miércoles, 26 de abril de 2017

Evacuación de niños en Gran Bretaña.

Evacuación de niños en Gran Bretaña.


 Cartel propagandístico sobre la evacuación de niños en Gran Bretaña

Las alta tasa de bajas entre la población civil durante el bombardeo japonés de Shanghai en 1932 y la destrucción de la ciudad de Guernica en 1937 en la Guerra Civil fueron episodios ampliamente conocidos por la población británica, por ello, el gobierno adoptó disposiciones de contingencia en el caso de un posible y futuro conflicto. Una de estas medidas fue la creación de planes de evacuación de todos aquellos niños que habitaban en zonas potencialmente objetivo de bombardero hasta territorios más seguros, principalmente rurales.

Gran Bretaña estaba geográficamente dividida en distinta aéreas; "zonas de evacuación" desde donde los niños debían ser evacuados, estas zonas comprendían grandes e industriales ciudades como Londres, Portsmouth, Sheffield y Glasgow y "zonas de recepción o acogida" principalmente condados rurales como Devon, East Anglia, Kent o Gales; también existían también "zonas neutrales" donde no se aplicaron medidas concretas de evacuación. Bajo el apropiado nombre en clave de "Pied Piper" o "flautista de Hamelin", disposiciones administrativas fueron planeadas para el desplazamiento de aproximadamente 3.500.000 niños y madres. Se tuvo en cuenta todos los detalles como la alimentación, el transporte y la acomodación así como las visitas que los padres que quedando en las ciudades realizarían a sus hijos. Los niños más mayores viajarían en grupos escolares acompañados por profesores o voluntarios, a menudo integrantes del WVS, Servicio Voluntario Femenino. Los niños más pequeños serian acompañados por sus propias madres, así como las mujeres embarazadas que también serian evacuadas. En las áreas rurales funcionarios al uso se encargarían de alojar a los niños en los hogares adecuados. El propietario recibiría 10 chelines y 6 peniques de la época por el primer niño alojado, si se alojaban más de un niño en la casa se recibiría 8 chelines y 6 peniques por cada niño. Si bien era el estado quien cubriría los gastos, aquellos padres de niños evacuados que podían permitírselo deberían contribuir al dispendio total.


Grupos de niños en plena operación de evacuación

Durante 1938, el pacto de Múnich trajo el miedo a la conciencia social y pequeños grupos de padres desplazaron sus hijos fuera de las ciudades, no obstante la gran evacuación tuvo lugar en septiembre de 1939. A las pocas semanas de la invasión de Polonia y la declaración de guerra contra Alemania, 556.000 niños de corta edad, sus madres y mujeres embarazadas ya habían sido evacuadas de la zonas potencialmente inseguras, junto con 930.000 niños en edad escolar, estos últimos acompañados por profesores y voluntarios, en una relación de más o menos un profesor o voluntario por cada grupo de cinco niños.

La facilidad con que Hitler arrasó Europa hizo que muchos familias  creyesen firmemente en la amenaza real de invasión de Gran Bretaña, por esta razón se plantearon el traslado de sus hijos a territorios de ultramar. Niños y madres fueron evacuados a los Estados Unidos, Canadá, Australia y  Sudáfrica bajo la supervisión del Children's Overseas Reception Board, la oficina gubernamental que como ejemplo aprobó 19365 evacuaciones en agosto de 1939, o bien por cauces privados. Estas medidas extremas no estaban exentas de riesgos y así el 17 de septiembre de 1940, el vapor de línea City of Benares que realizaba trayecto entre Liverpool y Montreal dentro del convoy desprotegido OB213 fue torpedeado y hundido. Se perdieron 258 vidas, entre ellas 77 niños que habían sido evacuados de Gran Bretaña con destino América. Tras esta desgracia, los riesgos del trayecto por mar fueron considerados demasiado elevados y se paralizó la evacuación oficial de niños a ultramar. Barbra Hume, una niña de 10 años residente en Bristol tenía reservado pasaje en el City of Benares pero un retraso en la obtención del pasaporte impidió la partida en el fatal barco y su trágico destino. Esta fue la segunda vez que sonrió la fortuna a Barbra ya que su familia se había trasladado de Bristol a Liverpool días antes que su antigua casa recibiese un impacto directo aniquilando a los nuevos propietarios.

A pesar del generalizado miedo a los bombardeos, solo alrededor de 1.500.000 de familias participaron en la evacuación, menos de la mitad de la estimación gubernamental. La "guerra falsa" de 1939-40 dio un momento de tranquilidad a muchos padres que creyeron que la separación familiar sería peor que los beneficios obtenidos por la seguridad de los condados rurales. Durante la Navidad de 1939 muchos niños volvieron a sus hogares, algunos para quedarse y otros para pasar los días festivos con sus familias. En la primavera siguiente el 75% de los evacuados había regresado al hogar pero la caída de Francia en junio de 1940 supuso de nuevo un nuevo apogeo de evacuados, acentuado aun más porque la zona del sureste de Inglaterra que un principio estaba considerada como zona de recepción pasó a ser contemplada como zona de evacuación y 200.000 niños extra fueron evacuados o reevacuados bajo la amenaza de la invasión. Ese mismo mes vio la llegada a Inglaterra de 29.000 súbditos británicos procedentes de las Islas del Canal, territorio abandonado a los alemanes, y en septiembre también llegaron a Gran Bretaña 10.500 gibraltareños aumentando lógicamente el número de niños a evacuar. Fue en esas fechas cuando comenzó a aumentar de forma considerable los raids tanto en número como en magnitud y en pocos días de nuevo comenzó una nueva oleada de personas evacuadas.


 Cartel recomendando el no regreso de los niños evacuados.

Tras el "Blitz" muchos niños fueron regresando  a sus hogares paulatinamente pero el comienzo de la campaña de bombardeo por medio de las denominadas "armas de represalia" o Vergeltungswaffe, es decir, las bombas volantes V1 y V2 a partir de junio de 1944 supuso de nueva volver a instaurar procesos de evacuación desde Londres a zonas más seguras, sin embargo la cifra fue mucho menos que en el periodo de principio de guerra, 170.000 personas fueron evacuadas de las zonas objetivo de las V1.


Además de la evacuación de niños y sus madres, se trasladaron alrededor de 25.000 funcionarios civiles y su esencial trabajo administrativo desde zonas potencialmente peligrosas hacia zonas seguras donde seguir realizando su trabajo. Se tuvo en cuenta por supuesto el traslado de aquellas obras de arte y documentos de alto valor histórico desde galerías y museos hasta almacenes seguros incluso llegaron a utilizarse minas en desuso. En resumen, tanto la traslado de personas, niños sobre todo, como de servicios esenciales fue una circunstancia que se vivió de forma natural en la sociedad civil británica aun siendo un proceso en cierta manera traumática. La balanza entre parte negativa y positiva primó a favor de la segunda. Otro tema a estudiar es el tratamiento y repercusión que tuvo sobre los niños evacuados la posible pérdida de sus padres en los bombardeos durante el "Blitz".