miércoles, 10 de junio de 2015

Armamento de los acorazados de la clase KIng George V

Armamento de los acorazados de la clase King George V 



Principal

Los cinco acorazados de la clase King George V, es decir, Prince of Wales, Anson, Howe, Duke of York y el propio King George V,  disponían como armamento principal 10 cañones BL Mark VII de 14 pulgadas de calibre, 360 mm, distribuidos de forma bastante inusual en tres torretas. Dos de ellas cuádruples, una en proa y otra en popa y otra torreta doble más pequeña situada detrás y encima de la torreta delantera. La elección del calibre utilizado tuvo controversia dentro del Almirantazgo pero no en el propio Parlamento. Otras potencias europeas utilizaron cañones de 15 pulgadas, 380 mm. como Alemania equipando el Bismark y el Tirpitz y la marina  norteamericana utilizando en sus navíos piezas de 16 pulgadas, 406 mm. Al principio el Almirantazgo barajó un abanico de diferentes posibilidades de distribución de las piezas del armamento principal incluyendo las combinación normal de 9 cañones de 15 pulgadas en tres torretas, dos adelante y otra en popa. Este diseño se ajustaba perfectamente a las capacidades de construcción de los astilleros británicos, sin embargo fue rechazado rápidamente al tener que cumplir las exigencias del Segundo Tratado Naval de Londres firmado en 1936. Junto con la obligación de reducir el desplazamiento la escasez de ingenieros técnicos expertos y de diseñadores, la clase fue rediseñada para poder ser equipada con doce cañones de 14 pulgadas en tres torretas cuádruples. Si bien esta configuración proporcionaba una andanada más potente que los nueve cañones de 15 pulgadas resultó imposible de implementarse ya que no se podía incluir esta cantidad de potencia de fuego y el nivel deseado de protección en un desplazamiento máximo de 35.000 toneladas y, además el peso de la superpuesta torreta cuádruple afectaba a la estabilidad del buque. Al final, la segunda torreta delantera fue cambiada por una torreta doble más pequeña a cambio de una protección blindad mas optima, pero se redujo la potencia de la andanada en comparación a la disposición habitual de 9 cañones. La capacidad de penetración del proyectil de 14 pulgadas era considerable, ya que llevaba una carga explosiva de 22 Kg. como quedó en evidencia en el hundimiento del acorazado alemán "Bismark" que recibió impactos sobre su torreta dejándola como un "queso suizo". El Tratado Naval tenía una cláusula que permitía modificar el calibre de los cañones hasta alcanzar las 16 pulgadas si a 1 de enero de 1937 otra nación no se ajustaba a los términos. Aunque es cierto que se produjo esta circunstancia y hubiese podido utilizarse dicha clausula, el efecto habría sido retrasar la construcción  por lo que se consideró prudente seguir con el diseño de equipar los acorazados de la clase KGV con piezas de 360 mm. Estados Unidos en cambio, optó por admitir el retraso y construyó sus acorazados con piezas de calibre mas grande.

En acción, las torretas cuádruples demostraron tener menos fiabilidad de la esperada. Las prisas en la construcción, la insuficiente separación entre la estructura rotatoria y la fija de la torreta, los insuficientes ejercicios de calibración del fuego  llevó el proceso de disparo  a ser mecánicamente complejo proporcionando problemas durante acciones de bombardeo prolongadas.. A medida que avanzaba la guerra y con la mejora de los espacios, así como de la mecánica y un entrenamiento más adecuado permitió llegar a niveles de fiabilidad mas óptimos en la utilización del armamento de los KGV, sin embargo siempre existió controversia. Esta clase de acorazados fueron los únicos del Royal NAvy en ser equipados con cañones de 14 pulgadas, 360mm.

Secundario.

Como armamento secundario, los acorazados de la clase KGV estuvieron equipados con cañones de doble uso QF Mark I de 5,25 pulgadas de calibre (133 mm.) distribuidos en 8 torretas dobles. El cañón de 5.25 pulgadas fue una  pieza de artillería que desde su concepción fue como mínimo controvertida. El manual de artillería de la Royal Navy publicaba en 1945 que "la cadencia optima de fuego debe ser de 10-12 disparos por minuto". La experiencia de guerra reveló que el peso máximo de los proyectiles para poder ser utilizados con comodidad debía ser muy inferior a los 36 -40 kg. pero el peso de la munición del cañón de 5.25 pulgadas, concretamente los 36 Kg u 80 libras ocasionaba que la cadencia de tiro no fuese superior a los 7-8 disparos por minuto en lugar de los deseados 10-12. La máxima elevación de la pieza era de 70° que junto con la velocidad lenta de elevación hacían que su uso como arma antiaérea fuese insuficiente frente a modernos aviones de altas velocidades. A pesar de estos problemas, el Prince of Wales acredito varios derribos con los cañones de 5,25 pulgadas durante la operación Halberd, y dañó al menos 10 de 16 bombarderos de altura pertenecientes a dos formaciones durante su ultimo combate, dos de los cuales explotaron al aterrizar. El acorazado Anson tenía sus torretas de 5,25 pulgadas mejoradas con el sistema de control RP10  que aumentaba la velocidad de elevación a 20 grados por segundo. Estas naves fueron equipadas con el sistema de control HACS AA para el fuego antiaéreo y el sistema de Control de Fuego del Almirantazgo para el fuego de superficie.


Corte esquemático del KGV

Baterías antiaéreas.


El diseño original del King George V tenía 4 montajes cuádruples de ametralladoras de 0.5 pulgadas (12.7 mm.) que fueron sustituidas en 1939 por dos montajes de Pom-Pom Mark VI. En 1940, para potenciar el ataque aéreo de corto alcance se añadieron 4 unidades de Unrotated Projectile, arma antiaérea que disparaba cohetes a distancias cortas, situados, uno en la torre "B", dos en torreta "Y" y uno substituyendo a un montaje de Pom-Pom a popa. Los cañones Pom-Pom  fueron diseñados y producidos por Vickers Armstrongs, tras la Primera Guerra Mundial y por petición del Almirantazgo de un montaje múltiple que fuese eficaz contra bombarderos de corto alcance o aviones torpederos. El primer modelo, probado en 1927, era superior a cualquier competidor existente en ese momento en otros países y en 1938 el modelo Mark VI tenía una velocidad de salida de proyectil 730 m/s. un calibre de 1,6 pulgadas(40 mm.) y una longitud de cañón de 40 calibres. Disparaba un proyectil de 1,8 libras (0,8 Kg.) a una cadencia de 96 – 98 disparos por minuto en modalidad de fuego controlado y 115 disparos por minuto en fuego automático. Aparte del cañón Pom-Pom los acorazados de la clase KGV estuvieron equipados con cañones antiaéreos Bofors de 40 mm y al final de la guerra se introdujeron en el arsenal antiaéreo 36 cañones Oerlikon de 20 mm.