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miércoles, 30 de septiembre de 2020

Cronología de la guerra greco-italiana 1940-1941

Cronología de la guerra greco-italiana 1940-1941



División Alpina "Julia" en marcha a través de los Balcanes hacia Grecia

1940

28 de octubre.- Grazzi, Embajador de Italia en Atenas, ofrece al primer ministro griego Metaxas un ultimátum de tres horas, que este último rechaza rotundamente. Italia abre las hostilidades antes de la expiración del ultimátum.

1 de noviembre.- Las fuerzas italianas capturan la ciudad de Konitsa. Tropas griegas lideradas por el Coronel Davakis se retiran, sólo para lanzar un contraataque sobre el flanco izquierdo de los italianos.

2 de noviembre.- Las tropas italianas con la ayuda de auxiliares albaneses capturan Grambala y la aldea de Vovoussa. La 8ª División de Infantería griega tantea la fuerza de los invasores a lo largo de la línea defensiva Kalpakion (Elaia) – Kalamas.

martes, 11 de junio de 2019

Waffen-SS en los Balcanes. 3ª Parte


Proviene de Waffen-SS en los Balcanes 2ª Parte


Operación de limpieza.

Sin embargo, los alemanes no disponían de tiempo para celebrar la victoria. La Leibstandarte comenzó de forma inmediata el descenso hacia la planicie y así por la tarde comenzó el reconocimiento de las cercanías de Kastoría, solo para ser rechazada por el fuego concentrado de la artillería griega. Era más que evidente que dicha posición no podía ser tomada tan solo con la presencia de tropas de infantería. La artillería regimental de la Leibstandarte por lo tanto se trasladó junto con el 3º Batallón. Se pidió el ataque de un escuadrón de Stukas y una barrera d explosivos procedentes tanto de los bombarderos en picado como de la artillería cayó sobre los desafortunados soldados helénicos. Antes de que pudieran recuperarse, la infantería SS avanzó hacia sus posiciones y los griegos fueron superados.




Las autoametralladoras del destacamento de Reconocimiento de Meyer se lanzaron a toda velocidad hacia la ciudad de Kastoría y durante el trayecto se toparon con grandes columnas de tropas griegas en retirada que estaban tan sorprendidas por la aparición de los soldados de las SS que se rindieron rápidamente. A última hora de la tarde Kastoría estaba completamente ocupada por los alemanes. Se tomaron alrededor de 12.000 prisioneros griegos. Por su actuación en el ataque del Paso de Klissura y la subsiguiente captura de Kastoría Meyer fue condecorado con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.

El 19 de abril, La Division Leibstandarte recibió ordenes de dirigirse al suroeste hacia Joannina y tras capturar el Paso de Metsovon cortar 16 divisiones griegas al oeste de la cordillera del Pindo. Todas estas fuerzas de rindieron el 21 de abril. La rendición fue aceptada por el comandante en jefe de la Leibstandarte, SS-Gruppenführer "Sepp" Dietrich, un hecho que enfureció a Mussolini. A pesar de la pobre actuación de las tropas italianas, Mussolini insistió en llevarse parte de la gloria. La capitulación de los griegos a Dietrich fue anulada en un primer lugar para después formalizar una ceremonia de rendición en la que los italianos se hallaron presentes de forma completa.



Un momento de descanso

El 24 de abril, la Leibstandarte comenzó su avance en persecución de las tropas inglesas y de la Commonwealth que estaban retirándose, se dirigió en primer lugar al sur hacia Mesolongion para girar al este hacia Navpaktos en el golfo de Corintio. Los alemanes llegaron tan solo un poco tarde cuando los británicos habían evacuado las tropas del golfo hacia Patras.

Meyer y su unidad de reconocimiento se hallaban incomunicados por radio con el regimiento. Incapaz de recibir nuevas órdenes Meyer decidió enviar una patrulla a lo largo del golfo utilizando  dos pequeños botes de pescadores requisados. Tras una espera de hora y media, reaparecieron las dos barcas, transportando 40 prisioneros británicos. Meyer inmediatamente comenzó a transportar el resto de su batallón hacia Patras utilizando toda barca de pesca que sus hombres pudieron encontrar.



Soldados de la 1ª División SS Leibstandarte en el golfo de Corinto

A la mañana siguiente Meyer envió a la 2ª Compañía de su batallón con ordenes de atacar al este y contactar con unidades del 2º Regimiento Paracaidista que se hallaba combatiendo contra los británicos en Corintio, Al no disponer de vehículos pesados, las tropas de las SS en su avance se vieron obligadas a requisar cualquier transporte que encontraran en su camino. Esta circunstancia llevó a imágenes verdaderamente insólitas como la de un cañón antitanque remolcado por un coche sedan, morteros sobresaliendo desde las ventanillas de coches deportivos y secciones de ingenieros acomodados en el interior de un autobús.

Tras establecer contacto con los paracaidistas, los tropas de las SS volvieron a Patras para comenzar su marcha direccion sur hacia Olimpia en persecución de los británicos en retirada. A lo largo de toda la carretera se veían vehículos británicos abandonados por falta de combustible y que fueron gustosamente apropiados por las tropas de las SS. El Leibstandarte llegó más al sur de Olimpia antes de ser detenido su avance por el colapso total del Ejército griego y la evacuación de las fuerzas inglesas y de la Commonwealth y ser innecesario su concurso. El Regimiento fue trasladado a Atenas para formar parte del desfile de la victoria frente al mariscal de campo List, antes de volver a sus barracones a descansar y reequiparse de hombres y material.

La gran actuación tanto de la División Leibstandarte como de la Das Reich en la turbulenta campaña de los Balcanes sirvió no solo para engrandecer la percepción como tropas de elite a los ojos de Hitler sino que la disposición del Führer para expandir las Waffen-SS llevó a la creación de dos nuevas divisiones SS; la 5º División SS Wiking y la 6ª División SS Nord si bien esta ultima en esos momentos ya tenía la composición de un kampfgruppe, logrando su pleno estatus divisional en septiembre de 1941.


Sepp Dietrich junto a Heinrich Himmler en Grecia 1941

La presión procedente del Heer contra la expansión de Hitler de las Waffen-SS continuó sin cesar, sin embargo Hitler seguía manteniéndose completamente reticente a ignorar las sugerencias de los comandantes de la Wehrmacht. El antagonismo de Ejército hacia las Waffen-SS se basaba en la potencial sangría que sufriría la reserva nacional de hombres jóvenes con esta expansión. Sin embargo, Hitler estaba a favor y fue persuadido por Himmler en permitir el reclutamiento en las Waffen-SS de alemanes étnicos procedentes de territorios conquistados, al no tener el Ejército reclamaciones prioritarias sobre estos hombres. Como el potencial reclutamiento recaería sobre alemanes de "pura sangre", Hitler lo consideró perfectamente aceptable. De hecho, los alemanes étnicos procedentes de fuera del Reich ya habían ido ingresando poco a poco en las Waffen-SS desde hacia tiempo. Menos mal porque la mayor exigencia a las Waffen-SS estaba a punto de llegar, la invasión de la Unión Soviética.

lunes, 10 de junio de 2019

Waffen-SS en los Balcanes. 2ª Parte

Proviene de Waffen-SS en los Balcanes. 1ª Parte.



Emblema de la 1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler


Captura de los pasos de Klidi y Klissura

La entrada en Grecia pasaba inexorablemente por el llamado Paso de Klidi, defendido por tropas de la Commonwealth. El 10 de abril la 1º División SS Leibstandarte inicio el asalto. Las carreteras que atravesaban el paso estaban fuertemente minadas por lo que se descartaba un ataque blindado. El 1º Batallón de la Leibstandarte bajo el mando del SS-Obersturmführer Gerd Pleiss se hallaba preparado para la acción como batallón de montaña, y así, comenzaron a escalar las rocosas pendientes del paso con el fuego de apoyo de los cañones de 88 mm del regimiento. Al mismo tiempo que los infantes atacaban entre las rocas, apoyados por fuego de artillería, cañones de asalto comenzaron a avanzar por la carretera, precedidos de un grupo de ingenieros que frenéticamente y bajo el fuego enemigo iban despejando el camino de minas. Los defensores fueron superados de momento por el ataque alemán y el paso cayó rápidamente, consiguiendo captura a 100 prisioneros aliados.

A principios de la mañana siguiente, la parte más distante del paso fue alcanzada. Los británicos lanzaron un contraataque apoyado por carros en un intento de contener el avance alemán e incluso hacerles retroceder. De nuevo, los cañones de 88 mm del SS-Obersturmführer Dr. Naumann fueron emplazados y rápidamente abrieron fuego sobre los tanques enemigos obligándoles a retirarse.

El siguiente objetivo de la División Leibstandarte era Koritza, el cuartel general del III Cuerpo de Ejército griego. Antes de alcanzar esta posición, existía un hueso duro de roer, el fuertemente defendido Paso de Klissura, resguardado en ambos lados por picos que alcanzaban los 1400 metros de altitud. Las tropas griegas se hallaban bien atrincheradas y apoyadas por su propia artillería de montaña. La ruta de la Leibstandarte hacia el paso a menudo estaba bloqueada y tenazmente defendida por elementos de la 21ª División de Infantería griega. Si bien las defensas griegas no fueron rival para las tropas de las Waffen-SS e inevitablemente fueron sobrepasadas, el tiempo utilizado en despejar el camino retrasó considerablemente el progreso alemán.

Por la tarde del 11 de abril, tal y como anochecía, las unidades avanzadas de la Leibstandarte alcanzaron las estribaciones del paso. El avance inicial fue rápido y los primeros riscos cayeron en manos alemanas en 30 minutos. Les siguieron los vehículos que circulaban por la serpenteante carretera sin encontrar serios obstáculos hasta que se vieron obligados a detenerse ante un poco profundo barranco porque el puente que lo cruzaba había sido volado con anterioridad. Cuando la columna se detuvo, comenzó a caer sobre las tropas alemanas un intenso fuego de ametralladoras y de granadas procedente de las defensoras fuerzas griegas situadas más arriba, entre las rocas seguido inmediatamente por intenso fuego de mortero. Los alemanes se hallaron clavados en sus posiciones al no poder ni avanzar ni retroceder. Los vehículos tampoco podían girar debido a la estrechez de la carretera.



Tropas de la Leibstandarte Adolf Hitler encontrando dificultades en Grecia

La caída de la noche dio un respiro a las tropas de las Waffen-SS. Ingenieros de las SS demolieron grandes rocas de la montaña para que cayeran en el barranco sobre los restos del puente derruido.  Sobre estos cimientos, poco a poco el barranco fue rellenado con escombros depositados en una larga cadena humana. A pesar de no ser la solución ideal, se pudo rellenar una estrecha sección del barranco lo suficiente para permitir el paso de los vehículos.

El plan alemán consistía en que dos grupos de infantes de las SS escalaran los muros del paso bajo la cobertura de la oscuridad de la noche, se infiltraran detrás de las posiciones defensivas de los griegos y estuvieran preparados para atacar con las primeras luces del día. Mientras un tercer grupo liderado por el SS-Sturmbannführer Kurt Meyer con alrededor de 30 hombres acompañado por unos pocas autoametralladoras, algún cañón antitanque (88 mm) avanzara acto seguido por la carretera.

Tal y como Meyer se acercó a la cresta del paso detuvo su pequeña fuerza y desplegó su artillería. Con un verdadero muro de roca en un lado y el vacio en el otro, era muy difícil separar los afustes de los cañones y anclarlos con suficiente fuerza para poder ser utilizados con normalidad. Cada vez que se disparaba, existía el riego de que el cañón pudiera desanclarse y rodar montaña abajo. No obstante, los cañones abrieron fuego y esta fue la señal para que la infantería infiltrada durante la noche se uniera al ataque desde la retaguardia de las posiciones enemigas.



Mapa de la batalla del Paso de Klissura

La misión de las tropas griegas era mantener el paso para así proteger la retirada del III Cuerpo desde la frontera con Albania, donde habían combatido a los italianos. Esta acción era esencial para que al escapar pudieran unirse con otras fuerzas griegas, britanicas y de la Commonwealth en la defensa de la parte sur del país. Las tropas de defensa del Paso de Klissura estaban por lo tanto muy determinadas a no dejarse desalojar de sus posiciones, justo la misión contraria de las tropas de la División SS-Leibstandarte Adolf Hitler.

Nada más iniciar el avance el grupo de Meyer, un proyectil de artillería exploto en frente abriendo un gran cráter. El fuego de ametralladora rebotaba en las rocas obligando a Meyer y a sus hombres a tirarse al suelo buscando cobertura. Meyer gritó a sus hombres que avanzara pero con las balas silbando a través del aire sobre todos, creyeron que Meyer tal vez se había vuelto loco. Sabedor que el punto muerto de la situación debía romperse, Meyer de forma serena cogió una granada, mirando a sus hombres y asegurado que ellos le observaban, quitó la anilla y lanzo la granada detrás del hombre más retrasado. Se rompió la tensión y los soldados de las SS corrieron hacia adelante alejándose de la explosión de la granada buscando nuevos refugios, sonriendo a pesar de las muecas burlonas y casi dementes de su comandante.



SS-Sturmbannführer Kurt Meyer


Meyer y sus hombres atacaron hacia la cima donde el fuego concentrado de los 88 mm junto con el de las ametralladoras y las granadas de las tropas de las SS finalmente acabaron con el último espíritu de combate de los griegos, quienes en esos momentos emergían de sus posiciones con las manos en alto y en actitud de rendirse. El Paso de Klissura estaba en manos germanas al igual que alrededor de 1000 prisioneros, incluyendo un comandante regimental y tres de batallón.


martes, 4 de junio de 2019

Waffen-SS en los Balcanes. 1ª Parte


Las SS en la invasión de Yugoeslavia y Grecia.

En octubre de 1940, los italianos invadieron Grecia desde la ocupada Albania. Un mes más tarde, el ejército griego expulso a los italianos de su propio suelo e incluso a mediados de enero de 1941 ocupaba un cuarto de la propia Albania. Hitler inició los planes para una invasión más efectiva de Grecia en Noviembre de 1940 como parte de su deseo de dominar los Balcanes. El Pacto Tripartito del Eje había asegurado la lealtad de Hungría, Rumania y Eslovaquia en 1940 y de Yugoslavia y Bulgaria en 1941. Sin embargo, los yugoeslavos derrocaron al gobierno que firmó dicho acuerdo. Hitler decidió por tanto atacar militarmente a Grecia y Yugoeslavia a la vez. Entre las unidades enviadas se encontraban dos divisiones Waffen-SS.




Emblema de la Division SS Das Reich

Preparativos

El plan alemán denominado en clave "Operación Marita"  requería la implicación de 16 divisiones que desde las bases situadas al sur de Rumania para la invasión de Grecia, derrotar a los británicos y a las tropas de la Commonwealth y forzar a los griegos su rendición. En febrero de 1941, la Division Leibstandarte fue transferida desde Francia a Rumania para tal propósito.

En marzo, se produjo un contratiempo en los planes de Hitler. Tras persuadir con éxito al gobierno yugoeslavo para firmar un tratado de alianza, Hitler entró en cólera cuando los militares yugoeslavos se alzaron y derrocaron al gobierno. El joven Pedro II fue proclamado rey y se nombró un nuevo gobierno en este caso germanófobo. Furioso, el Führer ordenó que "Marita" fuera ampliada e incluyera la invasión de Yugoeslavia.



Plan de invasión de Yugoeslavia

El 28 de marzo, a la Verfügungsdivision, renombrada como Division SS Das Reich, le fue ordenada moverse a toda velocidad desde Versoul en Francia hasta Temesvar, al sur de Rumania para tomar parte d la invasión de Yugoeslavia. Es reseñable, que la división tan solo necesito una semana para desplazarse completamente a su nueva ubicación. Durante el traslado, sin embargo, se dieron varios incidentes de fricción entre soldados de la Waffen-SS y sus homólogos del Ejército. En una ocasión, elementos del 11º Regimiento de Infantería SS que lentamente se desplazaban al este compartían convoy con unidades del ejército. La disciplina en el convoy era más bien escasa y un oficial de las SS se enfureció cuando vehículos del Ejército desordenadamente adelantaron su grupo. Se puso delante de la columna del Ejército, colocó minas bajo las ruedas del vehículo que lideraba la columna para que no se produjera ningún movimiento más hasta que las unidades de la SS pasaran. En un incidente similar, otro oficial de las SS también se encolerizó porque una columna del Ejercito intentaba adelantar su unidad cuando se paró delante y a gritos  indico que si les adelantaba sin su permiso, ordenaría a sus hombres abrir fuego.

Inicio de la invasión.

El 6 de abril de 1941, comenzó el ataque alemán sobre Yugoeslavia y Grecia. La Division Das Reich, englobada dentro del XLI Cuerpo Panzer y bajo el mando del General Georg-Hans Reinhardt, tomó parte del avance hacia la capital yugoeslava, Belgrado. Reinhardt declaró que la primera unidad en alcanzar el objetivo inicial, la carretera principal de Alibunar a Zagreb, se hallaría en la posición prioritaria para el asalto de la capital enemiga. Conforme el terreno por el que avanzaba la división se volvía mas y mas enfangado, todo parecía indicar que pocas posibilidades existían de alcanzar dicho premio pero el comandante divisional, SS-Gruppenführer Paul Hausser, estaba completamente convencido que sus hombres serian los primeros en llegar a Belgrado.

A las 09:00 h del 11 de abril, la Das Reich comenzó su empuje por la carretera Alibunar/Zagreb. Tal y como se esperaba los vehículos pesados pronto comenzaron a enfangarse en el blando terreno y por ello el progreso fue muy lento. El Kradschützen Battalion, batallón de reconocimiento motorizado, equipado con motocicletas fue capaz de avanzar a través de la vía férrea logrando un rápido avance aunque con un irregular ritmo. De esta manera, elementos de la división fueron ciertamente los primeros en alcanzar la carretera. Cuando llegó el resto de la división, fue para encontrarse con que esta iniciativa aparentemente fuera desaprovechada. El Cuerpo de Ejercito había ordenado que no fuesen perseguidas las tropas yugoeslavas en retirada sobre el Danubio y que todas las unidades se detuvieran en la orilla del río.



 Soldados de la División SS Das Reich entrando en Belgrado

El SS-Hauptsturmführer Fritz Klingenberg y sus tropas de reconocimiento sobre motocicletas procedentes de la 2ª Cía. del Kradschützen Battalion fueron los primeros en alcanzar el río. Impávido ante la orden de alto, Klingenberg decidió explorar el terreno en la parte opuesta. Utilizando un pequeño bote capturado, fue capaz de transportar a 10 hombres, a sí mismo y a sus motocicletas a la otra orilla. A continuación, la exigua fuerza se dirigió a Belgrado. Tras entrar en la ciudad, se dirigieron al Ministerio de Guerra y cuando estaban emplazando puestos de ametralladora un empleado de la embajada alemán se les acerco y les preguntó si podían tomar bajo su protección al cuerpo diplomático de dicha embajada.

Klingenberg se acerco a la cercana embajada y allí ideó un audaz plan. Pidió al agregado militar que convocara al alcalde de Belgrado. Ante el desafortunado alcalde se presentó a sí mismo como el comandante de una gran fuerza de asalto alemana que esperaba a las puertas de la ciudad. Si la ciudad no se rendía inmediatamente se procedería la petición de un masivo bombardeo aéreo. El increíble engaño surtió efecto perfectamente y a las 18:45 h Belgrado formalmente se rendía Klingenberg y a sus hombres. Durante la noche la avanzadilla de la 11ª Division Panzer llegó a la ciudad para encontrase, con cierto disgusto que un puñado de hombres de las Waffen-SS habian logrado la rendición de la capital yugoeslava.

El 18 de abril formalmente Yugoeslavia se rindió, y la Das Reich fue replegada, volviendo a Temesvar en Rumania antes de ser trasladada a Austria para recibir refuerzos y entrenamiento e instrucción. El 14 de mayo, un Hitler encantador condecoraba a Klingenberg con la Cruz de Caballero por su intrépida acción.



SS-Hauptsturmführer Fritz Klingenberg recibiendo la Cruz de Caballero de Hitler, situado medio metro detras del Führer para disminuir la diferencia de altura.

En el sector sur, el 12º Ejército del General Wilhelm List que incluía ocho divisiones de infantería, cuatro divisiones panzer mas el Regimiento de elite Grossdeutschland por parte del Heer y la 1ª División SS Leibstandarte estaba preparado para atacar Grecia el 6 de abril, dïa previsto de la ofensiva. La División Leibstandarte y la 9ª División Panzer partieron desde Rumania y tras atravesar Bulgaria primero y después Yugoeslavia, tomaron Skopje en el curso de su avance y en tres días estaban en Monastir, justo en la frontera griega, sufriendo tan solo cinco bajas y entre estas ningún muerto.

miércoles, 25 de abril de 2018

Masacre de Kalavryta

Masacre de Kalavryta


El 13 de diciembre de 1943 fue el día en que se cometió la atrocidad más sangrienta llevada a cabo por las fuerzas de ocupación alemanas en Grecia durante la Segunda Guerra Mundial. Más de mil varones griegos fueron asesinados en la ciudad de Kalavryta y alrededores por tropas alemanas que finalmente redujeron a cenizas la pequeña población griega.

La denominada Masacre de Kalavryta o también Holocausto de Kalavryta fue perpetrada por tropas de la 117ª División Jäger del Ejercito Alemán bajo el mando del general Karl von Le Suire. Irónicamente, el conocido como "Carnicero de Peloponeso" era nieto del Teniente General Wilhelm von Le Suire, quien desempeñó funciones de Ministro de Guerra en 1833 bajo el reinado del rey Otón I de Grecia. El asesinato de la población masculina de Kalavryta fue un acto de represalia a consecuencia de la ejecución de 68 soldados alemanes capturados por miembros de la resistencia griega presentes en la zona.

martes, 4 de diciembre de 2012

Submarino griego Y-2 Papanikolis


Submarino griego Papanikolis



El Papanikolis fue uno de los submarinos griegos más famosos y con éxito de la Segunda Guerra Mundial. El Y-2 Papanikolis junto con su hermano gemelo el Y-1 Katsonis formaron la primera clase de submarinos griegos construidos tras la Primera Guerra Mundial.

El Papanikolis, construido en los astilleros franceses de Chantiers de la Loire entre los años 1925 y 1927, entró a formar parte de la Armada Helénica el 21 de diciembre de 1927. Su primer capitán fue el Cdr. P. Vandoros. Ya en la década de los 40 y a pesar de la edad y de problemas mecánicos participó activamente en la guerra greco-italiana de 1940-41 bajo el mando del Lt. Cdr. Miltiadis Iatridis, llevando a cabo seis patrullas de guerra por el mar Adriático. El 23 de diciembre de 1940, el Y-2 Papanikolis hundió una pequeña motora italiana y al día siguiente se cobro una pieza mayor, el transporte de tropas Firenze de 3952 toneladas cerca de la isla de Sazan. Después de la invasión germana del país helénico en abril de 1941, junto con el remanente de la Armada Griega aun disponible, se desplazó a las bases británicas de Próximo Oriente donde llevo a cabo nueve patrullas de guerras durante el resto de la contienda.

Bajo el mando del Cdr. Athanasios Spanidis, el antiguo capitán del Katsonis, el Papanikolis participó en dos patrullas en el mar Egeo durante 1942. En la primera en junio, hundió 6 pequeños barcos a vela entre los días 11 y 14 de junio, y desembarcó agentes del SOE en la isla de Creta así como recoger un grupo de 15 comandos neozelandeses. Durante la segunda patrulla, del 31 de agosto al 15 de septiembre ataco a un petrolero de 8.000 toneladas pero sin éxito alguno, en cambio volvió a desembarcar esta vez dos equipos de comandos compuestos por británicos y griegos en la isla de Rodas, que posteriormente atacaron con éxito dos aeródromos destruyendo una gran cantidad de aviones enemigos.

Tras estas dos patrullas, se hizo cargo del Papanikolis el LT. Nikolaos Roussen. Durante noviembre d e1942 y tras desembarcar hombres y equipo en Creta, el submarino griego pudo emboscar y hundir un carguero de 8.000 toneladas a la altura del islote de Alimnia, cerca de Rodas. El 17 de enero de 1943, tras transportar agentes y equipamiento a Hydra, el Papanikolis capturó el Agios Stefanos, un pequeño velero de 200 toneladas, el cual tripulado por parte de su tripulación pudo navegar y atracar en el puerto de Alejandría, mientras al día siguiente hundía un velero de 150 toneladas. Durante las siguientes patrullas, en marzo y en mayo, el submarino helénico hundió 4 veleros, sumando 450 toneladas a  su carrera total.

El Papanikolis volvió a Grecia tras la liberación de octubre de 1944 y sobrevivió a la guerra sin embargo fue largamente olvidado y decomisionado de la Armada en 1945. No obstante, como reconocimiento a su extensa carrera, su torreta fue preservada y hoy en día se encuentra en el Museo Marítimo de El Pireo.

Capitanes del Y-2 Papanikolis.

  • Capitán de corbeta.-Miltiadis Iatridis (1940-1941)
  • Teniente de navío Nikolaos Roussen (1941)
  • Teniente de navío A. Panagiotou (1/01/42-13/03/42)
  • Capitán de corbeta P.Libas (14/03/42-20/04/42)
  • Capitán de fragata Athanasios Spanidis (20/04/42-10/10/42)
  • Teniente de navío  Nikolaos Roussen (10/1042-1943)
  • Teniente de navío Ch. Botsaris (1944)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La RAF en Grecia, 1941.



La RAF en Grecia 1941


Bristol Blenheim en el aerodromo de Menidi/Tatoi

Tras la caída de Francia, la lógica y principal tarea de las fuerzas armadas británicas era la propia defensa del territorio metropolitano, no obstante Gran Bretaña no podía dejar de asegurar las vitales líneas de suministro de la isla y tal vez una de las más importantes era el canal de Suez y su continuación hacia la India y el Lejano Oriente. Desde la entrada de Italia en la guerra, coincidiendo con la derrota de Francia, el Mediterráneo y Etiopia se convirtieron en zonas estratégicas para Inglaterra. Fueron los italianos los primeros en atacar, tanto en Libia como en Etiopia pero dichos ataques no fueron muy contundentes y por tal razón fueron frenados pero en octubre de 1940 Mussolini invadió Grecia a través de Albania. En manos de tropas del eje, Grecia podía convertirse en una espina clavada a la espalda de Egipto y Oriente Medio.

Las fuerzas aéreas en la zona eran muy exiguas para combatir en tres frentes, Libia, Etiopia y Grecia, según el secretario de guerra Anthony Eden, solo 29 escuadrones estaban disponible con un total de 350 aviones entre Gladiators, Blenheims, Lysanders y Sunderlands aparte de 400 aviones mas muy anticuados y de utilidad casi nula. Jefe de las Fuerzas Aérea, mariscal Sir Arthur Longmore envió un escuadrón mixto de cazas y bombarderos Blehheim para fortalecer el espacio aéreo griego. El gobierno accedió y aun mas, envió tres escuadrones adicionales, dos de Blenheims y uno de Gladiators, todos estos refuerzos fueron de gran valía para la fuerza aérea griega

Tras la experiencia negativa de Noruega unos meses atrás, todo parecía indicar ^que en Grecia no se repetirían los mismos errores pero no fue así. La RAF volvió a enviar una fuerza expedicionaria a un país sin el suficiente conocimiento de la situación previa. A nivel sanitario, las condiciones en Grecia eran muy deficientes, las enfermedades eran endémicas, el saneamiento y la alimentación paupérrimas y hasta incluso desde un punto de vista militar, las mismas autoridades griegas pusieron muchos obstáculos las fuerzas aéreas británicas. Se les denegaron los mejores campos de aviación de la zona de Salónica por miedo a provocar a los alemanes que se hallaban en Bulgaria. Los escuadrones de bombardero fueron los más perjudicados al emplazarlo en campo de hierba con drenaje deficiente y a más de 300 millas del frente.

No había ninguna duda que los cazas Gladiator y Blenheim eran adquisiciones notables para defender el espacio aéreo griego, si bien es cierto que ayudó bastante a conseguir esta tarea enfrentarse a aparatos italianos y no a cazas alemanes. Fiel a su entrenamiento y doctrina el comandante local, el vice mariscal J.H. D’Albiac se resistió a las peticiones de los ingleses de utilizar los aviones de la RAF para proporcionar apoyo a su ejército hasta febrero de 1941, cuando una ala compuesta tanto por cazas como por bombarderos y basada en las cercanías de Paramythia brindó apoyo cercano a la contraofensiva griega en Albania. Sin embargo una vez los italianos volvieron a atacar, D’Albiac retiro sus aviones, excusándose en que ese cometido, no era el “uso correcto de una fuerza aérea”.


J. H. D'Albiac en el hotel Grand Bretagne de Atenas

A esas alturas de campaña, la fuerza de la RAF en Grecia, había aumentado a siete escuadrones, debido a la mas que inminente entrada de los alemanes en el conflicto helénico. Los ingleses, con Churchill decidieron prestar apoyo claro a los griegos, cuatro divisiones fueron enviadas desde Oriente Medio a la península griega y dos escuadrones adicionales fueron desplegados, aumentando el total a nueve escuadrones a parte de reemplazar los antiguos Gladiators por nuevos Hurricanes.

El ejército alemán invadió Grecia desde Bulgaria y Yugoeslavia el 6 de abril de 1941 con 27 divisiones , 7 de ellas blindadas apoyadas por más de un millar de aviones. Por el lado contrario, seis divisiones griegas, 24 yugoeslavas y en un principio tres que pasaron a cuatro divisiones británicas y de la Commonwealth, más concretamente del ANZAC, con un centenar de aviones yugoeslavos y griegos y los ya mencionados 9 escuadrones de la RAF. Aparte fuerzas adicionales griegas y dos escuadrones de la RAF continuaban la lucha contra los italianos en el estancado frente de Albania. Ante esta situación de partida de superioridad cualitativa por parte germana, el resultado final no ofrecía ninguna duda. Salónica cayó el 8 de abril y en una semana, la suma de las acciones de la Luftwaffe y la falta de instalaciones para la reparación de los aviones redujeron la fuerza total de D’Albiac a 46 aviones.

Al principio del ataque a Grecia, si las condiciones meteorológicas lo permitían, los aviones de la RAF consiguieron bueno resultados contra las líneas de comunicación germanas y sobre sus columnas, pero al igual que en Francia, una vez los ejércitos eran superados por los alemanes y se batían en retirada, la función de la aviación cambió y paso a ser de protección y cobertura de la evacuación de las tropas británicas y del ANZAC de tierra firme hacia la isla de Creta. Al estar protegiendo la retirada de las tropas terrestres, muy pocos aviones quedaban para protegerse a sí mismos, por esa razón el 23 de abril fueron destruidos en tierra 13 valiosos Hurricanes. Al final de la campaña solo 57 de los 255 aviones enviados a Grecia regresaron a Egipto.

El compromiso de la RAF con Grecia dejo bien claro las probabilidades de éxito o no ante la presencia germana en el aire. Los Gladiators podían competir ante el CR. 42 italianos, sufrir ante el Macchi G.50 y ser completamente superados ante los cazas Messerschmitt 109 de la Luftwaffe.  El uso de los Blenheims como caza era adecuado así como bombardero cuando las condiciones meteorológicas lo permitían. Los Wellingtons enviados desde Oriente Medio y desplegados temporalmente demostraron ser los mejores en su cometido. Pero demasiado a menudos, las tripulaciones se encontraron operando desde aeródromos de tierra y hierba proclives a inundarse, así como con una pobre organización referente al mantenimiento y reparación de los aparatos y con poca o escasa protección proporcionada por cañones antiaéreos. Además, la posibilidad de refuerzos y reemplazos era muy pequeña, una vez los alemanes se involucrasen en la batalla, ya que el propio teatro de operaciones del Mediterráneo estaba escaso de aparatos y las propias dificultades de transporte impedían reemplazar las unidades perdidas.

Como casi siempre, los soldados se quejaron de la aversión,  a veces era más incapacidad, de los pilotos de la RAF en su papel de cobertura y apoyo. Queja en parte justificada ya que dicha función no era parte de la doctrina aérea imperante en los altos mandos y el propio D’Albiac era de ese mismo parecer, como se vio con el tímido contraataque italiano en Albania en febrero cuando devolvió a su fuerza aérea a tareas más convencionales. Aun mas, la culpa de la derrota recaída sobre el general Wavell, comandante en jefe del Ejercito en Oriente medio y sobre Longmore su homologo en la RAF fue mucho más severa. Fueron los chivos expiatorios de la derrota en una campaña impuesta desde Londres para ayudar a un aliado en un “noble” esfuerzo; de hecho, el propio líder griego Metaxas predijo el derrumbe de su país si fuese invadido por Alemania, circunstancia que se cumplió al pie de la letra. Aunque el ejército y las fuerzas aéreas fueron suficientes para enfrentarse a los italianos, perdieron cualquier esperanza ante los alemanes. Los aviones de la RAF solo podrían haberse salvado si Londres hubiese ordenado la retirada el día 6 de abril, día de inicio de la invasión de Grecia, como tal circunstancia no se produjo la derrota fue además de inevitable, aplastante.