domingo, 6 de octubre de 2013

Fracaso del Me-262



Fracaso del Me-262



Al final de la guerra, la Luftwaffe se encontró en una gran paradoja, tal vez poseía los mejores aviones del mundo en ese momento pero realmente poco podía hacer ante el poder abrumador de las Fuerzas Aereas Aliadas. El Me-262 fue un claro ejemplo de esa situación. Se depositaron grandes esperanzas en el primer avión a reacción construido en número suficiente para ser considerado significativo desde un punto de vista estratégico  pero al final todo acabó en fracaso. Uno de los errores que se han atribuido a Hitler referente al reactor fue su utilización como bombardero rápido, que si bien fue un error fuera de toda discusión, no fue de hecho el único aspecto negativo ni tal vez el más importante de todos aquellos puntos que dieron lugar al fracaso del Me-262.

Esta podría ser una relación de aspectos negativos que todos juntos llevarían al fracaso, o mejor dicho, al no éxito del Messerschmitt Me-262:

  • ·         Los problemas de desarrollo y producción de los motores a reacción del Me-262.

  • ·         La falta de pilotos entrenados de forma adecuada. Se utilizaron pilotos de bombardeo en formaciones de caza o incluso pilotos sin apenas entrenamiento, porque apenas quedaban ni medios ni tiempo suficiente para entrenarlos o formar nuevas promociones.

  • ·         Falta de calidad y cantidad de los mecánicos y personal de tierra. Al final de la guerra, todo hombre valido para empuñar un fusil era apartado a veces de funciones vitales que eran tan importantes como servir en el frente.

  • ·         La escasez casi total de combustible, tanto para vuelos de entrenamiento como para el mismo combate aéreo. Según Speer antes de la campaña aliada de bombardeo contra las plantas petrolíferas de abril de 1944 se producían 175.000 tn./mes de gasolina para la aviación, en agosto bajaron las cifras a 12.000 tn./mes. Otros combustibles pasaron de 370.00 a 3.000, el aceite pesado de 90.000 a 65.000 y la gasolina normal de 125.00 a 65.000 toneladas. A principios de 1945, destruido también todo el combustible sintético, tan solo quedaba un suministro residual de petróleo natural húngaro insuficiente para poder hacer despegar a la casi totalidad de los aviones de al Luftwaffe.

  • ·         El propio carácter experimental del Me-262 y todas las implicaciones derivadas de dicha circunstancia.

  • ·         La propia fabricación del avión en condiciones pésimas y efectuadas por mano de obra de cualificación escasa. Normalmente eran prisioneros de guerra o trabajadores forzados de los países ocupados quienes se encargaban de ensamblar las piezas del avión en fábricas desperdigadas por todo el territorio alemán dentro de bosques, pueblos o minas para impedir su destrucción por parte de los ataques aéreos aliados.

Todas estas razones y no solo su uso como bombardero fueron las posibles causas del no éxito de un avión que desde un punto de vista técnico era impecable.