jueves, 5 de febrero de 2026

Cañón cuádruple Flak de 20 mm


Cañón cuádruple alemán Flak de 20 mm

Un cañón antiaéreo Flakvierling 38 de 2 cm sobre un afuste fijo en una Flakturm en 1943.Fuente: Bundesarchiv

El cañón cuádruple alemán Flak de 20 mm, conocido oficialmente como 2 cm Flakvierling 38, fue una de las piezas antiaéreas más emblemáticas y temidas de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Diseñado para proporcionar un volumen de fuego extremadamente elevado a baja y media cota, este sistema representó la respuesta alemana a la creciente amenaza de la aviación aliada, especialmente en misiones de ataque a tierra y bombardeo táctico.

El término Flakvierling significa literalmente “cuádruple antiaéreo”, y define con precisión su rasgo más distintivo: cuatro cañones automáticos de 20 mm montados en una sola cureña. Cada uno de ellos era una variante del probado 2 cm Flak 38, un arma fiable, relativamente ligera y fácil de producir en grandes cantidades. Al agrupar cuatro tubos, los ingenieros alemanes lograron multiplicar el efecto destructivo sin necesidad de desarrollar un calibre mayor, manteniendo así una buena cadencia y movilidad.

El desarrollo del Flakvierling 38 comenzó en 1940, cuando quedó claro que las piezas antiaéreas individuales de 20 mm resultaban insuficientes frente a formaciones de aviones que atacaban en picado o a baja altura. La solución no fue aumentar el calibre —lo que implicaba armas más pesadas y lentas— sino incrementar la densidad de fuego. El resultado fue un sistema capaz de crear auténticas “cortinas” de proyectiles, especialmente eficaz contra cazabombarderos aliados como el Typhoon, el P-47 Thunderbolt o el Il-2 Sturmovik soviético.

Desde el punto de vista técnico, el Flakvierling 38 destacaba por su elevada cadencia combinada. Cada cañón podía disparar entre 220 y 250 proyectiles por minuto, lo que daba una cadencia teórica total cercana a los 800–1.000 disparos por minuto. Aunque en la práctica esta cifra se veía limitada por la necesidad de cambiar cargadores con frecuencia, el impacto psicológico y real sobre los pilotos enemigos era considerable. Un avión que se adentraba en el alcance efectivo del Flakvierling se enfrentaba a una nube letal de proyectiles explosivos y trazadores.

La pieza se montaba normalmente sobre una cureña cruciforme, que permitía una rotación de 360 grados y un amplio ángulo de elevación, ideal para seguir blancos rápidos y maniobrables. El arma podía emplazarse en posiciones fijas para la defensa de aeródromos, fábricas, nodos ferroviarios y ciudades, pero también se adaptó con éxito a plataformas móviles. Fue común verlo instalado sobre camiones, semiorugas como el Sd.Kfz. 7/1, en vagones ferroviarios o incluso en forma de carro de combate antiaereo "Flakpanzer IV Wirbelwind", lo que le daba una gran flexibilidad táctica. 


Arriba.-  Flakpanzer IV Wirbelwind. 
Abajo.- Tropas americanas sobre un Sd.Kfz 7/1 equipado con un cañón cuádruple Flakvierling 38

El Flakvierling no solo fue un arma antiaérea. En los últimos años de la guerra, cuando la Luftwaffe había perdido la superioridad aérea y los ataques aliados se intensificaban, el cañón se utilizó con frecuencia en funciones de apoyo terrestre. Contra infantería, vehículos ligeros y posiciones descubiertas, el fuego concentrado de cuatro cañones de 20 mm resultaba devastador. En entornos urbanos o defensivos, su capacidad para barrer calles y zonas abiertas lo convirtió en un arma temida también a ras de suelo.

Uno de los puntos débiles del sistema era su alimentación. Cada cañón utilizaba cargadores de 20 proyectiles, lo que obligaba a un equipo bien entrenado a realizar cambios constantes para mantener el fuego. Esto requería una dotación numerosa y coordinada, normalmente de entre seis y ocho hombres. Aun así, el diseño estaba pensado para facilitar estas operaciones y minimizar los tiempos muertos, algo crucial cuando se combatía contra ataques aéreos repentinos.

A lo largo de la guerra se produjeron miles de unidades del Flakvierling 38, y su presencia fue casi omnipresente en el frente europeo. Fotografías de la época lo muestran defendiendo playas, aeródromos, columnas en marcha e incluso posiciones improvisadas durante los últimos combates en Alemania en 1945. Tras la guerra, muchas piezas fueron capturadas y reutilizadas por ejércitos aliados y de otros países, prueba de la solidez y eficacia del diseño.

Desde una perspectiva histórica, el 2 cm Flakvierling 38 simboliza la apuesta alemana por soluciones prácticas e industriales ante la presión de la guerra moderna. No fue el arma antiaérea más potente del conflicto, pero sí una de las más versátiles y reconocibles. Su combinación de movilidad, potencia de fuego y simplicidad mecánica lo convirtió en un elemento clave de la defensa antiaérea alemana de corto alcance.

Especificaciones técnicas.    

Denominación oficial

2 cm Flakvierling 38

País de origen

Alemania

Año de introducción

1940

Calibre

20 mm (2 cm)

Tipo de arma

Cañón antiaéreo automático cuádruple

Nº de cañones

4

Munición

20×138B mm

Cadencia teórica

800–1.000 disparos/min

Alcance efectivo antiaéreo

+/- 2.200 m

Alcance máximo

+/- 4.800 m

Elevación

-10˚ a + 100˚

Giro

360º

Peso en combate

+/- 1.500 Kg.

Dotación

4-6 artilleros

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