kasserine a través de Gafsa hacia El Guettar, y desde la estación de Sened hasta Maknassy. En abril, los aliados lanzaron otra nueva ofensiva en el norte hacia Bizerta, con efectos devastadores. Las fuerzas del Eje fueron reducidas poco a poco y arrinconadas en el perímetro alrededor de la propia Túnez, ciudad que de forma progresiva también fue aislada por aire de su base logística en Sicilia. El final de la campaña en el Norte de África llegó el 13 de mayo cuando las tropas del Eje por fin se rindieron.




En términos tácticos, la campaña tunecina representa una sorprendente mezcla de viejas y ultramodernas tácticas. Debido a que el terreno era accidentado y montañoso, donde pocos vehículos motorizados podían aventurarse lejos de los llanos valles, se usó de nuevo el transporte animal, por medio de mulas; hasta incluso las tropas francesas utilizaron alguna unidad de caballería en el campo de batalla. En cambio, al mismo tiempo y en la misma campaña, apareció en combate el temible PzKpfw VI Tiger, concretamente el 28 de noviembre de 1942. Carro pesado sumamente blindado y equipado esencialmente con el mismo cañón antitanque de 8,8 cm que en su versión remolcada ya había demostrado su letal efectividad contra las fuerzas blindadas aliadas. Sin embargo el 28 de noviembre solo cuatro Tigers fueron destinados al combate y su comportamiento no fue particularmente bueno. Posteriormente llegaron solamente otros 22 tanque y esta cantidad fue reducida a ocho en abril de 1943. Eran carros mecánicamente poco fiables y su punto débil eran sus cadenas y su motor que si eran dañados por minas o por fuego artillero, solo podían ser reparados si los alemanes conservaban el campo de batalla por la noche, una situación que hacía mucho tiempo que no solía darse. Los nuevos y pesados cañones antitanque aliados podían dañar al Tiger con disparos laterales o posteriores, circunstancia que se daba a menudo en Túnez, cuando se disparaban desde posiciones enemigas preparadas.





El 14 de febrero de 1943, a los Tigers se les sumo un nuevo acompañante, El lanzacohetes de seis tubos, Nebelwefer, denominado “Screaming Meemie o Moaning Minnie” por los soldados aliados. Hasta 1944 estas dos armas fueron un azote de los ejércitos aliados, pero a principios de 1943 su número y uso no era lo suficientemente elevado para afectar significativamente el resultado de una batalla.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Perspectiva táctica de la campaña de Túnez; 2ª Parte

Perspectiva táctica de la campaña de Túnez; 2ª Parte

Otra innovación táctica fue el concepto del “Destructor de Tanques” usado por el ejército americano. Al igual que británicos con los tanques de infantería y los alemanes con el Panzer IV, los americanos con razón vieron que sus tanques más pesados, técnicamente eran tanques medios, tenían un comportamiento apropiado en funciones de apoyo a la infantería. Sin embargo, cuando debían de enfrentarse  en combate tanque contra tanque, introdujeron una nueva clase de vehículo llamado tank destroyer, incluidos en batallones. A principios de 1943 estos especializados batallones todavía estaban  en transición entre tres tipos de vehículos, dos de ellos inadecuados; el camión no acorazado M6 que llevaba un cañón de 37 mm acoplado; el vehículo semioruga ligeramente blindado M3 con el viejo cañón de campaña de 75mm; y el vehículo construido expreso para esta función, el M10, basado en un chasis del Sherman, sin la parte superior de la torreta y armado con el eficaz cañón antitanque de 3 pulgadas, 76 mm. Estos vehículos tenían un aspecto común, su blindaje era relativamente exiguo, porque se suponía que la potencia de fuego podía contrarrestar por si sola  los tanques enemigos.


 M3 GMC, Gun Motor Carriage

miércoles, 28 de mayo de 2014

Historial operativo 8º Ejército; Italia

Proviene de Historial operativo 8º Ejército; Africa del Norte Sicilia

El 8º Ejército desembarcó en Reggio, ya en la Italia continental, el 3 de septiembre de 1943, y comenzó su avance por los dedos de la bota de la península. Tropas aerotransportadas les siguieron el 9 de septiembre. Se estableció contacto con las tropas estadounidenses del 5º Ejército el 15 de septiembre. El 8º Ejército  capturó Boggia, con sus valiosos aeródromos, el 17 de septiembre. La batalla por la ciudad y puerto de Termoli comenzó el 1 de octubre. El 3 de octubre se llevó a cabo un desembarco en Termoli, y el enemigo fue tomado completamente por sorpresa. La ciudad y el puerto fueron capturados intactos. Se produjo una contraataque desesperado, pero el 6 de octubre el 8º Ejército había consolidado sus conquistas. El ejército inició entonces un avance, progresando poco a poco, cresta tras cresta, hasta que las tropas alcanzaron el río Trigmo, avanzadilla de la línea Barbara.


Tropas sikih en Italia

Se cruzó el río en la noche del 22 al 23 de octubre, y el 26 se produjo una dura batalla para consolidar esta cabeza de puente. El ataque a San Salvo, un pueblo situado estratégicamente en la cima de una altura imponente, comenzó el 27 de octubre, se rechazó y se volvió a atacar el 3 de noviembre, al final cayó al día siguiente. El 8º Ejercito persiguió al enemigo desde dos avances en dirección al rio Sangro, puesto avanzado de la reforzada línea Gustav. El avance hacia la Línea fue lento y obstaculizado por las generalizadas demoliciones y el comienzo del mal tiempo. En una carretera se dieron 18 importantes demoliciones en apenas 15 km. de trayecto. En otra, 45 grandes demoliciones en 27 km.

El 8º Ejército estaba a punto de iniciar la campaña más dura de su historia. En el sector del Adriático,  la batalla por el Sangro comenzó en la noche del 21 al 22 de noviembre. En el sector interior el 27 de noviembre. Todo terminó en ambos sectores, el 2 de diciembre tras un duro y prolongado combate. La firme cabeza de puente del río Moro fue asegurada el 20 de diciembre. La batalla de Ortona, luchada y ganada por los canadienses, comenzó el 21 de diciembre y terminó el 28 del mismo mes. El 31 de diciembre de 1943, Teniente General Sir Oliver Leese asumió el mando del 8ªº Ejército relevando al General Montgomery. La batalla de Orsogna, en el sector interior, comenzó el 23 de diciembre y finalizó el 17 de enero de 1944. Esto hecho marcó el final de la ofensiva invernal del 8º Ejército.


Soldado canadiense en Ortona 1943.

Durante el invierno y primavera de 1944, el 8º Ejército, con la excepción del V Cuerpo, situado sobre el sector del Adriático,  fue trasladado desde el sector central hasta el valle del Liri para intervenir en la campaña y batallas de Montecassino. el monasterio fue finalmente capturado por las tropas polacas el 18 de mayo. La línea Gustav, que en realidad era la línea defensiva de Roma se rompió finalmente. La línea  Adolf Hitler, en el valle del Liri, fue atacada y superada en un solo día, el 23 de mayo, por las tropas canadienses. En la subsiguiente persecución, se produjo  un espectacular avance por el flanco izquierdo a cargo de las tropas francesas. El 5º Ejército norteamericano entró Roma el 4 de junio de 1944, justo dos días antes del día D. El avance desde Roma hasta el río Arno comenzó el 5 de junio.

La batalla por la línea del Trasimeno duró desde el 29 de junio hasta el 4 de julio, la batalla de Arezzo desde el 12 de julio hasta el día 16. El 4 de agosto, el 8º Ejército alcanzó la línea del río Arno, al sur de Florencia. El 8 de agosto las tropas estaban en la parte sur de la ciudad, que fue despejada a la semana siguiente. Entre el 24 de agosto y 9 de septiembre, el grueso del ejército secretamente giró hacia el sector del Adriático, y el 25 de agosto se produjo un ataque sobre la Línea Gótica que fue sobrepasada el oeste de Pesaro el 31 de agosto. Entre el 5 de septiembre y el 12 del mismo mes, duras batallas tuvieron lugar en el Coriano – Gemmano Ridge, produciéndose numerosas bajas entre ambos lados. El consiguiente avance estuvo marcado por intensos combates al sur del río Marecchia, que terminaron con la captura de Rimini el 21 de septiembre.

El 8º Ejército cruzó el Rubicón el 26 de septiembre. El 1 de octubre de 1944, el Teniente General Sir Richard McCreery asumió el mando de la unidad sustituyendo al Teniente General Sir Oliver Leese. Cesena cayó el 21 de octubre, Forli el 9 de noviembre, Ravena el 4 de diciembre y Fraenza el 16 de diciembre. El XIII Cuerpo de Ejército por la izquierda había avanzado junto con el 5º Ejército americano a través de terreno montañoso hasta situarse a 20 km. al sureste de Bolonia. la línea de frente invernal del 8º Ejército comprendía desde el Monte Grande en la izquierda y a lo largo del río Senio hasta la costa del Adriático a la derecha.

Antes de la ofensiva en la primavera de 1945, un número significativo de divisiones del 8º Ejército fueron retiradas para ser trasladadas al frente occidental. La mayor parte del 8º Ejército se hallaba de las llanuras de Lombardía. Durante el invierno el frente experimentó varios reajustes para preparar la última y definitiva batalla. El 9 de abril de 1945, el 8º Ejercito atacó a través del río Senio. El 14 de abril los ríos Senio, Santerno y Sillaro habían sido cruzados. El enemigo retrocedía desde la brecha Argenta de 19 de abril, y los cruces sobre el rio Po se hallaban bajo el alcance de los cañones del 8º Ejercito. 8va. El 21 de abril las tropas polacas entraron en Bolonia. Ferrara cayó el 24 de abril. El número de prisioneros aumentaba día a día en grandes cantidades. El 25 de abril se aseguraron cabezas de puente a través del Po. El 28 de abril se cruzó el Adige sobre en un amplio frente y el 29 de abril las tropas del 8º Ejercito entraron en Venecia.


Tanques británicos en Venecia, 1945

El avance continuó y Udine fue liberada el 1 de mayo. Durante la noche las tropas británicas avanzaron 120 Km. hasta encontrarse y unirse a las fuerzas del mariscal Tito en el este. El 2 de mayo de 1945, el comandante en jefe enemigo se rindió junto con sus tropas. El 8º Ejército combatió y ganó su última batalla.

Comandantes del 8º Ejército



Teniente General Alan Cunningham
09/09/1941 - 26/11/1941
Teniente General Neil Ritchie
26/11/1941 - 25/06/1942
General Claude Auchinleck 
25/06/1942 - 13/08/1942
General Bernard Montgomery
13/08/1942 - 29/12/1943
Teniente General Oliver Leese
29/12/1943 - 01/10/1944
Teniente General Richard McCreery
01/10/1944 - julio 1945