Mostrando entradas con la etiqueta 13 Operaciones interejercitos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 13 Operaciones interejercitos. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de marzo de 2024

Plan alemán y aliado ante la campaña de Dinamarca y Noruega

 Plan alemán y aliado ante la campaña de Dinamarca  y Noruega



Plan Alemán.

La Directiva de 1 º de marzo Hitler cambiaba el plan alemán denominado Operacio Weserubung dandole una importancia aun mayor. Dicha Directiva formalmente establecía el personal de planificación operacional, conocido como Gruppe XXI, y comenzaba a ir cumplimentado los detalles de la operación.

El plan final se basaba en "acciones audaces y sorpresa de ejecución" a la hora de actuar simultáneamente los elementos más ligeros de las tres divisiones del ejército alemán, transportados las tripulaciones de casi todos los buques de guerra disponibles, y la ocupación de los cinco principales puertos de Noruega - Oslo, Kristiansand, Bergen, Trondheim y Narvik - mientras otras dos divisiones cruzarían la indefensa frontera y los pequeños canales de Dinamarca.

lunes, 17 de junio de 2019

Planes estratégicos previos a la invasión de Sicilia


Tras la conquista de Túnez y la capitulación de todas aquellas tropas del Eje que no tuvieron la suerte d eser evacuadas, el siguiente paso a tomar por parte de los Aliados era la invasión de territorio ocupado por el enemigo.



Dirigentes aliados en la campaña de Sicilia. General Dwight D. Eisenhower reunido en África del norte con (en primer plano, de izquierda a derecha): Mariscal Jefe del Aire Sir Arthur Tedder, General Sir Harold Alexander, Almirante Sir Andrew Cunningham y (fila superior): Sr. Harold MacMillan, General de Divisón Walter Bedell Smith, y oficiales británicos no identificados.

Planes del Eje.

No existía ningún consenso entre Berlín y Roma sobre donde los aliados atacarían de nuevo. La percepción estratégica de Hitler era que los Balcanes suponían la supervivencia militar de Alemania, debido a la importancia del petróleo rumano y el suministro de decisivas materias primas desde otros lugares de la región. Los altos mandos italianos y germanos apuntaban de forma variable sobre Cerdeña, Sicilia, Creta y Grecia como los próximos objetivos aliados. Este planteamiento llevó a una desarbolada dispersión de las ya debilitadas fuerzas del Eje. Para aumentar esta incertidumbre, los aliados llevaron a cabo una campaña de engaño, con la operación Mincemeat como su más brillante estratagema. El cuerpo de un hombre muerto vestido con uniforme de oficial británico. Un maletín encadenado al cadáver contenía falsos documentos dirigidos al general Sir Harold Alexander describiendo una hipotética “Operación Husky” contra Grecia por las fuerzas egipcias del general Sir Henry Maitland Wilson y la “Operación Brimstone” llevada a cabo por tropas de Alexander contra Cerdeña y también los informes de una operación de engaño para convencer a los alemanes que Sicilia era el objetivo. El cuerpo fue depositado en la costa española por un submarino la noche del 30 de abril de 1943, con la presunción de ser registrado en tierra por oficiales germanos. Ciertamente así ocurrió y copias del contenido del maletín llegaron a Berlín. Hitler que ya estaba inclinado a pensar en los Balcanes como objetivo, con los documentos de Mincemeat vio reforzada sus ideas preconcebidas. Entre marzo y julio de 1943, la Wehrmacht reforzó el área de los Balcanes desde 8 a 18 divisiones y en Grecia concretamente de 1 a 8 divisiones; Sicilia recibió apenas dos divisiones. Esta circunstancia no puede ser atribuible al la estratagema de Mincemeat, pero es más que posible que las inclinaciones previas de Hitler fuesen acabadas de ser apoyadas por Mincemeat.

miércoles, 1 de junio de 2016

Guerra anfibia durante la Segunda Guerra Mundial. II

Guerra anfibia durante la Segunda Guerra Mundial



Desastre en Dieppe.

El Primer Ministro Winston L. S. Churchill instó el desarrollo de la guerra anfibia en Gran Bretaña con la formación del Mando de Operaciones Combinadas. Creada en junio de 1940, esta organización llevó a cabo incursiones anfibias de comando a lo largo de las costas de la Europa ocupada por los alemanes. Tales incursiones anfibias se convirtieron gradualmente, en instrumentos más eficaces tal y como se fueron aprendieron lecciones, ampliando conocimientos y mejorando el entrenamiento. Sin embargo, las tácticas de asalto y el equipamiento de Gran Bretaña fueron impulsados principalmente por las lecciones aprendidas tras la fracasada incursión de Dieppe, en agosto de 1942. Los obstáculos de la playas, los extensos campos de minas y la superposición de las áreas de defensas anti-tanque y del fuego de artillería resultaron devastadores, provocando en los británicos la necesidad de equipo y vehículos especializados. Los "funnies" de Hobart estuvieron preparados para el desembarco de Normandía de 1944, pero no a tiempo para las anteriores invasiones anfibias de África del Norte e Italia.

El ejército de los Estados Unidos, presente  sólo de forma más que limitada en Dieppe, vio poco requirimentos en cuanto al equipo anfibio especializado, salvo en referencia a las lanchas de desembarco, pero si observó la necesidad de eliminar los obstáculos de la playa y aislar la cabeza de playa de posteriores refuerzos del enemigo. Áreas de desembarco más pequeñas y la falta de una amenaza por medio de un contraataque mecanizado obvió la necesidad de aislar de posteriores refuerzos las playas del Pacífico. Por lo tanto, las operaciones aéreas de apoyo táctico no fueron tan necesarias en los asaltos anfibios del teatro Pacífico, aunque sí estuvieron planeadas en la invasión de Japón, operación que al final no se produjo.



Operacion Torch

La Operación Torch llevada a cabo en África del norte, en noviembre de 1942, fue el primer asalto anfibio de los aliados occidentales contra una playa defendida en el teatro europeo. Aunque los combates no fueron muy significativos si proporcionaron los fundamentos para la doctrina de guerra anfibia estadounidense en Europa. Los desembarcos de Torch vieron el primer empleo de los equipos de demolición submarina y las naves de desembarco anfibio especializadas que posteriormente fueron tan importantes para que las tropas se desplazasen rápidamente tierra adentro. Las naves de desembarco de tanques (LST) fueron particularmente importantes al permitir a los carros llegar directamente a la playa y entrar en combate sin pérdida de tiempo. Aunque se produjeron muchos errores en la planificación y en la ejecución de Torch, se establecieron las bases para todo futuro asalto anfibio aliado en occidente. Todos los desembarcos posteriores fueron precedidos por acciones llevadas a cabo por fuerzas especiales, como los equipos de demolición submarino y los propios comandos y rangers, cuya misión era eliminar los obstáculos y ocupar posiciones clave y  terreno defensivo antes de que la fuerza de asalto principal se acercase a la playa.

La Operación Torch también expuso la necesidad de realizar ejercicios de maniobras previos a los desembarcos reales y así aumentar la rapidez de accion y seguridad del desembarco. Lecciones adicionales en referencia al apoyo naval y aéreo fueron adquiridas tras los desembarcos de Sicilia y Salerno, donde la resistencia enemiga fue mayor que en el norte de África. Más significativamente fue el desarrollo de procedimientos y equipamiento necesario para acelerar el ritmo de acumulación de fuerzas y material en tierra tras las primeras horas de asalto. La implementación eficaz de todas estas medidas fue claramente expuesta tras el resultado con éxito del desembarco de Normandía, cuando seis divisiones desembarcaron en menos de 24 horas y casi 1 millón de hombres y su equipo en menos de una semana, un logro fenomenal.



Tarawa

El desembarco, casi acabado en desastre, de Tarawa fue la experiencia que fundamentó la doctrina de guerra anfibia en el Pacífico y la estrecha colaboración del binomio Cuerpo de Marines - Armada. El fracaso en el estudio y trazado de las aguas costeras significó que cientos de marines debieron caminar casi un kilometro dentro del agua bajo el fuego pesado del enemigo. Las bajas en la primera oleada ascendieron a más del 85 por ciento entre muertos o heridos. El apoyo aéreo y el fuego naval estuvieron mal planificados y coordinados, dejando a los infantes de marina conseguir sus objetivos solo a base de fuerza de voluntad y de una superior cohesión de combate. Todos los desembarcos posteriores gozaron de amplios estudios del terreno por parte de los equipos submarinos realizados antes del asalto. El apoyo de fuego naval y aéreo  fue ajustado y las operaciones con fuerzas avanzadas desembarcadas antes del asalto principal comenzaron a ser más importantes. La potencia de fuego de las tropas  fue incrementada substancialmente por medio de un aumento de armas automáticas, explosivos y lanzallamas. Después de Tarawa, como en Europa después de Sicilia, los asaltos anfibios en el Pacífico fueron ensayados previamente mediante ejercicios de maniobra. A diferencia de Europa, los marines desarrollaron equipo específico para facilitar su movimiento en tierra tras el desembarco en las playas y apoyo por parte de vehículos blindados desembarcados en la primera oleada así como vehículos anfibios especializados tipo tractores anfibios como los LVT o Landing Vehicle Tracked.

Las operaciones anfibias fueron importantísimas al esfuerzo bélico aliado. Los aliados nunca podrían haber derrotado a Alemania ni Japón sin tener la doctrina de la guerra anfibia desarrollada y perfectamente dominada, al ser esta la más compleja de todas las operaciones militares. La Segunda Guerra Mundial estableció los procedimientos de las operaciones anfibias que hoy en día aun siguen siendo utilizados por todas las naciones occidentales.

lunes, 30 de mayo de 2016

Guerra anfibia durante la Segunda Guerra Mundial. I

Guerra anfibia durante la Segunda Guerra Mundial.




La Segunda Guerra Mundial fue la mayor contienda bélica de la historia. En casi todos los campos militares se dieron o bien novedades o bien grandes avances sobre doctrinas ya existentes, es decir, tanto en el armamento, como la logística, la información, el mando, las comunicaciones y por supuesto la propia manera de combatir. La guerra anfibia en sí, no podía verse alejada de esta circunstancia. Si bien desembarcar en la orilla tropas dispuestas a la lucha es una práctica militar muy antigua, fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando alcanzó su máxima expresión.

Fueron los Aliados quienes demostraron finalmente el verdadero dominio de la guerra anfibia. Llegaron a desembarcar más de cuatro millones de soldados a lo largo de la costa europea defendida por alemanes mediante cinco grandes desembarcos anfibios y decenas de incursiones, de estas últimas no todas con éxito. Realmente para estadounidenses y británicos, las operaciones anfibias eran la única forma de entrar en combate con las tropas del Eje por motivos geográficos obvios. Situación similar se dio en el Pacífico, donde salvo el teatro de China-India-Birmania, no hubo victoria alguna aliada sin la presencia de desembarcos.

Los desembarcos anfibios al igual que el resto de operaciones militares se desarrollaron en tres niveles; estratégico, operacional y táctico, dependiendo de los objetivos deseados. Por ejemplo, los desembarcos aliados en Francia, Filipinas e Italia e incluso la invasión prevista de Japón serian operaciones a nivel estratégico pues se diseñaron para proporcionar un impacto decisivo en la guerra. El desembarco realizado a finales de 1942 en África del norte, operación Torch o los asaltos alemanes en las islas del Dodecaneso y la mayoría de los ataques aliados en el Pacífico fueron operaciones anfibias de nivel operativo que apoyaban una campaña específica, cada una como parte de un esfuerzo estratégico global. Los desembarcos soviéticos y los ataques de comandos aliados fueron operaciones tácticas contra objetivos limitados, aunque algunos de forma tangencial si podían tener cierto impacto estratégico como por ejemplo, capturar códigos alemanes, instalaciones de radar etc. Las evacuaciones de Dunkerque y Creta son difíciles de categorizar, pero la mayoría de los observadores las describiría como esfuerzos a nivel operativo.




La operaciones anfibias también pueden catalogarse según el tipo en cuatro categorías; incursiones, asaltos, evacuaciones y desembarco no combatiente. La primera de ellas es la más peligrosa ya que generalmente se produce en una zona con superioridad del enemigo y consiste en un asalto y su posterior retirada. Llevada a cabo por un grupo reducido de tropas, se realiza en un espacio geográfico muy limitado y en un corto periodo de tiempo; una incursión de comando seria el patrón típico de este tipo de operación anfibia. Un desembarco no combatiente es la operación más segura, ya que se produce sin presencia enemiga, los desembarcos nocturnos de agentes de inteligencia sería un buen ejemplo o el desembarco de los marines en Guadalcanal. Asaltos y evacuaciones se enfrentan a diferentes niveles de riesgo, dependiendo de la fuerza defensiva y sus posteriores apoyos. La invasión alemana de Noruega es un ejemplo de asalto, aunque la mayoría de sus tropas desembarcaron bajo circunstancias cercanas a las de un desembarco no combativo. La retirada de las tropas britanicas en Dunkerque fue la primera y tal vez la más notoria evacuación de combate de la guerra, mientras que la evacuación naval de las fuerzas alemanas cercadas en el Báltico al final de la guerra fue la operación de este tipo de mayor magnitud de la guerra.

Las fases de las operaciones anfibias evolucionaron mientras iba progresando la guerra. En 1939 el Heer alemán era el único ejército en reconocer la necesidad de ensayar desembarcos y procedimientos de asalto anfibio pero tal vez por falta de elementos materiales y también por estrechez de miras estratégicas apenas utilizaron posteriormente este tipo de operaciones. A mediados de  la guerra, todos y cada uno de los Estados Mayores ya se habian dado cuenta de la necesidad práctica de desarrollar programas de asalto anfibio específicos. Entonces, como sucede actualmente, las operaciones anfibias se dividieron en cinco fases: (1) planificación, (2) embarque, ensayo (3), (4) movimiento a la zona objetivo y (5) el asalto. La doctrina soviética añadió una sexta fase, el desembarco de las fuerzas armadas de seguimiento.

Necesariamente, el ejército japonés estuvo desde un principio muy interesado en la guerra anfibia. Los japoneses fueron pioneros en el desarrollo de la rampa abatible en las lanchas de desembarco,  posteriormente  copiada por los ejércitos de los restantes países incluyendo los Estados Unidos. El Ejército Imperial Japonés utilizó desembarcos anfibios para flanquear las fuerzas británicas en Malasia y para invadir las Filipinas y otras islas del Pacífico. En Malasia y las Filipinas, el ejército utilizó sus propios barcos y aviones basados en tierra para apoyar dichas operaciones, recibiendo poca o ninguna ayuda por parte de la Marina de Guerra ya que los buques de guerra japoneses sólo tenían la misión de atacar las fuerzas navales enemigas. Es un ejemplo que escenifica la poca o nula colaboración entre las distintas ramas de las fuerzas armadas niponas. La marina de guerra japonesa tenía sus propias tropas especializadas de desembarco naval en ejecutar sus asaltos anfibios como los realizados en Wake y otras islas del Pacífico. El asalto en las Indias Orientales de Holanda fue la única vez en que las dos fuerzas armadas de Japón cooperaron en la ejecución de una invasión anfibia, y allí, como en Malasia, las playas del desembarco no encontraron resistencia. En los casos donde se vieron enfrentados a tropas defensivas, como en Wake, los japoneses sufrieron pérdidas considerables.



Es justo también señalar que entre los aliados apenas se produjeron intercambios de información en referencia a las lecciones aprendidas sobre desembarcos anfibios, particularmente entre las operaciones llevadas a cabo en los teatros europeo y del Pacífico. Esta deficiencia tal vez fue debida a la antipatía y la estrechez de miras entre los líderes militares, pero el factor principal de esta falta de comunicación se debió a la propia idiosincrasia de cada teatro de operaciones. En el Pacifico, los marines se enfrentaron a un ejército japonés muy poco mecanizado, sin tanques pesados y con una artillería débil, sin embargo si se hallaron ante un enemigo mucho mejor camuflado y en posiciones defensivas muy difíciles de salvar, como bunkers y sobre todo cuevas, a diferencia de alemanes e italianos. Los alemanes, por el contrario, rápidamente reforzaron sus defensas en las playas de desembarco con la presencia de tropas muy mecanizadas así como de artillería pesada. Además emplearon extensos campos de minas y obstáculos en la propia playa, tácticas que apenas hicieron los japoneses. Estas diferencias modificaron la doctrina y el modo de actuar de los aliados según sus respectivos teatros, sin embargo, esta circunstancia no es suficiente para justificar el casi inexistente flujo de información "anfibia" entre Europa y el Pacifico.

Continúa en Guerra anfibia durante la Segunda Guerra Mundial. II

jueves, 26 de mayo de 2016

Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 2ª parte.

 Proviene de Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 1ª parte.




Por lo tanto, el 27 de enero de 1940, Hitler rechazó un intento inicial de plan bastante deficiente por parte del OKW, llamado Studie Nord y ordenó uno nuevo estudio, desarrollado en mayor profundidad, dándole el nombre clave de  Weserubung. Un mes más tarde, se establecieron los objetivos de la operación y se fijó el inicio de la operación antes del comienzo de la invasión de Francia y los Países Bajos (nombre clave Fall Gelb o 'Caso amarillo').

Una vez que se tomó la decisión de ocupar Noruega, Dinamarca desafortunadamente también entró en el plan de invasión debido a la necesidad de utilizar los aeródromos de Alborg, en el norte de Jutlandia. El alto mando de Luftwaffe también favoreció la ocupación del país para ampliar más hacia el norte, la magnitud de su cinturón de defensa aérea. En ese momento, el sistema de defensa aérea alemana terminaba en Helgoland, Sylt y algunos aeródromos en Schleswig. Era fácil para los bombarderos de la RAF eludir este sistema defensivo y rodeando  la red de alerta aérea al volar hacia el norte, y de esta forma amenazar las importantes ciudades de Hamburgo y Kiel y quizás incluso Berlín, dando muy poco tiempo de reacción para los interceptores de Luftwaffe.

De esta forma, los tres servicios de las fuerzas armadas alemanas tenían  interés en ver Noruega y Dinamarca dentro la órbita del Reich. Es lógico, que con estas motivaciones de las tres armas, la campaña fuese llevada a cabo por los alemanes y acabase por ser la única campaña planeada casi exclusivamente por el Cuartel General de la Wehrmacht.

 Cinco días después del incidente del Altmark, Hitler ordenó la planificación detallada para que Weserubung fuese ejecutado con urgencia.

La Directiva del 1º de marzo Hitler cambiaba el plan alemán dando una importancia aun mayor. Dicha Directiva formalmente establecía el estado mayor de planificación operacional, conocido como Gruppe XXI, y comenzaba a ir cumplimentado los detalles de la operación.



Nikolaus von Falkenhorst, general al mando de la operación.

El plan final se basaba en "acciones audaces y sorpresa de ejecución" a la hora de atacar simultáneamente con los elementos más ligeros de las tres divisiones del ejército alemán, transportados mediante casi todos los buques de guerra disponibles, y la ocupación de los cinco principales puertos de Noruega - Oslo, Kristiansand, Bergen, Trondheim y Narvik - mientras otras dos divisiones de infanteria cruzarían la indefensa frontera y los pequeños canales de Dinamarca.

La mayor amenaza para los movimientos iniciales se hallaba en la actuación de la Royal Navy y la RAF, especialmente en contra de los dos grupos de asalto que se dirigían a Narvik y Trondheim. Cubriendo estos grupos solo se hallaría un único escuadrón de batalla de la Kriegsmarine, con los cruceros acorazados Gneisenau y Scharnhorst. A la hora señalada, los dos grupos de asalto se separarían hacia sus respectivos objetivos y desembarcarían tropas de montaña especialmente entrenadas en ambos puntos estratégicos del norte de Noruega. Las ligeramente armadas unidades Gebirgsjäger podrían reforzarse con armamento pesado y suministros que seis cargueros transportarían poco después de la llegada de estos elementos de asalto.

En el mar, toda la operación estaría vigilada por 28 submarinos, cerca de dos tercios de las unidades disponibles, situadas en el Mar del Norte y las costas noruegas.

Oslo debía ser ocupada gracias a un asalto aerotransportado en el campo de aviación de Fornebu y también por la infantería de marina del más potente Marine Gruppe. Tras el desembarco, las naves de carga alemán restantes debían seguir transportando vitales refuerzos a través del Kattegat. Los soldados desembarcados avanzarían desde Oslo hacia la parte sur del país.

Además de los asaltos aéreos, la Luftwaffe debía proporcionar cobertura aérea defensiva, ataques contra buques enemigos y apoyo aéreo a las fuerzas de tierra. Una vez quelas  bases aéreas estuviesen aseguradas, la Luftwaffe establecería un puente aéreo que proporcionaría los elementos más críticos para la expansión de las fuerzas de tierra. Los cazas debían llegar a Noruega para establecer la superioridad aérea local y los bombarderos en picado seguir a la flota británica y atacarla.

Dinamarca seria invadida por simultáneos ataques terrestres a través de Jutlandia y por un asalto aerotransportado que aseguraría los vitales aeródromos de Alborg así como un ataque sorpresa en el puerto de Copenhague por fuerzas de infantería desembarcadas desde navíos auxiliares que llegarían durante la noche.

El plan alemán era extremadamente complejo, ya que requería la estrecha coordinación y sincronización exacta por casi todos los elementos de las distintas unidades para asegurar los objetivos iniciales. También era estrechamente interdependiente, porque cada fuerza - por tierra, mar o aire – debía conseguir su objetivo de manera oportuna o correr el riesgo del fracaso de toda la empresa.


 Tropas germanas desembarcando desde el crucero pesado Admiral Hipper


La invasión de Dinamarca y sobretodo Noruega puede considerarse sin duda alguna como la operación de mayor magnitud llevada a cabo por la Wehrmacht en la que intervinieron de forma conjunta las tres armas de las fuerzas armadas alemanas de forma significativa, es decir, tanto el Heer, la Kriegsmarine como la Luftwaffe, tuvieron un papel primordial y ninguna estuvo subordinada a otra.  Es cierto que por peso numérico, la anterior invasión de Polonia y el inminentemente posterior ataque sobre Francia fueron operaciones nada comparables a Weserübung pero el trabajo del OKW encajando y planificando todos los movimientos es encomiable. Desembarcos marítimos de tropas de infantería, desembarcos aéreos de Fallschirmjäger, presencia de coberturas aéreas sobre tropas terrestres y buques, intervención de tropas de elite de montaña o Gebirgsjäger hacen de la invasión de Noruega un episodio  de estudio más que interesante.  


lunes, 23 de mayo de 2016

Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 1ª parte.

Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion.

“El desarrollo de la situación en Escandinavia requiere… la ocupación de Dinamarca y Noruega por parte de la Fuerzas Armadas de Alemania. Esta operación debería evitar el bloqueo británico de Escandinavia y el mar Báltico. Además, garantizaría nuestra base de minerales en Suecia y daría, a nuestra Armada y Fuerza Aérea una amplia línea de partida contra Gran Bretaña.”
Adolf Hitler. Directiva del Alto Mando de Wehrmacht. 1 de marzo de 1940

La subyugación de Dinamarca y Noruega no estaba originalmente en el diseño de Hitler para la conquista y la dominación de Europa. Sin embargo, la Kriegsmarine, aun escocida por el bloqueo naval sufrido durante la I Guerra Mundial que obligó a la flota su permanencia estatica en Kiel y Wilhelmshaven, comenzó a presionar al Alto Mando para que se lanzase una operación que  asegurase los puertos noruegos - especialmente Narvik y Trondheim – nada más acabar la conquista de Polonia.


El principal artífice y director de la Operación Weserübung fue el Grossadmiral Erich Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine

Con la plena convicción que una vez más su servicio estaba dirigido hacia la guerra con Gran Bretaña, el Almirante Rolf Carls, promovió esta idea en una carta al Grossadmiral Erich Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine. Impresionado, Raeder ordenó la propuesta fuese estudiada por el Seekriegsleitung (Estado mayor de guerra naval o SKL) y pensó que era un plan con suficiente fundamento para mencionárselo a Hitler

El 10 de octubre de 1939, en el transcurso de un informe general rutinario al Führer, Raeder introdujo la posibilidad de asegurar los puertos noruegos seleccionados, especialmente Trondheim y Narvik, ampliando de esta manera la base operativa de la Kriegsmarine contra su principal adversario, la Royal Navy  británica. Hitler, que había leído el Tratado del Vizeadmiral Wolfgang Wegener de 1929, Die Strategic des Weltkrieges (la estrategia de la guerra mundial), consideró la situación al comprender la importancia estratégica desde el punto de vista de la Kriegsmarine.


La operación podía contar con el apoyo adicional de Vidkun Quisling, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de Noruega (1931-33). Él y su partido fascista noruego (el Nasjonal Samling o 'Unión Nacional') estaban planeando un golpe de estado y solicitaron el ejército alemán ayuda para este levantamiento por medio de una ocupación pacífica y así protegerse contra interferencias británica, pero éste apoyo llegó a ser escaso por no decir nulo. Cuando Quisling visitó Berlín el 11 de diciembre se reunió con Raeder buscando apoyo alemán y ratificacion para el esfuerzo propuesto, Raeder no se dejo impresionar ni con el plan de Quisling ni con su falta de apoyo interior, pero el traidor mencionó una inquietante estratagema de inteligencia política: el gobierno noruego había decidido no resistir ante cualquier desembarco aliado si se presentase una situación semejante. Al día siguiente, el almirante alemán analizó con el Führer la visita y la revelación del colaboracionista. Si bien Raeder no respaldaba a Quisling y su plan, Hitler fácilmente acordó que la ocupación británica de los puertos noruegos sería desastrosa - según sus palabras “inaceptable' - y tres días más tarde, tras reunirse con Quisling, pidió que "un estudio sobre cómo ocupar Noruega... debía ser realizado por un grupo muy restringido de personal” del OKW.

La ansiedad de Hitler sobre una posible acción del enemigo era grande debido al fuerte apoyo político de los aliados mostrado hacia los finlandeses en su guerra de invierno contra la Unión Soviética (30 noviembre 1939-12 de marzo de 1940). Para ayudar a Finlandia, una fuerza expedicionaria aliada tendría que ocupar Narvik, en el norte de Noruega para de esta forma asegurar el ferrocarril que atraviesa Suecia hasta Finlandia. De esta manera se cortaría los envíos de mineral de hierro sueco de Gallivare hasta Narvik para ser embarcados en buques con destino a Alemania. Era evidente la presión ejercida en París y Londres respecto a la consideracion de realizar este movimiento, ya sea con la autorización de las naciones implicadas, Noruega y Suecia, o incluso sin ella.

La posibilidad de una acción unilateral aliada fue considerada como muy real por Hitler y su personal militar, manifestándose de forma evidente por las acciones del capitán Philip L. Vian y su destructor, HMS Cossack, a mediados de febrero.  En una acción audaz y atrevida ordenada por el Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill, el Cossack entró en Jossingfjord, cerca de Stavanger y abordó el buque de guerra auxiliar alemán Altmark que se hallaba allí escondido. Se liberaron a 299 marinos mercantes británicos capturados por el "acorazado de bolsillo" Graf Spee y tras ello, rápidamente el destructor británico regresó a Gran Bretaña en medio de un clamor de protestas del gobierno noruego.



 El destructor de la clase Tribal HMS Cossack, protagonista preeminente de la campaña noruega. Fue utilizado para rescatar a los prisioneros británicos del Altmark y, dos meses más tarde, participo en la segunda batalla de Narvik donde sufrió graves daños.

Pero para Hitler y a su Estado Mayor, el hecho de que los noruegos hicieron poco más que protestar, demostró la impotencia para rechazar cualquier acción real aliada o, por ejemplo, defenderse de un ataque preventivo por parte de Alemania para garantizar este flanco abierto. Para Raeder  la posibilidad que la Royal Navy y la Royal Air Force pudiese sellar el Mar del Norte desde Scapa Flow, Escocia, hasta Stavanger, Noruega, llevaría un bloqueo irrefutable que la débil flota alemana no tendría esperanza alguna de contrarrestar.


La otra ansiedad persistente era la amenaza sobre los envíos de mineral de hierro sueco desde Narvik, transporte que era esencial para la maquinaria pesada nazi, suministros necesarios para mantener las fuerzas acorazadas y mecanizadas. Estos envíos provenían de las minas en Kiruna, en el norte de Suecia y durante los meses cálidos del año se transportaba desde el puerto de Lulea en barcos de vapor a través del Golfo de Botnia y el Mar Báltico, físicamente inmune a cualquier interrupción. Sin embargo, durante el invierno, el puerto de Lulea se helaba y se enviaba el mineral de hierro por ferrocarril a través del estrecho cuello del norte de Noruega hasta el puerto Narvik, libre de hielo. Los barcos alemanes cargados de hierro, circulaban por un trayecto casi totalmente dentro de las aguas territoriales de la neutral Noruega, pasando a través de un estrecho denominado Inner Leads fuera de Stadhavet cerca de Alesund – virtualmente inmune por el derecho internacional de interceptación e interdicción por buques de guerra británicos. Si los aliados ocupasen Narvik, los envíos de mineral podrían interrumpirse hasta que se descongelase el hielo en Lulea, dejando las grandes fábricas de acero y fábricas de armamentos de Krupp, así como otras industrias de Ruhr incapaces de cumplir con los requisitos para el ejército alemán y otros servicios.


Ruta "amenazada" del mineral de hierro sueco, vita para Alemania.

Continúa en Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 2ª parte.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Directiva Nº 21

Directiva Nº 21

La Directiva Nº 21 fue la orden dada por Hitler en diciembre de 1940 donde se indicaba a grandes rasgos los objetivos, operaciones y demás disposiciones relativas a la invasión de la Unión Soviética; la denominada Operación Barbarroja.



Copia del original de la Directiva Nº21




Directiva Nº 21

SECRETO

El Führer y Comandante en Jefe de la Wehrmacht                                    18 de Diciembre de 1940
OKW/WFSt./Abt.L(I) Nr. 33 408/40 gK Oh.

El Cuartel General del Führer

Máxima prioridad                                                                                                 9 copias, 4ª copia                                (Solo conducto oficial)

Directiva Nº. 21

Operación Barbarroja

La Wehrmacht alemana debe estar preparada para aplastar a la Rusia Soviética en una campaña rápida (Operación Barbarroja) incluso antes de la conclusión de la guerra con Inglaterra.

Para este propósito, el Heer empleará todas las unidades disponibles, con la salvedad de que los territorios ocupados deben ser asegurados contra posibles contingencias.

La Luftwaffe deberá preparar, para prestar apoyo al ejército en la campaña oriental, una fuerza lo suficientemente poderosa como para que éste pueda llevar a término las operaciones terrestres y se puedan minimizar los daños de ataques aéreos enemigos en los territorios de Alemania Oriental. Esta concentración del esfuerzo principal en el este está restringida por el requisito de que todos los frentes de combate y áreas de concentración de armamentos dominadas por nosotros deben permanecer adecuadamente protegidas contra ataques enemigos, además de que las operaciones ofensivas contra Inglaterra, particularmente contra sus líneas de abastecimiento, no deben cesar.

El esfuerzo principal de la Kriegsmarine estará inequívocamente dirigido a Inglaterra, incluso durante el desarrollo de la campaña oriental.

Ordenaré la concentración de tropas para el ataque contra la Rusia Soviética posiblemente 8 semanas antes de la fecha indicada para el comienzo de las operaciones.

Aquellos preparativos que requieran más tiempo para llevarse a cabo deberán comenzar inmediatamente –si no se han iniciado ya- y deberán estar finalizados para el 15 de mayo de 1941.

Es de vital importancia, no obstante, que nuestra intención de atacar no sea perceptible.

Los preparativos del Alto Mando deberán tener en cuenta las siguientes consideraciones:

I. Objetivos Generales

El grueso del ejército soviético en Rusia occidental debe ser destruido mediante operaciones audaces, y penetraciones profundas de cuñas blindadas, debiéndose evitar la retirada de unidades con capacidad combativa a la inmensidad del territorio ruso.

Se deberá alcanzar lo antes posible una línea de frente desde la que la Fuerza Aérea Rusa no pueda llevar a cabo ataques sobre territorio del Reich alemán. El objetivo final de la operación consistirá en establecer una línea defensiva contra la Rusia asiática a lo largo del eje Volga-Archangel. Así, en caso de necesidad, la última zona industrial que le quede a Rusia en los Urales podrá ser eliminada por la Luftwaffe.

En el curso de estas operaciones, la Flota Rusa del Báltico deberá ser privada de sus bases, por lo que perderá su capacidad de combate.

Se debe evitar la intervención efectiva de la Fuerza Aérea Rusa llevando a cabo ataques aéreos a gran escala desde el primer momento del comienzo de las operaciones.

II. Aliados Probables y sus cometidos

1. En las alas de nuestro dispositivo operativo, se espera la participación de Rumania y Finlandia en la guerra contra la Rusia Soviética.

A su debido tiempo, el Alto Mando organizará y determinará, para cuando llegue el momento de la intervención, en qué forma se alinearán las fuerzas armadas de estos dos países bajo control del mando alemán.

2. Será tarea de Rumania apoyar con fuerzas escogidas el ataque del ala sur alemán, al menos en su comienzo; fijar al enemigo allí donde no intervengan fuerzas alemanas; y prestar servicios auxiliares en las áreas de retaguardia.

3. Finlandia cubrirá la concentración del Grupo Norte alemán (partes del XXI Grupo) procedente de Noruega y operará junto a él. Además, a Finlandia se le asignará la tarea de eliminar a Hanko.

4. Es de esperar que el sistema ferroviario sueco y su red de carreteras estén disponibles para la concentración del Grupo Norte Alemán, desde el principio al final de las operaciones.

III. Desarrollo de las Operaciones

A.) Heer (en aprobación de las intenciones que me ha presentado):

El área de operaciones estará formada por una parte norte y una parte sur divididas por las Marismas de Pripet. El mayor esfuerzo se hará en la parte norte, donde se desplegarán dos Grupos de Ejércitos.
De estos dos Grupos de Ejércitos, el desplegado más al sur –en el centro de todo el dispositivo- tendrá la misión de romper el frente en la zona de Varsovia y al norte de ésta con formaciones blindadas y motorizadas excepcionalmente potentes, y de destruir a las fuerzas enemigas en la Rusia Blanca. Esta circunstancia generará una situación que permitirá a poderosos contingentes de tropas móviles revolverse hacia el norte; donde cooperarán con el Grupo de Ejércitos allí situado –avanzando desde Prusia Oriental en dirección a Leningrado- en la destrucción de las fuerzas enemigas situadas en los estados bálticos. Solo después de la finalización de estas operaciones ofensivas, que deben culminar con la captura de Leningrado y Kronstadt, se podrán iniciar ofensivas ulteriores con el objetivo de ocupar el importante centro de comunicaciones y producción de armamento, que es Moscú.

Solamente un colapso no esperado de la capacidad de resistencia rusa podría justificar un intento de llevar a cabo ambos objetivos simultáneamente.

El objetivo principal del Grupo XXI, incluso durante el desarrollo de las operaciones en el este, consistirá en la protección de Noruega. Las fuerzas disponibles no empeñadas en esta misión (Cuerpos de Montaña) serán utilizadas para la protección del área de Petsamo2, de sus minas y de la carretera del Ártico, avanzando después en conjunción con las fuerzas finlandesas, contra la línea ferroviaria de Murmansk y cortando las rutas de suministro terrestre del área de Murmansk.

Aunque una operación de esta naturaleza puede ser llevada a cabo por una poderosa fuerza alemana (dos o tres divisiones) procedente del área de Rovaniemi3 y del sur de ésta, depende de la buena disposición sueca de facilitar su sistema ferroviario para llevarla a cabo.

El grueso del ejército finlandés tendrá la misión, en consonancia con el avance hecho por el ala norte de los ejércitos alemanes, de inmovilizar el máximo de fuerzas rusas mediante un ataque hacia el oeste, o por ambos lados, del lago Ladoga. Los finlandeses capturarán también Hanko.

El Grupo de Ejércitos situado al sur de las Marismas de Pripet desarrollará su esfuerzo principal desde la zona de Lublin con su eje de progresión en dirección a Kiev, con el objetivo de penetrar profundamente por el flanco extremo y la retaguardia de las fuerzas rusas con poderosas formaciones blindadas, para envolver después al enemigo a lo largo del Dnieper. El Grupo rumano-germano situado en el flanco derecho tendrá la misión de proteger el territorio rumano y cubrir así el flanco sur de toda la operación; coordinándose con el ataque del ala norte del Grupo de Ejércitos Sur para envolver a las fuerzas enemigas de su sector del frente; luego, según se vaya desarrollando la operación, se lanzará un segundo ataque y así, en conjunción con la Luftwaffe, se prevendrá una retirada ordenada del enemigo más allá del Dniester.

Una vez que la batalla al norte o al sur de las Marismas de Pripet haya finalizado, debe llevarse a cabo la persecución con los siguientes objetivos:

En el sur la rápida ocupación de la importante área económica de la Cuenca del Donets, en el norte la rápida captura de Moscú. Esta ciudad es un centro político y económico, y es un importante nudo de comunicaciones ferroviarias.

A.) Luftwaffe:

Será tarea de la Luftwaffe, en la medida de lo posible, dañar y destruir la efectividad de la fuerza aérea rusa, y apoyar las operaciones del Heer en los puntos de mayor esfuerzo, tanto

en los sectores del Grupo de Ejércitos del centro como en el área donde el Grupo de Ejércitos del sur hará su esfuerzo principal. Los ferrocarriles rusos serán destruidos, o, en el caso de objetivos de importancia que queden a nuestro alcance (¡puntos de cruce en ríos!) éstos deberán ser capturados mediante el uso audaz de paracaidistas y tropas aerotransportadas.

Con el propósito de que el máximo número de efectivos esté disponible para las operaciones contra la Fuerza Aérea Rusa, o para el apoyo al Heer, las fábricas de armamento no serán atacadas mientras que la operación principal esté desarrollándose. Solo después de la conclusión de las operaciones móviles, se considerarán dichos ataques, y en particular los ataques contra la región industrial de Los Urales.

C.) Kriegsmarine:

Durante la guerra con la Rusia soviética, será misión de la Kriegsmarine proteger la línea de costa alemana y prevenir la salida del Báltico de cualquier fuerza naval hostil. Dado que una vez alcanzado Leningrado la Flota Rusa del Báltico habrá perdido su última base y se encontrará en una posición desesperada, las operaciones navales de entidad con estas unidades deben ser evitadas.
Tras la destrucción de la flota rusa, será responsabilidad de la Kriegsmarine mantener totalmente abierto el Báltico al tráfico marítimo mercante, incluyendo los suministros enviados por mar al ala norte del Ejército (¡Barrido de minas!).

IV.-.Maximo secreto

Todas las órdenes que sean dictadas por los Comandantes en Jefe con origen en esta Directiva deben indicar claramente que son medidas de precaución ante la posibilidad de que Rusia cambie su actitud actual hacia nosotros. El número de oficiales asignados a los preparativos en fechas tempranas debe ser mantenido lo más reducido posible; todo personal adicional debe ser puesto al corriente lo más tarde posible y solamente en lo que ataña a la actividad de cada individuo. En caso contrario, mediante el descubrimiento de nuestros preparativos –la fecha de inicio de las operaciones ni siquiera ha sido fijada todavía- existe el peligro de que surjan serias desventajas políticas y militares.

V.- Disposiciones adicionales.

 Anticipo la realización de conferencias ulteriores con los Comandantes en Jefe para discutir sus intenciones respecto de esta directiva. Informes del progreso hecho en los preparativos de todas las unidades de la Wehrmacht me serán remitidos a través del Alto Mando de las Fuerzas Armadas (OKW).


(Firmado)

A. Hitler

miércoles, 23 de octubre de 2013

Operación Market Garden II; Planificación.

Proviene de Operación Market-Garden i: Situación estratégica.

El plan aliado para la Operación Market Garden se basaba en el avance hacia el norte por parte del 2º Ejército británico desde la frontera de Bélgica con los Países Bajos hasta prácticamente el mar de Ijsel para posteriormente girar a la derecha entrar en el corazón de Alemania. En dicho avance las tropas británicas s e iban a encontrar con diversos cursos fluviales. Para poder traspasar estos obstáculos naturales todo un ejército aerotransportado iba a ser lanzado por medio de paracaidistas y planeadores para conseguir por medio de la sorpresa ocupar y mantener los distintos puentes existentes en el trayecto hasta que pudiesen llegar los elementos terrestres.





Las tropas aerotransportadas debían asegurar los puentes sobre los principales ríos y canales de tres sectores principalmente; el 1º en la zona de la ciudad de Eindhoven tan solo a 20 km de la línea de salida de la operación, el 2º sector correspondía a la ciudad de Nimega a 80 km de partida y por ultimo sobre la ciudad de Arnhem a 100 km sobre la margen derecha del rio Rhin, principal obstáculo a sobrepasar ya que a partir de ahí se abría la entrada a Alemania.

Dentro del 2º Ejercito, la unidad principal de avance recaería sobre el XXX Cuerpo del teniente General Brian Horrocks y a su vez sobre la Division Acorazada de Guardias mientras que el XII Cuerpo de Ejército bajo el mando del también Teniente General Ritchie protegería el flanco izquierdo y el VIII Cuerpo del Teniente General O’Connor cubría el derecho.

La carretera por donde debía avanzar el XXX Cuerpo transcurría por un terreno casi llano pero lleno de acequias, arroyos y zanjas en medio de una superficie arenosa o “pólder”, es decir tierra ganado al mar, por lo que el movimiento de vehículos fuera de la propia carretera resultaría dificultoso. En el último tramo de la línea de avance, entre Nimega y Arnhem, la zona era practicante pólder con zanjas, fluviales por lo que la carretera solía elevarse hasta tres metros por lo que esta área era conocida como “la isla”. Al norte de la ciudad de Arnhem el terreno era un erial arenoso.

La planificación del avance por parte del XXX Cuerpo tuvo como punto básico la estimación de llegar al final del trayecto en Arnhem aproximadamente entre dos a cinco días  e ir relevando las tropas aerotransportadas a medida que iban avanzando.

El plan aéreo fue diseñado por el TG Brereton con algunas premisas concretas. Para simplificar la organización y coordinación entre el componente aéreo, es decir la flota aérea de aviones y las mismas tropas aerotransportadas, todos los paracaidistas serian transportados por aviones pertenecientes a las Fuerzas Aereas estadounidenses mientras que los planeadores serian remolcados por aviones de la RAF independientemente de la nacionalidad de los soldados transportados.

El lanzamiento seria diurno, no existía ningún día con luna llena en las fechas previstas para la operación y el componente aéreo no realizaría mas que una salida por día. Debido a esta razón y contando con el número de aviones existente, trasladar todo el 1º Ejercito aerotransportado que constaba de tres divisiones aerotransportadas y una brigada independiente ocuparía tres días de invasión, circunstancia que a la postre resultaría de una gran y negativa importancia. Brereton accedió a que el Cuartel General del I Cuerpo Aerotransportado Aliado bajo el mando de Browning llevase la acción operativa relegando al XVIII Cuerpo tareas administrativas.

El plan del general ingles se basaba en que la primera oleada de cada división aerotransportada aterrizara en un radio de 10 km de su objetivo y avanzara hasta conquistarlo y asegurarlo hasta la llegada de las fuerzas terrestres. Este planteamiento se basaba en la presumiblemente escasa presencia de fuerzas enemigas en el área de invasión aérea con aproximadamente 3.000 soldados de infantería y algunos carros de combate. Si bien fueron acertados los informes de inteligencia sobre las fuerzas alemanas en la zona de Eindhoven y Nimega fallaron en la creencia de la posición del II Cuerpo Panzer al este de Nimega, en la zona de Kleve, cuando realmente se hallaba justo al norte, en Arnhem en la parte más alejada de la operación.

Los objetivos de cada división aerotransportada son los siguientes:

101ª División Aerotransportada de los EEUU.






La 101º División bajo el mando del General de Division Maxwell Taylor debía lanzarse al norte de Eindhoven y ocupar los puentes sobre el rio Aa, el espacioso canal de Wilhem en la localidad de Veghel (30 m), el pequeño rio Dommel en San Oedenrode así como el canal Wilhelmina en so (35 m.). Posteriormente y ya por la tarde entrar en Eindhoven y esperar a los carros de la 1ª Division de Guardias. Taylor pensó que al recibir pronto la ayuda de las fuerzas terrestres solo sería necesario lanzar en la primera oleada los tres regimientos de paracaidistas prescindiendo de la artillería divisionaria.

82ª División Aerotransportada de los EEUU.



La siguiente zona a ocupar en el avance previsto correspondía a la 82ª División Aerotransportada comandada por el General de División James Gavin y se hallaba en torno a la ciudad de Nimega. Como se pensaba que el enemigo se encontraba en Kleve, la prioridad de los paracaidistas americanos seria ocupar y defender los Altos de Groesbeek, un área arbolada de 12 km de longitud y 100 m. de altura al este de Nimega para posteriormente defender los puentes sobre el Mosa en Graves de 250 metros de anchura y sobre el canal Mosa-Waal de 60 metros. Solo tras asegurar estos objetivos se podría ocupar el puente de 300 metros sobre el Waal en la misma ciudad de Nimega. Al estar el objetivo a 85 km. de la línea de salida, Gavin consideró oportuno desembarcar en el primer vuelo tanto infantería como elementos de artillería capaces de proporcionar fuego de apoyo.

1ª División Aerotransportada Británica.



La 1ª División Aerotransportada efectuaría el objetivo tal vez más difícil de todos, solo por operar en la zona de Arnhem situado a 100 km. De la línea de partida del XXX Cuerpo y también por aterrizar al norte del rio Rhin sin posibilidad de regreso. La principal zona de lanzamiento se hallaba al oeste de la ciudad y desde allí debían dirigirse los “paras” hacia el centro y tomar los puentes de carretera y ferrocarril de 100 m. de anchura sobre el bajo Rhin. Al día siguiente llegaría la Brigada Aerotransportada polaca. Urquhart, general al mando de la división, dispuso en la 1ª oleada aparte de las tropas aerotransportadas llevar la mitad de la artillería de campaña y anticarro.

Por parte alemán, lógicamente no existía ningún plan de acción. Si se esperaban los posibles ataques aliados, sobre todo focalizados hacia el canal Mosa-Escalda y los planes defensivo a gran escala se basaban en la estimación de o bien un asalto anfibio en la costa holandesa para aislar el 15º Ejercito presente en Los Países Bajos y o bien un ataque en pinza a gran escala hacia Wesel por parte de los británicos para envolver la cuenca industrial del Ruhr. También se creía que el 1º Ejercito Aerotransportado apoyaría cualquier d estos ataques por lo que se desplego las exiguas tropas del 1ª Ejercito Paracaidista de Kurt Student en el centro de Holanda para cubrir las dos posibilidades.



jueves, 10 de octubre de 2013

Directiva No. 1







Weisung des Obersten Befehlshaber der Wehrmacht Adolf Hitler für den Angriff auf Polen.
("Fall Weiß")

Vom 31. August 1939.


Der Oberste Befehlshaber der Wehrmacht                                                      Berlin, den 31.8.39.
O K W / W F A Nr. 170 / 39
g.K.Chefs. L I    

8 Ausfertigungen
2. Ausfertigung

Geheime Kommandosache      

Chef Sache
Nur durch Offizier

Weisung Nr. 1 für die Kriegführung.

1.) Nachdem alle politischen Möglichkeiten erschöpft sind, um auf friedlichem Wege eine für Deutschland unerträgliche Lage an seiner Ostgrenze zu beseitigen, habe ich mich zur gewaltsamen Lösung entschlossen.

2.) Der Angriff gegen Polen ist nach den für Fall Weiss getroffenen Vorbereitungen zu führen mit den Abänderungen, die sich beim Heer durch den inzwischen fast vollendeten Aufmarsch ergeben.
  Aufgabenverteilung und Operationsziel bleiben unverändert.
  Angriffstag: 1.9.39
  Angriffszeit: 4.45
  Diese Zeit gilt auch für die Unternehmungen Gdingen - Danziger Bucht und Brücke Dirschau.

3.) Im Westen kommt es darauf an, die Verantwortung für die Eröffnung von Feindseligkeiten eindeutig England und Frankreich zu überlassen. Geringfügigen Grenzverletzungen ist zunächst rein örtlich entgegen zu treten.
  Die von uns Holland, Belgien, Luxemburg und der Schweiz zugesicherte Neutralität ist peinlich zu achten.
  Die deutsche Westgrenze ist zu Lande an keiner Stelle ohne meine ausdrückliche Genehmigung zu überschreiten.
  Zur See gilt das gleiche für alle kriegerischen oder als solche zu deutenden Handlungen.
  Die defensiven Massnahmen der Luftwaffe sind zunächst auf die unbedingte Abwehr feindl. Luftangriffe an der Reichsgrenze zu beschränken, wobei so lange als möglich die Grenze der neutralen Staaten bei der Abwehr einzelner Flugzeuge und kleinerer Einheiten zu achten ist. Erst wenn beim Einsatz stärkerer franz. und engl. Angriffsverbände über die neutralen Staaten gegen deutsches Gebiet die Luftverteidigung im Westen nicht mehr gesichert ist, ist die Abwehr auch über diesem neutralen Gebiet freizugeben.
  Schnellste Orientierung des OKW über jede Verletzung der Neutralität dritter Staaten durch die Westgegner ist besonders wichtig.

4.) Eröffnen England und Frankreich die Feindseligkeiten gegen Deutschland, so ist es Aufgabe der im Westen operierenden Teile der Wehrmacht, unter möglichster Schonung der Kräfte die Voraussetzungen für den siegreichen Abschluss der Operationen gegen Polen zu erhalten. Jm Rahmen dieser Aufgabe sind die feindl. Streitkräfte und deren wehrwirtschaftliche Kraftquellen nach Kräften zu schädigen. Den Befehl zum Beginn der Angriffshandlungen behalte ich mir in jedem Fall vor.
  Das Heer hält den Westwall und trifft Vorbereitungen, dessen Umfassung im Norden - unter Verletzung belg. oder holländ. Gebietes durch die Westmächte - zu verhindern. Rücken franz. Kräfte in Luxemburg ein, so bleibt die Sprengung der Grenzbrücken freigegeben.
  Die Kriegsmarine führt Handelskrieg mit dem Schwerpunkt gegen England. Zur Verstärkung der Wirkung kann mit der Erklärung von Gefahrenzonen gerechnet werden. OKM meldet, in welchen Seegebieten und in welchem Umfang Gefahrenzonen für zweckmässig gehalten werden. Der Wortlaut für eine öffentliche Erklärung ist im Benehmen mit dem Ausw. Amte vorzubereiten und mir über OKW zur Genehmigung vorzulegen.
  Die Ostsee ist gegen feindl. Einbruch zu sichern. Die Entscheidung, ob zu diesem Zwecke die Ostsee-Eingänge mit Minen gesperrt werden dürfen, trifft Ob.d.M.
  Die Luftwaffe hat in erster Linie den Einsatz der franz. und engl. Luftwaffe gegen das deutsche Herr und den deutschen Lebensraum zu verhindern.
  Bei der Kampfführung gegen England ist der Einsatz der Luftwaffe zur Störung der engl. Seezufuhr, der Rüstungsindustrie, der Truppentransporte nach Frankreich vorzubereiten. Günstige Gelegenheiten zu einem wirkungsvollen Angriff gegen massierte engl. Flotteneinheiten, insbes. gegen Schlachtschiffe und Flugzeugträger ist auszunutzen. Angriffe gegen London bleiben meiner Entscheidung vorbehalten.
  Die Angriffe gegen das engl. Mutterland sind unter dem Gesichtspunkt vorzubereiten, dass unzureichender Erfolg mit Teilkräften unter allen Umständen zu vermeiden ist.

Adolf Hitler

 Comando Supremo de la Wehrmacht


Para la conducción de la guerra.

Berlín, 31 de Agosto de 1939

1. Una vez que la situación en la frontera oriental se ha vuelto intolerable y todas las posibilidades de paz están agotadas, he determinado una solución de fuerza.

2. El ataque a Polonia será llevado a cabo de acuerdo con los preparativos previstos en el Caso Blanco, con aquellas alteraciones que puedan ser necesarias para la disposición del Ejército por que ya está prácticamente terminada.
La  asignación de los tanques y la finalidad de la operación se mantienen inalterables.
Fecha del ataque 01 de Setiembre de 1939.
Hora del ataque: 4:45 AM.
Este horario también se debe aplicar para la operación en Gdynia, bahía de Danzig y el puente de Dirschau.

3. En el oeste es importante dejar la responsabilidad de abrir las hostilidades sin lugar a dudas a Inglaterra y Francia. Las violaciones d eescasa magnitud de la frontera se tratarán, por el momento, meramente como incidentes locales
Las garantías de neutralidad dada por nosotros a Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Suiza deben ser observadas minuciosamente. 
No se cruzará la frontera occidental de Alemania por tierra en cualquier punto sin mis órdenes explícitas.
Esto circunstancia se aplicara también a todos los actos de guerra en el mar o a los actos que podrían considerarse como tales.
 La actividad defensiva de la Luftwaffe se limitará por el momento a la firme repulsa de los ataques aéreos enemigos en las fronteras del Reich. Realizará acciones contra aeronaves individuales o pequeñas formaciones, se tomarán precauciones para respetar las fronteras de los países neutrales todo lo posible. Sólo si se emplean fuerzas considerables de bombarderos franceses o británicos contra territorio alemán a través de zonas neutrales se permitirá a la Luftwaffe  pasar a la acción defensiva sobre suelo neutral.
Es particularmente importante que cualquier violación de la neutralidad de los otros Estados  por nuestros enemigos occidentales, deba ser  inmediatamente informada al Alto mando de la Wehrmacht.  

4. Si Inglaterra y Francia abren hostilidades contra Alemania, será tarea de las fuerzas armadas que operan en el oeste, conservando su fuerza tanto como sea posible, para mantener las condiciones para la finalización con éxito de las operaciones contra Polonia. Dentro de estos límites, las fuerzas enemigas y su potencial de combate deberá ser reducido lo máximo posible. Se reserva absolutamente para mí, el derecho a ordenar operaciones ofensivas.
El Ejército mantendrá sus posiciones en la Muralla Occidental y tomará las medidas necesarias para asegurarse de no ser rodeadas por el norte, a través de la violación del territorio belga o el holandés por las potencias occidentales. Si las fuerzas francesas invaden Luxemburgo, los puentes de la frontera deben ser volados.
La armada operará contra buques mercantes, con Inglaterra como foco de atención. Para aumentar el efecto, deben ser establecidas las zonas de peligro. El Alto Mando de la Kriegsmarine presentará un informe sobre las áreas que deben ser  clasificadas como zonas de peligro y su grado. El texto de una declaración pública en este asunto se elaborará en colaboración con la oficina de Asuntos Exteriores y debe ser sometida a mi criterio para ser  aprobada por el Alto mando de las fuerzas armadas.
El mar Báltico es debe ser asegurado contra la intrusión enemiga. Comandante en jefe Kriegsmarine decidirá si las entradas al Báltico deben ser minadas para tal propósito. 
La Luftwaffe será, ante todo, utilizada para evitar la acción de las Fuerzas Aereas de Francia y Reino Unido contra el Ejército y el territorio alemán
En las operaciones contra Inglaterra la misión de la Luftwaffe  es que tome medidas para descomponer las importaciones británicas, la industria de armamento y el transporte de tropas a Francia. Cualquier favorable oportunidad de un ataque  efectivo sobre unidades de la armada inglesa, particularmente sobre acorazados o portaaviones, será llevada a cabo. La decisión relativa a los ataques sobre Londres se reserva a mi decisión.
Los posibles ataques contra el territorio británico deben estar preparados, teniendo en cuenta que son resultados no concluyentes con fuerzas insuficientes deben evitarse en todas las circunstancias

Adolf Hitler


Esta es el texto original y su traduccio, mas o menos, de la Directiva nº1 que emitió Adolf Hitler el 31 de agosto y que dio inició a la Segunda Guerra Mundial.