jueves, 17 de octubre de 2013

Aviones torpederos en Rumania

Aviones torpederos en Rumanía.

Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, Rumania disponía de un puñado de aviones torpederos. La circunstancia no era llamativa ni dejaba de serlo. Si bien es cierto que Rumania tiene 220 km. De costa, esta da a un mar interior con un solo vecino que podría considerarse como potencial enemigo, la URSS, quien a su vez tampoco posee en dicho mar una flota ni mucho menos imponente. Esta situación de escasez de aviones torpederos se mantendría casi inalterada durante el transcurso de la contienda.


Hidroavion Savoia_Marchetti S.55

En los años 30 se compraron al gobierno italiano siete hidroaviones Savoia-Marchetti S.55 variando las fechas de entrega según los historiadores; así Axworthy señala que seis hidroaviones fueron entregados a principios de 1931 y el restante en el verano del 36 mientras Bernard y Roba informan que la adquisición de los aviones fue en 1933. Sea como sea, a principios de 1939 son siete los torpederos presentes y activos en las fuerzas a eras de Rumania, concretamente formando la “Escadrila S.55” que posteriormente fue denominada “Escadrila 102 Hidro-informatie si Bomdardament”, más o menos 102º Escuadrilla de Hidro Reconocimiento y Bombardeo que en el verano de 1941 participo en el ataque a Rusia bajo el mando de Capitan Aviatore Constantin Afenduli.

No está documentado con certeza que los hidroaviones S.55 realizasen alguna misión de ataque con torpedos durante la guerra pero cabe reseñar que ya en 1941 se habían quedado tan obsoletos que su capacidad operativa se había restringido notablemente, debido también a su escasa fiabilidad mecánica que limitaba su autonomía a tan solo patrullas de no más de veinte millas alejadas de la costa. De hecho los pocos casos de misiones de combate certificadas se dieron en ataque s con cargas de profundidad de 50 kilos contra submarinos. Sin embargo cuando más adelante buques de guerra soviéticos bombardearon Constanza, que se hallaba dentro del área operativa de los Savoia-Marchetti S.55 no existe ninguna evidencia de cualquier ataque con torpedos por parte de los aviones rumanos.

En agosto de 1941, varios de estos hidroaviones fueron retirados debido sobre todo  a sus irremediables reparaciones por lo que en marzo de 1942 solo tres aviones quedaban en servicio, bajando esta cifra a cero en enero de 1943. Algunas fuentes sugieren que una unidad pudo seguir operativa en 1944 pero si así fuese su uso habría sido limitado a tareas de entrenamiento o similares y sin entrar en ninguna lista oficial de unidades en servicio regular, por lo menos después del final de año 1942.

Respondiendo a las peticiones rumanas de un bombardero-torpedero, las autoridades alemanas entregaron doce bombarderos Heinkel He 111H-6 al comienzo del año 1942 entrando en servicio como “Escadrila 78 Bombardament Maritim”. Una vez más, no hay constancia fehaciente si este escuadrón utilizó torpedos en alguna misión, aunque si se dieron ocasiones donde fueron equipados con tales artefactos aunque a medida que avanzaba la guerra, el número potencial de posibles objetivos disminuía ya que los buques de guerra paulatinamente iban abandonando la parte occidental del Mar Negro desde finales del año 1943. Al mismo tiempo las peticiones de apoyo bombardeo en el frente del sur de Ucrania llevaron a desplegar la “Escadrila 78 Bombardament Maritim” en el interior del país. La unidad vio mucha acción en Besarabia y Moldavia en la primavera y verano de 1944 para luego volar contra sus antiguos aliados alemanes y húngaros una vez Rumania cambió de bando. Lógicamente es fácil afirmar que durante este periodo ningún torpedo fue lanzado por ningún avión de la única unidad rumana de aviación torpedera.


Heinkel He 111H-6 armado con dos torpedos.

Los esfuerzos  por parte de Rumanía por adquirir más torpederos fueron infructuosos, _ los alemanes declinaron las peticiones del hidroavión Heinkel He 115 en 1943 así como también ignoraron el interés mostrado hacia un puñado de Fieseler Fi 167A-O, un bombardero-torpedero biplano originalmente diseñado para ser utilizado a bordo del inacabado portaaviones Graf Zeppelín. Por otra parte, Alemania ofreció a Rumanía un lote de 4 docenas de Latecoere 298, torpedero francés incautado tras la ocupación a finales de 1942 del gobierno de Vichy. A pesar de ya estar anticuado, aun eran aparatos operativos como torpederos y quizás hubieran demostrado su utilidad si hubiesen sido entregados, pero por la razón que fuese dicha circunstancia no se produjo.


La presencia o no de los aviones torpederos anteriormente citados y sus acciones bélicas como tal es un claro ejemplo de la relación que existió entre Alemania y sus aliados. Cierto es que Rumania contribuyó de manera notoria al esfuerzo de guerra, sobretodo en cuanto a infantería y por supuesto el suministro del vital petróleo y sus derivados, sin embargo circunstancias concretas como disponer de aviones torpederos que si llegasen a utilizar seria contra una armada casi inexistente podría considerarse como una distracción del verdadero foco de atención.