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martes, 7 de octubre de 2025

General Bernard Montgomery. 2ª parte

 General Bernard Montgomery. 2ª parte

Icónica fotografía del general Bernard L. Montgomery observando la acción de sus tropas desde la torreta de un carro blindado. África del Norte, noviembre de 1942.

Proviene de  General Bernard Montgomery. 1ª parte

África del Norte

En agosto de 1942, Montgomery, en esos momentos teniente general, fue designado para ostentar la jefatura del 8º Ejército en Egipto tras la muerte del teniente general William Gott. Sirviendo bajo el mando del general Sir Harold Alexander, Comandante en Jefe de Oriente Medio, Montgomery tomó el mando de la unidad el 13 de agosto y comenzó una rápida reorganización de sus fuerzas trabajando intensamente en reforzar las defensas en El Alamein. Realizando numerosas visitas al frente, se esforzó diligentemente por levantar la moral. Además, buscó conjuntar las distintas unidades terrestres, navales y aéreas en un equipo efectivo de armas combinadas.

En 1942, Gran Bretaña siempre había retrocedido en la guerra. Lo mejor que los aliados podían reclamar eran retiradas tácticas con cierto exito como Dunkerque o contener al enemigo como en la Batalla de Inglaterra; pero en tierra, el ejército tuvo pocas victorias realmente. En el teatro africano, el adversario de Monty, Erwin Rommel, se ganó un estatus casi mítico, entre los soldados alemanes y tambien británicos sobre su aparente invencibilidad. Ante esta circunstancia expuso:

miércoles, 10 de septiembre de 2025

General Bernard Montgomery. 1ª parte

 

Bernard Montgomery.

Bernard Montgomery (17 de noviembre de 1887 – 24 de marzo de 1976) fue un oficial británico que fue ascendiendo de graduación hasta convertirse en uno de los líderes militares más importantes de la historia de Gran Bretaña. Durante la Segunda Guerra Mundial, llevó al ejército británico a la victoria en El Alamein, la primera gran victoria aliada de la guerra. Posteriormente jugó un papel principal en el mando de los desembarcos aliados en Italia y Francia.

Bernard Montgomery o 'Monty', como era conocido cariñosamente por sus tropas, fue uno de los mayores generales de Gran Bretaña, sin embargo era un personaje complejo. Sin duda, fue un gran pensador y líder militar que pudo ver la esencia de las situaciones y simplificar los problemas más complejos de una manera fácil de entender. Su simplicidad y franqueza, combinadas con un fuerte sentido de confianza en sí mismo, lo convirtieron en un líder militar efectivo, pero también crearon conflictos con quienes lo rodeaban, especialmente con otros generales y políticos de Westminster. No obstante, para sus tropas, Monty era una leyenda viva, un general en el que tenían una gran confianza. Esta fe en Monty estaba bien justificada, ya que se cuidó meticulosamente de cuidar a las tropas bajo su mando. Cuando se le preguntó a Montgomery qué tres generales admiraba más. Él respondió con su precisión habitual: “los otros dos serían Alejandro Magno y Napoleón". Monty nunca fue criticado por falsa modestia.

 “El liderazgo es la capacidad y la voluntad de reunir a hombres y mujeres con un propósito común y el carácter que inspira confianza. "- Montgomery

miércoles, 14 de octubre de 2020

La división de infantería británica.

 

La división de infantería británica.

Soldados británicos en una trinchera con la bayoneta calada, Creta mayo 1941.

La división de infantería numerada, a veces identificada mediante designación territorial fue la principal formación de combate a disposición del comandante del cuerpo aunque, algunas de ellas llegaron a tener un limitado significado práctico. En 1939 su establecimiento estándar era de 13.863 soldados; en 1944 esta cantidad había aumentado hasta los 18.347 integrantes. La división normalmente desplegaba en el campo de batalla tres brigadas de infantería numeradas, cada una formada por tres batallones.

Agregadas al cuartel general de la división estaban las tropas divisionales, operando de manera muy similar a las tropas del cuerpo; estas incluían varias subunidades, tales como las compañías de la Policía Militar, los servicios postales de los Ingenieros Reales, etc. También bajo el mando directo de la división, aunque normalmente y tácticamente disperso entre las brigadas de infantería, se hallaba un batallón de ametralladoras medianas, o un batallón de apoyo que proporcionaba cobertura mediante fuego de ametralladora junto con fuego de mortero pesado. Por ejemplo, en la 15ª División (escocesa) el 1º Bón, Rgt. Middlesex proporcionó el batallón de apoyo desde octubre de 1943 hasta marzo de 1944. Fue designado posteriormente como batallón de ametralladoras.

lunes, 17 de junio de 2019

Planes estratégicos previos a la invasión de Sicilia


Tras la conquista de Túnez y la capitulación de todas aquellas tropas del Eje que no tuvieron la suerte d eser evacuadas, el siguiente paso a tomar por parte de los Aliados era la invasión de territorio ocupado por el enemigo.



Dirigentes aliados en la campaña de Sicilia. General Dwight D. Eisenhower reunido en África del norte con (en primer plano, de izquierda a derecha): Mariscal Jefe del Aire Sir Arthur Tedder, General Sir Harold Alexander, Almirante Sir Andrew Cunningham y (fila superior): Sr. Harold MacMillan, General de Divisón Walter Bedell Smith, y oficiales británicos no identificados.

Planes del Eje.

No existía ningún consenso entre Berlín y Roma sobre donde los aliados atacarían de nuevo. La percepción estratégica de Hitler era que los Balcanes suponían la supervivencia militar de Alemania, debido a la importancia del petróleo rumano y el suministro de decisivas materias primas desde otros lugares de la región. Los altos mandos italianos y germanos apuntaban de forma variable sobre Cerdeña, Sicilia, Creta y Grecia como los próximos objetivos aliados. Este planteamiento llevó a una desarbolada dispersión de las ya debilitadas fuerzas del Eje. Para aumentar esta incertidumbre, los aliados llevaron a cabo una campaña de engaño, con la operación Mincemeat como su más brillante estratagema. El cuerpo de un hombre muerto vestido con uniforme de oficial británico. Un maletín encadenado al cadáver contenía falsos documentos dirigidos al general Sir Harold Alexander describiendo una hipotética “Operación Husky” contra Grecia por las fuerzas egipcias del general Sir Henry Maitland Wilson y la “Operación Brimstone” llevada a cabo por tropas de Alexander contra Cerdeña y también los informes de una operación de engaño para convencer a los alemanes que Sicilia era el objetivo. El cuerpo fue depositado en la costa española por un submarino la noche del 30 de abril de 1943, con la presunción de ser registrado en tierra por oficiales germanos. Ciertamente así ocurrió y copias del contenido del maletín llegaron a Berlín. Hitler que ya estaba inclinado a pensar en los Balcanes como objetivo, con los documentos de Mincemeat vio reforzada sus ideas preconcebidas. Entre marzo y julio de 1943, la Wehrmacht reforzó el área de los Balcanes desde 8 a 18 divisiones y en Grecia concretamente de 1 a 8 divisiones; Sicilia recibió apenas dos divisiones. Esta circunstancia no puede ser atribuible al la estratagema de Mincemeat, pero es más que posible que las inclinaciones previas de Hitler fuesen acabadas de ser apoyadas por Mincemeat.

miércoles, 13 de junio de 2018

General Hastings Ismay, 1º Barón Ismay

General Hastings Ismay, 1º Barón Ismay



General Hastings Ismay

Hastings Lionel Ismay fue el estereotipo de oficial necesario durante cualquier tiempo de guerra pero de quien poco es sabido ya que su función fue más de administrador militar y diplomático que comandante de tropas en el campo de batalla. Nació en Naini Tal, India, el 21 de junio de 1887, hijo de Sir Stanley Ismay, miembro del consejo legislativo del virreinato. Fue educado en Charterhouse y en la Real Academia Militar en Sandhurst.

En 1905 ingresó en el Ejército Indio Británico y, en 1914, en los King's African Rifles con el rango de capitán. Esta última decisión le conllevó estar alejado de los principales frentes de batalla durante la Primera Guerra Mundial. De 1917 a 1919, sirvió en al Somalia británica dentro del Contingente Indio de Somalia y, de 1919 a 1920 en el Cuerpo de Camellos, en campaña contra "Mad Mullah". Ismay se casó en 1921 con Laura Kathleen Clegg con quien tuvo tres hijas.

Tras la guerra, Ismay fue de forma paulatina ocupando cada vez más destinos administrativos. En 1925 fue nombrado secretario adjunto del Comité de Defensa Imperial donde trabajó bajo el futuro Lord Hankey y donde adquirió profundos conocimientos de tareas de gobierno. El destino finalizó en 1930 y tras su ascenso al rango de coronel, pasó dos años en India sirviendo como secretario militar de Freeman Freeman-Thomas, virrey de la India. Fue aquí donde sufrió un accidente que le dejó sordo del oído izquierdo. Su experiencia en tareas administrativas continuó en 1936 cuando Ismay se convirtió en vicesecretario de Hankey en el Comité de Defensa Imperial y cuando el propio Hankey se retiró en 1938, Ismay pasó a ocupar su puesto de secretario. Ismay encontró este periodo muy frustrante pues se hallaba mucha veces en desacuerdo con las políticas gubernamentales. En 1939 ascendió al rango de General de División.

A partir de este momento y durante el resto de su carrera Hastings Ismay ocupó siempre importantes puestos administrativos y diplomáticos. En abril de 1940 Winston Churchill fue nombrado presidente del comité de coordinación ministerial que tenia las responsabilidades de guiar y coordinar a los líderes militares. Ismay fue nombrado oficial sénior del estado mayor., Cuando Churchill al mes siguiente fue nombrado Primer Ministro y Ministro de Defensa nombró al General Ismay su Jefe de Estado Mayor, su tarea principal era servir de enlace entre el propio Churchill y la cúpula militar de cada rama de las fuerzas armadas, el Comité de Jefes de Estado Mayor. Desde esta posición tuvo que lidiar y arbitrar las peticiones, preguntas y declaraciones procedentes de todas las partes con un lenguaje lo mas diplomático posible, sin despreciar ninguna opinión y así no herir sensibilidades. Periódicamente, acompañó a Churchill a las distintas reuniones y conferencias con los aliados. Ismay alcanzó la graduación de Teniente General en 1942 y General en 1944.



General Hastings Ismay, de pie 1º por la izquierda, junto a militares y políticos en la Conferencia de Casablanca.


Se retiró del Ejército en 1946 tras ayudar a la reorganización del Ministerio de Defensa. En 1947, recibió el titulo de barón y ese mismo año volvió de nuevo a India junto a Louis Mountbatten supervisando la partición e independencia de la antigua colonia. De 1948 a 1951 fue presidente del Consejo del Festival of Britain hasta que en 1951 con el retorno de Churchill al gobierno fue nombrado secretario de Estado para las Relaciones con la Commonwealth hasta que seis meses más tarde dimitió para ocupar el cargo de Primer Secretario de la OTAN hasta 1957 tras poner las bases de su estructura funcional y administrativa. Todos los colaboradores que trabajaron con Ismay desarrollaron gran admiración y respeto a su persona. Fue una persona afable con gran fuerza interior que disfrutaba de los deportes y del bridge. Ismay murió el 17 de diciembre de 1965 en su casa de Wormington Grange, Gloucestershire.

lunes, 23 de abril de 2018

La caída de Singapur III

La batalla final.

Proviene de La caída de Singapur II




Las tropas japonesas siguieron manteniendo la presión el 12 de febrero. La 5ª División, apoyada por tanques, continuó al ataque por la carretera que va desde Bukit Timah hacia la ciudad de Singapur. Este sector estaba ocupado por una maltrecha brigada de la 18ª División británica, denominada fuerza Massy. A la izquierda de la 5ª división, la División de Guardias Imperiales ocupó los tres embalses en el centro de la isla y comenzó a presionar el perímetro alrededor de Singapur desde el norte y noreste. La 18ª División continuó su avance a lo largo de la carretera de Holanda y a lo largo de la costa sur de la isla contra las defensas de la 22ª Brigada australiana, la 44ª Brigada India y en la costa contra la 1ª Brigada Malaya, que entró en combate por primera vez. Contra esta presión, Percival decidió retirarse al perímetro final creado alrededor de la ciudad misma. Esta retirada se inició alrededor del mediodía del día 12 y completada por la noche.

Por la mañana del 13, los británicos sostenían un perímetro que se extendía 28 millas alrededor de Singapur. La fuerza de combate de las distintas brigadas británicas se había visto reducida considerablemente; así por ejemplo, la 22ª Brigada australiana solo disponía de 800 hombres capacitados y la 44ª Brigada India,  1.200 hombres. En esos momentos, la moral británica estaba por los suelos. Ya de forma clara, se era consciente de que no existía ninguna posibilidad de defensa de la ciudad y las llamadas a la resistencia por última vez no estaban teniendo ningún efecto. Aunque hubo circunstancias de  tropas británicas manteniendo su posición, como el caso de la 22ª Brigada australiana a lo largo de la carretera de Holanda, la manifestación más evidente de la quebrada moral fue una propensión continua a retirarse. El día 12, el gobernador dio órdenes de volar por los aires la estación de radio de Singapur y de quemar todos los documentos comprometedores. Sin ninguna confianza en sus líderes, parte de las tropas de retaguardia comenzaron a desertar e incluso a darse episodios de saqueo, mientras algunos soldados subían a pequeños botes para escapar o intentaban embarcar en barcos que estaban zarpando de área portuaria.



Tropas japonesas desfilando por las calles de Singapur.

Capitulación.

La escala del programa de demolición británico fue en aumento tal y como la caída de la isla parecía ser inminente. Fueron incendiadas las reservas de caucho y destruidas las fundiciones de estaño, sin embargo, las demoliciones realmente se vieron entorpecidas por los trabajadores y propietarios de algunas plantas de producción. Algunas instalaciones fueron exentas de destrucción para no llegar a niveles de desmoralización insoportables, por lo que a nivel general la  pérdida de equipo militar útil e instalaciones industriales fue incompleta. En la tarde del 13 de febrero, Percival celebró una conferencia con su principal personal de estado mayor y con los comandantes de unidad. Todos los presentes coincidieron en que un contraataque no tenía esperanza de éxito, y tanto Heath como Bennett abogaron por la rendición.

Percival se resistió ante esta situación, pero más tarde tuvo que admitir ante Wavell que cualquier tipo de resistencia probablemente iba a durar tan sólo un día o dos. En la noche del 13 al14 febrero, se ordenó a los últimos buques y embarcaciones de navegación marítima abandonar el puerto y dirigirse a  Java y Sumatra con 3.000 evacuados a bordo. El ímpetu de los ataques japoneses se redujo el día 13, a excepción del sector de la 1ª Brigada Malaya. La presión japonesa en la parte occidental del perímetro aumentó el 14 de febrero. Al final del día, la 18ª División japonesa se hallaba a 2,5 km. de los arrabales meridionales de la ciudad. En el centro, la 5 º División, apoyado por tanques, progresó desde la carretera de  Bukit Timah alcanzando las zonas residenciales a las afueras de la ciudad. En el este, la penetración nipona fue de menor amplitud pero al final del día ya era total. Para dificultar más la situación, Percival fue informado durante la mañana del 14, por el Director General de Protección Civil que el colapso en el abastecimiento de agua de la ciudad era inminente. Otra reunión con las autoridades municipales más tarde indicó que la situación del abastecimiento de agua había mejorado ligeramente. Con flema británica Percival indicó a Wavell ante los vaivenes de esta situación que el agua no había cambiado su intención de luchar contra él.

A pesar del aliento de Wavell para continuar el combate, la situación de Percival se estaba volviendo cada vez más peligrosa. Existía aproximadamente 1 millón personas hacinadas en la ciudad, y con las restantes tropas de la guarnición separadas en las afueras de la ciudad, los japoneses siguieron bombardeo la ciudad desde tierra y aire. Este hecho provocó graves bajas entre la indefensa población civil y también entre los abarrotados hospitales y otras instalaciones utilizadas temporalmente como establecimientos sanitarios para el tratamiento de heridos. Al día siguiente, Percival se vio obligado a aceptar lo inevitable. En una reunión con su estado mayor a las 09:30 h., se informó que la situación del agua potable era extrema, esperando un colapso total del suministro en menos de 24 horas.



El teniente general Arthur Percival y sus oficiales momentos antes de rendir sus tropas en Singapur a los japoneses.

Los niveles de alimentos eran adecuados, así como las municiones para armas ligeras, pero la escasez de combustible y munición pesada ya era evidente. Percival esbozo la situación como una elección entre un contraataque para recuperar el control de los reservorios de agua o una rendición inmediata. Con la posibilidad de un contraataque era claramente imposible, solo la capitulación. Cuando en un telegrama recibido por la mañana Wavell otorgó permiso a Percival a entregar la ciudad si sentía que ya no era posible seguir luchando, Percival planeó poner fin a la resistencia. Por consiguiente, a las 17:15 h. del febrero, Percival y su jefe de estado mayor siguieron las instrucciones japonesas y se dirigieron a la fábrica Ford en Bukit Timah para reunirse con sus homólogos japoneses. Yamashita exigió una rendición incondicional ante el reacio Percival, bajo la amenaza de nuevos ataques, Percival aceptó estas condiciones tras una discusión de 55 minutos. La rendición se firmó a las 18:10 h. siendo efectiva a partir de las 20:30 h. de esa noche. Terminó de esta forma la campaña de 70 días duración por Malasia y Singapur, con una de las mayores derrotas militares en la historia británica.

lunes, 16 de abril de 2018

La caída de Singapur II

Proviene de La caída de Singapur I


El ataque japonés.


Soldados japoneses atravesando el estrecho de Johore

A primeras horas de la mañana del 8 de febrero, los japoneses iniciaron el asalto contra las líneas de la 22ª Brigada de infantería australiana por medio de fuego de artillería y ataques aéreos. Después del atardecer, la barrera se intensificó. Los australianos se prepararon para el predecible e inminente ataque y, sobre las 20:30 h. fueron divisadas lanchas de desembarco acercándose a sus posiciones. A pesar de la férrea resistencia, las posiciones avanzadas australianas cayeron ante el peso del ataque japonés. Los australianos combatieron sin el apoyo de la artillería y una vez las tropas niponas tocaron tierra, fácilmente se infiltraron entre las débiles y  separadas defensas australianas.

Entre las 01:00 h. y las 03:00 h., se ordenó a las compañías avanzadas de los tres  batallones australianos retrasar sus posiciones hasta los perímetros defensivos de partida. Este movimiento era muy complicado de realizar, más por la noche, a través de terreno pesado y con los japoneses presionando en su ataque. Sólo la mitad de los hombres del 2º Batallón del 18º Rgto. alcanzaron Ama Keng y los otros dos batallones sufrieron incluso peor suerte, al llegar a destino con tan solo una compañía. Esta situación condujo a considerar a la 22ª Brigada australiana como unidad sin efectividad de combate.

Una vez estuvo claro cuál era el foco principal del ataque japonés, Percival ordenó a su única formación en reserva, la 12ª Brigada de infantería India apoyar a los australianos, y Bennett, general al mando de la 8ª División Australiana, movió el 2º Bón del 29º Rgto desde el sector de la 27ª Brigada hasta el área de operaciones de la 22ª Brigada. Al caer la noche, los británicos tras el repliegue de sus tropas avanzadas, se hallaban sobre la Línea Jurong. La 44ª Brigada de infantería India estaba a cargo del sector sur, los remanentes de la 22ª Brigada de infantería australiana, que habían sido reforzados, fueron desplegados alrededor de Bulim y la 12ª Brigada de infantería India al norte. Durante el primer día de combates, los japoneses lograron sus objetivos planeados. Los británicos recibieron un duro castigo pero seguían manteniendo una viable línea defensiva.

La siguiente fase del ataque japonés se desarrolló durante la noche del 9 al 10 de febrero. Durante el día, el fuego de artillería se intensificó contra el sector de la 27ª Brigada de infantería australiana. A las 20:30 h. los japoneses iniciaron el asalto. Las posiciones de ametralladoras australianas descargaron un fuego pesado y eficaz sobre los botes s desembarco japonés y por ello el general Nishimura pidió permiso a Yamashita para cancelar el asalto y continuar el desembarco al día siguiente detrás de la 5ª División. Sin embargo, antes de la medianoche, el 2º Bón del 26º Rgto. había retrocedido 450 m. y,  a las 04:00 h., el comandante de la 27ª Brigada de infantería australiana ordenó retirada. Esta situación dio lugar a que se abriese una brecha con la vecina 11ª División india, permitiendo a los japoneses la oportunidad de desplegar el resto de la división de guardias imperiales sin interferencia.

La batalla sobre la Línea Jurong.


La batalla de Bukit Timah y la pérdida de la linea Jurong

La batalla de la línea Jurong terminó antes de que Percival y Bennett se dieran cuenta que había comenzado. Bennett ordenó a la 22ª Brigada australiana intentar sostener Bulim al menos hasta el 10 de enero y luego retroceder hasta la línea de Jurong situándose entre las brigadas 12ª y 44ª de la India. Desde el comienzo de la campaña de Malasia y Singapur, Percival y su estado mayor ya habian evidenciado muestras de ser incapaces de coordinar cualquier operación fuera del nivel que fuera. Los acontecimientos del 10 de enero dan el mejor ejemplo de esta circunstancia. El sector norte de la línea fue abandonado cuando la 12ª Brigada India retrocedió sin órdenes para ello e impedir que la división de guardias imperiales avanzara de Kranji por detrás de las defensas británicas. En la parte sur de la línea, las 15ª y 44ª Brigadas indias se replegaron para proteger la carretera de Jurong en respuesta a una serie de órdenes de Percival. El resultado final supuso que por la noche del 10, la línea de Jurong, que había sido parcialmente  valorada y preparada, se había perdido y las fuerzas británicas en el área occidental en estado de shock. La pérdida de esa línea fue la última oportunidad de defender la ciudad de Singapur.

Yamashita percibió la confusión británica y ordenó un avance con el máximo de unidades para apoderarse rápidamente de Singapur. La 18ª División se concentró en la carretera de Jurong y la 5ª División, apoyada con tanques, en el área del campo de aviación de Tengah. La División de Guardias Imperiales todavía estaba cruzando el estrecho de Johore al oeste de Causeway pero su posición era una potencial amenaza si se dirigía al sur  desde el norte y cortaba las fuerzas británicas en la parte occidental de la isla. Para contrarrestar dicha amenaza potencial, Percival formó una fuerza de tres batallones procedentes de todas las tres brigadas de la 18ª División británica denominada Tomforce y la envió la noche del 10 de enero a cubrir la carretera principal que se dirigía Causeway. Bajo indicación de Wavell, que visitó Singapur por última vez el 10 de enero, Percival ordenó un contraataque para recuperar la línea de Jurong. El ataque fue llevado a cabo con cuatro brigadas. De ellas, sólo dos eran realmente capaces de seguir las órdenes.

Mientras tanto, infantería pertenenciente a la 5ª División, apoyada por tanques, atacó hacia el este de la zona del campo de aviación de Tengah por la carretera de Choa Chu Kang. Los japoneses se infiltraron través de la 12ª Brigada India y un batallón australiano hasta alcanzar la carretera principal y girar hacia al sur. A pesar de estar la carretera bloqueada en tres puntos, dificultando el paso a varios tanques japoneses, los japoneses alcanzaron el vital cruce de carreteras  y depósitos en Bukit Timah en sobre la medianoche en la noche del 10/11 febrero. El contraataque británico nunca consiguió lanzarse con garantías. A las 03:00 h. del 11 de febrero, la 18ª División japonesa avanzó por la carretera de Jurong hacia las posiciones de las unidades británicas que se estaban preparando para el ataque. El ataque nipón pudo ser detenido pero obligo la cancelación del contraataque británico. Otro ataque japonés llevado a cabo a las 07:30 h. rompió las defensas del 15ª Brigada India y supuso la retirada de dichas tropas defensivas  hasta la posición de la 22ª Brigada australiana.



Tropas japonesas acompañadas de un carro Type 95 Ha-Go en Bukit Timah


El fracaso de los japoneses para seguir aumentado su ventaja fue debido a la escasez de municiones que dio a los británicos una oportunidad de recuperarse y organizar otro contraataque. Bennett ordenó tres batallones volver a tomar Bukit Timah, pero, frente a dos divisiones japonesas, este contraataque se atascó a primera hora de la tarde. Mientras tanto, Percival creaba otra fuerza de tamaño brigada con elementos procedentes de la 18ª División de infantería británica para cubrir el flanco izquierdo de la 11ª División de India y proteger los depósitos en el centro de la isla. Esto no hizo nada para disminuir la presión sobre la 11 º División India, tras el ataque de la 11ª División de Guardias Imperiales. La presión  japonesa  y los continuados problemas de mando y control británico incitaron a la 27ª Brigada australiana dirigirse al sur hacia Race Course, dejando el flanco izquierdo de la 11ª División India totalmente expuesto. El comandante de la 11ª División India ordenó el repliegue lógico para proteger a su izquierda, propiciando el abandono de la base naval. A las 18:00 h., la base fue abandonada y demolidas las instalaciones. Por la tarde del día 11, los británicos habían sido obligados a retroceder hasta el área del embalse de MacRitchie y Race Course. Al sur de estas defensas se hallaba la reforzada 22ª Brigada australiana, que soportó ataques durante todo el día por parte de los regimientos de la infantería 56º y 114ª de la 18ª División.

Continúa en La caída de Sinagpur III

lunes, 9 de abril de 2018

La caída de Singapur. I

La caída de Singapur.

La isla de Singapur está separada de Malasia por el estrecho de Johore. Se trata de una lengua de mar de anchura comprendida entre las 4.500 y 500 metros, en la distancia más corta, justo donde se encontraba Causeway, la carretera y línea férrea que une mediante un puente Johore Bahru y la isla de Singapur. A la costa desembocaban numerosos pequeños ríos y arroyos, y estaba cubierta por manglares, que se convertían en una serie de islas con la marea alta. El resto de la isla, de 43 Km. en su parte más ancha y 21 Km de profundidad es bastante llana. Las cotas más altas, más o menos unos 600 pies de altura, se hallan en Bukit Mandai y Bukit Timah, en el centro de la isla. El terreno estaba cubierto principalmente de vegetación, sin embargo existían varios caminos en buenas condiciones, que llevaban a la ciudad de Singapur, situada en la parte sur de la isla. Un factor clave era la existencia de tres depósitos de agua en el centro de la isla, que abastecían 64 millones de litros diarios a la población, que si bien ya sobrepasaba los 550.000 habitantes antes de la guerra, llegaba a casi el doble a finales de enero de 1942.




Defensas británicas.

El plan británico para defender la isla se basaba en conceptos de antes de la guerra; todos  enfocados hacia una defensa de la base naval de ataques provenientes de mar adentro. Es injusto decir que no hubiera ningún plan preparatorio para defender la isla de un ataque terrestre desde el norte, una vez la campaña en Malasia comenzara y fuera llevada a cabo de esta manera. Sin embargo, es correcto afirmar que cuando se mejoraron las defensas a lo largo del estrecho de Johore para defender la isla, no se hizo ninguna fortificación. En su lugar se prepararon algunas dispersas defensas de playa y, se construyeron, o más bien se intentó construir, dos líneas defensivas en el interior de la isla para detener el desembarco desde el este o el oeste. La línea situada al oeste fue llamada la Línea Jurong y los limitados trabajos preliminares comenzaron en enero. Singapur realmente era una fortaleza sólo de nombre.


martes, 31 de mayo de 2016

Desembarcos aerotransportados en Sicilia.

Desembarcos aerotransportados en Sicilia.

La invasión de Sicilia comenzó con dos asaltos aerotransportados llevados a cabo respectivamente en cada sector de invasión por tropas britanicas y por paracaidistas norteamericanos. La Operación Husky incluía por primera vez el uso a gran escala de tropas aerotransportadas en apoyo del asalto anfibio aliado. Las operaciones aerotransportadas aliadas estaban en sus comienzos, y los lanzamientos nocturnos previstos en Husky aumentaron el riesgo de fracaso o no de forma considerable. El problema más significativo fue la falta de un adecuado sistema de navegación para los pilotos de los aviones de transporte, ya que estaban obligados a guiarse tan solo por identificaciones visuales nocturnas.



Asalto aerotransportado Husky 1

La misión norteamericana, de nombre clave Husky 1, fue llevada a cabo por el Combat Team 505 bajo el mando del coronel James Gavin. Esta fuerza consistía en el 505º Regimiento de Infantería Paracaidista (PIR) reforzado por el 3º / 504º PIR totalizando 3.405 paracaidistas. Su misión era la captura de los cruces de carretera y puentes estratégicos y necesarios para proteger los desembarcos de al 1ª División de infantería cerca de Gela. Husky 1 fue precedida por bombardeos aéreos de la USAAF contra aeródromos sicilianos en el área de desembarco, el lanzamiento de paracaidistas de pega en localizaciones dispersas y el uso de medidas antirradar por parte de B-17 cuya misión era inutilizar los radares enemigos. Los 226 transportes C-47 tuvieron que tomar necesariamente una complicada ruta de aproximación hacia las zonas de lanzamiento para evitar el vuelo sobre la propia flota de desembarco aliada por miedo a provocar fuego amigo. La riada de aviones voló a una altura de 500 pies sobre el nivel del mar para así evitar la detección por parte del radar. Además de la dificultad de la navegación a baja altitud, los remanentes de la tormenta de verano del día anterior dificultaron la aproximación. Los lanzamientos de paracaidistas comenzaron a la medianoche del 9 al 10 de julio. Aunque los escuadrones de transporte de tropas creyeron haber lanzado el 80% de los paracaidistas cerca de sus zonas de lanzamiento, de hecho tan solo alrededor de un 15% de los paracaidistas cayeron cerca de las zonas de aterrizaje propuestas.

El batallón en cabeza, el 3º/504ª PIR, fue lanzado cerca de sus objetivos pero de forma muy dispersa. Algunos grupos  se reunieron cerca de Castel Nocera y fueron capaces de derrotar los contraataques italianos. El principal objetivo del 3º/505º PIR, el cruce de carreteras en Niscemi, fue capturado por la Cía. I pero la mayoría de la Cía. G saltó 3 millas más lejos, cerca del rio Acate y el resto del batallón cayó dispersado a 10-15 millas de la zona prevista de aterrizaje, cerca de Vittoria. La mayoría del 1º/505º PIR fue lanzado en el sector británico cerca de 50 millas al este de la carretera de Niscemi, su objetivo. Tan solo, la compañía A fue lanzada a dos millas del objetivo en Niscemi y atacó las posiciones italianos a lo largo de la carretera. La 45ª División fue la beneficiaria inesperada de los desembarcos aéreos tras el salto no intencionado de la mayoría del 2º/505º PIR frente a su playa de desembarco. El último grupo de transporte que llevaba el cuartel general regimental y las tropas especialistas tuvo grandes problemas de navegación y dispersó sus desafortunados paracaidistas desde Siracusa a todo el sureste de Sicilia.


El cuartel general del 505º Regimiento de Infantería Paracaidista en el risco de Biazza durante la lucha del 11 de julio de 1943.           

En resumen, Husky 1 oficialmente fue considerada como “éxito cualificado”, a pesar de la abismal descoordinación de los lanzamientos. Los paracaidistas fueron capaces de asegurar muchos objetivos debido a la débil resistencia de las unidades costeras italianas. Es más, las unidades lanzadas mas allá de sus objetivos usaron su propia iniciativa y comenzaron a atacar objetivos de oportunidad a lo largo de la costa siciliana. Estos esporádicos y dispersos conatos de lucha convencieron a los italianos que se estaban enfrentando a una fuerza mucho más poderosa y este aspecto contribuyó negativamente a la reacción del Eje a los desembarcos en el sector americano durante la mañana del 10 de julio de 1943.

Asalto aerotransportado británico; Ladbroke.

La misión Ladbroke fue de lejos la más controvertida de los desembarcos aliados, ya que dependía de tropas transportadas en planeadores en lugar de paracaidistas. Desde que se supo que no existían suficientes planeadores británicos Horsa disponibles en el teatro de operaciones, el asalto dependía lógicamente del uso de los planeadores americanos  Waco CG-4A Hadrian. Los pilotos británicos no estaban familiarizados con el aparato, los planeadores llegaron demasiado tarde para un entrenamiento suficiente y el ala americana de C-47 asignada para remolcar los planeadores tampoco tenía mucha experiencia en la tarea. Si esto no fuese suficiente, el comandante de los pilotos británicos de planeadores se opuso al uso de planeadores en un lanzamiento nocturno, debido a la falta de cualquier tipo de ayuda en la navegación y las dificultades de las zonas de lanzamiento. Estas críticas fueron rápidamente descartadas por el líder de la brigada. A diferencia de la misión americana, que tenía un difuminado objetivo de asegurar el área detrás de la cabeza de playa, Ladbroke estaba específicamente enfocada hacia la captura del puente llamado Ponte Grande y cuatro objetivos adicionales.


Remolcador Waco CG-4A Hadrian que transportó parte del la 14ª sección de la compañía B de los South Staffordshires entro en contacto con un potente linea defensiva antes  de estrellarse en un campo de tomates durante la Operación Ladbroke. El resto de la sección que iba en otro remolcador se perdió en el mar.    
          
Un total de 109 C-47 y 27 Albemarles tenían previsto remolcar los 136 Hadrians, mientras bombarderos Halifax y Albemarles remolcaron los 8 grandes planeadores Horsa. Debido a contratiempos en los aeródromos de Túnez, solo 137 planeadores de los 144 iniciales tomaron parte de la misión. Alrededor 109 de 119 aviones alcanzaron satisfactoriamente Siracusa a pesar de enfrentarse a fuertes vientos de cara por lo que los pilotos elevaron la altitud de lanzamiento hasta los 300 pies. Las estimaciones de los pilotos a su regreso llegaron hasta el 95% de planeadores en sus zonas de aterrizaje, pero de hecho los lanzamientos nocturnos sobre el mar y con viento fuerte de frente llevaron la operación casi al desastre. No solo los pilotos de los bombarderos de remolque tuvieron dificultades para juzgar la distancia de la orilla sino que los pilotos de los planeadores encontraron problemas para orientarse en la oscuridad. Un total de 76 Hadrians y tres Horsa cayeron al mar. Sólo 49 Hadrians y 5 Horsa alcanzaron tierra firme y de ellos solo alrededor de una docena cayeron cerca de su objetivo. Las bajas en el primer desembarco con planeadores sumaron un total de 605 hombres de los cuales 326 perecieron ahogados.

El planeador Horsa nº 133 con la 15ª Sección del 2º de South Staffordshires bajo el mando del teniente Lennard Withers fue el único planeador que aterrizó cerca de Ponte Grande de forma intacta. La sección se dividió en dos asaltando, un fortín y capturando el puente sin bajas. Los zapadores quitaron las cargas de demolición y crearon una posición defensiva con alambradas. Conforme amanecía, tropas de diferentes planeadores que habían aterrizado más o menos cerca iban llegando al puente, totalizando al amanecer cerca de 7 oficiales y 80 hombres de tropa. El ataque con planeadores consiguió tomar el objetivo más importante pero fue incapaz de asegurar los otros cuatro objetivos.

Las pocas tropas aerotransportadas británicas al igual que sus colegas norteamericanos debían una vez en tierra esperar la llegada de las tropas desembarcadas en las playas. Si bien es cierto que la inexperiencia en en este tipo de operaciones quedó claramente visible, por suerte, la sorpresa conseguida unida a la escasa calidad de las tropas enemigas, mayoritariamente italianas ocasionó que los primeros asaltos aerotransportados con cierta entidad de la guerra, solo acabasen en un relativo fracaso y no en una completa tragedia.


lunes, 9 de mayo de 2016

Tactica acorazada britanica en el desierto

 TANQUES CRUISER EN LA BATALLA DE GAZALA; 28 DE MAYO DE 1942.




Formato  figurativo, no a escala.

En el primer día de la batalla de Gazala, los británicos fueron sorprendidos por el profundo movimiento de flanqueo  de Rommel alrededor de su flanco sur. Se libraron una serie de combates desconectados durante las siguientes 48 horas, durante los cuales ambos bandos sufrieron pérdidas considerable y donde la confusión inicial solo se clarificó parcialmente. En una de estas acciones se vio implicada la 2ª brigada Acorazada británica frente  a la 15ª División Panzer; y fue entonces cuando el 10º de Húsares llevó a cabo ataques a nivel de escuadrón según las tácticas , aquí mostradas, que cuidadosamente había ensayado durante las semanas anteriores.

La base de partida estribaba en la capacidad letal por parte de los carros alemanes en rangos de distancia de hasta 1800 metros, mientras que los británicos podrían noquear a los tanques alemanes solamente a 550 metros aproximadamente; el problema era por lo tanto, traspasar la distancia intermedia indemne. La solución elegida fue utilizar la artillería para establecer una cortina de humo a 550 metros del enemigo, para cubrir la marcha de aproximación de los tanques británicos en líneas paralelas. Entonces aparecerían de repente tras el humo en su rango ideal táctico, girarían en línea 90° y comenzarían a disparar de costado y en movimiento. Con esta concentración simultánea de potencia de fuego de un escuadrón entero, se esperaba que la "batalla de tanques" se ganase. Si no fuera así, entonces el escuadrón no debería cargar hacia delante de forma imprudentemente, como si fuese la carga de Balaclava sino que entraría de nueva en la cortina de humo y volvería a su posición inicial y repetiría el procedimiento. Mientras tanto el siguiente escuadrón por detrás de ellos haría lo mismo, siguiendo sus pasos y esta maniobra similar a la caracola de caballería continuaría hasta que fuese necesario reabastecer o bien se consiguiese la victoria.

Ante esta táctica perfectamente se podrían considerar tres puntos débiles. En primer lugar, la artillería que se estaba utilizando en lanzar la cortina de humo no estaría disponible para suprimir los cañones antitanque del enemigo con proyectiles HE. Como en anteriores batallas británicos, las brigadas acorazadas no disponían de suficiente artillería para esa tarea, mientras que los alemanes generalmente lograron organizar mejores concentraciones de potencia de fuego. En segundo lugar, el concepto de disparar en movimiento era en si mismo discutible. Por una serie de razones la fuerza acorazada británica continuaba creyendo en la eficacia del disparo en movimiento, pero sin duda era axiomático que era más fácil apuntar con precisión desde un tanque estacionado en lugar que desde uno en movimiento. Finalmente, moviéndose en una línea que presenta el costado y las cadenas al enemigo, en lugar del frente mejor blindado suponía un riesgo mayor y peligroso, especialmente ya que los objetivos no dejaban de ser siluetas perfectamente contorneadas por delante de una cortina de humo, en cierto modo, se situaban como una línea de patos en una caseta de tiro de una feria.

E1: Panzers y cañones Antitanque de la 15ª División Panzer, incluyendo algunos 8.8 cm.

E2: Crusaders del Escuadrón A del 10º de Húsares se acercan en paralelo (E2/1); pasan a través de la cortina de humo, para luego girar 90° y disparar de costado mientras que se desplazan en fila (E2/2). Entonces dan media vuelta para volver a traspasar la cortina y volver a la posición de salida (E2/3).

E3: Un observador de la Royal Horse Artillery desde un tanque Stuart, va dirigiendo el fuego de artillería sobre el enemigo desde una posición en el borde delantero de la cortina de humo (viñeta 1).

E4: Los carros Crusader del Escuadrón B del 10º de Húsares se aproximan, preparados para seguir al Escuadrón A a través de la cortina de humo.

E5: Cuartel General regimental del 10º de Húsares, en Stuarts; la bandera azul lleva en blanco el "67", número de serie táctico del regimiento.

E6: tanques Grant del Escuadrón C del 10º de Húsares, se mantienen estáticos como reserva pesada.


E7: Cañones de 25 libras de la RHA disparando granadas de humo para mantener la cortina así como proyectiles HE para suprimir al enemigo. (Viñeta 2) A9 Crucero, 1941. Antes de la llegada de los carros Grant, los "Crusader" fueron los únicos tanques del 8º Ejército con capacidad de fuego antipersonal HE. Lamentablemente se hallaron casi siempre en escaso número.

Fuente.- World War II Desert TAactics. ed. Osprey

miércoles, 4 de mayo de 2016

Mortero de Ordenanza ML de 3-inch.

Mortero de Ordenanza ML de 3-inch.



Tropas canadienses en acción con un mortero de 3 pulgadas.

Al principio de la guerra, el ejército británico disponía en servicio dos modelos de mortero para su uso a nivel de sección de infantería. El más ligero era el mortero de ordenanza ML de 50.8 mm. o de 2 pulgadas y el mortero medio de calibre 81 mm, en ingles Ordnance ML 3-inch Mortar. Realmente el calibre del mortero de 3 pulgadas era de 81 mm, cuando este calibre correspondería a 3,2 pulgadas, pero cuando el ejercito adopto el mortero redondeo a la baja por simplificación. Esta circunstancia fue posteriormente aprovechada al poder utilizar perfectamente los proyectiles capturados de 81mm, concretamente alemanes e italianos. Este mortero fue un arma versátil que pudo ser modificada y adaptarse a distintas situaciones tal y como la guerra avanzaba.

Una de estas modificaciones se produjo cuando el ejército canadiense alargó el tubo hasta llegar a las 81 pulgadas, 203 cm. Se esperaba que al aumentar el tubo se consiguiese mayor alcance pero solo se consiguió un aumento de la distancia de fuego en 275 metros, eso si el peso en combate del mortero se incrementó en 14.5 kilos. Todas estas modificaciones al final fueron valoradas negativamente y el mortero canadiense se rechazó.

En cambio, los australianos decidieron reducir la original longitud de 51 pulgadas, 130 cm, hasta las 30 pulgadas, 76 cm, para un uso mas adecuado en las junglas de Extremo Oriente. Se desarrollaron proyectiles especiales de rápida ignición pero la precisión sufrió un detrimento. A pesar de su utilidad para el combate en la jungla, esta versión del mortero solo fue utilizada por las fuerzas armadas australianas.

La versión estándar del mortero de 3 pulgadas pesaba 57,2 Kg. en acción, un peso que para su transporte podía dividirse en tres; 20 Kg. del tubo, 20,5 del bípede y 16,7 Kg. de la base. De esta manera el mortero podía ser transportado por una dotación de tres hombres, cada uno con su correspondiente parte, más un cuarto soldado encargado de la munición. Otra manera de mover el mortero era llevarlo a bordo del Universal Carrier o Bren Gun con la ventaja de aumentar el stock de munición de forma significativa, para posteriormente emplazarlo en el suelo y desde allí disparar.

El tubo del cañón podía ser elevado en vertical entre los 45° y los 80°, y en horizontal podía desplazarse 5,5° a cada lado desde la línea central del bípode. Para ángulos transversales mayores debía moverse todo el mortero. La munición empleada normalmente por el mortero de 3 pulgadas en la mayoría de las ocasiones consistía en proyectiles de fragmentación y fumígenos y en menor medida proyectiles iluminantes. Una dotación perfectamente entrenada  podía realizar 10 disparos por minuto a una distancia de 1.460 m.  utilizando con la versión original Mk I y con un proyectil explosivo HE. Esa distancia de fuego fue aumentada hasta las 2.560 m. con la misma munición y el modelo Mk II pero utilizando una carga extra de propelente. Manipulando el mortero mediante cargas impulsoras especiales y elevando el tubo casi en vertical se podían conseguir alcances de solo 115 m., situación muy útil para combates cercanos.

Se produjeron mas versiones que concluyeron con el modelo Mk. V, mortero equipado con una modificada aguja percutora para así poder utilizar la capturada munición alemana e italiana del mismo calibre. Seis morteros de 3 pulgadas componían una sección asignada a las compañías de apoyo del batallón de infantería. Los 46 integrantes de dicha sección estaban divididos en 6 escuadras de 5 hombres cada una más los 16 soldados restantes en el cuartel general que disponía de 4 camiones cuya función era el transporte de la munición.

A pesar de estar al final un poco por debajo de otros morteros de su misma categoría, el mortero de 3 pulgadas, sobre todo tras superar las deficiencias de los primeros modelos, mostro robustez y prestaciones aceptables y así se demuestra con la permanencia en servicio dentro del ejercito británico hasta finales de los años sesenta.


Especificaciones

Calibre
3,2 inch / 81 mm.
Peso en combate
57,2 Kg.
Longitud del cañón
130 cm
Velocidad de salida
198 m/s
Máximo alcance de fuego Mk I / Mk II
1460 m / 2560 m.
Dotación
4 hombres

lunes, 26 de octubre de 2015

General Frederick Pile

General Frederick Pile



El general Frederick Pile (1884-1976) fue el jefe del Mando Antiaéreo, unidad englobada dentro de la estructura del Ejército de Tierra británico, durante toda la Segunda Guerra Mundial  desempeñando un papel de gran importante en la defensa aérea de Gran Bretaña, sobre todo contra los bombardeos de Inglaterra en el periodo de 1940-41 y la campaña contra las bomba volantes V-1 y V-2.

Frederick Pile nació en Dublín en 1884 cuando su padre era el alcalde de la ciudad. Ingresó en  la artillería real en 1904 y combatió en el frente francés durante la Primera Guerra Mundial, acabando la contienda como teniente coronel en su modalidad de brevet, más o menos honorifico y condecorado con la Cruz Militar y la DSO. Posteriormente, en 1923 entró a formar parte de Cuerpo Acorazado (Tank Corps) para en 1928 ser Director Asistente de Mecanización dentro de La Oficina de Guerra. Se le dio un mando de unidad en 1932, al encabezar la Brigada del Canal, que tenía la responsabilidad de la defensa del Canal de Suez. Desempeñó este cargo hasta 1936, antes de regresar a Gran Bretaña para ostentar el mando de la 1ª División Antiaérea englobada dentro del Ejército Territorial.


 Emblema del Mando Antiaereo

En 1939 al Teniente General Pile le fue entregado la jefatura del Mando Antiaéreo, puesto que mantendría durante toda la guerra. El  principal problema que se encontró en 1939 y 1940 fue la falta de cañones antiaéreos, antes de la guerra la Jefatura del Estado Mayor había estimado que Gran Bretaña necesitaba 4.000 cañones antiaéreos, cifra que debía ser doblada en 1940, sin embargo a principios de agosto de 1940, justo antes del estallido de la Batalla de Inglaterra Pile sólo tenía a su disposición 2000 cañones y tan sólo recibía 40 nuevas piezas pesadas por mes.

El nuevo rol de Pile implicaba como no trabajar muy de cerca con Hugh Dowding, comandante del Mando de Caza. En teoría Dowding tenía la responsabilidad sobre todos los cañones desplegados para la defensa de Gran Bretaña, convirtiéndose en superior del general Frederick Pile a pesar de que los dos hombres se encontraban en armas diferentes. En la práctica Dowding describió esta situación como una "ficción conveniente" y trató a Pile como un colega y siempre con elogios. Los dos hombres tenían una buena relación de trabajo y Dowding sostenía que el fuego de la artillería antiaérea cumplía cuatro funciones principales: destruir o dañar el avión enemigo; alterar la precisión del bombardeo enemigo; romper las formaciones enemigas haciéndolas más vulnerables al ataque por parte de los cazas y finalmente ayudar a precisar la ubicación exacta de las formaciones enemigas. Pile consideró a Dowding en un sentido igualmente elevado, afirmando el 19 de agosto que "gracias a Sir Hugh Dowding, la invasión de este país no pudo ponerse en práctica".


Cañones antiaéreos de 94 mm

Pile y Dowding abordaron en un principio el hándicap del número limitado de cañones concentrándolos en un número de localizaciones específicas, las más importantes eran las fábricas de aviones, que estaban protegidas por un cuarto del número total de cañones antiaéreos pesados, al mismo tiempo que se debilitaba la barrera antiaérea de grandes ciudades como Londres cuando la ciudad aun no estaba bajo constantes ataques.

Esta situación cambió en septiembre de 1940, cuando los alemanes derivaron sus ataques contra campos de aviación de la Royal Air Force a concentrar sus bombardeos día y noche sobre ciudades como Londres. Al principio los cañones permanecieron en sus lugares de origen, pero rápidamente quedó claro que una  regular y ruidosa barrera antiaérea sería beneficiosa para la moral. Durante la segunda mitad de 1940 se demostró que el uso de los cañones antiaéreos fue más efectivo que la participación de los cazas nocturnos de la RAF ya que entre junio y diciembre los cañones de Pile afirmaron derribar 102 aviones frente a las 35 victorias adjudicadas a la caza nocturna. El Mando Antiaéreo de Pile sostuvo la carga principal en la defensa contra los bombardeos durante el invierno de 1940-41.

En la primavera de 1941 la presión disminuyó inesperadamente, ya que Hitler dirigió su atención hacia el este con la invasión de la Unión Soviética. La mayoría de los bombarderos alemanes que tenían su base en Francia y los Países Bajos también se trasladaron al este y aunque siguieron produciéndose intermitentes incursiones en los próximos años, el máximo problema de Pile en este período fue lidiar con la reducción gradual en el número de personal asignado a su Mando, desde un pico máximo de efectivos en 1941 de 300.000. Parte de su respuesta fue la adopción de las nuevas tecnologías, incluyendo las baterías de lanzacohetes no guiados bajo la supervisión de la Guardia Nacional y diseñados para disparar salvas de 96 cohetes frente al ataque de la aviación enemiga.

En la primavera de 1944 Pile trabajó con el Mariscal del Aire Sir Roderic Hill, comandante de Defensa Aérea de Gran Bretaña, la nueva  y más correcta nomenclatura del antiguo Mando de Caza, diseñando un plan defensivo para ser utilizado contra las bombas volantes V-1. Este plan, llamado "Overlord Diver", tenía tres elementos principales; en primer lugar, bombardear las rampas de lanzamiento y los silos de almacenamiento de las V-1, en segunda prioridad, desplegar tres líneas de patrullas de combate comenzando desde la costa sur de Inglaterra hacia el interior y por ultimo desplegar un cinturón de cañones antiaéreos situados a medio camino entre Londres y la costa del sur. Un total de 192 cañones pesados y un número similar de armas antiaéreas ligeras se asignaron a esta anillo, aunque Pile pronto presionó para tener más piezas con lo que el total aumentó a 376 armas pesadas y 540 cañones ligeros. Al principio los cazas  y los cañones antiaéreos apenas consiguieron coordinarse entre ellos, y por esa razón se decidió reorganizar el sistema.


Batería antiaérea pesada

Los cañones fueron trasladados a una franja del litoral entre Beachy Head y Dover, mientras la aviación de caza tenía asignada su área de acción sobre el mar y el condado de Kent. El cambio de zona se realizó el 17-19 de julio, y por la mañana del 19 de julio de 412 y 572 cañones pesados y ligeros respectivamente, mas 168 Bofors y otros 416 cañones de 20 mm ya estaban listos en sus nuevas posiciones. Esta variación demostró ser eficaz. Anteriormente los cañones eran responsables de tan sólo el 16% de las V-1 destruidas, pero en la primera semana tras el cambio los cañones situados en la costa aumentaron la cifra hasta un 24% y en la segunda semana de agosto alcanzó casi el 40%, ya que 120 de las 305 V-1 destruidas entre el 7 al 14 de agosto fueron por causa antiaérea. Par actuar con justicia, parte del mérito de esta mejora hay que atribuirlo a la utilización de elementos detonadores en las granadas antiaéreas.

Pile en cambio se vio casi impotente frente a los cohetes V-2 , si bien sugirió un esquema de acción en el que los proyectiles antiaéreos estallarían delante de los cohetes con la esperanza de hacerlos explotar en el aire.. Las posibilidades de éxito se estimaron en unos muy bajos porcentajes del 1 por cien o el 1 por mil de los casos, pero Pile nunca tuvo suficiente información sobre los cohetes V-2 para probar la táctica en cuestión. El avance aliado en Europa Occidental y la ocupación de las rampas de lanzamiento de los cohetes alemanes así como la propia disminución en la producción en origen fue paulatinamente acabando con el grave problema de las V-2.


Pile fue condecorado con la Cruz de Gran Caballero y La Muy Honorable Orden del Baño en 1945 Tras la guerra ocupo cargos civiles como Director General de la Vivienda en el Ministerio de Trabajo.  También fue Coronel Comandante de la Artillería Real a partir la 1945 a 1952.