lunes, 9 de junio de 2014

La batalla de Inglaterra; perspectiva general.

La batalla de Inglaterra



La batalla de Inglaterra se llevó a cabo entre agosto y septiembre de 1940 y fue una campaña aérea que tuvo lugar lógicamente sobre los cielos de Inglaterra entre la Luftwaffe y la RAF, siendo esta ultima quien consiguió la victoria.

Tras el éxito de la blitzkrieg, la evacuación de Dunquerque y la rendición de Francia, Gran Bretaña estaba sola ante la supremacía militar alemana. La batalla de Inglaterra sigue siendo una de las batallas más famosas y trascendentales de la Segunda Guerra Mundial ya que si hubiese acabado con derrota de la RAF tal vez el signo de la guerra hubiera sido distinto.

Los alemanes necesitaban controlar el Canal de la mancha para lanzar su invasión de Gran Bretaña, campaña que no tuvo lugar y que recibió el nombre en clave de Operación León Marino. Necesitaban este control del canal para que la armada británica no estuviese en disposición de atacar sus barcazas de invasión que debían desembarcar las tropas  en las playas de Kent y Sussex. Para controlar el Canal, los alemanes necesitaban controlar el espacio aéreo. Esto significaba que debían acabar con el Mando de Caza de la RAF, bajo el mando de Sir Hugh Dowding.

Los principales cazas de la RAF fueron el Spitfire y el Hurricane mientras que el bando alemán se basó principalmente en sus cazas Messcherschmitt y sus bombarderos Junkers Ju-87, el afamado Stuka, así como el caza pesado Me-110 y los tres tipos de bombarderos medios existentes en la Luftwaffe en esos momentos, Ju-88, Heinkel 111 y Dornier 17. Salvo el primer caza nombrado, el resto de aparatos germanos fueron superados por sus oponentes británicos, sobre todo por el gran vencedor de la batalla de Inglaterra; el Spitfire.



Al comienzo de la guerra, Alemania contaba con 4.000 aviones, cantidad netamente superior a la fuerza aérea contrincantes basada en Gran Bretaña que contaba con 1600 aparatos. en el momento de la conclusión de la campaña de Francia, la Luftwaffe podía disponer de una flota de combate de 3.000 aviones con base en el noroeste de Europa donde se incluían  1.400 bombarderos horizontales, 300 bombarderos en picado, 800 cazas  monomotores y 240 cazabombarderos bimotores pesados. Sin embargo al comienzo de la batalla de Inglaterra, el número de aviones útiles para el combate había bajado a 2.500 unidades y en un día normal de dicha batalla, la Luftwaffe solía disponer más o menos de 1.600 aviones. La RAF tenía 1.200 aviones en vísperas de la batalla incluyendo 800 Spitfires y Hurricanes - pero sólo 660 de estos eran útiles para el servicio activo. La tasa de producción de aviones británicos era optima no obstante, la principal debilidad de la RAF fue la falta de suficientes pilotos bien entrenados y experimentados. Los pilotos que habían muerto en Francia y que reunían experiencia y entrenamiento no pudieron ser reemplazados.

Gran Bretaña tenía una serie de ventajas sobre la Luftwaffe. Disponía de un gran adelanto tecnológico; el RADAR que proporcionaba información previa sobre la llegada y dirección de los aviones alemanes. En la primavera de 1940, habían sido construidas cincuenta y una estaciones de radar alrededor de la costa del sur de Inglaterra.. También existía el Real Cuerpo de Observador (ROC) que utilizaba una herramienta tan básica como los prismáticos para realizar un trabajo complementario al radar. En 1940, más de 1000 puestos de ROC se habían establecidos por todo el territorio de la isla. Los cazas británicos podían pasar más tiempo en el aire sobre los condados de Kent y Sussex, en el sureste, al igual que la facilidad y rapidez que existía a la hora del repostaje de combustible a diferencia de los aviones alemanes que estaban limitados por su propia autonomía. Los bombarderos alemanes podían volar a distancias más lejanas que aquellas que entraban dentro del alcance de sus cazas de escolta,  por lo tanto, los bombarderos no siempre podrían contar con la cobertura de protección de forma ininterrumpida. Sin suficiente protección por parte de sus cazas de escolta, los bombarderos alemanes eran muy vulnerables a los ataques d los cazas Spitfires y Hurricanes británicos. Los cazas alemanes también tenían limitada su munición que debía utilizarse con mucha reserva. Los cazas ingleses al igual que el combustible tenían mayor facilidad a  la hora del reabastecimiento de munición.



La batalla comenzó el 10 de julio de 1940 cuando la Luftwaffe intentó controlar el estrecho de Dover. El objetivo de la Luftwaffe era provocar a la RAF a que entablase  una batalla a gran escala. A finales de julio, la RAF había perdido 150 aviones mientras las bajas de la Luftwaffe llegaban a las 268 unidades. En agosto, la Luftwaffe comenzó a atacar aeródromos  del Mando de Caza, salas de operaciones y estaciones de radar. La finalidad estaba clara, los alemanes creían que la RAF podía ser destruida en el suelo para que la Luftwaffe no tuviese necesidad de combatir con ellos en el aire. Sin el radar la RAF se vería  obstaculizada de forma seria en cuanto términos de alerta temprana y la destrucción de las  salas de operaciones podría cortar las comunicaciones entre los aeródromos de cazas  y el centro de control que dirigía toda la defensa. A su vez, las pistas destruidas obstaculizarían la posibilidad de despegar cualquier avión de combate.

Las malas condiciones meteorológicas interrumpieron las incursiones diarias de la Luftwaffe a principios de agosto  en agosto sin embargo el 15 del mismo mes es la jornada vista como una fecha clave ya que casi todos los bombarderos en picado Stuka fueron destruidos al caer presa fácil para los aviones de caza británicos. Por lo tanto, el bombardeo de estaciones de radar fue casi imposible de llevar a cabo.

 Desde el 23 de agosto al 6 de septiembre, la Luftwaffe comenzó a lanzar bombardeos nocturnos en las ciudades.  Así mismo, el Mando de Caza fue atacado seriamente al poner en fuera de combate 6 de 7 principales bases de cazas dl sureste de Inglaterra. Biggen Hill fue por ejemplo destruido. Sin embargo, incluso con todo este éxito aparente, la Luftwaffe seguía perdiendo más aviones de la RAF , un total acumulado de 1000 pérdidas alemanas frente a las 550 de la RAF.

Se produjo durante la Batalla de Inglaterra una circunstancia que indirectamente ayudó de forma considerable a los británicos gracias a la clarividencia del jefe de la Luftwaffe.  Herman Göring  ordenó poner fin a los ataques a las bases de radar creyendo que se les daban demasiada importancia en la materia. Albert Speer, un posterior líder Nazi durante la guerra, afirmó en su libro "Dentro del Tercer Reich" que se dieron y se pusieron en práctica una serie de decisiones importantes basadas en la ignorancia de Göring. Cuando Göring no entendía la importancia de algo tema, muchas veces era desechado tal asunto como necesario para conseguir el éxito. Como resultado de esto, la estación de radar situada en Ventnor en la isla de Wight siguió funcionando durante toda la batalla proporcionando información vital al Mando de Caza con respecto a las oleadas de aviones enemigos que se acercaban a Inglaterra.

El cambio de doctrina hacia bombardear las ciudades también dio tiempo al Mando de Caza para recuperarse de sus pérdidas y a los pilotos recuperarse de las muchas horas de combate diario que llevaron a muchos de ellos a estar al borde del agotamiento. El 15 de septiembre llegó el último día comprometido de la batalla. Ese día, la Luftwaffe perdió 60 aviones mientras que la RAF sufría unas pérdidas de 28 aparatos. El 17 de septiembre, Hitler pospuso indefinidamente la invasión de Gran Bretaña aunque las incursiones nocturnas de bombardeo, el denominado Blitz, continuó hasta el año siguiente. Londres, Plymouth y Coventry fueron ejemplo de ciudades que se vieron gravemente afectadas por estos ataques.

Investigaciones recientes indican que tal vez en el fondo Hitler no quería atacar a Gran Bretaña ya que deseaba concentrar toda la fuerza de su país en un ataque a la Rusia comunista. Sin embargo, nadie en Gran Bretaña, en el otoño de 1940, hubiera podido sospechar ni siquiera imaginar dichas intenciones desde abril de 1940 en adelante. La razón de este sentimiento tal vez fuese  debida a la puesta en marcha de acciones de propaganda nazi que indicaban todo lo contrario, como por ejemplo, el alarde de fuerza tras la rendición de Francia y el slogan repetido de  - "he's coming, he's coming!" _ (que viene, que viene).

En una continuación de la guerra de propaganda, el gobierno británico afirmó que la RAF había derribado 2.698 aviones alemanes. La cifra real fue de 1.100 mientras que la RAF perdió 650 aviones ,no los 3.058 aviones que la Luftwaffe afirmó haber derribado, más incluso que la fuerza de la RAF entera.

¿Por qué la Luftwaffe salió derrotada de la Batalla de Inglaterra?

Estas pueden ser algunas respuestas:

1. Los aviones alemanes combatieron demasiado lejos de sus bases de reaprovisionamiento de combustible y munición. Por esa razón, los cazas germanos disponían de un tiempo muy limitado de actuación sobre Gran Bretaña proporcionando poco tiempo de cobertura  a sus bombarderos.

2. Los cazas británicos por el contrario podían aterrizar, repostar, rearmarse y estar en el aire combatiendo otra vez muy rápidamente.

3. El cambio de los objetivos fue crucial. hoy en dia se cree que el Mando de CAza estuvo quizás sólo a 24 horas de la derrota cuando se decidió el ataque en las ciudades. El respiro que esta circunstancia dio al Mando de Caza fue vital. 

4. Los cazas Hurricane y Spitfire fueron aviones excepcionales - capaces de asumir casi ellos solos la derrota  de la Luftwaffe.


 Al final de la batalla, Winston Churchill dijo: «Nunca tantos debieron tanto a tan pocos» en referencia  a la estrategia puesta en acción por el Air Chief Marshal Hugh Dowding y sus valerosos pilotos.