martes, 26 de noviembre de 2013

Operación Corkscrew.

Operación Corkscrew.

Antes incluso de la conclusión de la campaña tunecina, la Junta Aliada de Operaciones recientemente constituida ya había decidido invadir la isla italiana de Sicilia como paso de la conquista de la Italia continental. Justo entre el recién territorio conquistado de Túnez y la isla mediterránea se encontraba la pequeña isla de Pantelaria que debía ser ocupada como requisito ineludible.


Bombarderos aliados sobre la isla de Pantelaria.

Las islas italianas cercanas a Sicilia habían supuesto para los aliados un problema en las operaciones navales durante 1943. Mussolini había fortificado la isla de Pantelaria desde finales de los años 30 como un contrapeso de la guarnición británica de la cercana Malta. La propaganda italiana consideraba a Pantelaria como el “Gibraltar italiano”. Durante las campañas del Norte de África y malta de 1940-43, la isla fue la mayor base aérea para alemanes e italianos y su localización a mitad camino entre Túnez y Sicilia hacían de ella, un centinela ideal en la protección contra cualquier aproximación de una flota de invasión aliada que se dirigiese hacia Sicilia.

La guarnición militar italiana bajo el mando del almirante Gino Pavesi constaba de 10.600 hombres más la población civil que suponía un poco mas de esa cantidad. Un asalto directo de la isla fue rechazado por el comandante del ejército aliado, el general Harold Alexander, ya que la isla estaba rodeada por acantilados rocosos salvo una única playa viable para el desembarco pero fuertemente defendida. Sin embargo, Eisenhower demandaba la captura de la isla así como las pequeñas islas del archipiélago Pelagie, incluyendo Lampedusa, como preludio de cualquier operación contra Sicilia. Los radares de la isla podrían rastrear cualquier convoy con dirección a Sicilia y las bases aéreas y navales de la isla hostigarían dicho convoy. La captura de los aeródromos de Pantelaria también proporcionaría bases aéreas extra cercanas a Sicilia ya que Malta estaba abarrotada.


La Operación Corkscrew se sustentaba en un masivo ataque aéreo de la isla para romper la determinación de la guarnición como preludio de cualquier desembarco. La mayoría de los bombardeos serian llevados a cabo por la NASAF (North African Strategic Air Force) del teniente general Carl Spaatz, que incluía cuatro grupos de bombarderos pesados B-17 con sus cazas de escolta. La campaña comenzó el 18 de mayo con ataques diarios por parte de Bombarderos medios, seguidos el 1 de junio por raids con B-17. A finales de la primera fase de Corkscrew el 6 de junio, la NASAF había realizado más de 1.700 salidas y lanzado 1.300 tn. de bombas sobre la pequeña isla. La fase final del ataque aéreo duró desde el 7 de junio hasta el programado desembarco del 11 de junio, sumando 5.325 tn de bombas y 3.710 salidas. Los bombardeos se llevaron a cabo con precisión con especial atención sobre las baterías costeras. La Royal Navy comenzó a bombardear desde las proximidades de la costa desde el 8 de junio. Las peticiones de rendición no obtuvieron respuesta y la noche del 10-11 de junio la 1ª División Británica embarcó desde el Norte de África para el asalto anfibio.

Tal y como los aliados habían esperado, los ataque aéreos desmoralizaron intensamente tanto a los militares como a la población civil de la isla. Fue tan descorazonador el bombardeo que Roma rechazó enviar cualquier ayuda, se esperaba que la isla debía luchase hasta el final sin esperanza de recibir refuerzos. El 2 de junio, Pavesi informó a Roma que la situación era desesperante y solo era cuestión de tiempo antes que la isla se viese obligada a capitular. El 10 de junio a última hora de la tarde, antes de la llegada de la fuerza anfibia aliada, Pavesi informó a Roma que la capacidad de la isla de resistir estaba prácticamente finiquitada. El 11 de junio por la mañana, Pavesi informo a la Supermarina, el alto mando de la armada italiana, pidiendo los términos de rendición. El primer acorazado de la Royal Navy apareció a través del humo alrededor de las 10:00 h. del 11 de julio, pero los desembarcos esperarían hasta que el humo clarease. Hubo fuego débil por parte de las lanchas de desembarco al aproximarse al puerto, no obstante la isla se rindió sin ningún combate significativo. Lampedusa y dos pequeñas islas más, se rindieron el 12 de junio. La toma por parte de los aliados de las islas convenció a los comandantes tácticos del Eje que Sicilia sería probablemente el siguiente objetivo, pero Roma continuó creyendo que Cerdeña era el destino elegido, y Berlín estaba convencido que Grecia y Cerdeña eran las metas para los aliados.

Como conclusión reseñar que la operación Corkscrew tal vez fuese la única accion donde un bombardeo intenso casi consiguio por si solo objetivos operativos terrestres de forma concluyente.