martes, 19 de mayo de 2015

El campo de concentración de Dachau

El campo de concentración de Dachau



El campo de concentración de Dachau, en las cercanías de la capital bávara de Múnich se creó en marzo de 1933. Fue el primer campo de concentración, diseñado para tal fin por los nazis. Heinrich Himmler, en calidad de presidente de la policía de Múnich, lo describió oficialmente como "el primer campo de concentración para prisioneros políticos". Estaba situado en las proximidades  de una fábrica de municiones abandonada, cerca de la parte noreste de la ciudad de Dachau, a unos 16 km al noroeste de Múnich.

Durante el primer año, el campo albergó a cerca de 4.800 prisioneros y, cuatro años más tarde en 1937, el número se había elevado hasta alcanzar la cifra de 13.260 internos. En un principio, los prisioneros eran compatriotas alemanes pertenecientes a partidos políticos de la oposición como comunistas , socialdemócratas y otros opositores políticos del régimen nazi. Con el tiempo, en Dachau también recluyeron a otros grupos, como testigos de Jehová, romaníes (gitanos), homosexuales, "asociales" y criminales habituales. Durante los primeros años, en Dachau no estuvieron presentes judíos por el mero hecho de ser judíos y si así se daba esta situación era generalmente porque pertenecían a alguno de los grupos anteriormente mencionados o habían cumplido condenas de prisión debido a la violación de las leyes de Nuremberg de 1935.

A principios de 1937, las SS, haciendo uso de la mano de obra de los prisioneros, inició la construcción de un gran complejo de edificios sobre el espacio del campo original. Los prisioneros fueron obligados a realizar dicho trabajo, que comenzó con la destrucción de la vieja fábrica de municiones bajo condiciones terribles. La construcción finalizó oficialmente a mediados de agosto de 1938 y el campo permaneció sin cambios hasta 1945. Dachau se mantuvo en funcionamiento durante todo el periodo del Tercer Reich.



El número de prisioneros judíos en Dachau se incrementó con el aumento de la persecución de los judíos. Del 10 al 11 de noviembre de 1938, con la resaca de la noche de los cristales rotos (Kristallnacht), más de 10.000 hombres judíos fueron recluidos en Dachau. La mayoría de los hombres de este grupo fueron puestos en libertad después de estar encarcelados por varias semanas o meses.

El campo de Dachau era un centro de entrenamiento para los guardias de los campos de concentración de la SS y la organización y la rutina del campo se convirtieron en el modelo de todos los campos de concentración nazis. El campo se dividió en dos secciones: el área del campo y el área de los crematorios. El área del campo consistía en 32 barracones, incluidos uno para aquellos miembros del clero que se oponían al régimen nazi y otro reservado para los experimentos médicos. La administración del campo estaba situada en la casa del guardia que se encontraba en la entrada principal. El área del campo tenía un grupo de edificios de apoyo, entre los que se encontraban la cocina, la lavandería, las duchas y los talleres, así como un bloque destinado a funciones de prisión. El patio entre la prisión y la cocina central se utilizaba para la ejecución sumaria de prisioneros. Una valla electrificada con alambre de púas, una zanja y un muro con siete torres de vigilancia rodeaban el campo evitando cualquier huida.

En 1942, se construyó el área del crematorio junto al campo principal. Incluía el viejo crematorio y el crematorio nuevo, el denominado barracón X siniestramente equipado con una cámara de gas. No hay pruebas fidedignas de que la cámara de gas del barracón X fuera utilizada para asesinar seres humanos. En su lugar, los prisioneros experimentaron la "selección"; aquellos que se consideraban demasiado enfermos o débiles para continuar trabajando se enviaban al centro de "eutanasia" de Hartheim situado cerca de Linz, Alemania. Varios miles de prisioneros de Dachau fueron asesinados en Hartheim. Si bien, las SS utilizaron el campo de tiro y las horcas del área de los crematorios como lugares de matanza de los prisioneros.

En Dachau, como en otros campos nazis, los médicos alemanes realizaron experimentos médicos con prisioneros, incluidos experimentos sobre el comportamiento físico a altitudes elevadas en los que se utilizaba una cámara de descompresión, experimentos sobre enfermedades infecciosas como la malaria y la tuberculosis, experimentos sobre la hipotermia y experimentos para probar nuevos medicamentos. También se obligó a los prisioneros a probar métodos para potabilizar el agua de mar y para interrumpir el sangrado excesivo. Debido a estas prácticas inhumanas, cientos de prisioneros murieron o quedaron con graves secuelas permanentemente como resultado de estos experimentos.

Los prisioneros de Dachau fueron utilizados para realizar trabajos forzados. En un principio, dichas labores estaba encaminadas para el funcionamiento del campo, en varios proyectos de construcción y en las pequeñas industrias de artesanía establecidas en el campo. Los prisioneros construyeron carreteras, trabajaron en canteras de grava y drenaron pantanos. Sin embargo conforme avanzaba la guerra, los trabajos forzados que utilizaban prisioneros de los campos de concentración fueron cada vez más importantes para la producción armamentística alemana.

En el verano y el otoño de 1944, con el fin de aumentar la producción de la guerra, se crearon a lo largo del sur de Alemania, cerca de las fábricas de armamento, campos satélite que estaban bajo la administración del campo madre de  Dachau. Sólo el campo de concentración de Dachau contaba con más de 30 subcampos en los que más de 30.000 prisioneros trabajaban casi exclusivamente en armamento. Miles de prisioneros fueron explotados hasta la muerte.

La liberación de Dachau.

A medida que las fuerzas aliadas avanzaban hacia Alemania, los alemanes comenzaron a trasladar a más prisioneros desde los campos de concentración cercanos al frente, sobre todo oriental, para evitar la liberación de una gran cantidad de prisioneros. A Dachau llegaban constantemente medios de transporte desde los campos evacuados, lo que provocó un drástico deterioro de las condiciones debido al hacinamiento producido. Tras varios días de viaje con poco o sin alimentos ni agua, los prisioneros llegaban débiles y agotados, cerca de la muerte. Las epidemias de tifus se convirtieron en un serio problema debido al hacinamiento, a las pobres condiciones sanitarias y al débil estado de los prisioneros.



El 26 de abril de 1945, a medida que las fuerzas americanas se acercaban, aun quedaban 67.665 prisioneros registrados, tano en Dachau como en sus subcampos satélites. De esta cantidad 43.350 estaban catalogados como prisioneros políticos, 22.100 como judíos y el resto se incluía en otras categorías. Al comienzo de ese mismo día, los alemanes llevaron a más de 7.000 prisioneros, sobre todo judíos, en una "marcha de la muerte" desde Dachau a Tegernsee, lejos al sur. Durante dicho traslado de la muerte, los alemanes fusilaron a cualquier persona que no pudiera continuar; muchos también murieron de hambre, de frío o de agotamiento. El 29 de abril de 1945, las fuerzas americanas liberaron Dachau. A medida que se acercaban al campo, encontraron más de 30 vagones de tren llenos de cuerpos con destino a Dachau, todos en un avanzado estado de descomposición. Pocos días mas tarde, a principios de mayo de 1945, las fuerzas americanas pudieron liberar a los prisioneros que habían sido enviados a la marcha de la muerte.


El número de prisioneros encarcelados en Dachau entre 1933 y 1945 superó los 188.000. El número de prisioneros que murieron en el campo y los subcampos entre enero de 1940 y mayo de 1945 fue de al menos 28.000 personas, a los cuales hay que añadir los que fallecieron allí entre 1933 y finales de 1939. Probablemente nunca se sabrá la cantidad total de víctimas que murieron en Dachau. Si bien la cifra de personas asesinadas en el campo de Dachau no pude compararse con los verdaderos campos de exterminio situados al este de Alemania y Polonia, si que por ser el primer campo, estar situado en la propia Alemania y en un principio destino desgraciado de alemanes opositores al nazismo, se convirtió en uno de los campos por desgracia con mayor notoriedad dentro de la barbarie que se dio en Alemania durante el periodo que duró el régimen nazi.