martes, 17 de septiembre de 2013

Lagerordnung

Lagerordnung


Hoja del Lagerordnung del campo de Neustadt referente a los prisioneros políticos.

El Lagerordnung fue el código penal y disciplinario aplicado por el personal de los campos de concentración nazis hacia los propios internados. Entró en vigor por primera vez en el campo de concentración de Dachau para más tarde, concretamente el 1 de enero de 1934 convertirse en el código a aplicar en todos los campos de concentración de las SS en el Tercer Reich. Conocido también como Strafkalog, más o menos catalogo de castigo, este código detallaba el comportamiento reglado de los prisioneros. Los guardianes de las SS estaban instruidos para informar de las violaciones de los prisioneros al comandante del campo. La Inspección de Campos de Concentración era el organismo responsable de aplicar la pena correspondiente, circunstancia  que se llevaba a cabo sin verificar los cargos ni posibilidad de defensa.

Al principio del régimen nazi, los campos de concentración provisionales, como el campo de Kemna, no disponían de un código normativo unificado y coordinado por lo que se utilizaron normas importadas de varios departamentos de policía y prisiones dirigidos por el sistema de Justicia. Las diferencias de los códigos adaptados con los originales eran escasas; en algunos códigos se prohibía fumar, en otros se permitía a los presos recibir visitas de la familia o paquetes de comida. Estas normas aun estaban basadas en las leyes existentes con anterioridad a la ascensión de los nazis al poder por lo que los campos estaban modelados como centros de detención. Los incipientes campos aplicaban castigos tales como negación de privilegios, o para casos más severos, camas duras, negación de alimentos y confinamientos individuales en celdas oscura pero en ningún caso castigos corporales. Los primeros campos estaban controlados por miembros de la SA o de la Gestapo.

Dachau por el contrario estuvo bajo el control de las SS. En mayo de 1933, el comandante del campo Hilmar Wäckerle redactó el primer código penal y disciplinario o Lagerordnung para un campo de concentración. En él se daba plenos poderes a la figura del comandante del campo de concentración que de facto se convergía en la única autoridad legal. Par imponer la pena capital en Dachau era tan solo necesario el juicio proveniente de dos miembros de las SS que por supuesto nombraba el propio comandante. La defensa del acusado ya nuera necesaria ni presentarla ni registrarla. El poder legislativo, judicial y ejecutivo reacia en una sola figura por lo que la separación de poderes y el sistema de equilibrio de fuerzas enfrentadas quedaba abolido. A través de la amenaza siempre presente de la pena de muerte, en Dachau existiría un constante estado de tensión para el recluso.

Los primeros asesinatos políticos tuvieron lugar en Dachau y en ninguno de los restantes campo de concentración se produjeron más muerte  que en el campo bávaro durante los primeros meses del régimen nazi. Los primeros asesinatos legalizados cometidos tuvieron lugar  bajo el mandato de Wäckerle y fueron denunciado por Sophie Handschuh, madre de uno de los ajusticiados, quien presentó una denuncia formal para esclarecer los hechos por lo que hubo una investigación. La investigación obligó a Himmler a sustituir a Wäckerle ocupando su lugar Theodor Eicke, un fanático SS-Oberführer cuya violencia extrema, dio lugar en marzo de 1933, sólo poco tiempo antes, a una evaluación médica en una clínica psiquiátrica de la Universidad de Würzburg. Himmler movió los hilos para que Eicke quedase libre de cualquier sospecha siempre que su doctor le hiciese prometer controlarse.

Seis meses más tarde, el 1 de octubre de 1933, el comandante Eicke redactó una segunda edición del Lagerordnung incorporando los castigos corporales sobretodo flagelación y el infame  Postenpflicht que regulaba el uso de armas de fuego contra los reclusos. El Lagerordnung estableció de hecho “un estado dentro del estado” todo dentro del campo de concentración. Esta segunda  edición instauraba un sistema de orden y control, por el que “legalmente” opositores políticos detenidos podían ser sometidos a torturas y ejecución por miembros de las SS.

En los inicios del gobierno nazi, las SS apenas controlaban campos de concentración. El primer campo fue Dachau, cerca de Múnich, capital bávara que Adolf Hitler llamó “la capital del nazismo”. Los improvisados y pequeños campos de concentración existentes estaban bajo el control de la SA, Gestapo o las propias autoridades del estado. Las SS no comenzaron a convertirse en una organización paralela hasta el Putsch de Ernst Röhm, hecho que acabó con la supresión de las SA, en el verano de 1934. Una vez eliminada la competencia de la organización “hermana”, La SS bajo la dirección del Reichführer Heinrich Himmler fue capaz de implantar el sistema de grandes campos de concentración para el internamiento de aquellas personas peligrosas o indeseables para el régimen.


Todos los campos de concentración comenzaron a copiar el modelo establecido en Dachau y pasaron a ser “un estado dentro del estado” convirtiéndose en centros de terror con sus propias leyes y jueces, sin ninguna defensa legal y con su propia violencia al ejecutar las sentencias. Todo ello regulado dentro del Lagerordnung que a partir del 1 de enero de 1934 pasó  a ser efectivo en todos los campos de concentración controlados por las SS.