miércoles, 20 de mayo de 2015

Tratado Naval de Washington 1ª parte

Tratado Naval de Washington.




El Tratado Naval de Washington, conocido también como el Tratado de las Cinco Potencias fue un acuerdo al que llegaron las principales naciones que ganaron la Primera Guerra Mundial, y cuyo finalidad era acordar los términos y normas necesarias referentes a la limitación de la  construcción naval de buques de guerra y de esta manera evitar una nueva carrera armamentista. El Tratado fue parte de la Conferencia Naval de Washington, que se celebró en Washington, D.C., desde noviembre de 1921 a febrero de 1922 y fue firmado por los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, Francia e Italia. Se limitó la construcción de acorazados, cruceros de batalla y portaaviones por parte de los países firmantes. Los buques de guerra comprendidos en otras categorías como cruceros, destructores y submarinos, no estuvieron limitados por el Tratado, en cuanto al número pero si al desplazamiento máximo de los primeros que no debía superar las 10.000 toneladas.

Los términos del Tratado Naval se concluyeron el 6 de febrero de 1922 y fueron ratificados el 17 de agosto de 1923, también en Washington, pasando a inscribirse el 16 de abril de 1924 en la Series de Tratados de la Liga de Naciones.

Tras el Tratado Naval de Washington se produjeron diversas conferencias que intentaban seguir aumentando las limitaciones de los buques de guerra. Los términos del Tratado de Washington fueron modificados por el Tratado Naval de Londres de 1930 y el segundo Tratado Naval de Londres de 1936. A mediados de los años treinta, Japón e Italia renunciaron a los términos expuestos por los tratados, por lo que la limitación al armamento naval estaba entrando cada vez más en una posición insostenible para los demás signatarios.

Antecedentes

Justo tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, Reino Unido tenía la marina de guerra más poderosa y más grande del mundo, seguido por la  armada de los Estados Unidos y una distancia considerable, Japón. Las tres naciones habían sido aliadas durante la Gran Guerra, sin embargo una nueva carrera de armamento naval no parecía improbable para los próximos años.  Esta carrera armamentista comenzó en los Estados Unidos, la administración del Presidente Woodrow Wilson anunció sucesivos planes para la expansión de la Marina norteamericana en un periodo que abarcaba desde 1916 hasta 1919 y que habría dado lugar a una enorme flota de 50 acorazados modernos.

Como respuesta, el Parlamento japonés finalmente autorizó un programa de construcción de naves de guerra que permitiese a la Marina de Guerra japonesa alcanzar el objetivo de una flota "ocho ocho", es decir,  ocho acorazados modernos y ocho cruceros de batalla. Con este fin, en los astilleros japoneses se comenzó a trabajar en la construcción de cuatro acorazados y cuatro cruceros de batalla, todos mucho más grandes y más potentes que los de las clases anteriores. Las previsiones de Gran Bretaña para 1921 eran también de cuatro acorazados y cuatro cruceros de batalla con la llegada a la flota de cuatro acorazados más para el siguiente año.


En una gran mayoría, la nueva "carrera armamentista" no fue bienvenida por parte del pueblo llano de los Estados Unidos. El Congreso de los Estados Unidos desaprobó el plan de expansión naval de Wilson de 1919 y durante la campaña a las elecciones presidenciales de 1920, la política estadounidense regresó al aislacionismo de la época de preguerra, con poca apetencia hacia una continua expansión naval.  Gran Bretaña tampoco podía permitirse cualquier reanudación de la construcción de acorazados, dada el precio exorbitante de este tipo de construcción naval.



Tratado Naval de Washington.

A finales de 1921, el gobierno de Estados Unidos fue sabedor de que Gran Bretaña estaba planeando una conferencia para discutir la situación de estratégica en el Pacífico y Extremo Oriente . Con el fin de boicotear dicha conferencia y satisfacer las presiones internas sobre el desarme mundial, la administración Harding convocó la Conferencia Naval de Washington para noviembre de 1921.

Muchas opiniones observaron el auge naval japonés  durante el período posterior a la Guerra Mundial como el principal motivo para la convocatoria de la Conferencia Naval de Washington, sugiriendo que el objetivo principal del tratado era limitar dicha expansión japonesa. Sin embargo, la conferencia fue motivada igualmente por la competencia entre Estados Unidos y Gran Bretaña, ya que los estrategas navales de ambos países vieron un potencial inicio de conflicto entre los dos países.
En la primera sesión plenaria, celebrada el 21 de noviembre de 1921, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Charles Evans Hughes presentó las propuestas de los Estados Unidos. Hughes proporcionó un comienzo dramático para la Conferencia comentando con firmeza: "es la manera de desarmar, desarmar".  El ambicioso lema recibió apoyo de un público entusiasta y probablemente acortó la duración de la Conferencia mientras ayudaba a garantizar que las propuestas de los Estados Unidos fuesen adoptadas en gran medida.

Posteriormente propuso los siguiente términos:

  • una pausa de diez años, o "vacaciones", en la construcción de acorazados y cruceros de batalla, incluyendo la inmediata suspensión inmediata de toda construcción de los anteriormente citados buques de guerra.
  • el desguace de todo acorazado o crucero de batalla existente en ese momento o en construcción para conseguir una proporción de 5-5-3-1,75-1,75 de tonelaje respectivamente entre Gran Bretaña, los Estados Unidos, Japón, Francia e Italia.
  • los límites en esos momentos referentes a  naves capitales y buques secundarios era de 5-5- 5.