jueves, 4 de octubre de 2012

Operación Crusader, Rommel falla, Auchinleck acierta


Operación Crusader.



                      General Claude Auchinleck                 General Erwin Rommel 


Partiendo de la premisa que Erwin Rommel está considerado como uno de los más grandes militares de la Segunda guerra Mundial, no está de más pensar que todo militar, también los buenos, pueden tener errores. Esta circunstancia se produjo a finales de noviembre de 1941 durante la operación Crusader, más o menos en la frontera libio-egipcia.

La operación “Crusader” comenzó el 18 de noviembre de 1941 y puede dividirse en tres fases. Las fuerzas del eje englobadas en el Panzergruppe Afrika se hallaban bajo el mando del entonces general de Panzertruppe Erwin Rommel, siendo el Afrika Korps el cuerpo de ejército mas valioso al poseer la mayoría de las fuerzas acorazadas. Por parte británica, el mando lo ostentaba de forma directa sobre el 8º Ejército el Teniente General Sir Alan Cunningham aunque su superior, al mando de todas la fuerzas en Oriente Medio, el General Claude Auchinleck intervino directamente tanto en la preparación del plan operativo como en la supervisión de la operación “Crusader”.
El 8º Ejercito estaba dividido en dos cuerpos, el XXX Cuerpo englobaba a la mayoría de la fuerza blindada, concretamente la 7ª Division Blindada con una brigada acorazada agregada, en total tres brigadas que sumaban 9 batallones de rápidos tanques crucero, a parte el XIII Cuerpo que poseía dos divisiones de infantería y una brigada de tanques de infantería, Matilda. y Valentine. Por el contrario Rommel disponía principalmente de dos divisiones Panzer, con cuatro batallones, y una división de infantería alemana, todo en el Afrika Korps, a parte de un cuerpo motorizado italiano, con una división acorazada y otra motorizada y otro cuerpo italiano de infantería. En total unos 390 tanques alemanes e italianos contra los 477 de Auchinleck.


Tanque "Crusader" ante un PzKpfw IV ardiendo

La primera fase de la operación Crusader comienza el 18 de noviembre con el avance del XXX Cuerpo británico por el interior hacia Tobruk. El plan era atraer a los panzers de Rommel y acabar con ellos aprovechándose de su superioridad numérica. Rommel creyó que era una finta y no se movió.

El 19 de noviembre, ante la inmovilidad de Rommel, Cunningham dividió su fuerza acorazada y se dirigió hacia Tobruk con la 7ª Brigada Acorazada, la 22ª ataca a la división acorazada Ariete en Bir el Gubi con fuertes pérdidas y la 4ª se queda en la zona de Gabr Saleh. Al día siguiente el Afrika Korps se pone en movimiento y ataca la solitaria 4ª brigada ahora en inferioridad, sufriendo los británicos cuantiosas pérdidas de tanques. Desde el 21 al 23 de noviembre se producen enfrentamientos entre ambas fuerzas acorazadas, localizados en el área de Sidi Rezegh justo al sureste del perímetro de Tobruk, siempre con la particularidad de una ligera superioridad numérica germana al atacar por separado las distintas brigadas británicas. De esta manera casi toda la fuerza blindada británica fue puesta fuera de servicio por los panzers del Afrika Korps, eso sí con un numero también considerable de panzers perdidos, entre destruidos y averiados.

Tras esta primera fase de ataques entre tanques llego la 2ª fase donde Rommel cometió el error que tal vez propiciase su derrota final en la operación. Equivocación relativamente lógica con su manera de actuar. Rommel al observar que la principal amenaza británica que consistía en su fuerza blindada estaba casi desmantelada, pensó que si se dirigiese a la frontera podría dar un golpe audaz y definitivo contra los británicos. Dejando la 90ª división ligera en la zona de Tobruk para vigilar la guarnición, Rommel puso en movimiento todas las fuerzas motorizadas alemanas e italianas en dirección a la frontera egipcia, con la finalidad de atacar dos objetivos; Conseguir aliviar la presión sobre las guarniciones alemanas en la frontera y sobre todo destruir las bases de suministro de la retaguardia aliada para de esta forma crear el colapso necesario para la destrucción total del 8º Ejercito.

El 24 de noviembre, Rommel se dirige hacia el este, hacia la frontera para poner en práctica su plan. Cunningham ante esta situación se asusta y ordena retirada general, Auchinleck frena a su comandante de ejército. Las dos divisiones panzer llegan a su destino en la frontera egipcia, siempre con Rommel  a la cabeza, pero la división Ariete no aparece. Crüwell, teniente general al mando del Afrika Korps, desde un primer momento acata las ordenes de Rommel pero pone objeciones al plan de su superior. Este primer día de marcha ocasiono una docena de panzer averiados por problemas mecánicos.

El 25 de noviembre, Rommel ordena atacar a las unidades enemigas en la frontera, tropas que están situadas en posiciones defensivas preparadas y apoyados por su artillería. Por ejemplo en la lucha del 5ª regimiento Panzer de la 21ª Division, se pierden en la lucha contra la 7ª Brigada India en Sidi Omar 18 tanques, quedando 25 disponibles al final del día.

Al acercarse hacia las líneas enemigas apareció una circunstancia lógica, las tropas alemanas estaban más tiempo bajo el fuego de los bombarderos de la RAF que atacaban las columnas germanas. Para añadir más infortunio a la situación, Rommel en su afán de estar en constante movimiento azuzando a sus tropas se perdió dos veces en la noche del 25 al26 de noviembre por el desierto, perdiendo todo contacto con su comandantes. La división Ariete seguía sin dar señales.

El 26 de noviembre fue un día similar a los dos anteriores. Rommel arengando a sus hombres al ataque. El Afrika Korps desorganizado, cansado y falto de combustible y suministros. La Division Ariete al fin aparecía pero apenas aportó nada significativo. Las unidades británicas de la frontera se defienden perfectamente y al final del día Rommel viendo que las acciones en la frontera no podían mejorar renunció a su aventura.

Mientras tanto, en el área de Sidi Rezegh, un Cunningham abatido por los desastrosos primeros días de campaña, recibió la visita de Auchinleck quien intento con esfuerzo pero con éxito cambiar el ánimo de los oficiales del 8º Ejército, en particular del maltrecho XXX Cuerpo. Las brigadas acorazadas utilizaron los días en los que Rommel estaba en la frontera para reorganizarse y recuperar todos los tanques averiados posibles y repararlos. Llegó la parte de la división neozelandesa al área de Sidi Rezegh y se pidió a la guarnición de Tobruk que se preparase  para intentar forzar el cerco.

Auchinleck sin perder la calma ante el peligro de la presencia de Rommel en su retaguardia, reorganizó su sus tropas pasando por encima de la figura del comandante nominal del 8º Ejercito. Realizó presión en la zona de Trobuk y obligo con su actuación a Rommel  a regresar al área donde s e encontraba cuatro días antes pero con una situación muy distinta.

Las tropas de Rommel, estaban mas menguadas que cuando habían partido, aparte de mas cansadas y desorganizadas. Todo lo contrario que las tropas del 8º Ejercito que como se veía venir cambio de comandante. Así el 26 de noviembre Neil Ritchie fue puesto al mando del 8ª Ejército. Desde el 27 de noviembre hasta el 10 de diciembre se producen fuertes combates en el área de Sidi Rezegh y Belhamed. Si bien es cierto que el Afrika Korps aun puede presentar batalla y de esta forma casi elimina la división neozelandés, también es cierto que cada vez tiene menos efectivos y al final tiene que emprender, eso sí una ordenada retirada que acaba en la línea de Gazala el 15 de diciembre y en la línea de El Aghelia el 1 de enero ya con los ejércitos exhaustos.


Mapa de operaciones


Resumiendo Rommel en su afán de conseguir una victoria total sobre su adversario con el a priori mínimo desgaste de sus tropas, desorganizó sus unidades al no prever las dificultades logísticas que ocasionaría el movimiento audaz pero tal vez irreflexivo a la frontera. Crüwell un militar más conservador hubiese querido “machacar” a los ingleses tras destrozar casi completamente la 7ª Division Blindada los proemos días. Auchinleck vio la oportunidad de reorganizar sus tropas y para posteriormente combatir en batallas de infantería para de esta manera mitigar la deficiencia táctica que tenía su ejército en materia de guerra acorazada con respecto a Rommel. A favor del general alemán hay que destacar la organizada retirada que permitió solo un mes más tarde volver a lanzar una ofensiva en Cirenaica que devolvió la línea del frente a la altura de Gazala, donde en mayo y junio de 1942 Rommel consiguió su victoria mas importante.