martes, 3 de febrero de 2026

La Batalla del Río de la Plata. 1ª parte


La batalla del Río de la Plata.


Panzerschiff "Admiral Graf Spee" en 1936

La denominada Batalla del Río de la Plata fue una de las batallas navales más famosas de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que solo participan cuatro barcos de guerra. Parte de su fama radica en que tuvo lugar en el período llamado de la "guerra falsa" y en parte debido a la reputación injustificadamente magnificada del Admiral Graf Spee, el acorazado de bolsillo alemán involucrado en la batalla.

El Graf Spee fue diseñado mientras Alemania todavía estaba públicamente obedeciendo las restricciones del Tratado de Versalles. El tratado limitaba las naves capitales del país germánico a un desplazamiento estándar de 10.000 toneladas y exigía además la solicitud de un permiso adicional para poder equipar los buques con cualquier pieza de artillería por encima de 280mm (11 pulgadas) de calibre. El diseño del Graf Spee y sus dos barcos gemelos comenzó en 1923. Antes de 1926 se consideraron un gran número de propuestas, cuando se decidió finalmente construir barcos con una ligera coraza, armados con cañones de 280 mm y con una velocidad de 26 nudos. La financiación se aprobó en 1928, y poco después se puso la quilla a la primera unidad de la clase.



Los barcos resultantes se conocían oficialmente como Panzerschiffe (barcos blindados), a pesar de estar muy mal protegidos: la coraza lateral del Graf Spee variaba tan solo de los 6,1 hasta 7,8 cm de espesor. Sobre el papel su velocidad máxima era de 26 nudos, pero en las pruebas, los tres barcos alcanzarían los 28 nudos. Sus seis cañones de 280 mm se distribuyeron en dos torretas de tres cañones, con otros ocho cañones de 150 mm en torretas simples. El navío estaba propulsado por motores diesel que proporcionaban una autonomía mucho mayor que los barcos de turbina, pero a costa de una disminución en la fiabilidad.

Los nuevos barcos causaron sentimientos de pánico en Gran Bretaña y Francia, donde la capacidad de combate de estos navíos fue sobrevalorada. En Gran Bretaña se les dio el nombre más que dramático de "acorazados de bolsillo", aunque en realidad se parecían más a los cruceros de batalla británicos de la Primera Guerra Mundial, un tipo de barco que demostró ser muy vulnerable al fuego enemigo.

La velocidad máxima de 28 nudos los hizo lo suficientemente rápidos para escapar de la mayoría de los acorazados que existían en el momento de su construcción. Los dos acorazados británicos de entreguerras, HMS Nelson y HMS Rodney eran demasiado lentos para atraparlos, mientras que Francia y los Estados Unidos seguían confiando en los antiguos buques de la Primera Guerra Mundial. Las únicas naves capitales británicas con suficiente velocidad para interceptarlos eran los cruceros de combate HMS Renown, HMS Repulse y HMS Hood, todos ellos mejor blindados y armados que el Graf Spee. Sin embargo, cuando estalló la guerra, Francia ya disponía de dos acorazados de la clase Dunkerque, también más rápidos que el Graf Spee y los acorazados británicos de la clase King George V (KGV) estaban a punto de completarse.

Elemento

Especificaciones

Desplazamiento

14 890 t (estándar)
16 020 t (carga máxima)

Eslora

186 m

Manga

21,6 m

Calado

7,4 m

Propulsión

8 motores diésel MAN de dos tiempos y 9 cilindros
2 hélices

Potencia

52 050 CV

Velocidad máxima

29,5 nudos (55 km/h)

Autonomía

8 900 mn a 20 nudos
19 000 mn a 10 nudos

Sensores

Radar FMG 39 G(gO) (1939)

Blindaje

Puente de mando: 150 mm
Cintura: 80 mm
Horizontal máx.: 45 mm
Torres principales: hasta 170 mm
Barbetas: 125 mm

Armamento principal

6 cañones de 283 mm SK L/52 C28 (2 × 3)

Armamento secundario

8 cañones de 150 mm SK L/52 C28

Artillería antiaérea

6 × 105 mm Flak L/65 C33
8 × 37 mm Flak L/83 C30
10 × 20 mm Flak L/65 C30

Torpedos

8 tubos lanzatorpedos de 533 mm (2 × 4)

Tripulación (paz)

33 oficiales
586 suboficiales y marineros

Tripulación (guerra)

43 oficiales
Hasta 1 099 suboficiales y marineros

Aeronaves

2 hidroaviones Arado Ar 196

Equipamiento aeronáutico

1 catapulta


En la Batalla del Río de la Plata, el Graf Spee se enfrentaría a un crucero de 203 mm y a dos cruceros armados con cañones de 152mm ( 6 pulgadas). El HMS Exeter botado en 1929, estaba equipado con seis cañones de 203 mm y protegido por una coraza de 10 cm. El HMS Achilles y el HMS Ajax botados en 1932 y 1934 respectivamente, llevaban ocho cañones de 152 mm  y protegidos por un blindaje de 9 cm. Los tres barcos eran capaces de navegar a más de 30 nudos. Se hallaban por lo tanto superados en referencia a la potencia de fuego pero no en protección y sobre todo disfrutaban de mayor velocidad.

El Admiral Graf Spee zarpó el 23 de agosto de 1939 bajo el mando del capitán Langsdorff encontrándose a salvo en medio del Atlántico cuando estalló la guerra. El 26 de septiembre, Hitler permitió que la Kriegsmarine comenzara a realizar operaciones de ataques a la marina mercante del enemigo y el Graf Spee inició un crucero de éxito moderado con el hundimiento de nueve barcos con un total de poco más de 50,000 toneladas. Los británicos y los franceses respondieron con un despliegue masivo de barcos: durante el mes de octubre, siete grupos de caza estaban activos en el Atlántico, aunque los barcos aliados más potentes operaban al norte del acorazado de bolsillo alemán.


Periplo del acorazado de bolsillo "Graf Spee" desde Wilhelmshaven hasta el Río de la Plata

Después de hundir los primeros cinco barcos en el Atlántico sur entre el 30 de septiembre y el 22 de octubre, el capitán Langsdorff dirigió al Graf Spee al Océano Índico, hundiendo el Africa Shell el 15 de noviembre, antes de regresar al Atlántico. Este movimiento convenció exitosamente a los británicos de que el Graf Spee había abandonado el Atlántico y dos de los grupos de caza estuvieron desde el 28 de noviembre al 2 de diciembre patrullando al sur del Cabo de Buena Esperanza.

Cuando los buques británicos llegaron a destino, el Graf Spee ya estaba de vuelta en el Atlántico Sur. Sus motores diesel empezaban a causar preocupación y, el 24 de noviembre, el capitán Langsdorff informó a sus oficiales que el Graf Spee tendría que regresar a Alemania para una revisión. Antes de regresar a casa, Langsdorff quería lograr algunos éxitos finales. Hundió dos barcos en la costa oeste de África el 2 y 3 de diciembre, y luego viró hacia el oeste, dirigiéndose hacia América del Sur y el estuario del Río de la Plata, donde esperaba encontrar gran cantidad de barcos mercantes. El 7 de diciembre, el Graf Spee hundió a su última víctima, el barco británico Streonshalh.

Viendo el final de su patrulla de combate, Langsdorff decidió ignorar las órdenes de no enfrentarse a los buques de guerra enemigos. La lógica detrás de esa orden era que incluso saliendo victorioso de un enfrentamiento contra un crucero aliado, el Graf Spee podría fácilmente sufrir daños que le forzaran a regresar a puerto, pero como estaba a punto de regresar a Alemania, esa consideración ya no era relevante. En la noche del 12 al 13 de diciembre, el Graf Spee tomó posición frente al Río de la Plata, en busca de un convoy formado por cuatro naves, escoltado por un crucero auxiliar.

Al mismo tiempo que el Graf Spee se dirigía al estuario, también lo hacía el grupo de caza británico G, bajo el mando del Comodoro Harwood. Desde su última información, Harwood calculó que el buque alemán podría llegar a Río de Janeiro el 12 de diciembre, al Río de la Plata el 13 de diciembre o a las Islas Malvinas el 14 de diciembre. Decidió conducir a sus tres cruceros más preparados para el combate, Exeter, Ajax y Aquiles al Río de la Plata, mientras que su cuarto crucero, el HMS Cumberland, se sometería a una reparación en las Malvinas.


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