miércoles, 10 de diciembre de 2014

Abwehr; perspectiva general. II



Agente de la Abwehr transmitiendo o descifrando mensajes


Canaris reorganizó la Abwehr en tres divisiones básicas de servicio: Abteilung I dedicado al espionaje, el Abteilung II cuya misión era preparar y actividades de sabotaje y subversión y por último el Abteilung III encargado del contraespionaje, es decir, la contrainteligencia y seguridad. Nombró a tres distinguidos agentes de la Abwehr  para dirigir las tres subdivisiones, pero sólo a condición de que no fuesen miembros del partido nazi. Esto despertó las suspicacias del servicio rival de seguridad. Las dos agencias entraron en conflicto en varias ocasiones, y como Heydrich al final obtuvo el poder, persuadió al gobierno a investigar a los miembros de la Abwehr por espionaje y traición. Fueron detenidos varios miembros de la Abwehr en 1939. A pesar de que unos pocos funcionarios de más alto nivel de la agencia fueron agentes dobles o miembros de la resistencia al gobierno, la organización en su conjunto continuó sus operaciones de espionaje en nombre del gobierno alemán debido sobre todo a la buena organización, pero siempre muy vigilada de cerca por el SD.


Al estallar la Segunda Guerra Mundial, la Abwehr reanudó las operaciones de forma similar a las llevadas a cabo durante la Gran Guerra. Desde un inicio los objetivos eran conseguir cualquier información del enemigo, ya sea a nivel militar, económico y/o político. Era al principio de tal magnitud y diversidad la información recogida que enseguida se produjo un efecto paradójico, al no poder ser analizada con diligencia tal información, pasó a ser de escasa o baja utilidad. Durante la guerra, se produjeron focos importantes de espionaje en países neutrales como Suiza, Turquía, o ciudades como Madrid y Lisboa, donde infinidad de agentes compraban y vendían información a la Abwehr, al MI5 británico o al incipiente OSS norteamericano. En ese tráfico de información la Abwehr acabó derrotada por no poder simplemente soportar el gasto económico que representaba tal comercio de información. Tan solo en dos campos específicos, correspondientes a la actividad submarina y a la industria aeronáutica se consiguieron éxitos significativos, entre los que cabe destacar la maquina encriptadora Enigma que si bien al final fue violada por el servicio de inteligencia británico, no por ello se le debe quitar merito alguno



Maquina enigma, de 4 rotores al izquierda y de 3 rotores a la derecha

Canaris hizo de los Estados Unidos, uno de los objetivos principales de la Abwehr incluso antes de la entrada de Norteamérica en el conflicto. En 1942, agentes alemanes estaban operando desde dentro de las casi todas las grandes fabricas de armamento de los Estados Unidos. La Abwehr anotó quizás sus mayores victorias en la área de espionaje industrial, como agentes especialistas en  robar los diseños aeronáuticos estadounidenses, aspecto esencial dentro del esfuerzo de guerra.

Una de las responsabilidades de la Abwehr durante la Segunda Guerra Mundial fue sonsacar toda información posible de los prisioneros de guerra. Mientras los agentes de la Abwehr seguían disponiendo  en gran medida del control de búsqueda de información estratégica de presos británicos, franceses y estadounidenses, el gobierno Nazi emitió una directiva especial a varias ramas del Ejercito con respecto a los prisioneros de guerra rusos. La orden del Comisario, como llegó a ser conocida, instruyó al Ejército para tratar a los prisioneros rusos tan duramente como se considerase necesario, con el fin de conseguir toda información militar. Canaris planteó varias objeciones a esta política, en gran medida alegando que socavaban la autoridad y la eficacia de su agencia y podría paralizar el esfuerzo de guerra alemán.

Al final, los servicios de inteligencia alemanes fracasaron, principalmente por la duplicidad de competencias existentes entre la Abwehr y la RSHA. La excesiva burocratizada y organizada Abwehr chocaba con la agresiva y politizada agencia gubernamental. La primera, eficaz en lo referente a las propias labores de espionaje, no podía existir en un estado donde la organización policial y política controlaba todos los sectores. Himmler buscaba traidores y enemigos más que información veraz y traidores al gobierno, si que existían dentro de la Abwehr.

Nunca aunaron esfuerzos buscando éxitos estratégicos ni cruzaron información. Cierto es que se sabía que existía filtraciones al enemigo desde altas instancias de la Abwehr. Información que produjo derrotas militares en todos los teatros de operaciones. Es factible que el almirante Canaris fuese fiel a las fuerzas de defensa, a su manera, pero en absoluto al partido nazi y sus dirigentes, y la filtración de información fuese encaminada a derribar al gobierno nacionalsocialista y a su máximo dirigente. Himmler conocía dicha traición pero no fue hasta después del complot del 20 de julio de  1944 cuando, se puso toda la maquinaria del estado nazi para disolver la Abwehr.


En 1944, Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo, la policía secreta del gobierno nazi, asumió el control del Abwehr tras el intento fracasado de asesinato de Adolf Hitler y varios oficiales nazis de alto rango en el denominado complot del 20 de julio. Himmler sospechó que la trama fue obra de agentes del gobierno, especialmente de la Abwehr. El complot de julio también expuso el trabajo de los agentes de la Abwehr que intencionalmente habían filtrado información confidencial a los aliados. Varios agentes, incluyendo Canaris, fueron acusados de traición y ejecutados. Tras esta "limpieza", la Abwehr fue disuelta acabando con el servicio de espionaje de las fuerzas armadas de Alemania.