lunes, 7 de mayo de 2012

La tragedia del Sinfra


Sinfra

Tras el armisticio entre las fuerzas armadas italianas y los aliados el 8 de septiembre de 1943, la situación de muchas guarniciones italianas en el Mediterráneo se volvió como mínimo muy complicada, sobre todo debido a la presencia vigilante de tropas germanas que de forma rápida y contundente consiguieron reducirlas y desarmarlas.

Esta circunstancia ocurrió en la isla de Creta, donde la 51ª Division de Infantería “Siena”  se hallaba en servicio de guarnición al este de la isla. Esta unidad fue desarmada  tras la rendición a los tropas germanas. A los soldados italianos se les dio la oportunidad de seguir a su lado en la lucha contra los aliados, hecho al que se acogieron minoritariamente los soldados que formaron la Legione Italiana Volontaria Creta, o bien embarcar hacia el continente con la intención de acabar siendo utilizados como mano de obra forzada.

El 18 de octubre de 1943, más de 2.000 prisioneros de guerra fueron embarcados a bordo del carguero Sinfra, buque de origen francés, confiscado por las autoridades germanas al gobierno de Vichy y de 4.470 toneladas de desplazamiento.

El barco zarpó de la bahía de Suda al atardecer del 18 de octubre con destino al puerto griego de El Pireo transportando 2.300 italianos y 300 alemanes a bordo. Cuatro torpederos Wellington , pertenecientes al escuadrón Nº 38 patrullaban por el área de navegación del barco francés cuando este fue divisado por el avión X-X- ray  (MP 640) pilotado por  el sargento de vuelo  P.R. Bergman  que radió sus compañeros la posición del carguero en 35º54’N y 23º56’E. A continuación atacó al navío lanzando un torpedo que falló su objetivo.

A las 23:40, los aviones K-King (MP 655) pilotado por el sargento de vuelo Mitchell y el A-Apple (HZ 378) ya se encontraban encima del Sinfra, por supuesto los artilleros del buque tambien habían  divisado los aviones británicos. 

El K-King fue el primero de los dos aviones en atacar, pero por desgracia lo hizo bajo un intenso fuego antiaéreo que alcanzó seriamente al aparato ocasionando heridas graves al navegante y permitiendo que el barco pudiese evadir el torpedo lanzado por Mitchell. Sin embargo, la acción del primer avión atrajo todo el fuego antiaéreo, dejando vía libre para que el avión acompañante, al mando de jefe de escuadrón Milbur, pudiese lanzar el torpedo sin apenas interferencia. El torpedo alcanzó al carguero entre la popa y la mitad del barco produciendo una disminución considerable de la velocidad, así como un gran incendio, que como señaló Milbur era  visible a más de treinta millas de distancia.

Tras recibir el mensaje, el restante avión de la patrulla, el S- Sugar (LB 197), pilotado por el sargento de vuelo H.F. van der Pol, se dirigió  a la posición radiada y tras avistar el barco en llamas a la 01:04 lanzó su torpedo en medio de una ligera defensa antiaérea. La proa se levantó de forma evidente al producirse el impacto apareciendo nubes de humo negro seguidas de dos explosiones. El fuego antiaéreo cesó y la suerte del buque estaba clara.

Wellington del Squadron Nº 38 lanzando un torpedo

Con el buque se hundieron  la mayoría de los prisioneros italianos que habían embarcado en Creta. Solo sobrevivieron 390 soldados transalpinos de 2389, 163 alemanes de 204 iniciales y 13 marineros griegos de 71.

Por desgracia para el pueblo y el ejército italiano, la tragedia del Sinfra no fue la única ni la ultima. Al final de la guerra casi 13.000 soldados italianos murieron en el Mar Mediterráneo  por diversas causas mientras eran  trasladados para realizar trabajos forzados como prisioneros de guerra.

Fuente principal.- War in the Aegean: The campaign for the eastern Mediterranean in World War II. Peter Charles Smith, Edwin R. Walker.