lunes, 14 de mayo de 2012

Batalla del rio Tenaru


Batalla del Rio Tenaru.

La batalla del rio Tenaru se produjo durante el día 21 de agosto de 1942 en la isla de Guadalcanal, y fue la primera de una serie de batallas terrestres que tuvieron lugar en dicha isla durante aproximadamente los 6 meses de campaña homónima.

También puede reseñarse como aspecto destacable de esta batalla, el comportamiento  fanático y brutal llevado hasta sus últimas consecuencias por los soldados japoneses y que durante el resto de la guerra bien iban a comprobar las tropas estadounidenses.

Antecedentes.

La campaña de Guadalcanal comenzó el 7 de agosto de 1941, cuando marines estadounidenses desembarcaron en las pequeñas islas de Tulagi y Florida y la más grande y estratégica isla de Guadalcanal, todas ellas pertenecientes al archipiélago de las Islas Salomón. La importancia de Guadalcanal estribaba en el aeródromo capturado a los pocos japoneses presentes en la isla tras el desembarco inicial. Aeródromo que pasaría a llamarse Henderson Field. La ocupación por parte americana de la isla y su campo de aviación supondría un buen trampolín para el subsiguiente asalto de isla en isla de las fuerzas aliadas encaminado a acabar con el dominio japonés de la zona, aislando en primer lugar la base aeronaval nipona de Rabaul; en cambio, si Henderson Field cayera en manos niponas, las líneas de suministro y abastecimiento entre Australia y Norteamérica se verían amenazadas de forma inequívoca.

Durante la noche del 8 al 9 de agosto, la superioridad táctica naval de la armada japonesa claramente fue demostrada en la victoria nipona de la batalla de la isla de Savo cuando fueron destruidos 4 cruceros pesados aliados por ninguna baja japonesa. Este resultado nefasto tuvo repercusiones sobre los 11.000 hombres de la 1ª división de marines que se hallaban desembarcados en Guadalcanal, pues el suministro de alimentos y municiones fue interrumpido por la pérdida de la supremacía naval. Los marines deberían apañarse con el material que ya había sido desembarcado.

El teniente general Harukichi Hyakutake que se hallaba al frente del 17º Ejército disponía de pocas fuerzas para ser enviadas a Guadalcanal. Erróneamente fue informado de la cantidad de marines presentes en la isla, subestimando su fuerza ordenó enviar tropas para recapturar Henderson Field y desalojar los marines de la isla. La más cercana de todas era el 28º Regimiento de infantería bajo el mando del coronel Kiyonao Ikichi. Este regimiento fue dividido en dos contingentes, el primer elemento compuesto por 916 hombres en los que se incluía al propio coronel Ikichi fue embarcado en seis destructores rápidos sería el primero en desembarcar seguido posteriormente por el resto del regimiento.



Coronel Kiyonao Ikichi

A las 01:00 del 19 de agosto de 1941, los hombres del primer elemento de Ikichi desembarcaron en Punta Taivu a 35 km. al este de Punta Lunga e inmediatamente se pusieron en camino hacia el perímetro defendido por los marines. Informes de inteligencia avisaron en seguida del desembarco nipón y los jefes aliados tomaron las medidas correspondientes para contrarrestar el ataque.

Preludio al ataque

El primer contacto con la columna japonesa fue realizado por el sargento mayor Jacob C. Vouza. Vouza perteneciente al cuerpo de policía existente anteriormente a la guerra fue capturado, interrogado, herido y dado por muerto por los japoneses, pero la fortaleza del sargento Vouza estaba por encima de todas las penalidades por lo que pudo escapar, llegar a las líneas norteamericanas y dar la voz de alarma.

Vandegrift, comandante del la 1ª división de marines inmediatamente ordenó tomar las acciones necesarias. Así el 19 de agosto envió una patrulla de 60 hombres al mando del capitán Charles H. Brush al encuentro de los japoneses para evaluar su fuerza.

Mientras tanto Ikichi realizó la misma acción enviando una patrulla por delante de 38 soldados. Lógicamente al estar sobre aviso las fuerzas norteamericanas pudieron emboscar la `patrulla japonesa consiguiendo acabar con todos los hombres salvo 5 que volvieron hacia Taivu. Al registrar a los oficiales, observaron que los japoneses tenían información sobre las posiciones norteamericanas en el perímetro de Punta Lunga, sin embargo no obtuvieron información sobre el tamaño de la fuerza nipona ni cuando seria el inminente ataque.

Previniendo que el ataque vendría del este, Vandegrift emplazó defensas en la desembocadura de un rio. En esos momento dicho rio se creía que era el Tenaru cuando en realidad era el rio Ilu y  su desembocadura pasó a llamarse Alligator Creek, de todas formas el encuentro armado ha pasado a la historia de forma errónea como la batalla del rio Tenaru.

En la orilla oeste del rio se localizaba el 1º Regimiento de marines al mando del coronel Clifton B. Cates apoyado por 100 hombres de 1ª batallón especial de armas pesadas con dos cañones antitanque de 37 mm pero equipados con munición antipersonal, granadas de metralla. Los marines estuvieron preparando sus posiciones durante todo el día 20 de agosto.

Por su parte Ikichi tras conocer la destrucción de su patrulla marchó hacia el oeste con el resto de su fuerza llegando a poca distancia del rio sobre las 04:30 del día 20 de agosto y esperó hasta la noche para lanzar el asalto.

Ataque japonés.

Los soldados japoneses llegaron a la posición de Alligator Creek a medianoche. Los escuchas norteamericanos que se encontraban en la orilla este del rio, al oír la llegada de las tropas enemigas volvieron a sus trinchera y avisaron del ataque inminente. A las 01:30 Ikichi lanzo la primera oleada de tropas apoyada por fuego de mortero y ametralladoras. La respuesta norteamericana llego en forma de fuego de metralla por parte de los cañones de 37 mm y fuego de ametralladoras desde sus nidos. Algunos japoneses pudieron llegar a las posiciones de los marines pero el asalto fue rechazado una hora más tarde de su inicio con fuertes pérdidas en el bando nipón.

Acto seguido, a las 02:30 un nuevo ataque se produjo con 100-200 soldados por la lengua de arena existente junto al mar y de nuevo fue detenido en primer lugar y después rechazado. Es muy posible que Ikichi n muriera en este ataque por la playa.

Actos de gran valor se produjeron en la batalla como el protagonizado por un equipo de ametralladora que ocasionaba grandes bajas  a los atacantes y cuando el ametrallador John Rivers fue muerto, en su lugar entraron el soldado Albert Schmid y el cabo Leroy Diamond que siguieron resistiendo y disparando a pesar de ser heridos de gravedad. Por sus acciones ambos recibieron la Cruz Naval, el 2º galardón al valor del cuerpo de marines.

A las 05:00 se produjo el último intento de asalto, esta vez incluso a través del las olas del mar. Nuevamente fue rechazado con grandes pérdidas para los japoneses. Tras este ataque tan solo se produjeron duelo de fusilería y alguna explosión de morteros. A pesar de las grandes bajas sufridas los restantes soldados japoneses nunca pensaron en la retirada.



Mapa de la batalla del rioTenaru

Contraataque de los marines.

Al Amanecer, con la luz del día el alto mando americano, vista el desgaste sufrido por el enemigo, decidió contraatacar. La misión fue llevada a cabo por el 1º batallón del 1º regimiento al mando del teniente coronel Lenard B. Cresswell. Esta unidad cruzo el rio aguas arriba en un movimiento de flanqueo con la finalidad de cortar la vía de retirada de los japoneses supervivientes del ataque. A esta maniobra hay que sumar que con la luz diurna aviones americanos provenientes de Henderson Field y 5 tanques ligeros M3 Stuart se sumaron al contraataque desde el banco de arena junto al mar sin encontrar resistencia.

A las 17:00 la lucha había cesado, en la playa y las cercanías de Alligator Creek quedaban los cuerpos de los asaltantes. Los marines salieron de sus puestos de combate y empezaron a vagar entre los muertos, con la salvedad que algunos de los japoneses solo estaban heridos y atacaron a los desprevenidos soldados causándoles tal vez más bajas que el ataque de la noche anterior. Ante esta circunstancia, muchos marines clavaron sus bayonetas a los japoneses que encontraron, heridos o muertos. Al  final solo sobrevivieron 15 japoneses gravemente heridos o inconscientes y 30 más que pudieron regresar a sus líneas de los 900 que salieron hacia la batalla.



Trágico resultado.

Conclusiones.

La principal conclusión que se pudo extraer de la batalla del rio Tenaru fue la experimentación en primer grado de un tipo de guerra casi irracional que deberían sufrir los norteamericanos durante casi tres años hasta el fin de la guerra. Una clase de guerra que no podían comprender bajo su visión occidental de la vida, una clase de guerra donde la rendición no existía y donde las tropas japonesas acaban las batallas de la misma forma, “morir matando”.