lunes, 18 de mayo de 2015

"British Restaurants"

"British Restaurants" 



Los denominados "British Restaurants" fueron comedores comunales o sociales creados durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente en el Reino Unido y en 1940, con la finalidad de ofrecer sustento por un precio realmente módico, a aquellas personas cuyas casas habían sido destruidas por los bombardeos y por lo tanto obligados a comer fuera, así como a quienes ya se les había acabado los cupones de racionamiento o incluso a todas aquellas personas que necesitasen ayuda de cualquier tipo. En 1943, la presencia y el uso de los British  Restaurants estaba tan extendida que los 2160 establecimientos llegaron a ofrecer hasta 600.000 comidas diarias realmente a precios muy económicos. Existía también una dimensión política a la existencia de estos locales, ya que el Partido laborista observaba los British Restaurants como una forma permanente de solucionar parte de la diferencia de clases al garantizar una dieta nutritiva y suficiente a aquellas personas con escasos recursos económicos. 

Originalmente llamados "Centros Comunitarios de Alimentación" o "Community Feeding Centres", el nombre de "British Restaurants" fue elegido por el Primer Ministro Winston Churchill. Fueron ideados por el  Ministerio de Alimentación que traspaso la competencia de administración a los ayuntamientos o a agencias voluntarias sobre la  base explotar tales establecimientos sin ánimo de lucro. Las comidas costaban un precio máximo de 9d equivalente a un poco por debajo de 4 p, aproximadamente 2 dólares americano  o una libra al cambio de 2008. El menú, lógicamente era acorde con las condiciones de guerra, así nadie podía ingerir más de una ración de carne, pollo, pescado, huevos o queso en una misma comida pero también era cierto que ninguna persona podía decirse que no pudiese comer al menos una ración al día de estos esenciales alimentos. El 10% de los restaurantes no disponían de cocina in situ, sino que las comidas se preparaban en grandes centros de "catering", como escuelas donde ya existían grandes cocinas anteriormente al inicio de la guerra, para después ser transportadas a los distintos restaurantes. En Londres, por ejemplo, existían comedores móviles que entregaban los menús a las personas que se hallaban en los  refugios tras los ataque aéreos o hasta incluso en la misma calle.

Algunos locales eran tan pequeños no llegaron a ser clasificados como "British Restaurants" sin embargo, sí que se denominaron Cash and Carry Restaurant donde las personas adquirían sus menús, los abonaban y se los llevaba a cualquier "British Restaurant" cercano donde se los comían
A diferencia de los restaurantes normales o privados donde no existía ninguna limitación ni racionamiento, los "British Restaurants" tenían varias restricciones, por esta razón, el menú no podía ofrecer más de tres platos ni costar más de 5 Shillings, aproximadamente 10 $ o 5 libras esterlinas al cambio actual.



A mediados de 1941, alrededor de 200 British Restaurants funcionaban en el área de Londres, una cifra no muy alta que contrasta con una encuesta realizada durante la guerra donde se afirmaba que era la capital, el lugar con mayor aceptación y popularidad de este tipo de establecimientos. En noviembre de 1942, existían 1899 restaurantes, llegando al año siguiente también en noviembre al número de 2145 y bajando en diciembre de 1944 a 1931. Conseguir cumplir con el requisito de que la rentabilidad d estos restaurantes fuese cero, ni positiva ni negativa, era realmente difícil, así hubo 546 restaurantes que daban beneficios y 203 que daban perdidas.


Los "British Restaurants" no solo ofrecieron un servicio de alimentación a los británicos bajo condiciones de precios ajustadísimos, sino que realizaron una función muy importante dentro del esfuerzo de guerra británico, ya que fueron una manera efectiva de controlar por medio de locales "intervenidos" por medio de medidas gubernamentales, la planificación del suministro de alimentos básicos necesarios para la población, impidiendo que se diese dos fenómenos propios de los estados de guerra; el mercado negro por desabastecimiento y el despilfarro por una mala planificación.