lunes, 23 de mayo de 2016

Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 1ª parte.

Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion.

“El desarrollo de la situación en Escandinavia requiere… la ocupación de Dinamarca y Noruega por parte de la Fuerzas Armadas de Alemania. Esta operación debería evitar el bloqueo británico de Escandinavia y el mar Báltico. Además, garantizaría nuestra base de minerales en Suecia y daría, a nuestra Armada y Fuerza Aérea una amplia línea de partida contra Gran Bretaña.”
Adolf Hitler. Directiva del Alto Mando de Wehrmacht. 1 de marzo de 1940

La subyugación de Dinamarca y Noruega no estaba originalmente en el diseño de Hitler para la conquista y la dominación de Europa. Sin embargo, la Kriegsmarine, aun escocida por el bloqueo naval sufrido durante la I Guerra Mundial que obligó a la flota su permanencia estatica en Kiel y Wilhelmshaven, comenzó a presionar al Alto Mando para que se lanzase una operación que  asegurase los puertos noruegos - especialmente Narvik y Trondheim – nada más acabar la conquista de Polonia.


El principal artífice y director de la Operación Weserübung fue el Grossadmiral Erich Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine

Con la plena convicción que una vez más su servicio estaba dirigido hacia la guerra con Gran Bretaña, el Almirante Rolf Carls, promovió esta idea en una carta al Grossadmiral Erich Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine. Impresionado, Raeder ordenó la propuesta fuese estudiada por el Seekriegsleitung (Estado mayor de guerra naval o SKL) y pensó que era un plan con suficiente fundamento para mencionárselo a Hitler

El 10 de octubre de 1939, en el transcurso de un informe general rutinario al Führer, Raeder introdujo la posibilidad de asegurar los puertos noruegos seleccionados, especialmente Trondheim y Narvik, ampliando de esta manera la base operativa de la Kriegsmarine contra su principal adversario, la Royal Navy  británica. Hitler, que había leído el Tratado del Vizeadmiral Wolfgang Wegener de 1929, Die Strategic des Weltkrieges (la estrategia de la guerra mundial), consideró la situación al comprender la importancia estratégica desde el punto de vista de la Kriegsmarine.


La operación podía contar con el apoyo adicional de Vidkun Quisling, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de Noruega (1931-33). Él y su partido fascista noruego (el Nasjonal Samling o 'Unión Nacional') estaban planeando un golpe de estado y solicitaron el ejército alemán ayuda para este levantamiento por medio de una ocupación pacífica y así protegerse contra interferencias británica, pero éste apoyo llegó a ser escaso por no decir nulo. Cuando Quisling visitó Berlín el 11 de diciembre se reunió con Raeder buscando apoyo alemán y ratificacion para el esfuerzo propuesto, Raeder no se dejo impresionar ni con el plan de Quisling ni con su falta de apoyo interior, pero el traidor mencionó una inquietante estratagema de inteligencia política: el gobierno noruego había decidido no resistir ante cualquier desembarco aliado si se presentase una situación semejante. Al día siguiente, el almirante alemán analizó con el Führer la visita y la revelación del colaboracionista. Si bien Raeder no respaldaba a Quisling y su plan, Hitler fácilmente acordó que la ocupación británica de los puertos noruegos sería desastrosa - según sus palabras “inaceptable' - y tres días más tarde, tras reunirse con Quisling, pidió que "un estudio sobre cómo ocupar Noruega... debía ser realizado por un grupo muy restringido de personal” del OKW.

La ansiedad de Hitler sobre una posible acción del enemigo era grande debido al fuerte apoyo político de los aliados mostrado hacia los finlandeses en su guerra de invierno contra la Unión Soviética (30 noviembre 1939-12 de marzo de 1940). Para ayudar a Finlandia, una fuerza expedicionaria aliada tendría que ocupar Narvik, en el norte de Noruega para de esta forma asegurar el ferrocarril que atraviesa Suecia hasta Finlandia. De esta manera se cortaría los envíos de mineral de hierro sueco de Gallivare hasta Narvik para ser embarcados en buques con destino a Alemania. Era evidente la presión ejercida en París y Londres respecto a la consideracion de realizar este movimiento, ya sea con la autorización de las naciones implicadas, Noruega y Suecia, o incluso sin ella.

La posibilidad de una acción unilateral aliada fue considerada como muy real por Hitler y su personal militar, manifestándose de forma evidente por las acciones del capitán Philip L. Vian y su destructor, HMS Cossack, a mediados de febrero.  En una acción audaz y atrevida ordenada por el Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill, el Cossack entró en Jossingfjord, cerca de Stavanger y abordó el buque de guerra auxiliar alemán Altmark que se hallaba allí escondido. Se liberaron a 299 marinos mercantes británicos capturados por el "acorazado de bolsillo" Graf Spee y tras ello, rápidamente el destructor británico regresó a Gran Bretaña en medio de un clamor de protestas del gobierno noruego.



 El destructor de la clase Tribal HMS Cossack, protagonista preeminente de la campaña noruega. Fue utilizado para rescatar a los prisioneros británicos del Altmark y, dos meses más tarde, participo en la segunda batalla de Narvik donde sufrió graves daños.

Pero para Hitler y a su Estado Mayor, el hecho de que los noruegos hicieron poco más que protestar, demostró la impotencia para rechazar cualquier acción real aliada o, por ejemplo, defenderse de un ataque preventivo por parte de Alemania para garantizar este flanco abierto. Para Raeder  la posibilidad que la Royal Navy y la Royal Air Force pudiese sellar el Mar del Norte desde Scapa Flow, Escocia, hasta Stavanger, Noruega, llevaría un bloqueo irrefutable que la débil flota alemana no tendría esperanza alguna de contrarrestar.


La otra ansiedad persistente era la amenaza sobre los envíos de mineral de hierro sueco desde Narvik, transporte que era esencial para la maquinaria pesada nazi, suministros necesarios para mantener las fuerzas acorazadas y mecanizadas. Estos envíos provenían de las minas en Kiruna, en el norte de Suecia y durante los meses cálidos del año se transportaba desde el puerto de Lulea en barcos de vapor a través del Golfo de Botnia y el Mar Báltico, físicamente inmune a cualquier interrupción. Sin embargo, durante el invierno, el puerto de Lulea se helaba y se enviaba el mineral de hierro por ferrocarril a través del estrecho cuello del norte de Noruega hasta el puerto Narvik, libre de hielo. Los barcos alemanes cargados de hierro, circulaban por un trayecto casi totalmente dentro de las aguas territoriales de la neutral Noruega, pasando a través de un estrecho denominado Inner Leads fuera de Stadhavet cerca de Alesund – virtualmente inmune por el derecho internacional de interceptación e interdicción por buques de guerra británicos. Si los aliados ocupasen Narvik, los envíos de mineral podrían interrumpirse hasta que se descongelase el hielo en Lulea, dejando las grandes fábricas de acero y fábricas de armamentos de Krupp, así como otras industrias de Ruhr incapaces de cumplir con los requisitos para el ejército alemán y otros servicios.


Ruta "amenazada" del mineral de hierro sueco, vita para Alemania.

Continúa en Operación Weserübung, Situacion estrategica y planificacion. 2ª parte.