jueves, 29 de mayo de 2014

Wehrkraftzersetzung


Wehrkraftzersetzung es un término legal proveniente de la ley militar alemana vigente durante el Tercer Reich. Con Adolf Hitler moviendo los hilos hacia la declaración de guerra por parte e de Alemania, el gobierno nazi, en 1938, emitió un decreto con el propósito de suprimir cualquier expresión o actividad que fuese n contra del gobierno o de la Wehrmacht. El decreto anti sedición incluía el delito de Zersetzung der Wehrkraft, comúnmente denominado Wehrkraftzersetzung, cuyo significado podría traducirse de varias maneras según los contextos. Así podría denominarse, subversión al esfuerzo de guerra o minar la moral militar incluso el mas amplio de sedición y derrotismo. Ya existían en el código penal militar  párrafos sobre este concepto que fueron redefinidos creando un nuevo delito, que acarreaba incluso la pena de muerte. En 1939, se promulgó un segundo decreto que ampliaba el ámbito de actuación a los civiles.

Toda declaraciones desalentadoras, como cualquier duda acerca de la victoria final del Tercer Reich o cualquier crítica del liderazgo político o militar así como la forma de gobierno fueron castigadas con duras penas de prisión, que se cumplían en prisiones militares, campos de concentración, o en unidades disciplinarias y por ultimo incluso con la muerte. Los objetores de conciencia en particular fueron condenados con frecuencia por delito de wehrkraftzersetzung además de otros cargos. Se utilizó estas condenas con efecto disuasorio, incluso cuando el rechazo al  servicio militar no había sido evidenciado ni probado. Muchos civiles fueron condenados por wehrkraftzersetzung por tribunales militares.

El término "debilitar la fuerza militar" o Zersetzung der Wehrkraft fue establecido el 17 de agosto de 1938 dentro del Código Penal Especial de Guerra o Kriegssonderstrafrechtsverordnung (KSSVO). Criminalizaba, particularmente dentro de la justicia militar de la Wehrmacht, toda crítica, disidencia y comportamiento inadecuado frente a dirigentes políticos y militares del régimen nazi. El concepto legal de wehrkraftzersetzung intentaba equipararse  a la Ley de  Traición de 1934 pero aumentando la magnitud del delito. Violaciones a la Ley de Traición por parte de personal militar que anteriormente hubiesen sido castigadas  con una pena de prisión, tras la aplicación del KSSVO se podía y de hecho no era infrecuente aplicar  la pena de muerte, quedando la pena de cárcel o  Zuchthaus reservada sólo en casos de menor importancia.


Sentencia emitida por el Tribunal del Pueblo contra Alois Geiger por Wehrkraftzersetzung

El 25 de agosto de 1998 tras un largo debate, el Bundestag alemán anuló las sentencias nazi de todo sistema de justicia penal  y el 23 de julio de 2002, toda sentencia militar nazi por objeción de conciencia, deserción y todas las formas de wehrkraftzersetzung fue derogada como injusto. La actual ley militar alemana no contiene el término "menoscabo de las fuerzas armadas" ni ninguno de sus conceptos secundarios. Sin embargo, algunos delitos que en la época del régimen nazi se encontraban dentro del término wehrkraftzersetzung, aun permanecen simbólicamente registrados en los libros.

Con la introducción de las Normas de Guerra para el Procedimiento Penal (Kriegsstrafverfahrensordnung o KStVO), los imputados bajo esta acusación de wehrkraftzersetzung  eran automáticamente privados del derecho a la apelación, debilitando aún más su posición de defensa en el juicio. El alcance del criterio del juez militar y el grado de arbitrariedad se muestran con rotundidad en un comunicado realizado en 1942 por Alfred Fikentscher, Almirante y Oficial en Jefe Médico de la Kriegsmarine. Hablando antes con abogados militares, dijo, ".. .similar circunstancias existen con subversivas evidencias, que deben ser consideradas como violaciones de la Ley de Traición. Prolongadas presentaciones [de documentos] al Ministro de Justicia para ordenar el procesamiento penal son innecesarias si presentas la declaración como debilitamiento de la fuerza militar, circunstancia que debe ser posible en casi todos los casos".

Los reglamentos creados por la Wehrmacht en el curso de preparación para la segunda guerra mundial sirvieron durante la guerra como instrumento de terror y coacción con la finalidad de mantener una "voluntad de perseverar" encomiable en los soldados. Especialmente si se dieran largos periodos de combate, los nazis y los líderes de la Wehrmacht temían de forma acusada que se repitiesen eventos similares a los acaecidos en 1918 durante la revolución alemana. Cada acto de resistencia debía suprimirse para evitar rememorar la leyenda de la puñalada por la espalda. A principios de 1943, la jurisdicción fue transferida al Tribunal del Pueblo  nazi, aunque los casos de menor importancia podrían ser enviados a la Sondergerichte - tribunales especiales originalmente instituidos para delitos políticos pero, aparte del Tribunal del Pueblo, conforme fue pasando el tiempo se convirtieron en los tribunales que generalmente juzgaban los delitos comunes; y a diferencia de los consejos de guerra posteriores, tenían que perseguir, no procesar, tal y como era les como su propósito expreso. Como regla general, el Tribunal del Pueblo impuso la pena de muerte.

El articulo nº 5 del Código Penal Especial de Guerra o Kriegssonderstrafrechtsverordnung exponía que:
Quien desafía abiertamente o incita a otros a negarse a cumplir con su deber de servir en las fuerzas armadas alemanas o de sus aliados o de lo contrario abiertamente intenta oponerse con firmeza para paralizar o subvertir la voluntad del pueblo alemán o de sus aliados... será condenado a muerte por socavar las fuerzas militares.

Como es evidente a partir de los resultados, la palabra "abiertamente" proporcionaba un imprevisto margen de interpretación Así, incluso observaciones inadecuadas dentro del ámbito familiar podrían ser usadas por parientes contra el acusado. La vaga redacción vaga del Reglamento hizo posible criminalizar todo tipo de crítica, también la realizada por civiles, fomentando deliberadamente la denuncia como un medio muy eficaz para controlar a la población. "Minar a el esfuerzo de guerra" en el Tercer Reich de ninguna manera fue considerado una ofensa trivial tal y como se manifiesta en el decreto del 1 de noviembre de 1944 emitido por la Jefatura de Servicio Secreto Nacional Socialista de la Luftwaffe:

"Durante mucho tiempo ha sido evidente que quien exprese dudas sobre el Führer, le critica a él y a sus acciones, difunde noticias despectivos o denigrantes, es una persona sin honor y digna de muerte. Ni el rango, ni las circunstancias personales ni otros motivos pueden exculpar ningún caso. En los más difíciles y decisivos períodos de la guerra, quien exprese dudas sobre la victoria final y por ese motivo hacer flaquear a otros, debe perder su vida!"

Otros ejemplos de subversión fueron:

  • Observaciones opuestas a la ideología Nazi
  • Duda sobre la legitimidad de la lucha por la supervivencia
  • Difusión de noticias sobre  fatiga de combate y la deserción de soldados alemanes
  • Dudar de los informes militares
  • Contactar de forma privada con  prisioneros de guerra
  • Comentarios despectivos sobre el arma más importante; la propaganda alemana.
  • Discusiones eventuales en casos de derrota.
  • Afirmar que el bolchevismo "no es negativo o que la democracia de los vecinos occidentales puede ser contemplada".


Los comentarios derrotistas no fueron enjuiciados bajo la ley militar, sino  fueron juzgados en "procesos acelerados", como en el caso de Norbert Engel, masajista y fisioterapeuta. Fue condenado a muerte, tras expresar su pesar por el fracaso del complot del 20 de julio a una enfermera. Dijo, "si hubiese tenido éxito, la guerra hubiera terminado en cinco días y habrían sido capaces de volver a casa." Engel escapó de la ejecución al poder huir a los Países Bajos.


Hans Scholl, Sophie Scholl y Christoph Probst, miembros de la Rosa Blanca, condenados y ajusticiados por wehrkraftzersetzung

La introducción del Wehrkraftzersetzung dentro del KSSVO marcó una nueva etapa en la persecución hacia los opositores políticos de los Nazis y acusados de este delito muchos miles  de ellos fueron asesinados. Según las estadísticas criminales de la Wehrmacht, hasta el 30 de junio de 1944, hubieron 14.262 condenas por wehrkraftzersetzung, aunque el historiador militar alemán Manfred Messerschmidt opina  que el numero  probable estuviese cerca de las 30.000 condenas. El número de sentencias y la proporción de penas a muerte aumentaron constantemente al final de la guerra ya que a medida que el conflicto se alargaba, las críticas aumentaban. El combate era cada vez más costoso para los alemanes, mientras que la esperada "victoria final" iba alejándose mas y mas hacia un futuro incierto. Debido a la forma en que se formuló el Reglamento, la acusación generalmente provenía de una denuncia interpuesta tras escuchar comentarios inadecuados, aunque algunas denuncias fueron realizadas tras manifestaciones  escritas en panfletos o consignas expresadas en paredes. Que no existían aún más críticos del régimen denunciados pudo haber sido debido por la naturaleza de las denuncias. Un potencial acusador durante el curso de la investigación, podría también ser  denunciado. El hecho de que cada soldado fuese informado sobre las consecuencias de pronunciar cualquier discurso prohibido pudo inhibir el número de denuncias, es decir, denunciar por Wehrkraftzersetzung a un compañero o a un vecino suponía jugar con fuego, ya que era meterse de lleno en situaciones judiciales en las que nadie sabía cómo acababan.