lunes, 22 de octubre de 2012

Historial operativo del HMS Hermes



Historial operativo del HMS Hermes



HMS Hermes

El Hermes fue el primer portaaviones diseñado desde un principio con esta finalidad. Construido cuando estaba acabando la Primera Guerra Mundial fue entregado a la Royal Navy en julio de 1923. Desplazaba 11.085 toneladas y podía transportar aproximadamente 20 aeronaves.

Tras una breve reparación a principios de agosto de 1939, el capitán F.E.P. Hutton asumió el mando del HMS Hermes el 23 de agosto. Al día siguiente el barco fue recomisionado y 12 bombarderos-torpederos Swordfish del 814º Escuadrón llegaron a bordo el mismo día de inicio de la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre. Las primeras misiones encomendadas fueron lanzar patrullas antisubmarinas para intentar encontrar y hundir sumergibles enemigos, en la zona marítima conocida como Western Approaches. Un día después del hundimiento del portaaviones Courageous, el 18 de septiembre, el Hermes localizó un submarino pero sus ataques así como los de los destructores de escolta, Isis e Imogen fueron improductivos. El portaaviones regresó a Devonport donde fue regaussing. El 7 de octubre se reunió con el acorazado francés Strasbourg y ambos llegaron al puerto senegalés de Dakar el 16 de octubre.

Designados como Fuerza X, comenzaron a buscar sin éxito navíos de guerra alemanes por el Atlántico Central desde el 25 de octubre hasta finales de diciembre, cuando en misión de escolta de un convoy a Gran Bretaña, regreso a casa para ser mejorado desde el 9 de enero al 10 de febrero de 1940. Tras esta estancia regresó a Dakar para seguir con las patrullas marítimas en busca de buques corsarios alemanes. El capitán Hutton fue relevado el 25 de mayo por el capitán Richard F.J. Onslow continuando sus infructuosas patrullas.

El 29 de junio de 1940, tras una de esta patrullas el HMS Hermes tuvo que levar anclas del puerto de Dakar tan solo nueve horas de atracar, para realizar labores de bloqueo contra sus antiguos aliados y compañeros de patrulla, debido a que el territorio colonial de Senegal se declaró fiel al nuevo y colaboracionista régimen de Vichy. Durante la noche del 7 al 8 de julio un bote del Hermes intentó dejar caer cuatro cargas de profundidad bajo la popa del acorazada Richelieu al mismo tiempo de un ataque por parte de Swordfish del 814º Escuadrón. La lancha alcanzó con éxito su objetivo pero las cargas de profundidad no estallaron, en cambio el ataque con torpedos fue más positivo al dañar una de las hélices del acorazado francés. Como represalia la fuerza naval británica sufrió varios ataques aéreos sin éxito alguno. 

El 10 de julio, en el trayecto de regreso a Freetown, el Hermes colisionó con el mercante armado HMS Corfú durante una oscura tormenta. El impacto ocasionó tres heridos de la tripulación del portaaviones, uno de ellos murió a causa de las heridas pero nadie de la tripulación del Corfú sufrió daño alguno. Ambos barcos estaban tan juntos que parte de la tripulación del Corfú fue evacuada al Hermes caminando. El Hermes tenia la proa 9 metros hundida y sobre todo inundada de agua por lo que pudo llegar a Freetown a tan solo 12 nudos de velocidad, en cambio los daños del HMS Corfú fueron tan importantes que tuvo que ser remolcado desde la popa, llegando a puerto tres días más tarde.

El 5 de agosto el portaaviones se reunió con un convoy con destino a Sudáfrica, llegando a Simonstown 12 días después para comenzar las reparaciones que acabaron el 2 de noviembre de 1940. El HMS Hermes ya en pleno funcionamiento regresó a Freetown el 29 de noviembre. Durante el siguiente mes de diciembre, primero junto con el crucero ligero HMS Dragon y después los dos juntos mas el crucero mercante armado HMS Pretoria Castle, comenzaron sin éxito alguno la búsqueda de navíos corsarios alemanes, especialmente la del acorazado de bolsillo Admiral Scheer.

La fuerza naval zarpó de Simonstown el 31 de diciembre y el Hermes se dirigió por las costas sudafricanas en busca de barcos franceses de Vichy que intentaban burlar el bloqueo. Uno de estos barcos fue avistado el 26 de enero obligándolo a regresar a Madagascar. El 4 de febrero ya en el océano Indico, el HMS Hermes puso proa hacia el norte para reunirse con los cruceros pesados, HMS Shropshire y HMS Hawkins para bloquear el puerto somalí de Kismayo que estaba bajo asedio de  fuerzas de la Commonwealth.

Junto con otros buques, el 22 de enero comenzó de nuevo la búsqueda del Admiral Scheer tras ser avistado por un avión catapultado por el crucero ligero Glasgow pero de nuevo el acorazado alemán pudo escapar. El Hermes llegó a Colombo, la capital de la isla de Ceilán, el 4 de marzo y continuó la infructuosa búsqueda del navío germano. Al mes siguiente, el portaaviones fue enviado de misión al Golfo Pérsico en apoyo de las operaciones aliadas en la ciudad de Basora dentro de la campaña de Iraq donde permanecía hasta mediados de junio cuando regreso a su  habitual rutina de patrulla entre la India y las Islas Seychelles.

Durante casi todo el año 1941, esta fue la tónica del HMS Hermes, patrulla y mas patrullas hasta el 19 de noviembre cuando atraco en Simonstown para una nueva puesta a punto, operación que se alargó hasta el 31 de enero de 1942,  ya con la entrada de Japón en la Segunda Guerra Mundial. Debido a esta circunstancia, el viejo portaaviones fue asignado  a la Eastern Fleet llegando  a la ciudad de Colombo el 14 de febrero. Cinco días más tarde zarpa de nuevo para reunirse con el destructor australiano HMAS Vampire para realizar una patrulla antisubmarina, así como para recibir Swordfish del 814º Escuadrón. Dicho escuadrón desembarcó en el puerto de Trincomalee el 25 de febrero. Estos dos barcos debían reunirse en Fremantle, Australia a mediados de marzo con la flota anclada en dicho puerto pero tras tres días de navegación fueron reclamados de nuevo para formar la Fuerza B dentro de la Eastern Fleet.

Tras el raid aeronaval japonés de Colombo que se produjo el 5 de abril, el HMS Hermes y su acompañante Vampire fueron enviados a Trincomalee en vistas de la preparación de la Operación Ironclad, es decir, la invasión británica de la isla francesa de Madagascar. El 9 de abril de 1942, ambos navíos zarparon y navegaron por la costa de Ceilán para evitar un posible ataque japonés. Sin embargo, no pudieron evitar ser localizados a la altura de Batticoloa por un avión de reconocimiento del acorazado Haruna. El informe de avistamiento fue interceptado por emisores británicos y acto seguido se ordenó a los navíos aliados volver a Trincomalee mientras se hicieron los máximos esfuerzos en proporcionar cobertura.

Los japoneses lanzaron hacia los dos barcos 85 bombarderos en picado Aichi D3A Val escoltados por 9 cazas Mitsubishi A6M Zero. Al menos 32 de estos aviones encontraron a los dos buques y los hundieron rápidamente a pesar de la llegada de 6 cazas Fairey Fulmar del 273º Escuadrón seguidos por 6 Fulmars mas de los escuadrones 806 y 803. El resto de aviones nipones atacaron y hundieron más al norte al buque Athelstone de 5571 tn., a su escolta, la corbeta Hollyhock, al petrolero SS British Sergeant y al barco noruego SS Norviken de 2924 tn. antes de abandonar el Océano Indico y regresar al Japón
El HMS Hermes se hundió con 307 de sus tripulantes, incluido el capitán Onslow, como también perdió su vida el comandante del HMAS Vampire. Por parte enemiga, cuatro Val fueron derribado y cinco dañados.



Dos instantáneas del hundimiento del HMS Hermes


De esta forma acabó la historia militar del primer portaaviones construido con ese propósito tras casi veinte años de servicio en la Royal Navy.